13/01/2018
Ante el panorama actual de la enseñanza, la evaluación educativa tiene grandes retos en su definición, interpretación y diseño. Definida como un proceso dinámico, continuo, sistemático y operativo, la evaluación busca un balance entre actividades y metas para emitir juicios que permitan la mejora continua. En el contexto educativo formal, se busca la objetividad y la pertinencia a través de procedimientos e instrumentos confiables. Desde la década de los sesentas, el Aprendizaje Basado en Problemas (ABP) surgió como un enfoque para acercar a los estudiantes a la realidad profesional, fomentando la reflexión, el pensamiento complejo, la cooperación y la toma de decisiones ante situaciones auténticas. Sin embargo, evaluar esta metodología presenta particularidades y desafíos únicos que requieren sistemas adaptados.

- El Desafío de Evaluar el ABP en la Educación
- Antecedentes y Enfoques Previos en la Evaluación del ABP
- El Aprendizaje Basado en Problemas en el Contexto Mexicano
- Metodología del Estudio Propuesto
- Instrumentos Utilizados en la Evaluación del ABP
- Resultados Clave de la Investigación
- Propuesta de un Sistema Integral de Evaluación para el ABP
- Reflexiones Finales y Áreas de Mejora
- Preguntas Frecuentes sobre la Evaluación del ABP
El Desafío de Evaluar el ABP en la Educación
Una de las dificultades principales en la evaluación de actividades en el ABP es la definición de los instrumentos que pueden utilizarse para una evaluación formal. Dado que esta técnica didáctica exige un traspaso significativo de la responsabilidad del aprendizaje a los propios alumnos, los conocimientos adquiridos por cada estudiante no serán necesariamente uniformes. Cada problema puede tener múltiples soluciones y ser abordado desde una variedad de puntos de vista. Esto, sin duda, representa un obstáculo para la medición tradicional del cumplimiento de objetivos conceptuales rígidos. Consecuentemente, la evaluación exclusivamente basada en objetivos puede no ser adecuada a las características intrínsecas del ABP. De esta manera, surge la necesidad imperante de crear un sistema que permita evaluar de manera efectiva las diversas actividades que forman parte del método del ABP, siempre apostando por una objetividad y la emisión de un juicio de valor adecuado y completo. Las preguntas clave que emergen son: ¿Qué instrumentos pueden emplearse en un proceso de evaluación auténtico, válido y justo para el ABP? y ¿Cómo se puede proponer un sistema de evaluación integral y holístico en el método del ABP?
Antecedentes y Enfoques Previos en la Evaluación del ABP
Actualmente, existe poca literatura que detalle lineamientos puntuales para la evaluación en el método del ABP. Diversos autores han abordado las características generales que una evaluación acorde con el ABP debería poseer. Por ejemplo, se ha señalado la necesidad de proponer una evaluación basada en el contexto real de la profesión, adaptada a los conocimientos previos de los estudiantes, que contribuya a fomentar la reflexión y la autoevaluación. Esta evaluación debe familiarizar al estudiante con los asuntos principales del ejercicio profesional y armonizar los objetivos, los métodos y los resultados de aprendizaje esperados. La participación de los alumnos en el proceso evaluativo se considera fundamental, ya que fortalece actitudes como la honestidad, la responsabilidad y la autonomía.
Asimismo, se ha afirmado que la evaluación en el ABP debe cubrir al menos tres aspectos esenciales: los resultados del aprendizaje de contenidos, el conocimiento que el alumno aporta al proceso de razonamiento grupal, y las interacciones personales del alumno con los demás miembros del grupo. Desde otra perspectiva, la evaluación en el ABP es vista como una compañera genuina asociada tanto al problema planteado como al proceso de resolución seguido por los estudiantes. Uno de los retos significativos para los directivos o tutores que implementan el ABP es diseñar y operar un sistema de evaluación que sea verdaderamente acorde con esta metodología instruccional, lo cual puede incluso requerir negociación con otros departamentos académicos. La información derivada de esta evaluación debe ser utilizada de manera efectiva por todos los involucrados: quienes están a cargo del programa, los estudiantes y los profesores.
El Aprendizaje Basado en Problemas en el Contexto Mexicano
En México, el ABP ha sido adoptado por diversas instituciones de educación superior de renombre, como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en su Facultad de Medicina, el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey (ITESM), la Universidad de Colima y la Universidad de Guadalajara. Esta estrategia didáctica no se limita al ámbito universitario; también ha sido implementada en el nivel de educación básica, demostrando su versatilidad. En el campo específico de la Nutrición, el ABP ha sido aplicado en programas académicos, como lo demuestra un estudio realizado en el ITESM campus Monterrey con estudiantes de diversas carreras del área de Salud y Biotecnología, incluyendo Nutrición.
Este estudio tuvo como objetivo comparar los niveles de pensamiento crítico entre estudiantes formados con ABP y aquellos no expuestos a esta técnica. Los resultados indicaron un mayor balance en el desarrollo de un pensamiento inductivo y deductivo en los estudiantes que participaron en actividades de ABP, lo cual subraya el desarrollo de competencias profesionales cruciales para la formación de futuros profesionales de la salud. Evaluar aspectos como valores y actitudes dentro del ABP sigue siendo una problemática o dificultad reconocida. Para abordar esto, la observación cuidadosa del proceso por parte del maestro es indispensable. Además, ejercicios de autoevaluación y coevaluación entre los alumnos pueden ser muy útiles, no solo para ayudarlos a reflexionar sobre su desempeño en el trabajo colaborativo, sino también para brindarles retroalimentación valiosa por parte de sus compañeros de equipo.

Metodología del Estudio Propuesto
Para abordar la necesidad de un sistema de evaluación para el ABP en alumnos de nutrición, se llevó a cabo un estudio con un paradigma de tipo mixto, utilizando un modelo secuencial y exploratorio por etapas. La investigación se fundamentó en un marco referencial crítico interpretativo, con apoyo del método investigación-acción. Los participantes fueron seleccionados mediante una muestra no probabilística intencionada, incluyendo a 32 estudiantes (6 hombres y 26 mujeres) que cursaban el sexto cuatrimestre de la licenciatura en nutrición en una universidad específica. La intervención del ABP se aplicó dentro de la asignatura de Patología de la Nutrición I. La metodología de ABP empleada siguió el reconocido “Método de los 7 pasos” de la Universidad de Maastricht, el cual estructura el proceso en tres fases principales: trabajo con el tutor, trabajo individual y retroalimentación con el tutor.
Instrumentos Utilizados en la Evaluación del ABP
Para la recolección sistemática de los datos en el diseño del sistema evaluativo del ABP, se emplearon tres instrumentos de naturaleza mixta (cualitativa y cuantitativa):
- Cuestionario de evaluación del desempeño de los estudiantes durante las sesiones tutoriales del Aprendizaje Basado en Problemas: Este instrumento, utilizado para evaluar las sesiones de ABP desde la perspectiva del tutor hacia el alumno, posee una alta validación interna (Alfa de Cronbach = 0.96). Consta de 24 ítems agrupados en tres dimensiones: estudio independiente, habilidades de razonamiento e interacción grupal.
- Escala de evaluación de elementos esenciales del desempeño de un tutor de Aprendizaje Basado en Problemas (ABP): Empleada para evaluar al tutor por parte de los alumnos, esta escala presenta una alta validez interna (Alfa de Cronbach = 0.87). Es de tipo mixto, conformada por 16 ítems; los primeros 13 utilizan una escala con 4 categorías, el ítem 14 evalúa el desempeño del tutor en una escala numérica del 1 al 10, y los ítems 15 y 16 son preguntas abiertas que exploran competencias y recomendaciones para el tutor.
- Escala de autoevaluación para el alumno de diseño propio: Este tercer instrumento consistió en una autoevaluación del alumno, compuesto por 8 ítems con cinco niveles de logro. Si bien no se realizó una validación estadística de este instrumento, su objetivo era obtener un parámetro interpretativo sobre la percepción del propio estudiante respecto a su desempeño.
Resultados Clave de la Investigación
El análisis estadístico de los datos recolectados permitió identificar patrones y tendencias relevantes. Utilizando software especializado, se calcularon medidas de tendencia central como la media y la desviación estándar, además de valores máximos y mínimos para cada ítem. Asimismo, se codificaron y analizaron las respuestas cualitativas de las preguntas abiertas.
Los resultados del cuestionario de evaluación del desempeño de los estudiantes (evaluado por el tutor) reportaron que la dimensión mejor valorada fue la "interacción con el grupo", obteniendo un valor promedio muy alto (34.68 de 36 puntos posibles). Esto indica que los tutores percibieron una fuerte capacidad de los estudiantes para comunicarse y ajustarse al trabajo grupal con flexibilidad y respeto.
En cuanto a la escala de evaluación del tutor (evaluada por los alumnos), la media más alta se registró para el ítem que evalúa si el facilitador está bien informado acerca del proceso de ABP (3 +/- 0), sugiriendo que los alumnos percibieron a sus tutores como capacitados en la metodología. Sin embargo, la media más baja correspondió al ítem que evalúa si el tutor contribuyó a una mayor comprensión del contenido de la materia (2.13 +/- 0.83), señalando un área de oportunidad importante para mejorar el apoyo del tutor en la clarificación conceptual en futuras implementaciones de ABP.
Para el instrumento de autoevaluación del alumno, el valor promedio más alto fue para el ítem que evalúa la claridad en la instrucción del tutor (4.41 +/- 0.57). Por otro lado, el ítem con el valor más bajo en la autoevaluación fue el que mide la capacidad del alumno para emitir un diagnóstico nutricio asertivo (3.80 +/- 0.62). Este hallazgo resalta que, si bien el ABP busca desarrollar habilidades prácticas como el diagnóstico, la percepción de logro en este aspecto fue menor en la autoevaluación. Comparar la autoevaluación con la heteroevaluación (tutor-alumno) resultó ser un ejercicio valioso, pues la autoevaluación, al estar vinculada con la autodirección, es un componente apropiado para esta metodología.

Propuesta de un Sistema Integral de Evaluación para el ABP
Con base en los resultados obtenidos y el análisis de los instrumentos, se propone un sistema de evaluación para el ABP que busca ser auténtico e involucrar activamente a los principales actores educativos: alumnos, profesores e instituciones. Este sistema debe tener una dirección integral, contemplando:
- Heteroevaluación: Evaluación realizada por el tutor al alumno y viceversa.
- Coevaluación: Evaluación entre pares, es decir, alumno a alumno.
- Autoevaluación: La reflexión y valoración del propio desempeño por parte del alumno.
La evaluación en el ABP contempla dimensiones tanto formales como informales, aplicadas en los tres momentos tradicionales de la evaluación: diagnóstica, formativa y sumativa. Es importante reconocer que el ABP, en sí mismo, puede funcionar como un sistema de evaluación, orientado al desarrollo de competencias que abarcan conocimientos, habilidades, actitudes y valores. Las herramientas o instrumentos empleados en la evaluación deben ser coherentes con las competencias específicas que se pretenden desarrollar y medir, tales como la autodirección, el pensamiento crítico, el razonamiento clínico, el trabajo en equipo, el trabajo colaborativo y la autogestión. Se enfatiza que la evaluación debe ser cualitativa en la medida de lo posible. La cuantificación es necesaria únicamente para indicar el grado en que una conducta o actitud se manifiesta, pero el significado profundo y el juicio de valor provienen de la reflexión cualitativa.
Reflexiones Finales y Áreas de Mejora
El estudio realizado permitió definir los alcances y retos de una evaluación específica para el método de ABP en alumnos de nutrición. Uno de los límites identificados en esta investigación fue la dificultad para incluir instrumentos que permitieran evaluar de manera exhaustiva las actitudes y valores desarrollados por los estudiantes. Se recomienda, por lo tanto, explorar el uso de herramientas de recolección de datos adicionales en futuras investigaciones, como evidencias fotográficas, videograbaciones o portafolios de evidencias, que capturen de forma más rica estos aspectos.
Entre las fortalezas del estudio se encuentran la identificación de los niveles de validez y confiabilidad de los instrumentos empleados, así como la naturaleza mixta de estos, lo que permitió evaluar la mayor parte de las competencias profesionales adquiridas por los estudiantes durante la aplicación del método ABP. Un área de oportunidad importante para futuras investigaciones radica en el tiempo de intervención. Al tratarse de un estudio de tipo transversal, los resultados no pueden extrapolarse fácilmente a periodos más largos. Sería valioso considerar diseños de investigación longitudinales para observar la evolución de las competencias y el impacto del sistema de evaluación a lo largo del tiempo.
Preguntas Frecuentes sobre la Evaluación del ABP
¿Por qué la evaluación tradicional basada en objetivos puede no ser suficiente para el ABP?
El ABP se centra en la resolución de problemas complejos que pueden tener múltiples soluciones y ser abordados desde diversos puntos de vista. Esto hace que el aprendizaje sea menos uniforme entre los estudiantes y que la simple medición del cumplimiento de objetivos conceptuales predefinidos no capture la riqueza del proceso de razonamiento, colaboración y desarrollo de otras habilidades.

¿Quiénes deben participar en el proceso de evaluación del ABP?
Para una evaluación integral y auténtica en el ABP, deben participar todos los actores clave: los estudiantes (a través de autoevaluación y coevaluación), los tutores o profesores (a través de heteroevaluación del desempeño del alumno y del tutor), y potencialmente la institución educativa.
¿Qué tipos de aspectos se pueden evaluar en el ABP además del conocimiento de contenido?
El ABP permite y requiere la evaluación de una amplia gama de competencias, incluyendo habilidades de razonamiento (inductivo, deductivo, pensamiento crítico), habilidades de estudio independiente, interacción y trabajo grupal (colaboración, comunicación, flexibilidad), capacidad de autogestión, y el desarrollo de actitudes y valores.
¿Qué características deben tener los instrumentos de evaluación en el ABP?
Los instrumentos deben ser variados y de naturaleza mixta (cualitativa y cuantitativa) para capturar la complejidad del aprendizaje en el ABP. Deben estar alineados con las competencias que se buscan desarrollar (pensamiento crítico, trabajo en equipo, etc.) y permitir la evaluación desde múltiples perspectivas (heteroevaluación, coevaluación, autoevaluación). Idealmente, deben tener demostrada validez y confiabilidad cuando sea aplicable.
¿El ABP es solo una metodología de enseñanza o también un sistema de evaluación?
El ABP puede ser considerado tanto una metodología de enseñanza como un sistema de evaluación en sí mismo, ya que el proceso de abordar y resolver problemas fomenta y permite la observación y valoración del desarrollo de diversas competencias en los estudiantes, más allá de la simple adquisición de conocimientos.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Claves para Evaluar el Aprendizaje Basado en Problemas puedes visitar la categoría Educación.
