¿Qué propone la Escuela monetarista?

La Escuela Monetarista y sus Ideas Clave

27/03/2021

La Escuela Monetarista es una de las corrientes de pensamiento económico más influyentes del siglo XX, emergiendo como una crítica significativa a las ideas keynesianas que dominaron la posguerra. Su principal exponente fue el economista estadounidense Milton Friedman, galardonado con el Premio Nobel de Economía en 1976. Los monetaristas postulan que la estabilidad económica, especialmente el control de la inflación, depende fundamentalmente del manejo de la cantidad de dinero en circulación. A diferencia de otras escuelas que ponen mayor énfasis en el gasto público, la inversión o el consumo, los monetaristas centran su atención en el comportamiento de la oferta monetaria.

¿Qué propone la Escuela de Chicago economía?
Según la Escuela de Chicago, la reducción o eliminación de las regulaciones empresariales también es beneficiosa para la economía. George Stigler, otro Premio Nobel, desarrolló teorías sobre el impacto de la regulación gubernamental en las empresas.

Originada principalmente en la Universidad de Chicago a mediados del siglo XX, la Escuela Monetarista resurgió en un momento en que muchas economías occidentales experimentaban estanflación (una combinación de alta inflación y estancamiento económico), un fenómeno que las políticas keynesianas de la época parecían incapaces de resolver eficazmente. Los monetaristas ofrecieron un diagnóstico y una solución alternativa, argumentando que el problema residía en una política monetaria laxa y errática por parte de los bancos centrales.

Índice de Contenido

La Teoría Cuantitativa del Dinero: El Pilar Monetarista

En el corazón del pensamiento monetarista se encuentra una revitalización y reinterpretación de la antigua Teoría Cuantitativa del Dinero. Esta teoría se expresa a menudo a través de la ecuación de intercambio: M * V = P * Y.

  • M: Es la cantidad total de dinero en circulación en la economía (oferta monetaria).
  • V: Es la velocidad de circulación del dinero, es decir, el número promedio de veces que una unidad monetaria cambia de manos en un período determinado.
  • P: Es el nivel general de precios de los bienes y servicios.
  • Y: Es el volumen real de producción de bienes y servicios (PIB real).

La ecuación M*V representa el gasto total en la economía, mientras que P*Y representa el valor nominal de la producción total (PIB nominal). La ecuación es, por definición, una identidad: el gasto total debe ser igual al valor total de lo producido.

Lo que distingue la interpretación monetarista de esta ecuación es su postulado sobre la estabilidad de V y Y en el corto y medio plazo. Friedman y sus seguidores argumentaron, basándose en evidencia empírica (aunque sujeta a debate), que la velocidad de circulación (V) tiende a ser relativamente estable o predecible en el tiempo, determinada por factores institucionales y de comportamiento que cambian lentamente (como la frecuencia con la que la gente cobra o la eficiencia del sistema bancario). Asimismo, argumentaron que el nivel de producción real (Y) en el largo plazo tiende a moverse hacia su nivel "natural" o potencial, determinado por la disponibilidad de factores de producción y tecnología, no principalmente por cambios en la oferta monetaria.

Si V es relativamente estable y Y se mueve hacia su potencial, entonces cualquier cambio significativo en la oferta monetaria (M) debe traducirse, principalmente, en un cambio proporcional en el nivel general de precios (P). En otras palabras, para los monetaristas, la cantidad de dinero en la economía es el determinante fundamental del nivel de precios y, por extensión, de la tasa de inflación.

La Inflación: Un Fenómeno Estrictamente Monetario

Una de las afirmaciones más contundentes y conocidas de la Escuela Monetarista es que la inflación es siempre y en todas partes un fenómeno monetario. Esta frase, popularizada por Friedman, implica que la causa fundamental de un aumento sostenido en el nivel general de precios es un crecimiento excesivo de la cantidad de dinero en circulación en relación con el crecimiento de la producción real de bienes y servicios.

Según esta visión, factores como los aumentos de salarios, los precios del petróleo, los déficits fiscales o el poder de los monopolios pueden afectar los precios relativos de ciertos bienes o servicios, o causar aumentos temporales en el nivel general de precios, pero no pueden generar una inflación sostenida a menos que sean 'validados' por un aumento correspondiente en la oferta monetaria. Si la cantidad de dinero no aumenta, un aumento en el precio de un bien (como el petróleo) significaría que la gente tendría menos dinero para gastar en otros bienes, lo que tendería a bajar los precios de estos últimos, dejando el nivel general de precios relativamente sin cambios.

Por lo tanto, la responsabilidad principal de controlar la inflación recae, para los monetaristas, exclusivamente en el banco central y su capacidad para gestionar la oferta monetaria. Una política monetaria prudente y predecible es vista como la única herramienta efectiva a largo plazo para mantener la estabilidad de precios.

Crítica a la Política Fiscal Discrecional

Los monetaristas tienden a ser escépticos sobre la efectividad y conveniencia de utilizar la política fiscal (cambios en el gasto público y los impuestos) como una herramienta para estabilizar la economía o estimular el crecimiento a corto plazo, en contraste con la visión keynesiana que la considera una herramienta potente.

Argumentan que los cambios en el gasto público o los impuestos a menudo sufren de retrasos significativos (lags) en su implementación y en la manifestación de sus efectos. Para cuando una medida fiscal surte efecto, las condiciones económicas pueden haber cambiado, haciendo que la medida sea inoportuna e incluso desestabilizadora. Además, señalan el riesgo del "efecto desplazamiento" o 'crowding out'. Si el gobierno aumenta su gasto sin aumentar los impuestos, a menudo tiene que endeudarse emitiendo bonos. Esto aumenta la demanda de crédito, lo que tiende a elevar las tasas de interés. Las tasas de interés más altas encarecen el crédito para las empresas y los hogares, desalentando la inversión privada y el consumo (especialmente la compra de viviendas o bienes duraderos). De esta manera, el aumento del gasto público 'desplaza' o reduce la inversión y el consumo privados, limitando el impacto neto del estímulo fiscal en la demanda agregada y, en el peor de los casos, dejando el PIB real sin cambios pero con una mayor deuda pública y mayores tasas de interés.

Por estas razones, los monetaristas prefieren un gobierno con un papel económico limitado y predecible, y desconfían de la intervención fiscal activa para "afinar" la economía.

La Tasa Natural de Desempleo

Otro concepto importante asociado al monetarismo (aunque desarrollado en paralelo por otros economistas como Edmund Phelps) es la idea de la tasa natural de desempleo (o NAIRU - Non-Accelerating Inflation Rate of Unemployment). Los monetaristas postulan que existe un nivel de desempleo por debajo del cual la inflación tiende a acelerarse. Este nivel natural no es cero, sino que refleja el desempleo friccional (personas cambiando de trabajo) y estructural (desajustes entre las habilidades de los trabajadores y las demandas del mercado laboral), así como factores institucionales como la legislación sobre salario mínimo o el poder de los sindicatos.

Según la visión monetarista, los intentos de reducir el desempleo por debajo de esta tasa natural mediante políticas de estímulo monetario o fiscal solo provocarán un aumento de la inflación a largo plazo, sin lograr una reducción sostenida del desempleo. Los trabajadores y las empresas eventualmente ajustarán sus expectativas de precios y salarios al nuevo entorno inflacionario, eliminando cualquier ganancia temporal en el empleo. La única forma de reducir la tasa natural de desempleo de manera sostenible es a través de reformas estructurales en el mercado laboral, no mediante la manipulación de la demanda agregada.

Propuestas de Política Monetaria: La Regla Monetaria

Dada su firme creencia en el poder de la oferta monetaria para determinar la inflación y su escepticismo sobre la política discrecional (tanto fiscal como monetaria), la propuesta de política monetaria central de los monetaristas es la implementación de una regla monetaria fija y anunciada públicamente. La más famosa de estas reglas es la propuesta por Milton Friedman: que el banco central debería aumentar la oferta monetaria a una tasa constante y predecible, independientemente de las condiciones económicas actuales. Friedman sugirió una tasa de crecimiento anual fija, por ejemplo, entre el 3% y el 5%, que se correspondería aproximadamente con la tasa de crecimiento potencial de la economía a largo plazo.

El razonamiento detrás de esta regla es doble: primero, elimina la discrecionalidad del banco central, que según los monetaristas a menudo es una fuente de inestabilidad (por ejemplo, políticas monetarias demasiado expansivas que generan inflación o demasiado restrictivas que causan recesiones). Segundo, proporciona un ancla nominal (un nivel de precios estable a largo plazo) y reduce la incertidumbre para los agentes económicos, lo que facilita la planificación y la inversión.

Aunque la regla de Friedman de crecimiento constante de M no fue adoptada universalmente de forma estricta, su influencia fue fundamental en el cambio de enfoque de muchos bancos centrales en las décadas de 1980 y 1990. Muchos bancos centrales pasaron de intentar 'afinar' la economía a través de ajustes constantes de las tasas de interés a enfocarse en el control de la inflación, a menudo adoptando metas de inflación explícitas, lo que puede considerarse una forma evolucionada de regla monetaria.

Comparación con el Keynesianismo

La Escuela Monetarista se define en gran medida por su contraste con el Keynesianismo, la teoría económica dominante en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Aquí presentamos una tabla comparativa de sus principales diferencias:

Aspecto Monetarismo Keynesianismo Tradicional
Causa Principal de la Inestabilidad Económica Variaciones erráticas en la oferta monetaria. Fluctuaciones en la demanda agregada (inversión, consumo).
Rol de la Política Monetaria Herramienta principal para controlar la inflación. Debe seguir una regla fija. Herramienta útil, pero menos potente que la fiscal, especialmente en recesiones (trampa de liquidez).
Rol de la Política Fiscal Ineficaz o perjudicial (efecto desplazamiento). Debe ser limitada. Herramienta potente y necesaria para estabilizar la demanda agregada, especialmente en recesiones.
Causa Principal de la Inflación Siempre un fenómeno monetario (crecimiento excesivo de la oferta monetaria). Puede ser causada por exceso de demanda, costes (salarios, materias primas), o factores estructurales.
Enfoque sobre el Desempleo Existe una tasa natural de desempleo. Intentos de reducirla por debajo de ese nivel solo causan inflación. El desempleo, especialmente en recesiones, se debe a falta de demanda agregada y puede combatirse con políticas de estímulo.
Velocidad del Dinero (V) Relativamente estable y predecible. Variable e inestable, sensible a las tasas de interés y expectativas.
Curva de Phillips Vertical a largo plazo (no hay trade-off entre inflación y desempleo sostenible). Inclinada negativamente a corto plazo (existe un trade-off entre inflación y desempleo).

Críticas al Monetarismo

A pesar de su gran influencia, el monetarismo también ha sido objeto de numerosas críticas. Algunas de las más relevantes incluyen:

  • Estabilidad de la Velocidad del Dinero: Críticos señalan que la velocidad de circulación del dinero (V) no ha sido tan estable o predecible como los monetaristas asumieron, especialmente con la innovación financiera y los cambios en los hábitos de pago. Esto debilita el vínculo directo y mecánico entre M y P.
  • Definición y Control de la Oferta Monetaria: En la práctica, definir y controlar la oferta monetaria precisa (M1, M2, M3...) se ha vuelto cada vez más difícil en un sistema financiero complejo y globalizado.
  • Costos Sociales del Control de la Inflación: Las políticas monetaristas estrictas para controlar la inflación a menudo implican altas tasas de interés y períodos de recesión, lo que conlleva costos sociales significativos en términos de desempleo.
  • Relevancia en Crisis Financieras: Durante crisis financieras severas, como la de 2008, la demanda de dinero puede aumentar drásticamente (la gente atesora efectivo), y la política monetaria tradicional (incluso la expansión cuantitativa) puede volverse menos efectiva para estimular la economía, un punto que algunos ven como una reivindicación parcial de las preocupaciones keynesianas sobre las trampas de liquidez.
  • Enfoque Estrecho en la Inflación: Al poner casi todo el énfasis en la inflación, los monetaristas a veces son acusados de ignorar otros problemas económicos importantes como la desigualdad, la estabilidad financiera o el crecimiento potencial a largo plazo.

Legado e Influencia Actual

Aunque el monetarismo estricto, en su forma original propuesta por Friedman, ya no es la corriente dominante indiscutida en la macroeconomía o en la práctica de los bancos centrales, su legado es innegable. La idea de que la política monetaria tiene un impacto potente y a menudo retrasado en la economía, la importancia de controlar la inflación como objetivo primordial de la política monetaria, la relevancia de las expectativas en la formación de precios y salarios, y la noción de que existe un límite a lo que las políticas de demanda pueden lograr en términos de reducción del desempleo son conceptos que han sido absorbidos en gran medida por la macroeconomía moderna y la práctica de los bancos centrales.

La mayoría de los bancos centrales hoy en día operan con un mandato claro de estabilidad de precios (control de la inflación), a menudo complementado con un objetivo de pleno empleo. La forma en que implementan la política monetaria ha evolucionado, pasando de intentar controlar agregados monetarios a gestionar las tasas de interés de corto plazo e influir en las expectativas a través de la comunicación (forward guidance) o herramientas no convencionales como la expansión cuantitativa. Sin embargo, la conciencia de que una política monetaria irresponsable puede generar inflación descontrolada es una lección firmemente arraigada, en gran parte gracias a las persistentes advertencias de los monetaristas.

Preguntas Frecuentes sobre el Monetarismo

¿Quién fue el principal exponente de la Escuela Monetarista? El economista estadounidense Milton Friedman es ampliamente reconocido como el líder y principal exponente de la Escuela Monetarista, especialmente asociado a la Universidad de Chicago.

¿Cuál es la idea central del Monetarismo? La idea central es que la cantidad de dinero en circulación (la oferta monetaria) es el principal determinante del nivel de precios y de la inflación a largo plazo, y que una política monetaria estable es clave para la estabilidad económica.

¿Cómo propone el Monetarismo controlar la inflación? Propone controlar la inflación limitando el crecimiento de la oferta monetaria a una tasa fija y predecible, a través de una regla monetaria, en lugar de depender de políticas monetarias discrecionales.

¿Qué piensa el Monetarismo de la política fiscal? Los monetaristas son escépticos sobre la política fiscal discrecional, argumentando que es menos efectiva que la política monetaria para estabilizar la economía y puede generar efectos negativos como el 'crowding out' (desplazamiento de la inversión privada).

¿Qué es la tasa natural de desempleo según el Monetarismo? Es el nivel de desempleo por debajo del cual la inflación tiende a acelerarse. Los monetaristas sostienen que intentar reducir el desempleo por debajo de esta tasa mediante estímulos de demanda solo causa inflación, no una reducción sostenida del desempleo.

¿Es el Monetarismo lo mismo que el Liberalismo o Neoliberalismo? El Monetarismo comparte muchas ideas con el liberalismo económico, como la creencia en los mercados libres y la limitación de la intervención estatal. A menudo se le asocia con el 'Neoliberalismo', un término más amplio que describe un conjunto de políticas orientadas al mercado que ganaron prominencia a finales del siglo XX, y donde las ideas monetaristas sobre el control de la inflación y la disciplina fiscal juegan un papel importante. Sin embargo, el Monetarismo es una teoría macroeconómica específica centrada en el dinero y la inflación, mientras que el liberalismo/neoliberalismo abarca una gama más amplia de políticas económicas y sociales.

¿Por qué se dice que la inflación es un fenómeno monetario? Según los monetaristas, si la cantidad de dinero crece más rápido que la capacidad de la economía para producir bienes y servicios, hay 'demasiado dinero persiguiendo pocos bienes', lo que inevitablemente lleva a un aumento general de los precios (inflación).

La Escuela Monetarista, con su énfasis en el dinero y la estabilidad de precios, ha dejado una huella indeleble en el pensamiento económico y en la forma en que los bancos centrales operan hoy en día. Sus ideas continúan siendo relevantes en los debates sobre cómo gestionar la economía, especialmente en lo que respecta al papel de la política monetaria y los peligros de la inflación descontrolada.

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