¿Cómo se llaman los alumnos de la Salle?

Los Alumnos de La Salle: Una Familia Global

27/12/2022

Una pregunta común al hablar de las instituciones educativas fundadas por San Juan Bautista De La Salle es cómo se denomina a sus estudiantes. A diferencia de algunas organizaciones que utilizan términos muy específicos o apodos para sus miembros o alumnos, en el contexto de La Salle, la respuesta es bastante sencilla y universal.

Los alumnos de los colegios y escuelas La Salle son referidos, de manera general y oficial, simplemente como alumnos o estudiantes. No existe un término único o apodo particular que los distinga del resto de los estudiantes en el sistema educativo global. Sin embargo, su identidad se enmarca dentro de un concepto mucho más amplio y significativo: la Familia Lasaliana.

Índice de Contenido

La Familia Lasaliana: Más Allá del Aula

El término 'Familia Lasaliana' engloba a una comunidad mucho más extensa que los propios alumnos. Incluye a los Hermanos de las Escuelas Cristianas (la congregación fundada por De La Salle), a los profesores seglares, a los colaboradores, a los padres de familia, a los exalumnos y, por supuesto, a los estudiantes actuales. Esta visión de 'familia' subraya el sentido de pertenencia, colaboración y misión compartida que caracteriza a las instituciones lasalianas alrededor del mundo.

Ser parte de la Familia Lasaliana implica participar de un legado educativo y de unos valores basados en la visión de su fundador, centrada en la educación humana y cristiana, especialmente de los más necesitados.

Los Orígenes de La Salle y sus Primeros Alumnos

Para entender el contexto de los alumnos de La Salle, es crucial remontarse a los orígenes de la institución. San Juan Bautista De La Salle, a finales del siglo XVII, tuvo la idea de crear escuelas donde los hijos de los artesanos y de los pobres pudieran aprender de forma gratuita. Su objetivo era enseñarles a leer, escribir y aritmética, además de proporcionarles una sólida educación cristiana. Estos fueron los primeros alumnos de las Escuelas Cristianas.

La misión original estaba claramente enfocada en aquellos con menos recursos, ofreciendo una oportunidad educativa que de otro modo no habrían tenido. Los primeros 'alumnos' eran, por tanto, niños y jóvenes de clases populares, que recibían no solo instrucción académica básica, sino también formación moral y religiosa.

Expansión Global: Millones de Alumnos a lo Largo de la Historia

Desde sus humildes comienzos en Francia, la obra de La Salle experimentó un crecimiento extraordinario, a pesar de los desafíos históricos como la Revolución Francesa, que incluso suspendió su existencia legal en Francia temporalmente. Sin embargo, la misión se restauró y se expandió rápidamente por Europa y luego a otros continentes.

A finales del siglo XIX, los Hermanos ya estaban presentes en 35 países. Este crecimiento exponencial significó que cada vez más niños y jóvenes se convertían en alumnos de La Salle. Las cifras proporcionadas en la historia del Instituto son impresionantes:

  • En 1810: 160 hermanos en Francia e Italia.
  • A finales del siglo XIX: 14,631 hermanos.
  • En 1986: A pesar de un declive en el número de hermanos, las obras apostólicas (las escuelas y sus alumnos) eran más numerosas debido al crecimiento de la Familia Lasaliana.
  • Actualmente (datos hasta 2009/2010): Más de 750,000 alumnos en 85 países.
  • Solo en América Latina: 274 escuelas con 29,750 maestros y 744 hermanos, sirviendo a una gran cantidad de estudiantes.

Estas cifras demuestran la magnitud del impacto de La Salle en la educación a nivel mundial y la vasta cantidad de jóvenes que han sido y son sus alumnos.

Un Apodo Histórico y Despectivo: Los "Ignorantinos"

Aunque el término común para los estudiantes es 'alumnos' o 'estudiantes', la historia registra un apodo particular, aunque despectivo, utilizado por el filósofo francés Voltaire. Voltaire se refirió a los Hermanos de las Escuelas Cristianas como «ignorantinos», que significa «ignorantes». Este apelativo no se aplicaba directamente a los alumnos, sino a los Hermanos que los educaban. La crítica de Voltaire se basaba en su percepción de que los Hermanos transmitían al pueblo las «mentiras de la fe y la religión», minimizando quizás el valor de la educación básica que impartían.

Es importante destacar que este término no era utilizado por la institución ni por los propios alumnos o Hermanos, sino que era una crítica externa y negativa. Hoy en día, es solo una nota histórica que ilustra las controversias que enfrentó la obra lasaliana en sus inicios.

¿Qué Aprenden los Alumnos de La Salle?

Si bien la base original de la educación lasaliana se centraba en leer, escribir y aritmética junto con la formación cristiana, el currículo en las escuelas La Salle ha evolucionado enormemente a lo largo de los siglos. Hoy en día, las escuelas La Salle ofrecen una educación integral que abarca diversas áreas del conocimiento, adaptándose a los programas educativos de cada país y a las necesidades de la sociedad actual. Sin embargo, mantienen el énfasis en:

  • La excelencia académica.
  • La formación en valores humanos y cristianos.
  • El desarrollo personal y social del estudiante.
  • El servicio a la comunidad.

La misión de La Salle sigue siendo proporcionar una educación de calidad, accesible, que forme a los estudiantes no solo intelectualmente, sino como personas íntegras y comprometidas con su entorno.

La Estructura que Soporta la Educación Lasaliana

La vasta red de escuelas que educan a los alumnos de La Salle está respaldada por una estructura organizacional global. Aunque los alumnos interactúan principalmente con los maestros y Hermanos en sus escuelas locales, es útil comprender que forman parte de un Instituto con gobierno central y regional.

El Instituto de los Hermanos de las Escuelas Cristianas tiene un Superior General (actualmente Armin Luistro) y un Consejo General que supervisan la misión a nivel mundial. El Instituto se organiza en seis regiones Lasalianas (PARC, RELAF, RELAL, RELEM, RELAN), cada una con un Consejero General regional y una estructura de coordinación. Dentro de estas regiones se encuentran los Distritos, Subdistritos y Delegaciones, que administran las comunidades de Hermanos y las obras educativas a nivel local y nacional.

Esta estructura asegura la unidad de la misión y la identidad lasaliana a nivel global, garantizando que la educación ofrecida a los alumnos en los diferentes países comparta los mismos principios fundamentales, aunque adaptada a los contextos locales.

Preguntas Frecuentes sobre los Alumnos de La Salle

A continuación, abordamos algunas preguntas comunes relacionadas con la identidad de los estudiantes en las instituciones lasalianas:

¿Tienen los alumnos de La Salle un nombre especial?

No, no tienen un nombre especial o apodo único. Se les llama comúnmente alumnos o estudiantes.

¿Qué significa ser parte de la Familia Lasaliana?

Significa formar parte de una comunidad global que incluye estudiantes, Hermanos, maestros, colaboradores, padres y exalumnos, todos comprometidos con la misión educativa y los valores de San Juan Bautista De La Salle.

¿Quiénes eran los primeros alumnos de La Salle?

Los primeros alumnos eran hijos de artesanos y pobres en Francia, a quienes San Juan Bautista De La Salle ofrecía educación gratuita.

¿Las escuelas La Salle son solo para estudiantes de bajos recursos?

Si bien la misión original se centró en los pobres y artesanos, hoy en día las escuelas La Salle atienden a una diversidad de estudiantes en 85 países, adaptándose a las necesidades y contextos locales. El texto proporcionado no especifica si el enfoque exclusivo en los pobres se mantiene universalmente hoy, pero destaca la gran cantidad de alumnos atendidos globalmente.

¿Es el término "Ignorantinos" un apodo para los alumnos de La Salle?

No. "Ignorantinos" fue un término despectivo utilizado históricamente por Voltaire para referirse a los Hermanos que impartían la educación, no a los alumnos.

Conclusión

En resumen, los alumnos de La Salle son, sencillamente, alumnos o estudiantes que forman parte de una vasta y rica red educativa global. Su identidad está marcada por la pertenencia a la gran Familia Lasaliana, que comparte la misión y el legado de San Juan Bautista De La Salle. A lo largo de más de 300 años, millones de jóvenes han pasado por las aulas de La Salle, recibiendo una educación que busca formar personas completas, preparadas para enfrentar el futuro y contribuir positivamente a la sociedad, siempre bajo el espíritu de fe, fraternidad y servicio que caracteriza a la obra lasaliana.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Los Alumnos de La Salle: Una Familia Global puedes visitar la categoría Educación.

Subir