¿Cómo actuar en caso de sismo para niños?

Sismos en la Escuela: Cómo Actuar

03/03/2025

Vivir en una zona sísmica implica una responsabilidad constante: estar preparados. En provincias como Mendoza, con una historia marcada por eventos telúricos significativos como el gran terremoto de 1861, comprender cómo actuar ante un sismo no es una opción, sino una necesidad vital. Esta preparación cobra una importancia aún mayor cuando hablamos de entornos educativos, donde la seguridad de cientos de estudiantes y personal docente y administrativo depende de planes y acciones bien definidos. Saber qué hacer en una escuela antes, durante y después de un movimiento sísmico puede marcar la diferencia.

¿Qué hacer ante un sismo en una escuela?
¿Qué hacer si estás en la facultad? En caso de sismos, es importante: Mantener calma y ubicarse en lugares de “protección sísmica”: es decir, debajo de un elemento firme y, si ello no fuera posible, junto al mismo. Cortar la energía eléctrica y cerrar las llaves de paso de agua y gas.

La provincia de Mendoza, ubicada en una zona de alta sismicidad, nos recuerda constantemente la importancia de la prevención. El terremoto de 1861, el más destructivo de su historia, es un testimonio de la fuerza de la naturaleza y la necesidad de estar listos. Por ello, las recomendaciones de organismos como Defensa Civil son fundamentales y deben ser adoptadas y adaptadas en todos los ámbitos, incluyendo, de manera prioritaria, el escolar.

Índice de Contenido

La Realidad Sísmica y la Importancia de la Prevención Escolar

La ubicación geográfica de Mendoza la sitúa en una región de alta actividad sísmica. La memoria del terremoto de 1861, el mayor registrado en su historia, subraya la vulnerabilidad de la provincia ante estos fenómenos naturales. Esta realidad exige que la preparación sea una parte fundamental de la vida cotidiana, y especialmente en instituciones educativas. No se trata solo de reaccionar cuando ocurre un sismo, sino de construir una cultura de prevención que involucre a toda la comunidad escolar: directivos, docentes, personal no docente, estudiantes y familias.

La prevención sísmica en las escuelas no es una medida aislada, sino un conjunto de acciones planificadas que buscan minimizar riesgos, proteger vidas y garantizar una respuesta eficiente ante una emergencia. Invertir tiempo y recursos en simulacros, identificar zonas seguras, asegurar la infraestructura y educar a todos los miembros de la comunidad educativa son pasos esenciales para reducir el impacto de un sismo.

Antes del Sismo: Preparación Activa en el Ámbito Escolar

La fase de "Antes" es quizás la más crítica, ya que se centra en la prevención y la planificación. En una escuela, esto implica un esfuerzo coordinado entre directivos, docentes, personal y, en la medida de lo posible, estudiantes y padres. La planificación previa es la clave para una respuesta ordenada y segura.

¿Cuáles son las medidas de prevención sísmica?
ANTES DE UN SISMO.Establecer un plan de prevención sísmica para el lugar.Ubicar y señalizar zonas seguras o libres de riesgo.Designar responsables para cortar los servicios de agua, gas, luz y otros suministros.Disponer de luces de emergencias, linternas y radio a transistores.
  • Elaborar, difundir y practicar el Plan de Emergencia Escolar: Similar al Plan de Acción Familiar, pero a escala institucional. Debe detallar rutas de evacuación claras y señalizadas, puntos de encuentro seguros en el exterior, roles y responsabilidades del personal, procedimientos específicos para diferentes escenarios (sismo durante clases, recreo, eventos) y cómo asistir a personas con necesidades especiales. Este plan debe ser conocido por todo el personal y comunicado de forma comprensible a los estudiantes y sus familias.
  • Identificar, evaluar y mitigar riesgos en la infraestructura y el entorno: Realizar inspecciones periódicas del edificio escolar para identificar y asegurar elementos que puedan caer o colapsar. Esto incluye anclar estanterías, armarios, archiveros y muebles altos a las paredes, asegurar luminarias y objetos colgantes (como proyectores o decoraciones pesadas), y revisar la estabilidad de muros no estructurales, fachadas y elementos decorativos exteriores.
  • Identificar y Señalizar Zonas de Seguridad: Dentro de cada aula, laboratorio, taller, biblioteca, pasillo y área común, se deben identificar y señalizar claramente los lugares más seguros. Estos suelen ser debajo de estructuras resistentes como vigas, columnas o mesas y escritorios robustos. También se deben definir los puntos de encuentro seguros en el exterior, lejos de edificios, muros altos, árboles grandes, postes o tendido eléctrico. La señalización debe ser visible, clara y comprensible para todas las edades.
  • Asignar Roles y Responsabilidades al Personal: Cada miembro del personal escolar, desde el director hasta el personal de limpieza y mantenimiento, debe saber exactamente qué hacer durante una emergencia. Definir quién lidera la evacuación de cada grupo o aula, quién se encarga de las comunicaciones internas y externas, quién asiste a personas con necesidades especiales y quién es responsable del corte de suministros (gas, electricidad, agua), si es seguro hacerlo.
  • Mantener Áreas Exteriores Seguras y Rutas de Evacuación Despejadas: Asegurarse de que los patios, accesos, salidas de emergencia y zonas de juego estén libres de objetos que puedan caer desde la altura (macetas en balcones, carteles mal fijados, elementos decorativos pesados). Las rutas de evacuación, tanto internas como externas, deben estar siempre despejadas y libres de obstáculos.
  • Preparar y mantener accesibles Kits de Emergencia por Aula y uno Central: Estos kits deben ser de fácil acceso en cada aula y en un punto central seguro. Deben contener botiquín básico (con material de primeros auxilios, antisépticos, vendas, analgésicos y medicamentos personales necesarios), linternas con pilas de repuesto (nunca velas ni fósforos por riesgo de fuga de gas), radio a pilas para escuchar información oficial, agua potable embotellada suficiente, alguna manta térmica o ligera por grupo, silbatos para pedir ayuda, una lista actualizada de contactos de emergencia de estudiantes y personal, y algo de comida no perecedera de fácil consumo (barras energéticas, galletas).
  • Realizar Simulacros Frecuentes, Variados y Realistas: La práctica regular de los protocolos de actuación es fundamental para que, en un evento real, la respuesta sea automática y ordenada, reduciendo el pánico. Los simulacros deben ser realistas y variar en el momento del día (clases, recreo, entrada, salida) y la ubicación dentro de la escuela para preparar a la comunidad para diferentes escenarios posibles. Después de cada simulacro, se debe evaluar qué funcionó bien y qué necesita mejorarse.

La prevención y la planificación detallada son la base de una respuesta eficaz y organizada ante un evento sísmico. Un plan conocido y practicado por todos reduce la confusión y el pánico en los momentos críticos.

Durante el Sismo: Acciones Inmediatas para Protegerse

Cuando el suelo comienza a temblar, los segundos cuentan y la acción inmediata es vital. Mantener la calma es el primer y más importante paso, aunque resulte difícil. El pánico puede llevar a decisiones peligrosas y aumentar el riesgo de lesiones por caídas, golpes o estampidas.

  • Mantener la Calma y Transmitirla: Es crucial que el personal adulto (docentes, preceptores, directivos) mantenga la calma y la transmita a los estudiantes. Dar instrucciones claras y concisas con voz firme pero tranquila ayuda a contener el miedo.
  • No Correr ni Empujar: Evitar a toda costa salir corriendo al exterior o moverse bruscamente por los pasillos o escaleras. La mayoría de las lesiones durante un sismo ocurren por caída de objetos, colapso de elementos no estructurales o estampidas humanas en las salidas.
  • Alejarse de Riesgos Inmediatos: Mantenerse inmediatamente lejos de ventanas, vitrinas, espejos, estanterías altas, armarios, muebles que no estén anclados, lámparas colgantes, ventiladores de techo y cualquier objeto que pueda caer, romperse o volcarse.
  • Buscar Refugio en Zonas Seguras (Agacharse, Cubrirse, Sujetarse): Si estás en un aula, oficina, biblioteca o cualquier espacio interior, busca inmediatamente refugio. La acción recomendada es "Agacharse, Cubrirse y Sujetarse" (Drop, Cover, Hold On). Métete debajo de una mesa o escritorio resistente. Cúbrete la cabeza y el cuello con los brazos. Si es posible, sujétate a la pata de la mesa para que no se mueva. Si no hay muebles robustos cerca, ubícate junto a una columna o una pared interior (nunca exterior, ya que pueden desprenderse revestimientos o fachadas) y cúbrete la cabeza y el cuello con los brazos. Adoptar una posición fetal puede ofrecer protección adicional.
  • Evitar Escaleras y Ascensores: No intentar evacuar durante el sismo utilizando escaleras (pueden dañarse, llenarse de escombros o colapsar) o ascensores (pueden quedar atrapados por cortes de energía o daños estructurales).
  • Proteger a los Más Vulnerables: Si es posible sin poner en riesgo la propia seguridad, prestar especial atención y ayudar a niños pequeños, personas con discapacidad o movilidad reducida y cualquier persona que necesite asistencia inmediata para colocarse en una posición segura.

La acción clave durante el temblor es la protección inmediata en el lugar donde uno se encuentra, reduciendo la exposición a la caída de objetos y al colapso de elementos no estructurales.

Después del Sismo: Evaluando Daños y Procediendo a la Evacuación

Una vez que el movimiento principal cesa, el peligro no ha pasado. Es probable que haya réplicas (movimientos sísmicos posteriores de menor intensidad) y la estructura del edificio escolar pueda estar comprometida. La fase de "Después" se centra en la evaluación inicial, la seguridad post-sismo y la evacuación ordenada a los puntos de encuentro exteriores.

  • Prepararse para Réplicas: Mantener la posición de seguridad hasta que el movimiento cese completamente y el personal responsable indique el siguiente paso. Las réplicas pueden ser fuertes y causar daños adicionales o el colapso de estructuras debilitadas.
  • Cortar Suministros: El personal designado y capacitado, si es seguro hacerlo y no hay riesgo (por ejemplo, chispas cerca de una fuga de gas), debe proceder a cortar el suministro eléctrico (para evitar cortocircuitos e incendios) y las llaves de paso de gas (para evitar fugas y explosiones) y agua.
  • Evaluar Daños Iniciales y Rutas de Evacuación: El personal capacitado (docentes, directivos) debe hacer una rápida evaluación visual de las condiciones de seguridad del aula o área y, si es seguro moverse, de las rutas de evacuación. Buscar señales de daño estructural grave (grandes grietas en muros portantes, columnas o vigas, colapso parcial) o riesgos inmediatos (escombros, vidrios rotos, cables caídos, fugas de gas). No usar fósforos ni encendedores por riesgo de fuga de gas; usar linternas (o la del celular). Si una ruta de evacuación está bloqueada por escombros o parece insegura, se debe buscar y utilizar una ruta alternativa preestablecida en el plan.
  • Proceder a la Evacuación Ordenada: Siguiendo las rutas preestablecidas en el Plan de Emergencia Escolar y bajo la estricta instrucción del personal responsable, evacuar el edificio hacia los puntos de encuentro exteriores designados. La evacuación debe ser calmada, en fila, sin correr ni empujar. Los docentes deben asegurarse de que todos los estudiantes de su grupo los sigan y nadie quede atrás.
  • Dirigirse al Punto de Encuentro Exterior Designado: Una vez fuera del edificio, reunirse inmediatamente en el punto de encuentro asignado para cada grupo o aula. Estos puntos deben estar en un área abierta, lejos de edificios, muros, árboles, postes o cables que puedan caer.
  • Verificar la Presencia de Todos (Pasar Lista): Es crucial que los docentes o responsables de cada grupo pasen lista inmediatamente en el punto de encuentro para verificar que todos los estudiantes y el personal asignado estén presentes y seguros. Reportar de inmediato cualquier ausencia o persona herida al coordinador de emergencia de la escuela.
  • Mantenerse Lejos de Edificios Dañados y Otros Riesgos: En el exterior, permanecer en el punto de encuentro y mantenerse alejado de la escuela y otros edificios, muros, postes, cables eléctricos o árboles que puedan haber quedado inestables o dañados. Si la ruta de evacuación pasa cerca de un edificio dañado, rodearlo manteniendo la mayor distancia posible.
  • Seguir Estrictamente las Instrucciones de las Autoridades Escolares y de Emergencia: Estar atentos a las indicaciones del director, personal de seguridad escolar, o autoridades de Defensa Civil, bomberos o policía que puedan llegar al lugar. Ellos tienen la información más actualizada y los protocolos a seguir en la fase de respuesta.
  • Ser Solidarios: Ayudar a quienes lo necesiten, especialmente a los heridos, aquellos con dificultades para movilizarse o quienes estén visiblemente afectados por el miedo o la ansiedad. Reportar cualquier herido al personal escolar o de emergencia.

La fase de "Después" se centra en la evacuación segura, la verificación de la integridad de la comunidad escolar en un lugar seguro y la espera de instrucciones oficiales.

¿Qué hacer ante un sismo en una escuela?
¿Qué hacer si estás en la facultad? En caso de sismos, es importante: Mantener calma y ubicarse en lugares de “protección sísmica”: es decir, debajo de un elemento firme y, si ello no fuera posible, junto al mismo. Cortar la energía eléctrica y cerrar las llaves de paso de agua y gas.

Consideraciones Específicas para Entornos Educativos

Aunque las recomendaciones generales de Defensa Civil aplican a cualquier situación, el entorno escolar presenta particularidades que deben ser consideradas para adaptar la respuesta y garantizar la seguridad de todos los miembros de la comunidad educativa:

  • En el Aula o Espacio de Estudio: Como se mencionó, la acción inmediata es "Agacharse, Cubrirse y Sujetarse". El docente debe dar la orden de forma clara y modelar el comportamiento, guiando al grupo de estudiantes. Es fundamental conocer de antemano las zonas seguras dentro del aula.
  • En Pasillos, Escaleras o Áreas Comunes: Si el sismo te sorprende moviéndote por la escuela (en un pasillo, subiendo escaleras, en el patio), busca refugio inmediato. Aléjate de ventanas, barandillas de escaleras, objetos colgantes y cualquier cosa que pueda caer. Si estás en un pasillo ancho, agáchate junto a una pared interior y cúbrete la cabeza. Nunca intentes correr hacia el exterior o tu aula durante el sismo.
  • Durante un Evento o Reunión Masiva (Auditorio, Gimnasio, Patio): Si estás en un espacio grande con muchas personas (acto escolar, clase de educación física, recreo), no intentes salir corriendo durante el sismo. Es probable que se genere pánico y estampidas, lo cual es sumamente peligroso. Busca protección debajo de asientos resistentes si es posible, o agáchate en el suelo, cúbrete la cabeza y el cuello con los brazos y mantente alejado de objetos colgantes, luminarias o estructuras altas. Espera las instrucciones del personal a cargo del evento o los docentes presentes.
  • Si Quedas Encerrado o Atrapado: Mantén la calma. Intenta comunicarte con el exterior o con otros golpeando rítmicamente alguna estructura metálica (tubería) o pared para indicar tu ubicación a los rescatistas. Evita gritar si hay mucho polvo para no inhalarlo. Raciona el aire si el espacio es reducido. Espera pacientemente ser rescatado; confía en que la ayuda está en camino.
  • Comunicación Interna y Externa: Las líneas telefónicas fijas y móviles pueden colapsar después de un sismo. La escuela debe contar con sistemas de comunicación interna alternativos (megafonía, radios portátiles para el personal clave) y un protocolo claro para comunicarse con servicios de emergencia y, fundamentalmente, con las familias una vez que sea seguro y posible. Se debe establecer un punto de contacto centralizado para la información.
  • Asistencia Psicológica: Después de un evento sísmico, muchas personas, especialmente los niños, pueden experimentar miedo, ansiedad o estrés postraumático. El personal escolar debe estar preparado para ofrecer apoyo emocional básico y saber cuándo y cómo buscar ayuda profesional para estudiantes y colegas si es necesario.

Cada rincón de la escuela requiere una estrategia clara para la protección individual y grupal durante el sismo, y el personal debe estar capacitado para aplicar estas estrategias en cualquier lugar donde se encuentren, priorizando siempre la seguridad.

La Solidaridad: Un Pilar en la Respuesta Sísmica Escolar

En cualquier situación de emergencia, la ayuda mutua y la solidaridad son fundamentales. En una escuela, esto se traduce en la responsabilidad colectiva de cuidar a todos los miembros de la comunidad, prestando especial atención a quienes pueden necesitar más ayuda y coordinación para su seguridad:

  • Personas con Discapacidad: Es vital contar con planes específicos e individualizados para evacuar a estudiantes o personal con discapacidades motoras, sensoriales, cognitivas o de comunicación. Identificar previamente quién necesita asistencia, qué tipo de asistencia requiere (ej. uso de escaleras, guía, comunicación adaptada) y quién será el responsable de proporcionarla durante la evacuación y en el punto de encuentro. Designar "compañeros de apoyo" puede ser una estrategia efectiva.
  • Personas con Movilidad Reducida: Asegurar que existan rutas de evacuación accesibles (libres de obstáculos, con rampas si es necesario) y que el personal esté capacitado en técnicas seguras para asistir en el traslado de personas que usan sillas de ruedas, muletas o tienen otras limitaciones de movilidad. La prioridad es moverlas a una zona segura dentro o fuera del edificio según la situación.
  • Niños Pequeños: Los más jóvenes pueden experimentar mayor miedo, confusión y dificultad para seguir instrucciones complejas bajo estrés. El personal docente y auxiliar debe ser un punto de referencia seguro, mantener la calma, ofrecer contención emocional y guiarlos paso a paso, utilizando lenguaje sencillo y reafirmante. Mantener al grupo unido y contar a los niños repetidamente es crucial.
  • Coordinación para la Evacuación: La solidaridad se manifiesta en la coordinación del grupo durante la evacuación. Asegurarse de que nadie quede atrás en el aula o durante la evacuación, esperar al compañero que necesita ayuda, y seguir las instrucciones del líder del grupo (docente o personal asignado) son actos de solidaridad que garantizan la seguridad colectiva y minimizan el riesgo de dispersión o pérdida.
  • Apoyo General: Más allá de la asistencia específica, la solidaridad implica ofrecer una palabra de aliento, ayudar a levantar a alguien que ha caído, compartir agua o un botiquín si es necesario, y colaborar con el personal escolar y las autoridades en todo lo posible.

La empatía, el apoyo mutuo y una planificación inclusiva que considere las necesidades de todos los miembros de la comunidad escolar fortalecen significativamente la capacidad de respuesta ante un sismo y ayudan a mitigar el impacto emocional del evento.

Resumen de Acciones Clave Ante un Sismo en la Escuela

Para facilitar la comprensión y el recuerdo de los pasos a seguir, podemos resumir las acciones principales en las tres fases clave:

Fase Acciones Principales en la Escuela
Antes (Prevención y Planificación)
  • Elaborar, difundir y practicar el Plan de Emergencia Escolar.
  • Identificar, evaluar y mitigar riesgos en la infraestructura y el entorno escolar.
  • Identificar y señalizar claramente las zonas seguras (interiores y exteriores) y rutas de evacuación.
  • Asignar roles y responsabilidades a todo el personal.
  • Preparar y mantener accesibles kits de emergencia por aula y uno central.
  • Realizar simulacros frecuentes, variados y realistas.
  • Educar a estudiantes, personal y familias sobre los procedimientos de emergencia.
Durante (Protección Inmediata)
  • Mantener la calma (personal debe ser un ejemplo y transmitirla).
  • No correr, gritar ni empujar.
  • Alejarse de ventanas, vidrios y objetos que caen o se vuelcan.
  • Buscar refugio inmediato en zonas seguras: bajo mesas/escritorios resistentes o junto a columnas/paredes interiores.
  • Cubrir cabeza y cuello con los brazos ("Agacharse, Cubrirse, Sujetarse").
  • No utilizar escaleras ni ascensores.
  • Proteger y asistir a personas vulnerables cercanas (niños pequeños, personas con discapacidad o movilidad reducida).
Después (Evacuación y Post-Sismo)
  • Prepararse para posibles réplicas.
  • Si es seguro, cortar suministros (electricidad, gas, agua) por personal designado.
  • Evaluar rápidamente daños en el área inmediata y rutas de evacuación (usar linterna, no fuego).
  • Evacuar ordenada y calmadamente hacia los puntos de encuentro exteriores designados.
  • Verificar la presencia de todos los miembros del grupo/aula en el punto de encuentro (pasar lista).
  • Mantenerse alejado de edificios dañados, postes, cables y otros riesgos en el exterior.
  • Seguir estrictamente las instrucciones del personal escolar y autoridades de emergencia.
  • Ofrecer ayuda y ser solidarios con quienes lo necesiten.

Esta tabla resume los pasos fundamentales, pero el detalle completo reside en el Plan de Emergencia Escolar y su conocimiento y práctica por parte de toda la comunidad educativa.

Claves para la Preparación y Práctica Constante

En resumen, enfrentar un sismo en una escuela se reduce a tres fases clave: Preparación (Antes), Protección Inmediata (Durante) y Evacuación Segura (Después). La efectividad de estas fases depende directamente de la planificación previa y, sobre todo, de la práctica constante a través de simulacros.

¿Qué medidas de prevención debemos poner en práctica ante un sismo?
DURANTE EL SISMO1Mantén la calma. El asustarte solo puede paralizarte o hacerte cometer errores.2Aléjate de las ventanas y objetos que pueden caerse.3Si no llegas rápido a la salida, busca un espacio seguro.4No llames por teléfono. La línea estará sobrecargada, así que mejor envía mensajes de texto.5No uses ascensor.

La realización de simulacros no debe verse como una interrupción, sino como una inversión invaluable en seguridad. Permiten identificar fallas o puntos débiles en el plan, acostumbrar a estudiantes y personal a los procedimientos, evaluar los tiempos de respuesta y, lo más importante, reducir significativamente el factor pánico en una situación real al convertir las acciones seguras en respuestas automáticas bajo estrés.

Fomentar la comunicación abierta sobre el tema, involucrar a padres y tutores en la comprensión del Plan de Emergencia Escolar, y mantener actualizados los datos de contacto de emergencia de estudiantes y personal son también parte esencial de esta preparación integral. La revisión periódica del plan y de los kits de emergencia garantiza que estén siempre listos para ser utilizados.

Una escuela preparada es una escuela resiliente, capaz de proteger a su comunidad ante la eventualidad de un sismo y minimizar sus consecuencias.

Preguntas Frecuentes sobre Sismos en Escuelas

¿Qué es lo primero que debo hacer si estoy en la escuela y comienza a temblar?
Lo primero es mantener la calma y buscar refugio inmediatamente en una zona segura dentro del aula o espacio donde te encuentres: debajo de una mesa o escritorio resistente, o junto a una columna o pared interior. Aléjate de ventanas, vidrios y objetos que puedan caer. Cúbrete la cabeza y el cuello con los brazos.
¿Debemos evacuar el edificio inmediatamente cuando empieza el sismo?
No, durante el sismo debes buscar protección en el lugar donde te encuentras ("Agacharse, Cubrirse, Sujetarse"). La evacuación del edificio se realiza *después* de que el movimiento principal ha cesado, una vez que el personal responsable ha evaluado la situación y dado la orden, siguiendo las rutas y hacia los puntos de encuentro exteriores predefinidos en el plan escolar.
¿Cómo se preparan los niños para un sismo en la escuela?
Se les prepara a través de educación adaptada a su edad, explicándoles qué es un sismo de forma sencilla y sin alarmarlos, y mediante la participación activa y guiada en simulacros regulares. Es vital que los adultos (docentes y personal) les transmitan seguridad y les muestren los lugares seguros y las acciones a seguir (cómo agacharse, cubrirse y sujetarse).
¿Qué debe contener el kit de emergencia del aula?
Debe incluir un botiquín básico (con material de primeros auxilios y medicamentos personales necesarios), linterna con pilas de repuesto (nunca velas ni fósforos), radio a pilas para escuchar información oficial, agua potable embotellada, alguna manta térmica o ligera, silbato para pedir ayuda, una lista actualizada de contactos de emergencia de estudiantes y personal, y algo de comida no perecedera de fácil consumo.
¿Qué hacer si la ruta de evacuación normal está bloqueada o parece insegura después del sismo?
El Plan de Emergencia Escolar debe contemplar rutas de evacuación alternativas. Si una ruta principal está bloqueada por escombros, daños estructurales visibles, cables caídos u otros riesgos, se debe utilizar la ruta alternativa más segura hacia el punto de encuentro exterior. El personal a cargo debe estar capacitado para identificar estos riesgos y tomar decisiones rápidas y seguras sobre la ruta a seguir, siempre priorizando la seguridad.
¿Qué pasa si un estudiante o miembro del personal queda atrapado dentro del edificio?
Si es seguro hacerlo, el personal capacitado intentará ayudar utilizando procedimientos de primeros auxilios y rescate básico si es posible. De lo contrario, se debe informar inmediatamente a los servicios de emergencia externos (bomberos, Defensa Civil) sobre la ubicación conocida de la persona atrapada y esperar su llegada. La persona atrapada debe intentar mantener la calma, cubrirse la boca y nariz si hay polvo, y hacer ruido (golpeando) para indicar su posición a los rescatistas.
¿Cómo deben actuar los padres o tutores?
Los padres deben conocer el Plan de Emergencia Escolar, especialmente los puntos de encuentro y los protocolos de comunicación post-sismo. Después de un sismo, deben evitar dirigirse inmediatamente a la escuela, ya que esto puede obstruir el acceso de los servicios de emergencia y dificultar la evacuación y el control del personal escolar. Deben esperar la comunicación oficial de la escuela sobre cuándo y cómo se realizará la entrega segura de los estudiantes en el punto de encuentro.

La seguridad de la comunidad escolar es una responsabilidad compartida que requiere preparación constante, conocimiento de los protocolos de emergencia y la colaboración de todos sus miembros.

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