08/09/2021
La educación secundaria es una etapa fundamental en la vida de cualquier estudiante. Representa la culminación de años de esfuerzo y aprendizaje, preparando a los jóvenes para los desafíos del mundo laboral, la educación superior y la participación ciudadana. Sin embargo, en Argentina, la realidad sobre cuántos estudiantes logran completar este ciclo en el tiempo esperado y con los conocimientos necesarios es un desafío preocupante.

Un reciente informe del Observatorio de Argentinos por la Educación, titulado “Índice de Resultados Escolares: ¿Cuántos estudiantes llegan al final de la secundaria en tiempo y forma?”, arroja luz sobre esta compleja situación. Los datos, basados en el seguimiento de la cohorte que comenzó primer grado en 2011 y debía terminar la secundaria en 2022, revelan cifras que invitan a la reflexión y a la acción urgente.
- Solo 13 de Cada 100 lo Logran en Tiempo y Forma
- La Paradoja: Más Llegan al Último Año, Pero Menos Aprenden
- Desigualdades Entre Jurisdicciones
- La Influencia del Nivel Socioeconómico
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Preguntas Frecuentes
- ¿Qué significa exactamente “terminar la secundaria en tiempo y forma”?
- ¿Por qué el informe habla de un retroceso?
- ¿Llegar al último año de la secundaria a tiempo es lo mismo que terminar en tiempo y forma?
- ¿Qué provincias tienen los mejores y peores resultados?
- ¿Cómo influye el nivel socioeconómico?
- Conclusión: Un Llamado a la Acción
Solo 13 de Cada 100 lo Logran en Tiempo y Forma
La cifra central y más alarmante del informe es contundente: solo el 13% de los estudiantes que iniciaron su trayectoria escolar en primer grado en 2011 lograron finalizar la secundaria en el tiempo teórico esperado (es decir, 12 años después, sin repetir ni abandonar) y, además, demostrando conocimientos satisfactorios tanto en Lengua como en Matemática, según los resultados de las pruebas Aprender 2022.
Este dato no es solo una estadística; representa a miles de jóvenes cuyas trayectorias educativas no culminan exitosamente según los parámetros definidos. La expresión “en tiempo y forma” es clave, ya que combina dos dimensiones esenciales: la continuidad del recorrido escolar sin interrupciones significativas y la adquisición efectiva de los aprendizajes considerados básicos para el nivel.
Un Retroceso Preocupante
Lo que hace aún más crítica la cifra del 13% es la comparación con cohortes anteriores. El informe señala que este resultado supone un retroceso con respecto a periodos previos. Para la cohorte 2009-2020, el índice había sido del 16%. La caída de tres puntos porcentuales, especialmente en un contexto post-pandemia, sugiere que la crisis sanitaria y sus consecuencias tuvieron un impacto negativo en la continuidad pedagógica y en los niveles de aprendizaje de los estudiantes.
El Índice de Resultados Escolares, desarrollado por el observatorio, busca precisamente medir la eficacia del sistema educativo en su conjunto, siguiendo a un grupo de estudiantes desde el inicio de la primaria hasta el final de la secundaria. La metodología utiliza datos oficiales del Relevamiento Anual y los resultados de evaluaciones estandarizadas como las pruebas Aprender.
La Paradoja: Más Llegan al Último Año, Pero Menos Aprenden
Un hallazgo interesante y, a la vez, preocupante del informe es la distinción entre llegar al último año de la secundaria en tiempo esperado y hacerlo con los conocimientos requeridos. A nivel nacional, el 61% de la cohorte 2011-2022 llegó al último año de la secundaria en el tiempo previsto (12 años después de iniciar la primaria). Esta cifra, de hecho, muestra una mejora respecto a cohortes anteriores (46% en 2005-2016 y 53% en 2009-2020).
Esto indica que el sistema educativo ha logrado mejorar en la retención de estudiantes, evitando en mayor medida la repetición y el abandono a lo largo del recorrido. Sin embargo, el problema surge al analizar qué sucede con los aprendizajes de esos estudiantes que sí llegan a tiempo al último año.
De ese 61% que llegó a término, solo el 21,5% logró alcanzar niveles de desempeño satisfactorios o avanzados en las pruebas Aprender 2022 de Lengua y Matemática. Esto representa una caída drástica de 12,6 puntos porcentuales en comparación con los resultados de 2019 (previo a la pandemia). Aún más preocupante es que un 33,5% de los estudiantes que rindieron la prueba en el último año no alcanzó los niveles mínimos ni en Lengua ni en Matemática, un aumento significativo respecto al 26,5% registrado en 2019. La caída se explica, principalmente, por el retroceso en los puntajes de Matemática.
Esta paradoja es fundamental: más estudiantes permanecen en el sistema y llegan al final del recorrido, pero una proporción menor de ellos egresa con las competencias básicas consolidadas. Esto plantea un interrogante serio sobre la calidad de los aprendizajes que se están garantizando durante la trayectoria escolar.
Desigualdades Entre Jurisdicciones
El informe también revela marcadas diferencias en los resultados entre las distintas jurisdicciones del país. El Índice de Resultados Escolares (finalización en tiempo y forma con conocimientos) varía enormemente:
| Jurisdicción | % de Estudiantes que Finalizan en Tiempo y Forma (Cohorte 2011-2022) |
|---|---|
| CABA | 29% |
| Río Negro | 18% |
| Nacional | 13% |
| Corrientes | 5% |
| Formosa | 5% |
| Santiago del Estero | 5% |
Mientras la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) lidera con casi el 30% de sus estudiantes completando la secundaria en tiempo y forma con los aprendizajes esperados, hay provincias donde esta cifra desciende drásticamente a solo el 5%. Esto pone de manifiesto la profunda desigualdad territorial en el acceso a una educación de calidad que garantice la finalización exitosa de la trayectoria obligatoria.

Al analizar solo la proporción de estudiantes que llegan al último año de la secundaria en el tiempo esperado (sin considerar los conocimientos), las diferencias también son notables, aunque con otro ranking:
| Jurisdicción | % de Estudiantes que Llegan al Último Año a Tiempo (Cohorte 2011-2022) |
|---|---|
| Tierra del Fuego | 83% |
| Río Negro | 76% |
| Chubut | 72% |
| Nacional | 61% |
| Santiago del Estero | 45% |
| Misiones | 45% |
| Corrientes | 38% |
En 20 de las 24 jurisdicciones se observa un aumento en la proporción de estudiantes que llegan al último año en tiempo, lo cual es un avance en términos de retención. Sin embargo, provincias como Corrientes, Misiones y Santiago del Estero siguen mostrando tasas muy bajas, con menos de la mitad de sus estudiantes llegando al final del recorrido en el tiempo teórico.
La Influencia del Nivel Socioeconómico
El informe subraya una marcada relación entre los resultados educativos y el nivel socioeconómico (NSE) promedio de las jurisdicciones. Si bien la correlación no es perfecta, se observa una tendencia clara: las jurisdicciones con NSE promedio más alto tienden a tener mejores resultados en el Índice de Resultados Escolares, mientras que aquellas con NSE más bajo presentan los índices más bajos.
El caso de CABA y Santiago del Estero es el ejemplo más claro. CABA, con el NSE promedio más alto, tiene el índice más elevado (29%), mientras que Santiago del Estero, con el NSE promedio más bajo, registra el índice más bajo (5%). Esto refuerza la evidencia sobre cómo las condiciones socioeconómicas de los estudiantes y sus entornos impactan fuertemente en sus oportunidades educativas y en la posibilidad de completar exitosamente la secundaria con los aprendizajes fundamentales.
Preguntas Frecuentes
¿Qué significa exactamente “terminar la secundaria en tiempo y forma”?
Según el informe, significa que un estudiante que comenzó primer grado en un año determinado (por ejemplo, 2011) llega al último año de la secundaria 12 años después (en este caso, 2022) sin haber repetido ni abandonado, y además, demuestra haber alcanzado los aprendizajes básicos esperados en Lengua y Matemática según las pruebas estandarizadas nacionales (Aprender).
¿Por qué el informe habla de un retroceso?
El retroceso se observa al comparar el Índice de Resultados Escolares de la cohorte 2011-2022 (13%) con el de cohortes anteriores, como la 2009-2020 (16%). Esto indica que una menor proporción de estudiantes logró cumplir con los criterios de finalización en tiempo y forma y con conocimientos en comparación con años recientes, lo que podría estar relacionado con el impacto de la pandemia en el sistema educativo.
¿Llegar al último año de la secundaria a tiempo es lo mismo que terminar en tiempo y forma?
No. Llegar al último año de la secundaria a tiempo significa completar el recorrido escolar en los 12 años previstos sin haber repetido ni abandonado. Terminar “en tiempo y forma” agrega un requisito adicional: haber adquirido los conocimientos esperados en Lengua y Matemática al finalizar ese recorrido, según las pruebas Aprender. El informe muestra que si bien más estudiantes llegan al último año a tiempo, una proporción menor de ellos logra hacerlo con los aprendizajes necesarios.
¿Qué provincias tienen los mejores y peores resultados?
En cuanto al Índice de Resultados Escolares (finalización en tiempo y forma con conocimientos), CABA tiene el mejor resultado (29%), mientras que Corrientes, Formosa y Santiago del Estero tienen los peores (5%). En cuanto a la proporción de estudiantes que solo llegan al último año a tiempo, Tierra del Fuego tiene la mayor proporción (83%), mientras que Corrientes tiene la menor (38%).
¿Cómo influye el nivel socioeconómico?
El informe sugiere una fuerte correlación entre el nivel socioeconómico promedio de una provincia y sus resultados educativos. Las provincias con mayor NSE tienden a tener mejores índices de finalización en tiempo y forma con conocimientos, mientras que aquellas con menor NSE presentan los índices más bajos. Esto resalta la necesidad de políticas educativas que busquen reducir las brechas de desigualdad.
Conclusión: Un Llamado a la Acción
Los datos presentados por el Observatorio de Argentinos por la Educación son un llamado de atención urgente sobre el estado de la educación secundaria en Argentina. Si bien ha habido avances en la retención de estudiantes, el desafío mayúsculo radica en garantizar que esa permanencia en el sistema se traduzca en la adquisición efectiva de los aprendizajes fundamentales. El retroceso en los resultados de las pruebas Aprender, especialmente en Matemática, y las profundas desigualdades territoriales y socioeconómicas, exigen políticas públicas focalizadas y sostenidas.
Lograr que más estudiantes no solo terminen la secundaria, sino que lo hagan con los conocimientos y habilidades necesarios, es crucial para su futuro individual y para el desarrollo del país. Abordar la crisis de aprendizajes y trabajar para reducir las brechas de desigualdad debe ser una prioridad ineludible para el sistema educativo argentino.
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