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Arancel a Extranjeros: Debate en Universidades

13/06/2024

Recientemente, una propuesta incluida en la denominada ley ómnibus, enviada por el Gobierno al Congreso, ha encendido un intenso debate en el ámbito de la educación superior argentina. La medida, anunciada con el objetivo de supuestamente equilibrar las cuentas públicas y evitar que el Estado nacional financie la formación de jóvenes que, según la justificación oficial, solo buscan formarse en el país para luego regresar a sus naciones de origen, plantea la posibilidad de establecer aranceles para estudiantes extranjeros.

¿Cuántos argentinos estudian en el exterior?
En 2021, última fecha en que se publicó una estadística, se registraban un total de 117.820 estudiantes extranjeros en universidades argentinas sobre un alumnado total de 2.730.754.

Específicamente, el capítulo educativo del proyecto de ley habilita a las universidades públicas a cobrar por los servicios de enseñanza de grado o trayectos educativos a aquellos estudiantes que provengan del exterior y posean residencia temporaria. La decisión de aplicar o no dicho arancel quedaría en manos de cada institución universitaria, según el texto de la propuesta: “Podrán establecer aranceles para los servicios de enseñanza de grado o de trayectos educativos para aquellos estudiantes que reúnan los requisitos”, reza el artículo.

Sin embargo, la implementación de esta medida y su potencial impacto económico son objeto de fuerte controversia, especialmente al analizar las cifras de estudiantes extranjeros en el sistema universitario argentino y las voces críticas que se alzan desde el propio ámbito académico, cuestionando la viabilidad, la constitucionalidad y la relevancia económica de la propuesta.

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El Panorama Actual: ¿Cuántos Extranjeros Estudian en Argentina?

Para comprender el alcance de la medida propuesta, es fundamental conocer el número actual de estudiantes extranjeros que cursan estudios en las universidades argentinas. Según la última estadística oficial disponible, correspondiente al año 2021 y publicada en la Síntesis de Información Estadísticas Universitarias elaborada por el entonces Ministerio de Educación de la Nación, el total de estudiantes extranjeros ascendía a 117.820. Esta cifra se inserta dentro de un universo mucho mayor de alumnos, que en ese mismo año totalizaba 2.730.754 estudiantes en todo el sistema universitario.

Esto significa que los estudiantes provenientes del exterior representaban, en 2021, un porcentaje relativamente pequeño del total de la matrícula: el 4,3%. Al desglosar este porcentaje por tipo de gestión, se observa que el 4% de los estudiantes en las universidades de gestión estatal eran extranjeros, mientras que en las universidades de gestión privada, este porcentaje era ligeramente superior, alcanzando el 5,5%.

La distribución por nivel de estudio también muestra diferencias. De los casi 118 mil estudiantes extranjeros, la gran mayoría, 99.693, se encontraban cursando estudios de pregrado o grado. Por su parte, 18.127 estudiantes extranjeros estaban inscritos en ofertas de posgrado.

En cuanto a la procedencia de estos estudiantes internacionales, los datos son contundentes: el 95,9% provenían de países de América. Le seguían, con un porcentaje mucho menor, estudiantes de Europa (2,90%) y, finalmente, el 1,17% restante se distribuía entre estudiantes de Asia, África y Oceanía. Esto subraya la fuerte integración regional del sistema universitario argentino.

Es relevante mencionar que, si bien el dato de 2021 es la última estadística oficial completa, reportes más recientes de instituciones específicas indican porcentajes mayores en algunos casos. Por ejemplo, a mediados de 2023, la Universidad de Buenos Aires (UBA) informó que el porcentaje de estudiantes internacionales en sus carreras de grado alcanzaba el 9,5%, lo que duplica la media del sistema nacional. En las carreras de posgrado de la UBA, el porcentaje de extranjeros era aún mayor, llegando al 16,5%. En el ámbito privado, consultas realizadas por LA NACION a diversas universidades en la misma fecha arrojaban tasas de extranjeros en la matrícula total que oscilaban entre el 6% y el 11%.

Aunque la matrícula de extranjeros en el país ha experimentado un crecimiento notable, incluso duplicándose desde 2015, en términos porcentuales respecto al total de estudiantes, sigue constituyendo un número reducido. Este dato es clave para entender el debate sobre el impacto real de la medida propuesta.

La Propuesta de la Ley Ómnibus y sus Argumentos

La iniciativa contenida en la ley ómnibus apunta específicamente a permitir que las universidades públicas cobren aranceles a los estudiantes extranjeros con residencia temporaria. El argumento principal esgrimido por el Gobierno para justificar esta medida es la necesidad de que el Estado argentino deje de financiar la educación de personas que no tienen una vocación de permanencia en el país, buscando así un equilibrio en las cuentas fiscales.

La propuesta se presenta como una forma de optimizar el uso de los recursos públicos, dirigiendo el subsidio estatal principalmente a los ciudadanos argentinos o a aquellos extranjeros con residencia permanente y arraigo en el país. Sin embargo, la letra de la ley deja en manos de cada universidad la decisión final de implementar o no este cobro, lo que podría generar un escenario heterogéneo en el sistema universitario nacional.

Voces Críticas: ¿Inconstitucional e Irrelevante?

La reacción ante la propuesta no se hizo esperar, y ha sido particularmente fuerte desde el ámbito universitario, especialmente desde la Universidad de Buenos Aires. Guillermo Durán, decano de la Facultad de Ciencias Exactas de la UBA, fue una de las voces más contundentes en cuestionar la iniciativa, calificándola de “inviable” y, sobre todo, “inconstitucional”.

Según Durán, la medida se opone frontalmente al espíritu de la Constitución Nacional y, más específicamente, al artículo 19, que garantiza “los principios de gratuidad y equidad de la educación pública estatal y la autonomía y autarquía de las universidades nacionales”. El decano argumenta que el principio de gratuidad que rige la universidad pública argentina involucra a todos, sin distinción de nacionalidad o tipo de residencia, y que esa universalidad es parte fundamental de la identidad del sistema educativo del país: público, gratuito y de calidad.

Además del cuestionamiento constitucional, Durán pone en duda la relevancia económica de la medida. Afirma que el número de estudiantes extranjeros es tan reducido que cobrarles un arancel “no mueve la aguja” del presupuesto, ni a nivel universitario ni a nivel nacional. En su facultad, por ejemplo, con unos 6000 alumnos totales, los estudiantes extranjeros representan solo entre 200 y 300 personas. Considera que el potencial ingreso por aranceles sería “insignificante en términos económicos”, especialmente en un contexto donde se proyectan fuertes recortes presupuestarios que reducirían drásticamente los gastos de funcionamiento de las universidades.

La crítica trasciende lo económico para adentrarse en lo simbólico y estratégico. Para Durán y otros críticos, permitir que estudiantes extranjeros elijan Argentina para formarse es un “orgullo” y una política educativa que lleva muchos años y “nos define como país”. Abandonar esta política, según su visión, sería muy grave en cuanto a cómo se posiciona internacionalmente el sistema universitario argentino.

Otro punto de crítica fundamental es la injerencia en la autonomía universitaria. La Constitución garantiza la autonomía de las universidades nacionales, lo que implica, entre otras cosas, la potestad de dictar sus propios estatutos, definir sus planes de estudio, administrar sus recursos y establecer sus mecanismos de ingreso. La propuesta de ley, al habilitar (o incluso promover) el cobro de aranceles a un sector de su matrícula, es vista por algunos como una intromisión en esta autonomía, aunque el texto diga que cada universidad *podrá* aplicarlo.

Aunque no todos los decanos de la UBA se pronunciaron oficialmente de inmediato, la postura general coincidía con la de Durán, esperando un pronunciamiento institucional más amplio y analizando los pormenores de un proyecto de ley que, según señalan, avanza sobre varios frentes que afectan la órbita de las universidades.

Otros Puntos de Debate en la Ley

El proyecto de ley ómnibus incluye otras modificaciones que también generan preocupación en el ámbito universitario y que fueron señaladas por Durán. Una de ellas refiere a la asignación del presupuesto a cada universidad, proponiendo que se base en la cantidad de alumnos y la cantidad de egresados.

Los críticos de esta propuesta argumentan que los presupuestos universitarios son complejos y deben considerar múltiples factores, no solo el número de estudiantes matriculados o graduados. Señalan que plantear la asignación presupuestaria en términos de “si sos eficiente, te doy más plata” simplifica excesivamente la multifacética labor universitaria, que incluye investigación, extensión, transferencia tecnológica y la formación de personas que, si bien no siempre culminan sus estudios, igualmente se benefician del paso por la universidad.

Otro cambio cuestionado es la posible modificación de los mecanismos de ingreso a las universidades. Esto, según Durán, es algo que compete exclusivamente a la autonomía de cada institución y no debería ser regulado por una secretaría de Estado. La ley también buscaría eliminar la posibilidad de que los mayores de 25 años sin título secundario, que demuestren preparación y aptitudes, puedan ingresar a la universidad. Esta vía de acceso, prevista en la Ley de Educación Superior, es vista como una herramienta de inclusión y acceso a la educación superior para sectores que no pudieron completar el nivel medio. Durán manifestó no entender a qué apunta esta restricción, ya que no la considera un problema relevante en la actualidad.

Estos puntos, sumados a la propuesta del arancel a extranjeros, dibujan un escenario de posibles cambios profundos en el funcionamiento y los principios del sistema universitario público argentino, generando incertidumbre y un amplio debate sobre el futuro de la educación superior en el país.

Característica Estudiantes Argentinos Estudiantes Extranjeros (2021)
Total en el sistema (2021) ~2.6 millones 117.820
% del total (2021) ~95.7% 4.3%
% en Universidades Estatales (2021) ~96% 4%
% en Universidades Privadas (2021) ~94.5% 5.5%
Principal Nivel (Extranjeros 2021) Grado/Pregrado Grado/Pregrado (99.693)
Nivel Posgrado (Extranjeros 2021) N/A 18.127
Principal Procedencia (Extranjeros 2021) Argentina América (95.9%)

Preguntas Frecuentes sobre la Propuesta

¿La ley propuesta obliga a todas las universidades públicas a cobrar arancel a los extranjeros?
No, el texto indica que las universidades *podrán* establecer aranceles, lo que implicaría que la decisión final recaería en cada institución.
¿A qué estudiantes extranjeros afectaría el posible cobro de arancel?
Según la propuesta, afectaría a aquellos estudiantes extranjeros que posean residencia temporaria en el país.
¿Cuántos estudiantes extranjeros había en las universidades argentinas según las últimas cifras oficiales?
En 2021, se registraron 117.820 estudiantes extranjeros, representando el 4,3% del total de la matrícula universitaria del país.
¿De dónde provienen mayoritariamente los estudiantes extranjeros en Argentina?
Según datos de 2021, la gran mayoría (95,9%) provienen de otros países de América.
¿El cobro de aranceles a extranjeros resolvería los problemas presupuestarios de las universidades?
Según voces críticas como la del decano Durán de la UBA, el número de estudiantes extranjeros es tan bajo que el ingreso por aranceles sería económicamente insignificante y no compensaría las caídas presupuestarias proyectadas.
Además del arancel a extranjeros, ¿qué otros cambios relacionados con las universidades propone la ley ómnibus?
Entre otras cosas, se menciona la intención de modificar la asignación presupuestaria basada en alumnos/egresados, intervenir en los mecanismos de ingreso y eliminar la posibilidad de ingreso para mayores de 25 años sin título secundario.
¿Por qué se considera que la medida del arancel podría ser inconstitucional?
Críticos argumentan que viola el principio de gratuidad de la educación pública estatal, garantizado por la Constitución Nacional, que aplica a todos los estudiantes, sean argentinos o extranjeros.

Conclusión

La propuesta de habilitar el cobro de aranceles a estudiantes extranjeros con residencia temporaria en las universidades públicas argentinas, enmarcada en un paquete de medidas más amplio, ha desatado un profundo debate. Si bien se presenta como una forma de optimizar recursos y dejar de financiar la educación de quienes no se radicarán permanentemente en el país, las cifras muestran que el número de estudiantes involucrados es relativamente bajo, lo que pone en duda su impacto económico real.

Más allá de los números, la iniciativa toca fibras sensibles del sistema educativo argentino: el principio histórico de gratuidad universal de la educación pública y la autonomía de las universidades. Las fuertes críticas desde el ámbito académico, que la califican de inconstitucional e ineficaz en términos fiscales, subrayan la tensión entre la búsqueda de equilibrio macroeconómico y la defensa de los principios fundacionales de la universidad pública argentina.

El debate sobre esta medida, junto con otras modificaciones propuestas que afectan la asignación presupuestaria y los mecanismos de ingreso, continuará desarrollándose en el ámbito legislativo y en el seno de las propias instituciones educativas, definiendo potencialmente aspectos clave del futuro de la educación superior en Argentina y su relación con el mundo.

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