24/09/2023
Julio Cortázar, una de las figuras más emblemáticas e innovadoras de la literatura en español del siglo XX, nació en Bruselas, Bélgica, en 1914. Su infancia estuvo marcada por un temprano contacto con diversas culturas, residiendo en países como Bélgica, Suiza y España antes de que su familia regresara a Argentina cuando él tenía apenas cuatro años. Este retorno definió gran parte de su formación y sus primeras experiencias vitales y literarias en el país sudamericano.
La vida de Cortázar fue un periplo constante, no solo geográfico sino también en la exploración de las fronteras entre lo real y lo fantástico, una dualidad que impregnó toda su obra. Su figura se erige como pilar fundamental del llamado boom latinoamericano, un movimiento que catapultó a la literatura de la región a la escena mundial. A través de sus cuentos, novelas y prosas, Cortázar desafió las convenciones narrativas y exploró las profundidades de la condición humana con un estilo único e inconfundible.

Infancia y Primeros Años
Julio Florencio Cortázar vino al mundo en un momento convulso, en plena invasión alemana de Bélgica durante la Primera Guerra Mundial. Sus padres eran argentinos: Julio José Cortázar y María Herminia Descotte. Su padre trabajaba en la embajada argentina en Bélgica como agregado comercial, una circunstancia que el propio escritor describiría años después como producto del "turismo y la diplomacia".
Debido al conflicto bélico, la familia Cortázar se trasladó a Suiza, aprovechando la ascendencia alemana de la abuela materna de Julio. Posteriormente, pasaron un año y medio en Barcelona, España, antes de emprender el regreso definitivo a Argentina. Tenía cuatro años cuando se establecieron en Banfield, al sur del Gran Buenos Aires, lugar donde transcurriría la mayor parte de su infancia junto a su madre, una tía y su hermana menor, Ofelia.
La infancia de Cortázar fue descrita por él mismo como "brumosa", marcada por una sensibilidad extrema y una tristeza recurrente, a pesar de vivir en una casa con un amplio fondo. Un hecho crucial que impactó su niñez fue el abandono de su padre cuando Julio tenía apenas seis años, perdiendo todo contacto con él a partir de entonces.
Fue un niño enfermizo, lo que lo obligaba a pasar largos periodos en cama. Esta circunstancia, lejos de ser un obstáculo, se convirtió en una puerta a la lectura voraz. A los nueve años, ya había devorado obras de autores como Julio Verne, Victor Hugo y Edgar Allan Poe, lecturas que, aunque estimulantes, le provocaban frecuentes pesadillas. Su pasión por los libros era tal que su madre consultó a médicos y directores de escuela, quienes le recomendaron limitar su tiempo de lectura para que saliera al sol. Esta precocidad literaria se manifestó también en sus primeros intentos de escritura; a los nueve o diez años ya había escrito una pequeña novela y varios cuentos y sonetos, cuya calidad llevó a su familia a dudar de su autoría, causándole una profunda pena.
Juventud, Formación y Primeras Publicaciones
Tras completar la educación primaria en Banfield, Cortázar continuó su formación en la Escuela Normal de Profesores Mariano Acosta de Buenos Aires, obteniendo los títulos de maestro normal en 1932 y profesor en Letras en 1935. Durante esta etapa, desarrolló un interés particular por el boxeo, observándolo no solo como deporte sino como una manifestación de coraje y persistencia. A los 19 años, la lectura de "Opio: diario de una desintoxicación" de Jean Cocteau lo deslumbró y se convirtió en una influencia duradera.
Inició estudios de Filosofía en la Universidad de Buenos Aires, pero la necesidad de trabajar para ayudar económicamente a su madre lo llevó a abandonar la carrera tras el primer año. Empezó a dictar clases en diversas localidades del interior de Argentina, como Bolívar, Saladillo y Chivilcoy. En Chivilcoy, donde vivió entre 1939 y 1944, impartió literatura en la Escuela Normal y participó incluso en el guion de una película local, "La sombra del pasado". En 1944, se trasladó a Mendoza para enseñar literatura francesa en la Universidad Nacional de Cuyo.
Su primer cuento publicado, "Bruja", apareció en la revista Correo Literario. Su oposición al gobierno de Juan Domingo Perón lo llevó a renunciar a sus cátedras universitarias en 1946, tras el triunfo electoral del peronismo. Reunió un primer volumen de cuentos, "La otra orilla", publicado póstumamente.
De regreso en Buenos Aires, trabajó en la Cámara Argentina del Libro. En 1946, Jorge Luis Borges publicó su cuento "Casa tomada" en la revista Los Anales de Buenos Aires, lo que representó un espaldarazo significativo. También publicó un estudio sobre John Keats. Colaboró en diversas revistas culturales, como Realidad y, de forma destacada, Sur, fundada por Victoria Ocampo. En Sur, sus primeros trabajos incluyeron un artículo sobre Antonin Artaud y, posteriormente, cuentos como "Bestiario".
Un hito importante en su formación fue obtener el título de traductor público de inglés y francés en tan solo nueve meses en 1948, un esfuerzo titánico que le provocó síntomas neuróticos, como la manía de buscar cucarachas en la comida. La escritura del cuento "Circe", incluido en su primer libro de relatos, "Bestiario" (1951), lo ayudó a superar esta neurosis. En 1949, publicó el poema dramático "Los reyes", su primera obra firmada con su nombre, que pasó desapercibida. También escribió una primera novela, "Divertimento", que anticiparía elementos de su obra cumbre.
El año 1951 fue crucial: publicó "Bestiario", obra que le granjeó cierto reconocimiento en el ámbito literario argentino. Sin embargo, su disconformidad con el gobierno peronista lo impulsó a tomar una decisión trascendental: trasladarse a París, ciudad que se convertiría en su hogar definitivo y fuente de inspiración para muchas de sus obras.
Vida en Francia y Consagración Literaria
Una vez establecido en París, Cortázar se casó en 1953 con Aurora Bernárdez, una traductora argentina. Durante un tiempo, vivieron con estrecheces económicas hasta que Cortázar aceptó un encargo monumental de la Universidad de Puerto Rico: traducir la obra completa en prosa de Edgar Allan Poe. Este trabajo, considerado por muchos críticos como la mejor traducción al español de Poe, le permitió vivir en Italia durante un año. Fue durante el viaje de regreso en barco a Buenos Aires que Cortázar comenzó a gestar la idea de una nueva novela, escribiendo febrilmente en su máquina portátil.
La consagración internacional llegó en 1963 con la publicación de Rayuela. Esta novela experimental, que podía leerse de múltiples maneras según un "tablero de dirección", rompió moldes y se convirtió en un símbolo del boom latinoamericano. Junto a Gabriel García Márquez, Mario Vargas Llosa y Carlos Fuentes, Cortázar se posicionó como uno de los exponentes centrales de esta nueva narrativa que fascinó al mundo. Su estilo, maestro del relato corto y la prosa poética, exploraba la cotidianeidad atravesada por lo fantástico, conectándolo a menudo con el surrealismo y el realismo mágico.
Además de Rayuela, otras obras clave de este periodo incluyen los cuentos de "Final del juego" (1956), "Las armas secretas" (1959) y "Todos los fuegos el fuego" (1966), así como la inclasificable "Historias de cronopios y de famas" (1962), donde creó sus entrañables y peculiares personajes.
Compromiso Político y Viajes
La visita de Cortázar a Cuba en 1963, invitado por Casa de las Américas, supuso un punto de inflexión en su vida y obra. Como él mismo reconoció, la Revolución cubana le mostró "el gran vacío político que había en mí, mi inutilidad política". A partir de entonces, su interés por la política latinoamericana no cesó, y temas políticos empezaron a permear su literatura, aunque nunca de forma panfletaria.
Donó los derechos de autor de varias de sus obras para apoyar a presos políticos en diversos países, incluyendo Argentina. Su simpatía por la Revolución cubana y figuras como el Che Guevara era manifiesta. Sin embargo, no estuvo exento de críticas hacia ciertos aspectos del proceso cubano, como se evidenció en su postura sobre el caso del escritor Heberto Padilla en 1971, aunque mantuvo su cercanía y compromiso con las causas sociales y políticas de la región.
Viajó a Chile en 1970 para solidarizarse con el gobierno de Salvador Allende. Fue miembro del Tribunal Russell II en 1974, que examinó las violaciones de derechos humanos en América Latina. Su compromiso con la denuncia de las dictaduras militares, especialmente la argentina, fue constante. Lideró denuncias desde París y fue objeto de seguimiento por parte de servicios de inteligencia, como la DIPPBA en Argentina, que creó un legajo sobre él.
Un viaje clandestino a Nicaragua en 1976, donde conoció a Sergio Ramírez y Ernesto Cardenal, marcó profundamente a Cortázar. Tras la Revolución Sandinista, visitó el país en reiteradas ocasiones, siguiendo de cerca su proceso político. Estas experiencias quedaron plasmadas en el libro "Nicaragua, tan violentamente dulce".
Relaciones Personales y Amistades
Además de su matrimonio con Aurora Bernárdez, Cortázar tuvo otras relaciones significativas. En 1967, se unió a la lituana Ugné Karvelis, quien influyó en su creciente interés por la política. Aunque nunca se casaron, compartieron muchos años juntos.
Su tercera pareja y segunda esposa fue la escritora estadounidense Carol Dunlop, con quien realizó viajes memorables, como el narrado en "Los autonautas de la cosmopista", un relato sobre un viaje por la autopista París-Marsella. La muerte de Carol en 1982 fue un golpe devastador para Cortázar, sumiéndolo en una profunda depresión.
Cortázar cultivó numerosas y ricas amistades en el mundo literario y artístico. Su biblioteca personal, donada tras su muerte, contenía más de quinientos libros dedicados por sus autores, incluyendo a figuras como José Lezama Lima (de cuya obra fue un gran difusor), Octavio Paz, Pablo Neruda y Carlos Fuentes, con quienes compartió la experiencia del boom. También mantuvo una estrecha relación con la poeta argentina Alejandra Pizarnik, a quien él y Aurora acogieron casi como hermanos mayores. En sus últimos años, compartió una amistad teñida de afecto y admiración con la escritora uruguaya Cristina Peri Rossi, a quien dedicó poemas.
Últimos Años, Fallecimiento y Legado
A pesar de sufrir una hemorragia gástrica grave en 1981, Cortázar no dejó de escribir. En reconocimiento a su trayectoria y su residencia en el país, el presidente François Mitterrand le otorgó la nacionalidad francesa.
En 1983, con el retorno de la democracia a Argentina, Cortázar realizó un último viaje a su patria. Fue recibido cálidamente por sus admiradores en la calle, pero las autoridades gubernamentales, incluido el presidente Raúl Alfonsín, se negaron a recibirlo, un gesto que causó decepción.
Julio Cortázar falleció en París el 12 de febrero de 1984. La causa oficial de su muerte fue una leucemia. Sin embargo, años después, la escritora Cristina Peri Rossi sugirió que la leucemia pudo haber sido provocada por el SIDA, contraído a través de una transfusión de sangre recibida anteriormente. Fue enterrado dos días después en el cementerio de Montparnasse, en la misma tumba que Carol Dunlop. Sus amigos, los artistas Julio Silva y Luis Tomasello, diseñaron la lápida y una escultura que representa un cronopio, uno de los personajes más queridos salidos de su imaginación.
Su legado es inmenso. Cortázar revolucionó el cuento y la novela en español, explorando nuevas estructuras y temáticas. Su influencia perdura en generaciones de escritores. La plaza Cortázar en Buenos Aires y diversas iniciativas culturales alrededor del mundo conmemoran su figura. Su obra ha sido traducida a más de 30 idiomas, llevando la magia de sus cronopios, famas y esperanzas a lectores de todas partes. La donación de su biblioteca personal a la Fundación Juan March en Madrid permite estudiar de cerca sus hábitos de lectura y sus anotaciones, ofreciendo una ventana única a su proceso creativo. El "enormísimo cronopio" sigue vivo a través de sus páginas, invitándonos a jugar, a cuestionar la realidad y a buscar lo extraordinario en lo cotidiano.
Preguntas Frecuentes sobre Julio Cortázar
Aquí respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre el autor:
¿Quién era la madre de Julio Cortázar?
Su madre se llamaba María Herminia Descotte. Acompañó a Julio en sus primeros años en Europa y luego en Argentina, especialmente tras el abandono de su padre.
¿Dónde nació Julio Cortázar?
Nació en Ixelles, un municipio de Bruselas, Bélgica, en 1914.
¿Dónde vivió la mayor parte de su vida adulta?
Aunque nació en Bélgica y pasó su infancia en Argentina, Cortázar se estableció en París, Francia, en 1951 y vivió allí el resto de su vida, salvo por viajes esporádicos.
¿Cuál es la obra más famosa de Julio Cortázar?
"Rayuela" (1963) es considerada su novela más emblemática y una obra clave del boom latinoamericano, conocida por su estructura innovadora.
¿De qué murió Julio Cortázar?
La causa oficial de su muerte fue leucemia. Sin embargo, existen teorías que sugieren que pudo haber sido causada por el virus del SIDA, contraído a través de una transfusión de sangre.
¿Era Julio Cortázar un escritor político?
Aunque inicialmente no se consideraba un escritor político, su viaje a Cuba en 1963 marcó un punto de inflexión. A partir de entonces, se involucró activamente en causas políticas latinoamericanas, denunciando dictaduras y apoyando revoluciones, lo que influyó en algunos de sus textos.
¿Qué caracteriza su estilo literario?
Cortázar es conocido por su maestría en el relato corto, su prosa poética y su exploración de lo fantástico en lo cotidiano. Su estilo desafía las estructuras narrativas tradicionales y a menudo juega con el lenguaje y la percepción del lector.
¿Qué son los cronopios?
Los cronopios son personajes imaginarios creados por Cortázar en su libro "Historias de cronopios y de famas". Representan seres idealistas, espontáneos y desordenados, en contraste con las famas (organizados y convencionales) y las esperanzas (sedentarias y pasivas).
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