13/04/2023
La educación en la provincia de Buenos Aires adopta formas y escenarios tan diversos como su vasto territorio. Lejos de las aulas urbanas, existe un universo educativo particular, resiliente y profundamente arraigado en la tierra: el de las escuelas rurales. Estas instituciones, a menudo pequeñas y con un solo docente, son verdaderos faros de conocimiento y comunidad en parajes aislados, islas y campos abiertos.

Imagina comenzar tu jornada laboral subiendo a una lancha que surca los ríos del Delta, recogiendo alumnos en distintos muelles, para llegar a una escuela donde quince niños de diferentes edades y grados comparten el mismo espacio y la misma maestra. Esta es la realidad de Gabriela Oribones, directora y docente de la Escuela Primaria N° 24 de Isla, en Campana. Su historia es solo una de las muchas que ilustran el compromiso y la singularidad de la labor educativa en contextos rurales.
Recientemente, esta realidad cobró visibilidad en el Primer Encuentro de Escuelas Rurales Unidocentes bonaerenses, celebrado en Mar del Plata. Un evento que reunió a representantes de 915 de estas instituciones, encabezado por Alberto Sileoni, titular de la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE), el organismo provincial que rige la educación.
¿Qué son las Escuelas Rurales Unidocentes?
Para comprender la magnitud y particularidad de este encuentro y la labor de sus asistentes, es fundamental definir qué son exactamente las escuelas rurales unidocentes. Se trata de instituciones educativas ubicadas en zonas rurales, caracterizadas por tener una matrícula reducida, generalmente no superior a 20 alumnos.
Su rasgo más distintivo es la configuración del aula: son aulas plurianuales. Esto significa que chicos y chicas de distintos grados, por ejemplo, del nivel primario, conviven y aprenden juntos en el mismo espacio. Y, como su nombre lo indica, cuentan con un solo docente que asume la responsabilidad de enseñar a todos los alumnos presentes, sin importar su edad o nivel.
La premisa que guía la existencia de estas escuelas es poderosa y simple: “Donde hay un niño, hay una escuela”. Esta frase, destacada por Gabriela Oribones tras el encuentro, resume la filosofía de garantizar el acceso a la educación sin importar la distancia o la cantidad de alumnos. La presencia del Estado a través de estas instituciones es crucial en zonas donde no existirían alternativas educativas.
El Mapa de la Educación Rural en Buenos Aires
Según las cifras proporcionadas por el ministro Sileoni en el encuentro, la provincia de Buenos Aires cuenta con aproximadamente 3 mil escuelas rurales. De este total, alrededor de mil están situadas en pueblos y parajes, mientras que las 2 mil restantes se encuentran en campo abierto. Es un vasto entramado que cubre gran parte del territorio provincial.
Un dato revelador sobre el tipo de gestión de estas escuelas es que el 98,5 por ciento son de gestión estatal. Apenas el 1,5 por ciento corresponde a la gestión privada. Esta proporción contrasta fuertemente con el ámbito urbano, donde la participación de la gestión privada asciende al 22 por ciento. Esto subraya que, en las zonas rurales, es el Estado quien mayoritariamente garantiza el derecho a la educación, especialmente en lugares donde el concepto de “mercado” o “competencia” educativa simplemente no aplica, al ser a menudo la única opción disponible.
El Encuentro: Valoración y Desafíos
El Primer Encuentro de Escuelas Rurales Unidocentes bonaerenses en Mar del Plata no fue solo una reunión, sino un espacio de reconocimiento, intercambio y fortalecimiento. Maestros y directores que a diario enfrentan la soledad de su labor pudieron compartir experiencias, desafíos y sentirse parte de una comunidad educativa más amplia.
El ministro Sileoni, al inaugurar la jornada, hizo un llamado a defender la escuela pública y, en un gesto significativo, pidió disculpas en nombre del Estado por la posible intermitencia o invisibilidad que pudieron sentir los docentes rurales en el pasado. Reconoció la angustia que puede generar la soledad en la tarea y expresó el agradecimiento y el reconocimiento del gobierno provincial hacia estos educadores que “le ponen el pecho con profesionalismo y amor” a la realidad de los niños, niñas y adolescentes rurales bonaerenses, muchos de los cuales viven en contextos de vulnerabilidad.
El encuentro también sirvió para reflexionar sobre el camino transitado. Agustina Kano, directora de la Escuela Primaria N° 29 de 9 de Julio, recordó con pesar la incertidumbre vivida durante gestiones anteriores, cuando se rumoreaba y efectivamente se concretaron cierres de instituciones. La “clausura temporaria” de 39 escuelas rurales, mencionada en el texto, dejó una cicatriz en la comunidad educativa y generó temor de que “se cerraban sueños y futuro”. El evento de Mar del Plata buscó justamente poner en valor y reivindicar el rol insustituible de la escuela rural como espacio de encuentro y formación.
Vivir y Enseñar en la Ruralidad: Dos Historias
Las experiencias de Gabriela Oribones y Agustina Kano, presentes en el encuentro, son representativas de la dedicación y los desafíos de la educación rural:
Gabriela Oribones: La Escuela que Llega en Lancha (EP N° 24 de Isla, Campana)
Ubicada a 35 kilómetros del puerto de Campana, la EP N° 24 solo es accesible por vía fluvial. Gabriela viaja dos horas en lancha, haciendo paradas para recoger a sus quince alumnos. Su escuela, además de primaria, alberga una secundaria y un Jardín de Infantes Rural y/o de Islas de Matrícula Mínima (JIRIMM). A pesar de estar en una isla, como ella misma señala, “estar en una isla no significa estar aislados”.
La enseñanza en su aula plurianual es “vertical”, adaptando contenidos a distintas edades y trayectorias, respetando los tiempos y orígenes de cada alumno. El tiempo es un recurso escaso: la jornada escolar, que incluye desayuno y almuerzo, se comprime entre la llegada (alrededor de las 10) y el inicio del retorno (a las 14), siempre condicionado por el clima y el estado del río.
Las familias de la isla, dedicadas a actividades rurales, involucran a los niños en tareas del campo, lo que impacta en su disponibilidad. La preocupación por la continuidad de la secundaria, vital para la comunidad, es constante. A pesar de la reparación del techo, que tiene más de cincuenta años, existen necesidades como chalecos salvavidas individuales para todos los alumnos y la gestión de recursos, que a menudo requiere la ayuda de donaciones de empresas locales como Axion.
Agustina Kano: El Farol del Paraje (EP N° 29, 9 de Julio)
A 20 kilómetros por camino de tierra desde 9 de Julio, en el Paraje Mulcahy, se encuentra la EP N° 29, dirigida por Agustina Kano. Con siete alumnos de primaria en un pluriaño (1°, 2°, 3°, 4°, 6°) y ocho de JIRIMM, esta escuela rural es, en palabras de Agustina, “el único espacio de encuentro entre niños”, funcionando como plaza, acceso a tecnología y material de lectura.

La escuela, que pronto cumplirá cien años, es un pilar para las familias de trabajadores de tambos de la zona. Agustina destaca la importancia del encuentro de Mar del Plata por poner en valor y reivindicar la educación rural. Recuerda la angustia de la gestión anterior, marcada por la incertidumbre de posibles cierres que dejarían a niños sin educación.
La EP N° 29 ya implementa el programa de 25 horas semanales, con una jornada que arranca temprano. Aunque cuentan con profesores de arte, educación física e inglés, la escuela se mantiene en gran parte gracias al esfuerzo de las docentes y la colaboración de las familias, e incluso un grupo de ex alumnos y ex docentes en WhatsApp que apoya activamente. Una necesidad urgente es la incorporación de un auxiliar docente que libere a los maestros de tareas no pedagógicas, como la limpieza.
Comparando las Experiencias
| Característica | EP N° 24 (Campana) | EP N° 29 (9 de Julio) |
|---|---|---|
| Directora/Docente | Gabriela Oribones | Agustina Kano |
| Ubicación | Isla del Delta (35 km de Campana) | Paraje Mulcahy (20 km de 9 de Julio) |
| Acceso | Lancha | Camino de tierra |
| Alumnos Primaria | 15 | 7 (pluriaño) |
| Otros Niveles | Secundaria, JIRIMM | JIRIMM (8 alumnos) |
| Antigüedad | Más de 50 años (edificio) | Próxima a cumplir 100 años |
| Principal Desafío Logístico | Viaje en lancha, clima | Viaje por camino de tierra |
| Necesidades Destacadas | Chalecos salvavidas, gestión de recursos | Auxiliar docente, remodelación de baños (en proceso) |
| Apoyo Comunitario | Donaciones de empresas | Ex alumnos/docentes, familias |
Preguntas Frecuentes sobre las Escuelas Rurales Bonaerenses
Aquí respondemos algunas dudas comunes sobre la educación en el ámbito rural de la provincia de Buenos Aires, basándonos en la información disponible:
¿Cuántas escuelas rurales hay en total en la provincia de Buenos Aires?
Según datos del ministro Sileoni, hay alrededor de 3 mil escuelas rurales en la provincia.
¿Cuántas escuelas rurales unidocentes hay en Buenos Aires?
Hay 915 escuelas rurales que funcionan bajo la modalidad unidocente.
¿Qué significa que una escuela sea "unidocente"?
Significa que la escuela cuenta con un solo maestro para todos los alumnos, que generalmente están agrupados en aulas plurianuales (de diferentes grados).
¿Qué es un aula plurianual?
Es un aula donde conviven y reciben enseñanza alumnos de distintos grados o edades, con un único docente a cargo.
¿Por qué hay escuelas rurales unidocentes?
Existen para garantizar el derecho a la educación en zonas rurales con baja densidad de población y matrícula reducida, bajo la premisa de que “Donde hay un niño, hay una escuela”.
¿Qué desafíos enfrentan los docentes en estas escuelas?
Enfrentan la soledad pedagógica, la necesidad de enseñar a múltiples grados simultáneamente, desafíos logísticos para llegar a la escuela, la gestión de recursos limitados y el contexto social y laboral de las familias rurales.
¿Son mayoritariamente públicas o privadas las escuelas rurales en Buenos Aires?
Son abrumadoramente públicas. El 98,5% son de gestión estatal, mientras que solo el 1,5% son privadas.
¿Se cerraron escuelas rurales en el pasado reciente?
Sí, el texto menciona que durante una gestión anterior se ordenó la "clausura temporaria" de 39 instituciones educativas rurales.
¿Qué se destacó en el Primer Encuentro de Escuelas Rurales Unidocentes?
Se puso en valor y reivindicó el rol de la escuela rural, se reconoció la labor de los docentes, se abordaron los desafíos y se fortaleció el sentido de comunidad entre ellos. El Estado expresó su apoyo y reconocimiento.
La Resiliencia de la Escuela Rural
Las historias de Gabriela y Agustina, y las de los otros 913 directores y docentes unidocentes de la provincia, son un testimonio de la vitalidad y la importancia de la escuela rural. Son instituciones que se adaptan a contextos únicos, superan desafíos logísticos y pedagógicos, y constituyen el centro de la vida social y cultural en muchos parajes.
El encuentro de Mar del Plata no solo visibilizó esta realidad, sino que también buscó empoderar a estos docentes, recordándoles que no están solos y que su tarea, aunque a veces parezca invisible en la distancia, es fundamental para garantizar el derecho a la educación en cada rincón de la provincia de Buenos Aires. La defensa de la escuela pública y el reconocimiento del Estado son pilares para asegurar que el futuro siga abierto para los niños y niñas del campo.
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