11/07/2019
El Colegio Palacio de Granda, ubicado en Llugarín, Siero, es un centro educativo en constante crecimiento que actualmente supera la cifra de 700 alumnos. Este aumento sostenido en su matrícula, con incrementos significativos en los últimos años (un 9% en 2021 y un 6% en el curso actual), lo ha llevado a embarcarse en un ambicioso proyecto de expansión. Pero, ¿cómo se compara este tamaño con el del colegio más grande de toda Asturias y cuáles son las realidades que viven estos centros?
El Crecimiento y la Expansión del Palacio de Granda
Con más de 700 estudiantes y una matrícula que sigue subiendo, el Palacio de Granda, dirigido por Ricardo Díaz Bernardo y parte del grupo Laude, ha experimentado un crecimiento que casi podríamos describir como "a demanda". Esta situación ha impulsado la necesidad de una reordenación completa de sus instalaciones, que ocupan más de 10.000 metros cuadrados.

El proyecto de ampliación y rediseño es un plan a largo plazo, estimado en cuatro años y con una inversión que ronda los cinco millones de euros. La primera fase de esta transformación ya es una realidad: un módulo de dos alturas, diseñado bajo principios de construcción pasiva (con un consumo energético casi nulo), destinado específicamente para los alumnos de segundo de Bachillerato. La construcción de este nuevo espacio fue notablemente rápida, completándose en menos de seis semanas.
Las siguientes etapas del proyecto contemplan la renovación integral de los edificios existentes. La idea es intervenir planta por planta en el bloque de Secundaria y primero de Bachillerato, vaciándolo para reconfigurarlo completamente, siempre con el objetivo de maximizar la eficiencia energética. El mismo proceso se aplicará posteriormente al bloque que alberga Primaria e Infantil. Una característica innovadora de este rediseño es la conexión entre los diferentes edificios mediante pasarelas flotantes, mejorando la circulación y la integración de los espacios.
Además de los edificios, se redistribuirán áreas clave como los aparcamientos y las zonas deportivas para optimizar el flujo de familias y la realización de actividades, evitando solapamientos. Un punto destacado es la transformación del pequeño campo de fútbol en un nuevo patio natural de aproximadamente 5.000 metros cuadrados, ofreciendo un espacio exterior amplio y diferente para los estudiantes.
El proyecto también incluye la creación de un comedor "abierto", que busca fomentar un ambiente más relajado y flexible durante las comidas, y la implementación de bibliotecas modulares. Estas bibliotecas están diseñadas con ruedas, permitiendo que puedan ser desplazadas y reconfiguradas según las necesidades pedagógicas del momento, aportando una gran versatilidad al centro.
Una de las novedades más esperadas, especialmente para los más jóvenes, es la creación de un parque infantil con un enfoque en el desarrollo motriz. Este espacio permitirá a los alumnos de Infantil mejorar sus habilidades progresivamente, incluyendo la posibilidad de escalar un rocódromo. La visión para la etapa de Infantil es un modelo "nórdico", que promueva la libertad de los niños para moverse entre el aula y el exterior, y que les presente retos en un entorno más natural.
La relevancia de este proyecto fue destacada por el alcalde Ángel García durante la inauguración del nuevo edificio, quien valoró la importancia de contar con colegios privados de este calibre como un atractivo más para el municipio de Siero.
El Gigante Asturiano y sus Desafíos: Santa María del Naranco
Si hablamos de tamaño, el título del colegio más grande de Asturias recae en el Santa María del Naranco, situado en Oviedo. Este centro cuenta con una matrícula de 1.825 alumnos, una cifra que lo posiciona muy por encima de otros colegios en la región.
La gestión de un centro tan numeroso presenta sus propios desafíos, especialmente en contextos complejos como el de la pandemia de COVID-19. El director del Santa María del Naranco, Jaime Nicolás Alvarodíaz, describió los primeros días del segundo trimestre durante la ola ómicron como "estresante y frustrante". En ese momento particular, el centro lidiaba con 73 estudiantes contagiados, lo que representaba un 4% de su alumnado total.
La gestión de este volumen de casos requería un esfuerzo "laborioso", agravado por la situación de la administración sanitaria, que se encontraba desbordada y delegaba cada vez más responsabilidades en los equipos directivos de los colegios. Entre estas nuevas tareas se incluía la decisión de confinar aulas a partir de cinco casos positivos o cuando el 20% del alumnado estuviera infectado, aceptando incluso test de antígenos realizados por las familias en casa.
Esta situación contrastaba con protocolos anteriores, donde un único positivo en Primaria podía llevar al cierre de un aula y al rastreo de contactos estrechos. El director reflexionó sobre la rapidez de los cambios en las medidas y la percepción de falta de rigor científico en algunos de ellos. Aunque admitió la utilidad de los test de antígenos caseros en un momento de saturación de PCRs, también señaló la preocupación de que esta flexibilidad pudiera ser mal utilizada por algunas familias.

La carga de trabajo para el personal del centro se incrementó notablemente. Más allá de la gestión directa de los contagios, los colegios se convirtieron en una especie de "consultores" para los padres, respondiendo a todo tipo de preguntas sobre qué hacer ante una situación, o por qué no se les había citado para una PCR. A pesar de los 73 positivos mencionados, el centro no tenía ninguna clase en cuarentena en ese momento, debido a la flexibilización de los protocolos.
Otro problema significativo era la baja de profesores. Aunque se implementó un nuevo modelo de llamamiento exprés, el director consideró que la medida era insuficiente para un centro de su tamaño, que cuenta con 120 docentes. El umbral para cubrir bajas (más de siete ausencias) era percibido como demasiado alto, ya que incluso con seis bajas la situación ya se volvía extremadamente complicada, describiéndola como "una semana de locos".
A pesar de la creciente presión y las dificultades, la postura del director Jaime Nicolás Alvarodíaz era de no "tirar la toalla", enfatizando la necesidad de que todos colaboraran para superar la situación.
Dos Realidades Educativas en Asturias
Mientras el Colegio Palacio de Granda en Siero mira hacia el futuro con una gran inversión en la modernización de sus instalaciones para acomodar su crecimiento, el Santa María del Naranco en Oviedo, como el centro más grande de la región, ha tenido que centrar gran parte de sus esfuerzos en la gestión de crisis sanitarias y los desafíos logísticos asociados a un volumen tan elevado de estudiantes y personal. Ambos ejemplos ilustran las diversas facetas de la gestión educativa en Asturias, desde la planificación a largo plazo para el crecimiento hasta la respuesta inmediata a situaciones imprevistas.
Comparativa Rápida
| Característica | Palacio de Granda | Santa María del Naranco |
|---|---|---|
| Ubicación | Siero | Oviedo |
| Grupo | Laude | Desconocido (no en texto) |
| Director | Ricardo Díaz Bernardo | Jaime Nicolás Alvarodíaz |
| Alumnos (aprox.) | +700 | 1.825 |
| Tamaño (terreno) | +10.000 m² | No especificado |
| Enfoque Principal Reciente | Expansión y Modernización | Gestión de Pandemia COVID-19 |
Preguntas Frecuentes
A continuación, respondemos algunas preguntas comunes basadas en la información proporcionada:
¿Cuántos alumnos tiene el Colegio Palacio de Granda?
Según la información, el Colegio Palacio de Granda tiene actualmente más de 700 alumnos y su matrícula sigue creciendo.
¿Cuál es el colegio más grande de Asturias?
El texto indica que el colegio más grande de Asturias es el Santa María del Naranco en Oviedo, con 1.825 alumnos.
¿Qué planes de expansión tiene el Palacio de Granda?
El colegio tiene un proyecto a cuatro años de unos cinco millones de euros para ampliar y rediseñar completamente sus instalaciones, incluyendo nuevos módulos, renovación de edificios existentes, pasarelas, un gran patio natural, comedor abierto y bibliotecas modulares.
¿Qué desafíos enfrentó el Santa María del Naranco recientemente?
En el contexto de la ola ómicron de COVID-19, el colegio enfrentó desafíos significativos en la gestión de un alto número de casos entre alumnos, la adaptación a cambios constantes en los protocolos sanitarios, el aumento de responsabilidades delegadas a la dirección y la gestión de bajas de profesores.
¿Está creciendo la matrícula en el Palacio de Granda?
Sí, el artículo menciona un aumento del 9% en 2021 y del 6% en el curso actual, lo que demuestra un crecimiento sostenido.
Conclusión
Tanto el Colegio Palacio de Granda como el Santa María del Naranco representan facetas importantes del panorama educativo asturiano. Mientras uno invierte en el futuro con una gran visión de expansión y modernización, el otro gestiona la complejidad inherente a ser el más grande, enfrentando desafíos logísticos y sanitarios con resiliencia. Ambos centros contribuyen significativamente a la oferta educativa en sus respectivas áreas.
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