¿Cuáles son las escuelas del realismo jurídico?

El Realismo Jurídico: Más Allá de las Normas

21/11/2019

Cuando pensamos en el derecho, a menudo imaginamos un conjunto de reglas inmutables y lógicas que se aplican de manera automática a cualquier situación. Sin embargo, una poderosa corriente de pensamiento, conocida como realismo jurídico, nos invita a mirar más allá de los códigos y las teorías abstractas para comprender lo que el derecho es en la realidad. Este enfoque se centra en la eficacia, en lo que realmente sucede en los tribunales y en la influencia de factores sociales, políticos y económicos en la aplicación de la ley.

El realismo jurídico postula que todo el derecho emana de los intereses sociales predominantes y de la política pública, en contraposición a consideraciones puramente formalistas. Es una aproximación naturalista que sugiere que la jurisprudencia debería emular los métodos de las ciencias naturales, basándose en evidencia empírica y en hipótesis contrastadas con la realidad del mundo, en lugar de depender de supuestos teóricos sobre la ley.

¿Quién es el padre del realismo jurídico?
El Realismo Jurídico estadounidense reclamó a Oliver Wendell Holmes Jr. como su ancestro intelectual, pero surgió como una fuerza intelectual real en los años veinte en dos escuelas de derecho en el noreste de los Esta- dos Unidos, Columbia y Yale.

Desde esta perspectiva, los jueces, al tomar decisiones en un caso, no solo consideran las reglas abstractas, sino también los intereses sociales y la política pública. Aquí radica una diferencia fundamental con el formalismo jurídico, que tiende a ver la aplicación de la ley como un proceso silogístico y neutral. El realismo jurídico puede ser entendido tanto de forma descriptiva (cómo es el derecho) como prescriptiva (cómo debería ser estudiado o practicado).

Índice de Contenido

¿Qué es el Realismo Jurídico en Profundidad?

Intentar definir el realismo jurídico en una sola frase es una tarea compleja, dada la diversidad de enfoques que abarca. Sin embargo, podemos sintetizar su esencia: es una doctrina filosófica que identifica al derecho con su eficacia normativa, con la fuerza estatal o con la probabilidad asociada a las decisiones judiciales. Para los realistas, el derecho no se compone de enunciados ideales sobre lo obligatorio, sino de las reglas que la sociedad realmente observa o que la autoridad estatal impone.

Esta corriente surgió en diversas partes del mundo como una respuesta crítica al positivismo jurídico formalista, que tendía a aislar el derecho de su contexto social y político. El realismo jurídico, en cambio, insiste en que para entender el derecho, debemos observar su funcionamiento práctico, cómo interactúa con la sociedad y cómo es moldeado por las fuerzas que operan en ella.

La Influencia de Oliver Wendell Holmes Jr.

Una figura fundamental en la formulación del realismo jurídico, especialmente en el ámbito estadounidense, fue Oliver Wendell Holmes Jr. Su teoría de la predicción del derecho es particularmente influyente. Para Holmes, el derecho debe definirse como una predicción, específicamente, una predicción de cómo se comportarán los tribunales basándose en consideraciones realistas, que pueden incluir aspectos morales o incluso sesgos. En su célebre obra 'The Common Law', Holmes afirmó: «La vida del derecho no ha sido lógica: ha sido experiencia. Las necesidades sentidas de la época, las teorías morales y políticas prevalecientes, las intuiciones de política pública, manifiestas o inconscientes, e incluso los prejuicios que los jueces comparten con sus conciudadanos, han tenido mucho más que ver que el silogismo en la determinación de las reglas por las que los hombres deben ser gobernados.» Esta frase encapsula la esencia del realismo: la primacía de la experiencia y el contexto sobre la lógica pura en la conformación del derecho.

Las Principales Escuelas del Realismo Jurídico

Aunque comparte un núcleo de ideas, el realismo jurídico se manifestó en diferentes tradiciones legales y contextos socio-históricos, dando lugar a distintas escuelas:

Realismo Soviético

Aunque menos conocido en la bibliografía occidental, el realismo jurídico soviético fue la primera escuela en surgir a principios del siglo XX. Se enmarca dentro del realismo socialista y la doctrina marxista-leninista. Su fundamento teórico es la crítica al derecho burgués como herramienta de dominación de clase. Juristas como E. B. Pashukanis vieron el derecho como un mecanismo para legitimar la opresión de las clases dominantes sobre el proletariado, cuestionando la universalidad de los conceptos jurídicos burgueses.

Desde la perspectiva marxista, el derecho, como sistema de normas, es un instrumento del Estado burgués y, por tanto, un medio de opresión. Esta escuela se centró principalmente en una crítica socio-económica del derecho, utilizando el lenguaje de la sociología marxista, más que en la formulación de una teoría jurídica propositiva. El énfasis estaba en denunciar los vínculos entre derecho y poder económico, y la idea de una eventual extinción del derecho en una sociedad comunista.

Realismo Escandinavo

Surgido en Suecia y Dinamarca, el realismo escandinavo también rechaza tanto el iusnaturalismo como el positivismo normativista y formalista. Su crítica se dirige al método formalista en la elaboración de conceptos jurídicos. A diferencia de sus pares norteamericanos, los realistas escandinavos son generalmente menos radicales. Intentan definir el derecho en términos de práctica social, incorporando la norma jurídica como esquema de interpretación, pero insistiendo en que la existencia del derecho depende de la interdependencia entre la norma y su observancia social, es decir, que sea considerada vinculante por sus destinatarios.

Aunque ponen lo fáctico en el centro del debate, el realismo escandinavo mantuvo un nivel de abstracción propio de la dogmática jurídica. Estudiaron el derecho en su dimensión empírica, pero sin llegar a las posturas más extremas sobre la indeterminación del derecho que caracterizarían a la escuela norteamericana. Su enfoque se centró en el análisis psicológico y sociológico de la validez y la eficacia de las normas.

Realismo Norteamericano

Esta es quizás la escuela de realismo jurídico más influyente y conocida a nivel mundial, nacida del estudio atento de la jurisprudencia en Estados Unidos. Su característica más distintiva es la minimización del elemento normativo y prescriptivo del derecho y la maximización del elemento empírico y descriptivo. Para los realistas norteamericanos, el derecho es un conjunto de hechos, no de normas abstractas. Lo que realmente importa es saber lo que los jueces hacen al resolver disputas.

La tradición del common law, donde la jurisprudencia es la fuente principal del derecho, facilitó este enfoque. Los realistas norteamericanos se dieron cuenta de la considerable influencia de aspectos no jurídicos (económicos, políticos, sociales, psicológicos) en las decisiones judiciales. Argumentaron que para ejercer la abogacía de manera efectiva, era necesario comprender estas dimensiones contextuales, no solo las reglas formales.

¿Qué es el realismo en el derecho?
El realismo jurídico también se considera un enfoque naturalista del derecho, en el sentido de que la jurisprudencia debe emular los métodos de las ciencias naturales; es decir, debe basarse en evidencia empírica e hipótesis contrastadas con la realidad del mundo, en lugar de basarse en supuestos teóricos sobre el ...

Figuras destacadas de universidades y la práctica legal impulsaron esta visión, demostrando que los fallos publicados a menudo ocultaban los verdaderos fundamentos de las decisiones. El impacto del realismo norteamericano en el derecho y la educación jurídica en Estados Unidos ha sido profundo, abriendo el camino para discusiones más francas sobre las consideraciones de política pública que afectan las decisiones judiciales. Un movimiento posterior, los Estudios Críticos del Derecho (Critical Legal Studies), radicalizó esta crítica, denunciando abiertamente los vínculos entre derecho y poder, y afirmando que el derecho es, en esencia, política.

Realismo Jurídico y Realismo Político: ¿Hay Conexiones?

La mención de la influencia política en las decisiones judiciales, especialmente en el realismo norteamericano y los Estudios Críticos, nos lleva a considerar la relación con el realismo político. Este último, asociado a pensadores como Nicolás Maquiavelo, concibe la política fundamentalmente como una lucha por el poder, donde la fuerza es el medio principal.

Desde el realismo político, el derecho es visto de manera instrumental, subordinado a la lucha por la supervivencia y el poder. Las leyes no son un fin en sí mismas, sino el resultado de la política ejercida por quienes imponen su dominio. Se enfatiza que detrás de cada norma hay un poder, una voluntad humana concreta con sus propios intereses.

Esta visión choca con la pretensión de la teoría pura del derecho, como la de Hans Kelsen, de separar el derecho de la política y la moral. Sin embargo, como señala Carlos Nino, el derecho es un fenómeno esencialmente político, intrínsecamente ligado a la práctica política. La aparente separación formalista puede, paradójicamente, facilitar su instrumentalización para fines políticos, un fenómeno que hoy conocemos como lawfare (guerra jurídica), definido como el uso indebido de herramientas jurídicas para la persecución política, usando la ley como arma para destruir al adversario por vía judicial.

El realismo jurídico, al desnudar la influencia de factores no jurídicos (incluida la política) en la aplicación del derecho, comparte con el realismo político la mirada desembozada sobre cómo funcionan realmente las cosas, más allá de los ideales o las formalidades. Si bien el realismo jurídico busca una comprensión más científica y empírica del derecho dentro de la dogmática, y el realismo político se enfoca en la dinámica del poder, ambos comparten una desconfianza hacia las explicaciones puramente abstractas y una preferencia por analizar la realidad empírica.

Realismo vs. Idealismo y Formalismo

El realismo político se opone al idealismo político, que se ocupa de "lo que debería ser" (ideales, utopías) en contraste con el "lo que es" (los hechos desnudos de la política). De manera similar, el realismo jurídico se presenta como una crítica al formalismo jurídico y, en cierto sentido, a un tipo de idealismo en el ámbito legal.

El formalismo jurídico postula que el derecho es un sistema coherente y completo de normas que se aplican de manera lógica y neutral. Desde una perspectiva formalista, se asume que el derecho persigue la justicia, que es imparcial y que cumple una función social predefinida por la teoría. Sin embargo, el realismo jurídico señala que esta teoría, esta formalidad, a menudo dista mucho de la práctica. Es aquí donde la similitud con el idealismo se hace evidente: tanto el idealismo político como el formalismo jurídico pueden construir edificaciones conceptuales que están desconectadas de la realidad fáctica.

El realismo jurídico, en su función crítica, se opone a este formalismo idealista. Insiste en que debemos observar cómo se aplica el derecho en la práctica, quiénes lo aplican, qué factores influyen en sus decisiones y cómo el derecho interactúa con las fuerzas sociales y políticas. Al hacerlo, revela que el derecho, en su funcionamiento real, puede no ser tan imparcial, lógico o justo como la teoría formalista postula.

Aplicación del Realismo Jurídico: La Crisis de la Justicia

La perspectiva del realismo jurídico ofrece herramientas valiosas para analizar fenómenos complejos, como las crisis en los sistemas de justicia. Si tomamos el ejemplo de la crisis de la justicia en Bolivia, descrito en la información proporcionada, podemos ver cómo los elementos del realismo jurídico ayudan a comprender la situación más allá de las explicaciones formales.

Formalmente, un sistema de justicia debe ser imparcial, eficiente y garantizar los derechos. Se supone que el derecho sustantivo (los derechos en sí) y el derecho adjetivo (los procedimientos para hacerlos efectivos) operan de manera lógica y predecible. Sin embargo, la realidad empírica descrita muestra una desconfianza generalizada, corrupción, retardación y la percepción de que el sistema jurídico no es una vía idónea para resolver conflictos, sino que a menudo los agrava.

Las explicaciones formales podrían atribuir estos problemas a la mala práctica, la falta de capacitación o la corrupción individual de los operadores. Pero desde una perspectiva realista, debemos ir más allá. El realismo norteamericano nos invita a mirar lo que realmente hacen los jueces y otros actores del sistema. El ejemplo de los “reyes chiquitos” (supernumerarios, auxiliares o secretarios que toman decisiones clave) ilustra cómo la realidad fáctica de la administración de justicia se desvía drásticamente de la teoría formal de quién debe decidir.

¿Qué es el realismo en el derecho?
El realismo jurídico también se considera un enfoque naturalista del derecho, en el sentido de que la jurisprudencia debe emular los métodos de las ciencias naturales; es decir, debe basarse en evidencia empírica e hipótesis contrastadas con la realidad del mundo, en lugar de basarse en supuestos teóricos sobre el ...

El realismo, al igual que las críticas desde el realismo político, permite analizar cómo el sistema judicial puede ser instrumentalizado por el poder político (el fenómeno del lawfare). Las acusaciones de persecución política y el uso del aparato judicial para someter oponentes, independientemente de la afiliación política del gobierno de turno, son ejemplos claros de cómo el derecho se convierte en un medio para fines políticos, contradiciendo el ideal formalista de un poder judicial independiente.

Además, el realismo nos permite considerar las causas más profundas de la crisis, que no se limitan a problemas técnicos o de aplicación, sino que pueden estar enraizadas en factores histórico-políticos y cultural-filosóficos, como la desidentificación con la tradición occidental del derecho moderno en países con legados coloniales. La desconfianza popular, vista desde el realismo, no es un defecto de la sociedad, sino una respuesta racional a una larga experiencia histórica donde el derecho ha sido percibido como una herramienta de los explotadores.

Así, el realismo jurídico, al insistir en observar el derecho tal cual es en la práctica, en lugar de cómo la teoría dice que debería ser, proporciona un marco analítico crucial para desentrañar las complejidades de sistemas jurídicos disfuncionales y entender la brecha entre la ley en los libros y la ley en acción.

Conclusiones

En definitiva, el realismo jurídico representa una crítica necesaria y un enfoque complementario a las visiones más formalistas del derecho. Aunque el término “realismo” pueda resultar abstracto en el ámbito filosófico o jurídico, en esencia, busca anclar la comprensión del derecho en la realidad empírica.

Sus diversas escuelas (soviética, escandinava, norteamericana) comparten la desconfianza hacia las abstracciones excesivas y la insistencia en que el derecho debe ser estudiado en su funcionamiento práctico. El realismo norteamericano, en particular, con su foco en lo que los jueces realmente hacen, y su conexión con el realismo político al revelar la influencia del poder, ofrece herramientas poderosas para analizar la distancia entre la teoría y la práctica en el ámbito judicial.

Al poner en evidencia que el derecho no es solo lógica o normas abstractas, sino también experiencia, intereses sociales, política pública y las acciones concretas de los operadores, el realismo jurídico nos permite una comprensión más completa y, a menudo, más cruda de cómo funciona realmente la justicia en la sociedad.

Preguntas Frecuentes

¿Cuál es la principal diferencia entre realismo jurídico y formalismo jurídico?

La principal diferencia radica en su enfoque. El formalismo jurídico ve el derecho como un sistema lógico y autónomo de normas que se aplican de manera neutral. El realismo jurídico, en cambio, enfatiza que el derecho es lo que los actores (especialmente los jueces) realmente hacen en la práctica, influenciados por factores sociales, políticos y económicos, y que la aplicación de la ley no es un proceso puramente lógico o neutral.

¿Cuáles son las escuelas más importantes del realismo jurídico?

Las tres escuelas principales son el realismo jurídico soviético, el realismo jurídico escandinavo y el realismo jurídico norteamericano. Esta última es generalmente considerada la más influyente a nivel global.

¿El realismo jurídico significa que las leyes escritas no importan?

No, el realismo jurídico no niega la existencia o la importancia de las leyes escritas (normas). Sin embargo, sostiene que las normas por sí solas no determinan completamente el resultado de un caso o el funcionamiento del derecho. Las normas son solo uno de los factores (y a menudo no el más determinante) que influyen en lo que el derecho es en la práctica. La interpretación, aplicación y la influencia del contexto son cruciales.

¿Cómo se relaciona el realismo jurídico con el fenómeno del lawfare?

El realismo jurídico, al desnudar la influencia de factores políticos y de poder en el funcionamiento del sistema judicial, proporciona un marco para entender cómo es posible el lawfare. Si el derecho es, en parte, lo que los jueces deciden basándose en diversas influencias (incluida la política), entonces la manipulación del sistema judicial para perseguir adversarios políticos (lawfare) se convierte en una manifestación extrema de esta realidad, donde la formalidad de la ley es instrumentalizada por el poder.

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