¿Qué son los recorridos virtuales por museo?

Recorridos Virtuales: Museos y Más en tu Escuela

18/12/2017

En la era digital en la que vivimos, la tecnología continúa rompiendo barreras, permitiéndonos experimentar realidades que antes solo eran posibles a través de viajes físicos. Una de estas innovaciones, cada vez más relevante, es el recorrido virtual, también conocido como tour virtual. Se trata de una recreación digital de un entorno real o imaginario, sobre el cual los usuarios pueden desplazarse e interactuar de manera libre, ofreciendo una perspectiva detallada y envolvente de espacios y lugares que, de otra forma, serían inaccesibles en el momento o requerirían un desplazamiento físico.

Estos entornos virtuales van más allá de una simple colección de imágenes. Permiten integrar fotografías y videos en 360 grados, desplegables sobre puntos de interés específicos, y a menudo incluyen archivos de audio, como narraciones o música ambiental, que guían al usuario a través de la experiencia. La magia reside en la sensación de movimiento real y el realismo máximo que buscan emular, culminando en una experiencia verdaderamente inmersiva para el usuario. Es, sin duda, la forma más cercana a la realidad de visitar un lugar sin estar físicamente presente.

¿Qué son los recorridos virtuales por museo?
Un recorrido virtual, también conocido como tour virtual, es una recreación de un entorno completamente virtual sobre el que puedes desplazarte e interactuar para conocer y recorrer diferentes espacios o lugares de determinado entorno libremente.

La accesibilidad es una de sus grandes fortalezas. Un recorrido virtual puede ser experimentado desde prácticamente cualquier dispositivo con conexión a internet, desde un ordenador de escritorio hasta un smartphone. Esta facilidad de acceso los ha convertido en un servicio con un atractivo creciente para una amplia gama de sectores, incluyendo comercios, hoteles, restaurantes, ciudades y, por supuesto, museos y educación. Lo verdaderamente notable es la posibilidad de visitar espacios tan diversos como las pirámides de Egipto, la Capilla Sixtina o el interior de una universidad de prestigio, todo ello sin salir de la comodidad de una oficina, una escuela o el propio hogar. Además, la experiencia puede potenciarse aún más utilizando dispositivos de realidad virtual aumentada, como gafas para móviles o gafas de realidad virtual dedicadas, llevando la inmersión a un nivel superior.

Inicialmente, los recorridos virtuales encontraron un nicho fuerte en la industria del entretenimiento, especialmente en videojuegos y consolas. Sin embargo, su potencial visual y su capacidad para mostrar entornos de manera atractiva pronto los llevaron a otras áreas. Hoy en día, son herramientas valiosas en la previsualización de proyectos arquitectónicos, permitiendo recorrer virtualmente una casa o edificio antes de su construcción; en la visualización de prototipos industriales, como explorar el interior de un vehículo; y, de manera muy extendida, en la representación digital de las instalaciones de una empresa para una visita web. Su versatilidad los hace útiles en cualquier contexto donde el objetivo sea mostrar las características de un sitio o elemento que necesite ser visualizado desde diferentes ángulos y con gran detalle.

En el ámbito de la educación y la cultura, los recorridos virtuales han abierto un abanico de posibilidades extraordinarias. Permiten la reconstrucción histórica de edificios destruidos o deteriorados, mostrando cómo eran en diferentes épocas. Son fundamentales en la representación de entornos monumentales y de museos, haciendo que colecciones enteras sean accesibles a nivel global. Facilitan la difusión de patrimonio cultural que, por su fragilidad o ubicación remota, es difícil de visitar físicamente. Y en ámbitos promocionales y turísticos, son una herramienta clave para atraer visitantes mostrando destinos de manera cautivadora.

Un estudio realizado por Google e Ipsos MediaCT subraya el impacto real de esta tecnología, aunque enfocado en negocios, sus hallazgos son extrapolables a la capacidad de generar interés en instituciones educativas. Las fichas de negocio que incluyen fotos y recorridos virtuales tienen hasta el doble de probabilidad de generar interés en los usuarios. Además, el 67% de los usuarios encuestados manifestaron interés en probar las visitas virtuales, y entre los jóvenes de 18 a 34 años, la probabilidad de realizar una reserva (o, en nuestro contexto, mostrar interés o solicitar información) aumenta hasta un 130% después de haber realizado un recorrido virtual. Esto demuestra que los recorridos virtuales no son solo una novedad tecnológica, sino una herramienta de comunicación estratégica con un impacto medible.

La creación de un recorrido virtual, si bien requiere planificación y herramientas adecuadas, sigue una serie de pasos lógicos:

Paso Descripción
1. Elegir el lugar y planificar Definir qué espacios se mostrarán y la ruta lógica del recorrido.
2. Capturar fotos en 360º Utilizar cámaras especiales o equipos que permitan capturar vistas panorámicas completas.
3. Ingresar a un software de creación Plataformas como Tourweaver, 3D visita virtual, o herramientas integradas (aunque Google Tour Creator ya no está activo, existen alternativas).
4. Crear el tour Cargar las imágenes y definir la estructura del recorrido.
5. Enlazar las fotos 360º Conectar las diferentes vistas para permitir la navegación fluida entre espacios.
6. Seleccionar dónde comenzar Definir el punto de entrada inicial al recorrido.
7. Enlace con POV (Point of View) Establecer los puntos de vista y las transiciones entre ellos.
8. Añadir interactividad Incorporar puntos de información, videos, audio, etc.
9. Compartir Publicar el tour en la web, redes sociales, plataformas educativas, etc.

Aunque los pasos suenan sencillos, la calidad del resultado depende de la planificación, la calidad de la captura y la habilidad en el uso del software, así como la integración de elementos interactivos que enriquezcan la experiencia. Un recorrido bien ejecutado puede ser un activo invaluable.

Para las instituciones educativas, los beneficios de adoptar los recorridos virtuales son múltiples. Permiten mostrar el campus, las aulas, los laboratorios, las bibliotecas y otras instalaciones a futuros estudiantes y sus familias, independientemente de su ubicación geográfica. Esto es especialmente útil para atraer estudiantes internacionales o aquellos que viven lejos. También son una herramienta poderosa para las admisiones, ofreciendo una primera impresión moderna y transparente.

Pero su valor va mucho más allá del marketing y las admisiones. Son una herramienta de enseñanza extremadamente valiosa. Imagina a un estudiante de historia recorriendo virtualmente una ciudad antigua, o a un estudiante de arte explorando las salas de un museo famoso, deteniéndose a examinar cada obra con detalle. Pueden ser utilizados para visitas de campo virtuales a lugares que serían inaccesibles o demasiado costosos de visitar físicamente, democratizando el acceso a experiencias culturales y educativas de primer nivel. Además, para estudiantes con movilidad reducida o que no pueden asistir a clase por enfermedad u otras razones, un recorrido virtual por el aula o el laboratorio puede ayudarles a mantenerse conectados y familiarizados con su entorno educativo.

En conclusión, un recorrido virtual es mucho más que una simple colección de imágenes panorámicas. Es una experiencia interactiva y accesible que ofrece una sensación de presencia en un lugar remoto. Es totalmente compatible con dispositivos móviles, interactivo, fácil de encontrar una vez publicado, y una vez creado, no suele generar cuotas posteriores significativas para su visualización. Aunque nació en otros ámbitos, su aplicación en el sector educativo es inmensamente prometedora. Permite a las escuelas y colegios no solo mostrar sus propias instalaciones de manera innovadora, sino también llevar el mundo exterior –museos, sitios históricos, maravillas naturales– directamente al aula. Si bien la experiencia virtual no reemplazará la riqueza sensorial y social de una visita real, se presenta como una herramienta complementaria poderosa, capaz de aumentar el interés, mejorar la comprensión y hacer que el aprendizaje sea una aventura más visual, inmersiva y divertida.

Preguntas Frecuentes sobre Recorridos Virtuales en Educación

¿Es costoso implementar un recorrido virtual en una escuela o colegio?

El costo puede variar significativamente. Depende del tamaño del campus o las áreas a cubrir, la complejidad del recorrido (cantidad de puntos de interés, interactividad) y si se contrata a profesionales o se intenta hacer con recursos internos. Sin embargo, existen opciones para diversos presupuestos, y la inversión puede justificarse por el alcance y el impacto en admisiones y experiencia educativa.

¿Qué tipo de lugares dentro de una institución educativa se pueden mostrar con un recorrido virtual?

Prácticamente cualquier espacio. Esto incluye aulas estándar, laboratorios especializados, bibliotecas, comedores, residencias de estudiantes, instalaciones deportivas, auditorios, áreas administrativas, zonas comunes, y exteriores del campus. También se pueden crear tours virtuales de eventos especiales o exposiciones.

¿Necesitamos equipo especial para que los estudiantes o padres vean el recorrido?

Generalmente no. La mayoría de los recorridos virtuales modernos están diseñados para ser visualizados en navegadores web estándar en ordenadores, tablets y smartphones. Para una experiencia más inmersiva, se pueden usar gafas de realidad virtual de bajo costo (como las que usan un smartphone) o sistemas más avanzados, pero no son obligatorios.

¿Puede un recorrido virtual reemplazar las visitas presenciales al campus?

No completamente. Un recorrido virtual es una herramienta fantástica para la primera impresión, para mostrar el campus a personas que no pueden viajar fácilmente, o para refrescar la memoria. Sin embargo, no puede replicar la interacción humana, la atmósfera completa del lugar o la oportunidad de hacer preguntas en tiempo real a un guía. Es mejor considerarlo como un complemento poderoso a las visitas presenciales.

¿Son los recorridos virtuales útiles solo para universidades grandes?

Para nada. Escuelas de educación infantil, primaria, secundaria, colegios técnicos y universidades de cualquier tamaño pueden beneficiarse. Una escuela pequeña puede mostrar sus aulas acogedoras, patios y áreas de juego. Un colegio de secundaria puede destacar sus laboratorios de ciencias o talleres de arte. La utilidad depende del objetivo: mostrar instalaciones, facilitar visitas virtuales, o usar tours de terceros como herramienta educativa.

¿Cómo pueden los profesores usar recorridos virtuales en sus clases?

Pueden llevar a los estudiantes a museos virtuales para explorar arte o historia, visitar sitios arqueológicos o monumentos sin salir del aula, explorar reconstrucciones históricas, o incluso hacer tours virtuales por la naturaleza o el espacio. Es una forma interactiva y visual de complementar el contenido del currículo y despertar la curiosidad.

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