13/07/2019
La escuela es mucho más que un edificio; es un espacio vivo, un entramado complejo de relaciones, prácticas y formas de ser que definen la experiencia de quienes la transitan día a día. Habitar la escuela implica sumergirse en este universo particular, donde se construyen identidades, se adquieren conocimientos y se desarrollan maneras específicas de actuar y percibir el mundo educativo. Entender cómo se “habita” este espacio nos lleva a explorar conceptos fundamentales como el habitus y los hábitos, que, aunque relacionados, operan en distintas dimensiones de la vida escolar, tanto para quienes enseñan como para quienes aprenden.

La pregunta sobre qué significa habitar la escuela nos invita a ir más allá de la simple presencia física. Se trata de una inmersión en el mundo de la vida cotidiana escolar, ese ámbito de realidad que se presupone sin cuestionamientos en la actitud de sentido común. En este mundo, los sujetos (profesores, alumnos, directivos) interpretan sus experiencias, interactúan y construyen la realidad social a través de los significados que otorgan a sus prácticas diarias. No es un mundo privado, sino intersubjetivo, donde las relaciones cara a cara son fundamentales.
Habitar la escuela, desde esta perspectiva, es participar activamente en la construcción de su tejido social y cultural. Es internalizar sus normas explícitas e implícitas, sus ritmos, sus expectativas y sus tradiciones. Es, en esencia, adoptar y ser moldeado por las disposiciones que el propio entorno escolar fomenta.
- El Habitus en la Escuela: Moldeando a los Profesionales
- Hábitos en la Escuela: El Rol del Estudiante
- Conectando Habitus y Hábitos en la Escuela
- Desafíos y Oportunidades
- Comparativa: Habitus Profesional Docente
- Ejemplos de Hábitos de Estudio
- Preguntas Frecuentes sobre Habitar la Escuela, Habitus y Hábitos
El Habitus en la Escuela: Moldeando a los Profesionales
El concepto de habitus, popularizado por Pierre Bourdieu, es clave para comprender cómo se estructuran las prácticas y percepciones dentro de un campo social, como lo es el educativo. El habitus profesional del profesorado es el proceso por el cual el desempeño docente se interioriza de manera inconsciente, afectando conocimientos y prácticas. Es un sistema inconsciente que se interioriza en grupos objetivos y que genera y unifica las prácticas, orientando elecciones y acciones.
En el contexto escolar, el habitus profesional se construye significativamente a través de las relaciones intersubjetivas, es decir, las interacciones con otros colegas, particularmente entre profesores principiantes y experimentados. El profesor principiante, portador de saberes teóricos adquiridos en su formación inicial, entra a un mundo laboral con tradiciones históricas, variaciones regionales y normas institucionales ya establecidas. Su habitus se va conformando en la interacción diaria, a menudo en tensión o incluso contradicción con su formación previa.
La investigación muestra que el habitus del profesor experimentado, basado en un saber práctico construido por y para la práctica, tiende a superponerse a la realidad del profesor principiante. Esto puede llevar al docente novel a abandonar conocimientos teóricos que no se ajustan a las situaciones cotidianas del aula y adoptar las prácticas de los colegas con más experiencia. Esta dinámica subraya la importancia de la intersubjetividad en la construcción del habitus profesional.
Habitus Profesional: Principiantes vs. Experimentados
Un estudio en escuelas rurales en Chile, con contexto intercultural, ilustra claramente estas diferencias y dinámicas. Los profesores principiantes, a menudo con una formación más actualizada en enfoques como la pedagogía intercultural, muestran una disposición al trabajo en equipo y a realizar actos pedagógicos vinculados al contexto real, como el trabajo en terreno y visitas a la comunidad.
Por otro lado, los profesores experimentados tienden a centrar sus actos pedagógicos en el salón de clases, utilizando textos escolares y enfocándose en la preparación para pruebas estandarizadas como el SIMCE. Su habitus profesional, forjado en años de práctica, incluye el dominio de labores administrativas y, fundamentalmente, el control del comportamiento y la disciplina de los alumnos en el aula. Este último aspecto es, según la investigación, uno de los temas principales en las conversaciones “cara a cara” entre ambos grupos de profesores, a menudo relegando discusiones sobre contenidos pedagógicos o enfoques innovadores.
Esta diferencia de habitus se manifiesta en los proyectos de acción. Mientras los principiantes buscan integrar la interculturalidad y el trabajo contextualizado, los experimentados se dirigen principalmente a responder a las exigencias del currículo nacional y las mediciones estandarizadas. Esto genera un distanciamiento y la falta de proyectos comunes, evidenciando visiones paradigmáticas distintas que afectan la colaboración y el crecimiento profesional.
Hábitos en la Escuela: El Rol del Estudiante
Paralelamente al habitus profesional de los docentes, la vida escolar de los estudiantes está profundamente marcada por sus hábitos de estudio. A diferencia del habitus, que es una disposición más profunda e inconsciente, los hábitos de estudio se refieren a conductas aprendidas por repetición que se convierten en un control automático. Son los métodos y estrategias que un estudiante utiliza de manera constante para asimilar, comprender y aplicar conocimientos.

La literatura en educación superior señala que los inadecuados hábitos de estudio son una de las principales causas de fracaso académico, manifestado en deserción, rezago estudiantil y bajos índices de eficiencia terminal. Un estudiante con buenos hábitos de estudio no solo memoriza hechos, sino que sabe cómo obtener información importante y utilizarla de manera inteligente.
Los hábitos de estudio son conductas adquiridas que se manifiestan de forma mecánica ante situaciones rutinarias relacionadas con el aprendizaje. Requieren conocimiento (saber qué hacer), capacidad (saber cómo hacerlo) y deseo (querer hacerlo). Son factores poderosos que, si son positivos, contribuyen significativamente al logro de objetivos académicos.
Componentes de los Hábitos de Estudio
Los hábitos de estudio eficaces implican diversas facetas:
- Administración del tiempo: Planificar y organizar las horas dedicadas al estudio.
- Habilidades cognitivas: Mejorar la memoria, la atención y la concentración.
- Comprensión de lectura: Procesar y entender activamente el material escrito.
- Apuntes de clase: Tomar notas efectivas y organizadas.
- Técnicas de estudio: Subrayar, resumir, hacer esquemas, etc.
- Evitar distracciones: Crear un ambiente de estudio propicio.
- Motivación: Mantener el impulso intrínseco o extrínseco para aprender.
La formación y estabilidad de estos hábitos son cruciales. La formación es el período de adquisición, mientras que la estabilidad es cuando los actos se realizan de manera frecuente, fácil y automática. Mejorar los hábitos de estudio a menudo requiere un esfuerzo consciente y disciplina, motivado por un propósito superior o expectativas y motivaciones personales.
Conectando Habitus y Hábitos en la Escuela
Aunque habitus (disposiciones internalizadas) y hábitos (conductas aprendidas por repetición) son conceptos distintos, ambos son fundamentales para comprender cómo se vive y se experimenta la escuela. El habitus profesional de los docentes crea el ambiente, las expectativas y las prácticas que, a su vez, influyen en el desarrollo de los hábitos de estudio de los alumnos.
Por ejemplo, un profesor con un habitus centrado en la transmisión pasiva de contenidos y la disciplina estricta puede limitar las oportunidades para que los estudiantes desarrollen hábitos de estudio basados en la investigación autónoma, la colaboración o el pensamiento crítico. Por el contrario, un docente con un habitus que valora la exploración, el diálogo y el trabajo contextualizado puede fomentar en sus alumnos hábitos de estudio más activos y significativos.
La intersubjetividad, clave en la formación del habitus docente, también juega un papel en los hábitos estudiantiles. La interacción entre compañeros, el trabajo en equipo y la relación con los profesores influyen en cómo los estudiantes abordan el aprendizaje y desarrollan sus estrategias de estudio.
Desafíos y Oportunidades
Los estudios presentados revelan desafíos importantes en la vida escolar. La falta de alineación en el habitus y los proyectos de acción entre profesores principiantes y experimentados limita la colaboración y la innovación pedagógica, especialmente en contextos que demandan enfoques específicos como la interculturalidad. Esta “laguna de los dos mundos” puede perpetuar prácticas tradicionales y descontextualizadas.
Para los estudiantes, la falta de buenos hábitos de estudio es un obstáculo directo para el éxito académico. Enfrentar las mayores exigencias de niveles educativos superiores sin una base sólida en la organización, la comprensión activa y las técnicas de estudio adecuadas lleva a la frustración y al fracaso.
Sin embargo, ambos textos sugieren caminos para mejorar. Para los docentes, la mentoría por parte de “profesores expertos” que guíen a los principiantes puede facilitar una inserción más efectiva y una reflexión compartida que enriquezca el habitus profesional. Para los estudiantes, la tutoría académica emerge como una estrategia clave para acompañarlos, diagnosticar sus dificultades y ayudarlos a desarrollar o mejorar sus hábitos de estudio.

En última instancia, habitar la escuela de manera plena y efectiva, tanto para profesores como para alumnos, requiere una comprensión profunda de cómo se forman y operan el habitus y los hábitos. Implica reconocer las dinámicas intersubjetivas, las tensiones entre la teoría y la práctica, y la necesidad constante de adaptación y mejora. Fomentar una cultura escolar donde se valore la colaboración, la reflexión pedagógica y el desarrollo de hábitos de estudio sólidos es esencial para crear un entorno educativo que potencie el crecimiento y el éxito de toda la comunidad.
Comparativa: Habitus Profesional Docente
| Aspecto | Profesor Principiante | Profesor Experimentado |
|---|---|---|
| Base de Conocimiento | Principalmente teórico (formación inicial) | Principalmente práctico (experiencia) |
| Actos Pedagógicos | Trabajo en terreno, contextualizado, visitas comunitarias | Uso de textos escolares, centrado en el aula |
| Enfoque Pedagógico | Interculturalidad, innovación (tendencia) | Preparación para SIMCE, currículo nacional oficial |
| Gestión | Aprendizaje de labores administrativas (a través de experimentados) | Dominio de la disciplina/control del aula, labores administrativas |
| Relación con Colegas | Disposición al trabajo en equipo (entre principiantes) | Individualismo, aislamiento (tendencia), foco en disciplina en conversaciones |
| Visión de la Práctica | Busca innovar, aplicar teoría | Se basa en la rutina, critica la 'teoría' de los noveles |
| Proyectos de Acción | Trabajo pedagógico en terreno, enfoques contextualizados | Cumplimiento del currículo oficial, preparación para evaluaciones estandarizadas |
Ejemplos de Hábitos de Estudio
| Hábitos Positivos | Hábitos Negativos |
|---|---|
| Planificar horario de estudio | Estudiar solo antes de exámenes |
| Tomar apuntes efectivos en clase | No tomar apuntes o que sean desorganizados |
| Leer activamente (subrayar, anotar) | Lectura pasiva sin procesamiento |
| Buscar información adicional (biblioteca, web) | Limitarse a lo visto en clase |
| Revisar y organizar material regularmente | Dejar acumular tareas y lecturas |
| Buscar ayuda de tutores o compañeros | No pedir ayuda ante dificultades |
| Estudiar en un lugar libre de distracciones | Estudiar con teléfono/redes sociales/TV |
| Mantener motivación intrínseca (interés) | Estudiar solo por recompensa/evitar castigo |
| Practicar técnicas de memorización y comprensión | Memorizar sin comprender el contenido |
| Organizar y estructurar la información estudiada | Estudio desordenado y fragmentado |
Preguntas Frecuentes sobre Habitar la Escuela, Habitus y Hábitos
¿Qué significa habitar la escuela?
Significa vivir y participar activamente en el mundo de la vida cotidiana escolar, un espacio intersubjetivo donde las relaciones, prácticas y significados compartidos (o en conflicto) dan forma a la experiencia educativa. Va más allá de la presencia física, implicando la internalización de las dinámicas y la construcción conjunta de la realidad escolar.
¿Qué es el habitus en el contexto escolar?
El habitus, especialmente el habitus profesional docente, se refiere a las disposiciones internalizadas de manera inconsciente (conocimientos, prácticas, valores) que orientan la forma en que los profesores se desempeñan y perciben su trabajo en la escuela. Se construye a través de la experiencia y, crucialmente, mediante las relaciones intersubjetivas con otros colegas.
¿Cómo se relaciona el habitus docente con la intersubjetividad?
La intersubjetividad, o las relaciones entre sujetos (como profesores principiantes y experimentados), es el terreno donde el habitus profesional se moldea y se transmite. A través de estas interacciones cara a cara, se comparten saberes prácticos, se negocian enfoques y el docente novel adquiere las maneras de hacer y ser propias del campo escolar.
¿Qué son los hábitos de estudio?
Son conductas aprendidas por repetición que se convierten en automáticas, utilizadas por los estudiantes para abordar el aprendizaje. Incluyen métodos, estrategias y técnicas para organizar el tiempo, procesar información, concentrarse y prepararse para evaluaciones. Son clave para el rendimiento académico.
¿Cómo influyen los hábitos de estudio en el éxito académico?
Buenos hábitos de estudio están fuertemente correlacionados con el éxito académico. Permiten al estudiante gestionar mejor su tiempo, comprender los contenidos de manera más profunda, retener información y enfrentar las evaluaciones con mayor preparación. La falta de ellos se asocia directamente con el fracaso escolar (deserción, rezago).
¿Pueden cambiarse o mejorarse el habitus y los hábitos?
Sí, aunque con diferentes grados de dificultad. Los hábitos de estudio, al ser conductas aprendidas, pueden modificarse con esfuerzo, disciplina, técnicas y apoyo (como la tutoría académica). El habitus, al ser una disposición más arraigada e inconsciente, es más resistente al cambio, pero puede evolucionar a través de nuevas experiencias, reflexiones críticas y relaciones intersubjetivas constructivas (como la mentoría).
¿Cómo se relacionan el habitus docente y los hábitos de estudio estudiantiles?
El habitus del profesor crea el ambiente pedagógico (el tipo de enseñanza, las expectativas, la cultura del aula) que, indirectamente, influye en el desarrollo de los hábitos de estudio de los alumnos. Un entorno que fomenta la autonomía y la investigación puede propiciar hábitos de estudio más activos en los estudiantes.
¿Por qué es importante comprender estos conceptos para mejorar la educación?
Comprender el habitus y los hábitos nos permite identificar las dinámicas subyacentes que afectan la enseñanza y el aprendizaje. Permite diseñar estrategias de apoyo más efectivas para docentes (mentoría) y estudiantes (tutoría), abordar las tensiones y promover entornos escolares más colaborativos, innovadores y propicios para el desarrollo integral de toda la comunidad.
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