29/09/2019
La Escuela Naturalista representa una fascinante aproximación a la educación que, en su manifestación más contemporánea, se plasma en iniciativas concretas como el programa chileno dirigido a estudiantes de 6º básico en la Provincia de Llanquihue. Este programa busca ir más allá de la enseñanza convencional, proporcionando una experiencia educativa de calidad que es a la vez significativa y transversal a diversas asignaturas. Su enfoque se centra en la observación científica, estableciendo un fuerte vínculo entre los estudiantes y su entorno socioambiental, fomentando una exploración integral: física, sensorial, emocional y cognitiva.

Esta iniciativa chilena se nutre de recursos pedagógicos innovadores, como la “Bitácora Naturalista: Para Explorar la Biodiversidad”, la herramienta Labhum!, el documental “Lontra Provocax, Tras las Huellas del Gato de Río” y una serie de cortos animados titulados ‘’Somos Naturalistas’’. El proyecto es posible gracias al financiamiento de socios estratégicos que incluyen organizaciones no gubernamentales, empresas y sostenedores de colegios tanto públicos como privados.
Actualmente, la Escuela Naturalista ha extendido su alcance a 11 establecimientos educacionales en la Provincia de Llanquihue, beneficiando a más de 843 estudiantes y cerca de 25 profesores y jefes de UTPs. Entre las instituciones educativas involucradas se encuentran la Escuela Gabriela Mistral, Escuela Inés Gallardo Alvarado, St. Paul College, Escuela Particular 239 Los Volcanes, Escuela Rural Los Pellines, Escuela Rural Loncotoro, Escuela Rural Colegual, Colegio Nueva Braunau, Colegio Puerto Varas, Escuela Rural Chayahue y Escuela Rural Pargua.
- Las Raíces Filosóficas: ¿Qué es el Naturalismo?
- El Naturalismo en la Educación: Principios de la Escuela Nueva
- Desafíos y Evolución del Naturalismo Pedagógico
- El Movimiento de la Escuela Nueva en Venezuela: Un Caso de Estudio
- Comparando Conceptos
- Preguntas Frecuentes sobre la Escuela Naturalista y el Naturalismo Pedagógico
Las Raíces Filosóficas: ¿Qué es el Naturalismo?
Para comprender plenamente el concepto de Escuela Naturalista, es fundamental explorar sus bases filosóficas. El naturalismo, en el ámbito de la filosofía, postula que la realidad se explica exclusivamente a través de la naturaleza y sus leyes intrínsecas, negando cualquier influencia de carácter sobrenatural. El mundo natural se convierte así en el eje central de toda investigación filosófica, estableciendo una estrecha relación entre la filosofía y las ciencias naturales, como la biología o la física.
Dentro de este marco, un naturalista es, en esencia, cualquier persona dedicada al estudio del mundo natural. Los naturalistas se dedican a la observación detallada de las relaciones que existen entre los organismos y sus entornos, analizando cómo estas interacciones evolucionan a lo largo del tiempo. Un ejemplo histórico icónico de naturalista es Charles Darwin, quien en 1831 se unió al HMS Beagle con la misión de recolectar muestras de plantas, animales, rocas y fósiles. Sus observaciones de campo resultaron revolucionarias y sentaron las bases para una comprensión más profunda del mundo natural.
Ser naturalista no requiere ser un científico renombrado como Darwin. La función primordial de un naturalista es simplemente observar todo lo que compone la naturaleza, desde el hongo más pequeño hasta el árbol más imponente. Esta práctica de observación constante a menudo revela aspectos nuevos e inesperados del entorno, especialmente al centrarse en la diversidad vegetal.
En la actualidad, el concepto de naturalismo se ha democratizado a través de lo que se conoce como ciencia ciudadana. La ciencia ciudadana implica la participación del público general en investigaciones científicas. Voluntarios y científicos aficionados contribuyen a programas de recolección de datos compartiendo sus hallazgos de campo con investigadores profesionales. Las observaciones realizadas por ciudadanos científicos han sido valiosas en diversas áreas, destacando en la astronomía y en el seguimiento de poblaciones de aves y mariposas.

Aunque el término "ciencia ciudadana" es relativamente reciente, la práctica de la colaboración pública en la ciencia tiene una larga historia. Uno de los ejemplos más antiguos es el conteo anual de aves navideñas promovido por la National Audubon Society desde principios del siglo XX. Grupos de voluntarios, a menudo guiados por un observador experimentado, recopilan datos sobre poblaciones de aves locales, información crucial para esfuerzos de conservación a nivel global. La tecnología moderna, con aplicaciones como iNaturalist, ha facilitado enormemente la participación en la ciencia ciudadana, permitiendo compartir datos y observaciones a escala mundial.
El Naturalismo en la Educación: Principios de la Escuela Nueva
El Naturalismo Pedagógico surge como un principio poderoso que fundamentó el movimiento de la Escuela Nueva o Activa. Inspirado en los desarrollos de la biología y la psicología de principios del siglo XX, este enfoque, junto a principios como la libertad del niño, la autoactividad, el laicismo y la coeducación, abrió nuevos caminos en la teoría y la práctica educativa. El naturalismo aplicado a la educación concibe al niño como un ser que se desarrolla según sus propias leyes naturales, y la educación debe acompañar y facilitar este proceso, en lugar de imponerle estructuras rígidas y externas.
Este principio pedagógico se opuso frontalmente a la escuela tradicional, caracterizada por su rigidez, verbalismo, artificialidad y un enfoque centrado en la memorización y la disciplina externa. La escuela tradicional a menudo veía al niño como un ser a moldear, un recipiente a llenar, o incluso, desde perspectivas religiosas dogmáticas, como un ser con una naturaleza defectuosa (marcada por el pecado original) que necesitaba ser corregida mediante la severidad y la imposición de normas externas.
Figuras clave en el desarrollo del Naturalismo Pedagógico y la Escuela Nueva incluyen a Jean-Jacques Rousseau, Johann Heinrich Pestalozzi y Friedrich Fröebel. Rousseau, con su obra “Emilio”, fue pionero en proponer una educación que siguiera el orden de la naturaleza, concibiendo el desarrollo humano como un proceso con etapas que deben ser respetadas. Para él, la educación provenía de tres fuentes: la naturaleza (desarrollo interno de facultades), los hombres (enseñanza) y las cosas (experiencia con el entorno). Argumentó que solo cuando estas tres fuentes actúan en armonía se logra una educación adecuada. Rousseau postulaba que el hombre nace bueno y que la sociedad es la que lo corrompe, una idea radical que chocó con las visiones dominantes de la época.
Pestalozzi y Fröebel continuaron y sistematizaron muchas de las ideas de Rousseau, enfatizando una visión holista y orgánica de la relación hombre-naturaleza en la educación. Pestalozzi influyó con sus métodos basados en la observación y la experiencia directa (como las “Lecciones de cosas”), mientras que Fröebel desarrolló la pedagogía del Kindergarten, concibiendo el juego como una actividad fundamental para el desarrollo infantil, ya que a través de él el niño sigue el curso de la naturaleza e imita sus procesos creativos. Ambos veían la educación como un proceso continuo que debía respetar la naturaleza del niño, en contraposición a la idea de la mente como una “tabla rasa” o un ser sin espontaneidad.
Desafíos y Evolución del Naturalismo Pedagógico
A pesar de sus principios renovadores, el Naturalismo Pedagógico enfrentó una fuerte oposición. En el siglo XIX, en un contexto de industrialización y auge del positivismo y el empirismo mecanicista, las ideas de un naturalismo holista y socialmente responsable fueron consideradas un obstáculo. Gobiernos conservadores, como la Prusia de Bismarck, vieron con recelo las escuelas basadas en estos principios, llegando incluso a cerrar instituciones froebelianas bajo la acusación de promover el ateísmo y el socialismo.

Otro gran adversario fue el pensamiento conservador de la Iglesia Católica. Desde la perspectiva dogmática, el Naturalismo Pedagógico, al postular la bondad natural del niño y la importancia de su libertad y espontaneidad, negaba o minimizaba el concepto del pecado original. Esta oposición se manifestó claramente en la Encíclica Divini Illius Magistri (1929) del Papa Pío XI, donde se denunciaba la “falsedad y daños del naturalismo pedagógico”. La Encíclica defendía el derecho "supereminente" de la Iglesia a la educación, por encima de la familia y el Estado, y condenaba los métodos que apelaban a una supuesta autonomía ilimitada del niño, disminuyendo la autoridad del educador y la necesidad de la corrección y la gracia divina. También se criticaron duramente aspectos como la coeducación (educación conjunta de niños y niñas) y la educación sexual, consideradas expresiones perniciosas del naturalismo que ignoraban la fragilidad de la naturaleza humana y promovían la promiscuidad y la igualdad niveladora.
En este contexto de debate y oposición, la figura de John Dewey emerge como un exponente crucial que, aunque adherido al naturalismo, ofreció una crítica y una reelaboración profunda. Basado en los avances de la psicología (como las ideas holistas y experienciales de William James), Dewey criticó la interpretación rousseauniana de un desarrollo natural puramente espontáneo y aislado. Para Dewey, si bien las tendencias naturales y las capacidades innatas proporcionan las condiciones y límites de la educación, no dictan sus fines. Los fines educativos, según Dewey, provienen del medio social, y la función de la inteligencia y del entorno social es dirigir esas tendencias naturales hacia su mejor uso posible. La educación es un proceso de desarrollo natural, sí, pero este desarrollo debe ser guiado por la inteligencia y la interacción con el ambiente social, a través de la experiencia y el aprendizaje activo. Dewey, con su filosofía pragmática y su defensa de la educación como preparación para la vida en una democracia, se convirtió en un referente mundial de la escuela del hacer y la experiencia.
El Movimiento de la Escuela Nueva en Venezuela: Un Caso de Estudio
La influencia del Naturalismo Pedagógico y el movimiento de la Escuela Nueva no se limitó a Europa y Norteamérica. En Venezuela, a finales de la dictadura de Juan Vicente Gómez, educadores como Luis Beltrán Prieto Figueroa, Miguel Suniaga y Alirio Arreaza impulsaron la creación de la Sociedad Venezolana de Maestros de Instrucción Primaria (SVMIP) en 1932. Este grupo, influenciado por la pedagogía francesa y, notablemente, por la obra de John Dewey, buscó transformar la educación venezolana, que en ese momento estaba marcada por el formalismo herbartiano (centrado en la disciplina externa y la transmisión de conocimientos) y las condiciones políticas desfavorables.
A través de publicaciones como la Revista Pedagógica, la SVMIP difundió las ideas de la Escuela Nueva, criticando la escuela tradicional por su verbalismo, rigidez y su alejamiento de la realidad del niño y la sociedad. Prieto Figueroa abogaba por una escuela que fomentara la actividad espontánea del educando, utilizando procedimientos que brindaba la naturaleza y respetando el plan armónico de su desarrollo. Proponía educar por el juego en la primera infancia, por el trabajo (no para el trabajo) en la etapa constructiva, y por el servicio a los demás en la adolescencia, concibiendo hogar, escuela y sociedad como campos interrelacionados de actividad.
A pesar de las restricciones políticas, la SVMIP logró sentar las bases para futuras reformas. Con la muerte de Gómez en 1935 y el inicio de una apertura política, los miembros de la SVMIP se posicionaron a la vanguardia del cambio educativo. Propusieron la reforma del plan de enseñanza con tendencias hacia la Escuela Activa, lo que desató una fuerte oposición de sectores conservadores, tanto laicos como religiosos. Las críticas se basaron nuevamente en los argumentos de la Encíclica Divini Illius Magistri, acusando a la Escuela Activa de promover el naturalismo pedagógico y sus supuestos peligros morales y religiosos.
A pesar de la oposición, la contratación de una Misión de Pedagogos Chilenos en 1936, influenciados por las corrientes renovadoras, y el continuo trabajo de educación y organización del magisterio por parte de la SVMIP, marcaron el inicio de un proceso de transformación que gradualmente orientaría la educación venezolana hacia principios más acordes con el naturalismo filosófico y la Escuela Nueva.

Comparando Conceptos
Para clarificar las distintas ideas abordadas, presentamos una tabla comparativa:
| Concepto | Descripción Principal | Enfoque | Ejemplo/Manifestación |
|---|---|---|---|
| Naturalismo (Filosofía) | La realidad se explica por la naturaleza y sus leyes, sin intervención sobrenatural. | Teórico, Metafísico, Epistemológico | Estudio científico del universo; Negación de dogmas sobrenaturales. |
| Naturalista (Persona) | Individuo que estudia el mundo natural a través de la observación. | Práctico, de Investigación | Charles Darwin; Científico ciudadano. |
| Naturalismo Pedagógico | Filosofía educativa que postula seguir el desarrollo natural del niño, respetando su libertad y espontaneidad. | Teórico-Práctico, Principio Educativo | Base de la Escuela Nueva/Activa (Rousseau, Pestalozzi, Fröebel, Dewey). |
| Escuela Naturalista (Programa Chile) | Programa educativo específico para 6º básico centrado en observación científica y vínculo con el entorno socioambiental. | Práctico, Metodología Específica | Iniciativa en la Provincia de Llanquihue, uso de Bitácora Naturalista, Labhum!, etc. |
Y para entender mejor la ruptura que propuso el Naturalismo Pedagógico respecto a la norma de su tiempo:
| Aspecto | Educación Tradicional | Naturalismo Pedagógico |
|---|---|---|
| Visión del Niño | Tabla rasa, ser a moldear, con naturaleza imperfecta (pecado original). | Ser con potencial innato, que se desarrolla según leyes naturales, con espontaneidad y libertad. |
| Rol del Educador | Autoridad central, transmisor de conocimientos, corrector de la naturaleza infantil. | Guía, facilitador, observador que acompaña el desarrollo y crea un ambiente propicio. |
| Método de Enseñanza | Memorización, verbalismo, disciplina externa, currículo rígido y abstracto. | Observación, experiencia directa, juego, trabajo productivo (no para el trabajo), basado en intereses y necesidades del niño. |
| Contenido | Conocimientos abstractos, librescos, desvinculados de la realidad. | Conocimientos ligados a la naturaleza y el entorno, aprendidos a través de la interacción y la experiencia. |
| Disciplina | Imposición externa, castigo. | Autodisciplina, surgida de la autoactividad y la interacción social. |
| Fines Educativos | Transmitir cultura, formar para la sociedad existente, corregir la naturaleza. | Desarrollo integral y armónico del individuo, preparación para la vida a través de la vida misma, formación de ciudadanos activos y responsables. |
Preguntas Frecuentes sobre la Escuela Naturalista y el Naturalismo Pedagógico
¿Cuál es la idea principal del Naturalismo Pedagógico?
La idea central es que la educación debe seguir y respetar el desarrollo natural del niño, basándose en su espontaneidad, libertad y sus propias leyes internas de crecimiento. Se opone a la imposición de estructuras rígidas y externas.
¿Quiénes son algunos de los principales exponentes de esta corriente?
Figuras clave incluyen a Jean-Jacques Rousseau, Johann Heinrich Pestalozzi, Friedrich Fröebel y John Dewey, entre otros que impulsaron el movimiento de la Escuela Nueva o Activa.
¿Por qué el Naturalismo Pedagógico enfrentó oposición?
Su enfoque desafió las visiones tradicionales y dogmáticas de la educación y la naturaleza humana. Se opuso a la idea del pecado original, defendió la libertad y espontaneidad infantil (lo que chocaba con la autoridad y la disciplina externa), y promovió prácticas como la coeducación y la educación sexual, consideradas peligrosas por sectores conservadores y religiosos.
¿Cómo se relaciona el programa chileno “Escuela Naturalista” con el Naturalismo Pedagógico filosófico?
El programa chileno aplica principios fundamentales del Naturalismo Pedagógico al centrarse en la conexión del estudiante con su entorno socioambiental, la observación científica directa, el aprendizaje experiencial y la exploración integral (física, sensorial, emocional, cognitiva). Busca un desarrollo significativo y vinculado a la realidad, en línea con la idea de aprender de y en la naturaleza.
¿Qué estudia un naturalista?
Un naturalista estudia el mundo natural en su totalidad, observando y analizando las relaciones entre los organismos y sus ambientes, y cómo estos cambian con el tiempo. Se interesa por la biodiversidad y los procesos naturales.
En conclusión, la Escuela Naturalista, tanto en su concepción filosófica como en sus manifestaciones prácticas como el programa chileno, representa un enfoque educativo que valora la conexión profunda con la naturaleza y el entorno socioambiental, promoviendo un aprendizaje activo, basado en la observación científica y el respeto por el desarrollo natural del individuo. Es una propuesta que, históricamente, ha desafiado las estructuras tradicionales para buscar una educación más auténtica y significativa.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Escuela Naturalista: Conexión con la Naturaleza puedes visitar la categoría Educación.
