¿Cuántos Argentinos tienen el secundario completo?

El Desafío Educativo en Argentina

24/12/2023

En un mundo donde la educación superior es cada vez más relevante para el desarrollo individual y colectivo, los datos sobre el nivel educativo alcanzado por la población adulta en Argentina plantean un serio interrogante. Un reciente informe del Centro de Estudios de la Educación Argentina (CEA) de la Universidad de Belgrano, basado en datos de la OCDE de 2021, revela una realidad que invita a la reflexión y a la acción. Solo el 24% de los argentinos en edad de trabajar (entre 25 y 64 años) lograron completar estudios terciarios o universitarios. Esta cifra, que representa a apenas 1 de cada 4 adultos, nos posiciona significativamente por debajo del promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que asciende al 41%.

¿Cuántos Argentinos tienen el secundario completo?
En la Argentina, el nivel educativo alcanzado por el mayor porcentaje de la población de 25 a 64 años de edad es el secundario completo, con el 42%.
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Un Vistazo a las Cifras de Graduación

La estadística del 24% de graduados terciarios o universitarios ubica a Argentina en el puesto 36 de 44 naciones analizadas por la OCDE. Si bien superamos a países de la región como Colombia (22%), Brasil y México (ambos con 21%), nos encontramos por detrás de Chile (31%) y Costa Rica (25%). Este panorama en la educación superior es una de las manifestaciones más visibles de los desafíos que enfrenta el sistema educativo argentino en su conjunto.

Es importante señalar que, dentro del mismo grupo etario (25 a 64 años), el nivel educativo más frecuente en Argentina es el secundario completo, alcanzado por el 42% de la población. Sin embargo, una porción considerable, el 33%, no logró terminar la educación obligatoria. Estas cifras de base son fundamentales para entender las dificultades que se presentan en los niveles superiores.

El Secundario: ¿La Raíz del Problema?

Aunque el 42% de los adultos en general hayan completado el secundario, el foco de la preocupación, según especialistas como Marcelo Rabossi, profesor e investigador en educación, se centra en las cohortes más jóvenes. Actualmente, menos de 6 de cada 10 jóvenes de entre 18 y 24 años han logrado finalizar sus estudios secundarios. Esta baja tasa de finalización temprana es un obstáculo crucial para el acceso y la permanencia en la educación superior.

Pero la problemática no se limita a la cantidad de egresados del secundario, sino también a la calidad de la formación recibida. Rabossi advierte sobre la debilidad de los conocimientos con los que egresan muchos estudiantes. Al comparar los conocimientos de un graduado secundario argentino con equivalentes de países asiáticos líderes como Japón, Taiwán, Corea del Sur o Singapur, las pruebas internacionales sugieren una brecha de hasta tres años. Esto significa que un joven argentino que termina el secundario podría tener un nivel de conocimiento similar al de un estudiante de segundo año de secundaria en esos países.

Esta deficiencia en la formación básica tiene un impacto directo en el rendimiento universitario. Muchos de los jóvenes que logran ingresar a la universidad no cuentan con las competencias necesarias para afrontar las exigencias académicas, lo que se refleja en las altas tasas de abandono. De hecho, solo alrededor de 6 de cada 10 nuevos inscriptos logra completar el primer año de carrera, y este porcentaje disminuye drásticamente en los años subsiguientes hasta llegar a las bajas cifras de graduación final.

Causas Multifacéticas de un Desafío Complejo

Identificar una única causa para esta situación sería simplificar en exceso un problema que tiene raíces profundas y entrelazadas. Los expertos señalan varios factores clave que contribuyen a este panorama:

  • La pobreza: Las condiciones socioeconómicas desfavorables son una barrera significativa para la permanencia y el éxito escolar, especialmente en el nivel secundario, donde las necesidades económicas pueden obligar a los jóvenes a abandonar los estudios para trabajar.
  • Problemas de retención en el nivel secundario: El sistema educativo no logra retener a una parte importante de los estudiantes, y no existen mecanismos efectivos por parte del Estado para identificar y reincorporar a quienes abandonan.
  • Mala formación en el secundario: Como se mencionó, la calidad de la enseñanza es un factor determinante. Docentes que quizás no cuentan con la formación o los recursos adecuados para enfrentar la diversidad y las necesidades de los estudiantes actuales agravan esta situación.
  • Universidades rígidas y carreras largas: El diseño de muchas carreras universitarias, con planes de estudio extensos y estructuras poco flexibles, puede desmotivar o dificultar la finalización de los estudios, especialmente para aquellos que deben combinar estudio y trabajo.

Estos elementos combinados generan un círculo vicioso que impacta negativamente en la formación de capital humano calificado, un factor esencial para el desarrollo y el futuro del país.

Educación y Empleo: Una Correlación Innegable

El nivel educativo alcanzado no es solo una métrica académica; tiene consecuencias directas y significativas en el mercado laboral. El informe de la OCDE confirma una clara correlación positiva: a mayor nivel educativo, mayor es la probabilidad de tener un empleo. Argentina no es la excepción a esta regla global.

Las cifras son elocuentes:

Nivel Educativo Alcanzado Tasa de Empleo (25-64 años)
Secundario Incompleto 66%
Secundario Completo 73%
Terciario/Universitario Completo 85%
Doctorado 93%

Como se observa, completar el secundario ya mejora las chances de empleo en 7 puntos porcentuales, pero es la finalización de estudios superiores la que marca una diferencia sustancial, elevando la tasa de empleo al 85% y, en el caso de doctorados, a un impresionante 93%.

El Fenómeno "Ni-Ni": Un Reflejo de la Exclusión

Otro indicador preocupante vinculado a la falta de educación es la tasa de jóvenes que no estudian ni trabajan, comúnmente conocidos como "Ni-Ni". En la franja etaria de 25 a 29 años en Argentina, el 23,8% se encuentra en esta situación. Sin embargo, al analizar esta cifra según el nivel educativo alcanzado, la disparidad es notable:

Nivel Educativo (25-29 años) Porcentaje Ni-Ni Solo Trabaja Sigue Estudiando
Secundaria Incompleta 35% 61% 3%
Secundaria Completa 28% 70% 2%
Terciario/Universitario Completo 9% 40% 50%

La diferencia es abismal: un joven con secundaria incompleta tiene casi cuatro veces más probabilidades de ser "Ni-Ni" que uno con estudios superiores completos. Esto subraya la importancia de la educación no solo para conseguir trabajo, sino también para evitar la exclusión y fomentar la participación activa en la sociedad, ya sea a través del estudio o del empleo formal.

En el ranking de países de la OCDE, Argentina ocupa el lugar 31 de 38 en cuanto a la tasa de jóvenes "Ni-Ni", lejos de naciones con tasas muy bajas como Países Bajos (4,6%), aunque mejor que otras como Sudáfrica (44%).

Preguntas Frecuentes sobre el Panorama Educativo Argentino

¿Cuántos argentinos tienen el secundario completo?

Según datos del informe basado en la OCDE de 2021, el 42% de la población argentina entre 25 y 64 años ha completado el nivel secundario.

¿Qué porcentaje de argentinos completa estudios terciarios o universitarios?

Solo el 24% de la población entre 25 y 64 años ha completado estudios de nivel terciario o universitario.

¿Cómo se compara Argentina en graduados universitarios con otros países?

Argentina se encuentra por debajo del promedio de la OCDE (41%) y de países vecinos como Chile (31%), aunque supera a otros como Brasil y México (ambos con 21%). Se ubica en el puesto 36 de 44 naciones.

¿Por qué es bajo el porcentaje de graduados universitarios en Argentina?

Las causas son múltiples e incluyen problemas en la educación secundaria (baja retención y calidad de la formación), factores socioeconómicos como la pobreza, y características del sistema universitario (rigidez y duración de las carreras).

¿Cómo afecta el nivel educativo a la posibilidad de conseguir empleo en Argentina?

Existe una fuerte correlación positiva. Las personas con mayor nivel educativo tienen tasas de empleo significativamente más altas. Por ejemplo, quienes completaron estudios superiores tienen una tasa de empleo del 85%, frente al 66% de quienes no terminaron el secundario.

¿Qué es la situación "Ni-Ni" y quiénes son más propensos a estar en ella?

"Ni-Ni" se refiere a los jóvenes que no estudian ni trabajan. Los jóvenes que no completaron la educación secundaria son los más propensos a estar en esta situación (35% entre 25-29 años), una tasa mucho mayor que la de quienes completaron estudios superiores (9%).

Conclusión

Los datos presentados por el CEA y la OCDE pintan un cuadro desafiante para el sistema educativo argentino. La baja tasa de finalización de estudios superiores, anclada en problemas que comienzan en el nivel secundario (baja retención, deficiencias en la calidad de la enseñanza) y agravada por factores socioeconómicos como la pobreza, tiene consecuencias directas en la formación de capital humano y en las oportunidades de empleo para los jóvenes.

Superar estos desafíos requiere un abordaje integral que fortalezca la educación secundaria, mejore la formación docente, implemente políticas efectivas de retención y revinculación escolar, y adapte el sistema universitario a las necesidades actuales. La inversión en educación, en todos sus niveles, no es solo un gasto, sino una inversión fundamental para reducir la desigualdad, impulsar el desarrollo económico y asegurar un futuro más prometedor para Argentina y sus ciudadanos.

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