¿Cuáles son las 7 tecnologías que están revolucionando la educación?

Cultura Digital: Impacto en la Educación Superior

30/08/2018

La revolución tecnológica y la cultura digital han irrumpido con fuerza en todas las esferas de la sociedad, determinando cambios profundos en las organizaciones, incluidas las instituciones educativas. Particularmente en la educación superior, las funciones sustantivas de los académicos universitarios, como la docencia, la investigación, la comunicación y la gestión, han experimentado transformaciones significativas. La omnipresencia de herramientas digitales, plataformas de aprendizaje, motores de búsqueda avanzados y repositorios de recursos educativos se ha vuelto común en la práctica docente. De igual manera, la producción y distribución de conocimiento se han modificado gracias al software especializado, el acceso digital a publicaciones y bases de datos, y la interacción en redes sociales y comunidades virtuales.

La comunicación y la vinculación académica ahora se canalizan a través de mensajeros instantáneos, blogs, wikis y otros espacios que potencian la identidad digital de los universitarios. La gestión administrativa y logística también ha mejorado notablemente con programas informáticos que automatizan tareas. Esta llegada de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) a la universidad, aunque intensa, ha sido a menudo desorganizada, sin planes claros ni diagnósticos precisos.

¿Cómo influye la cultura digital en la escuela?
El uso de las TIC en la educación valoriza un nuevo tipo de saberes y exige un nuevo tipo de habilidades y destrezas que no han sido plenamente reconocidas pues no hay un diagnóstico que permita saber qué disposiciones poseen estudiantes y profesores.

La Revolución Tecnológica y su Alcance Pervasivo

La revolución tecnológica, fundamentada en la digitalización y el uso extendido de computadoras e internet, ha conformado la cultura digital como un nuevo referente simbólico. El uso cotidiano y la popularización de las TIC en todo tipo de actividades ha derivado en la construcción de un habitus digital, un sistema de esquemas lógicos, disposiciones morales, estéticas y corporales influenciados por lo digital. Este fenómeno, que tuvo un punto de partida significativo en los años noventa con la integración de la informática y las telecomunicaciones, ha revolucionado todos los campos, incluido el educativo.

Las posibilidades de conexión y acceso a internet abrieron un nuevo paradigma para la enseñanza y el aprendizaje, prometiendo democratizar el acceso a vastos sectores sociales. El acceso a información, enciclopedias, bibliotecas y la participación en trabajos colaborativos crearon un escenario educativo inédito. El avance en telefonía móvil y cómputo dio lugar a dispositivos portátiles, conectados y ubicuos como laptops, tabletas y smartphones, que favorecen la búsqueda de información, la hiperconexión y el uso de redes sociales digitales.

A nivel global, se observa un incremento en el acceso, posesión y uso de dispositivos digitales en casi todos los ámbitos de la vida diaria. Millones de personas usan smartphones, se conectan a internet y participan activamente en redes sociales. Sin embargo, existen enormes diferencias en acceso, cobertura, apropiación tecnológica y uso social de las TIC, tanto entre países desarrollados y el resto, como al interior de las naciones por factores económicos, sociales y geográficos. A pesar de las disparidades, la tendencia general apunta hacia la ampliación de recursos y servicios de comunicación e intercambio de información, así como del uso social de las TIC en todas las esferas humanas.

Esta revolución ha creado un nuevo mundo simbólico que abarca modos de pensamiento, referentes para interpretar el uso de las TIC, dominio técnico, prácticas, actitudes, representaciones sociales y valores en torno al ciberespacio. Para los jóvenes, el mundo digital y el real se fusionan como una cinta de Moebius, sin límites claros, naturalizando la vida digital. Se convierten en una especie de 'cyborgs', una fusión de inteligencia natural y artificial.

La Cultura Digital: Nuevas Realidades y Formas de Ser

Una de las transformaciones sociales más distintivas de la cultura digital es el cambio en el sentido de la realidad. La realidad física se ha ampliado y enriquecido con la virtual, la aumentada y la mixta. Las notificaciones del smartphone, los mensajes en redes sociales, las fotos mejoradas con filtros y editadas digitalmente, y los nuevos mundos virtuales accesibles a través de dispositivos digitales con internet, complementan y expanden nuestra percepción del mundo, sin sustituir la realidad tangible.

Las nuevas generaciones desarrollan un sentido de multitarea, realizando diversas actividades simultáneamente, especialmente en el espacio digital. Además, se está generando una nueva forma de inteligencia colectiva, basada en la creación y colaboración colectiva, donde el conocimiento se elabora y comparte entre diferentes sujetos en intercambios de distinta intensidad y flujo. Esto desafía el sentido tradicional de propiedad y autoría, promoviendo la cultura de acceso abierto y el trabajo colaborativo. El consumo de objetos culturales digitales se traslada al consumo en línea o streaming, y la lectura se vuelve hipertextual, especialmente en enciclopedias y glosarios de creación colectiva y permanente.

La cultura digital ha acelerado el tiempo histórico y redimensionado el mundo. Las redes sociales no solo influyen en el consumo de información, sino que difunden ideologías dominantes y estandarizan dinámicas sociales globales. Los jóvenes, entrenados en categorías de experiencia como velocidad, aceleración e instante, organizan el mundo de nuevas formas: multilineal, en paralelo, en redes, de nodos frente a centros, con jerarquías plurales y secuenciación discursiva arborescente. La información es ampliamente accesible, generando nuevas posibilidades de apropiación social del conocimiento. Esto se ve en el cambio del periodismo online, el acceso a bibliotecas y museos digitales, y la tendencia al libre acceso a bienes culturales antes exclusivos.

El trabajo también se ha transformado radicalmente. Todas las ramas económicas han incorporado computadoras e internet. Oficios y profesiones utilizan nuevos dispositivos, fuentes de información y programas informáticos cada vez más específicos, con alta interconexión pero gran dependencia de la conectividad. Las dinámicas de comunicación humana se modifican con la diversidad de formas de encuentro e interacción, desplazando el correo postal, el telégrafo e incluso el teléfono fijo por mensajería instantánea y videollamadas. En el ámbito escolar, los grupos de WhatsApp o Facebook amplifican la interacción entre estudiantes y profesores.

En el gobierno y la gestión, la cultura digital favorece la rendición de cuentas, el acceso y la transparencia, no solo por la difusión de información pública, sino por un mayor control social de los actos gubernamentales. Se está desarrollando una nueva ciudadanía más crítica, informada y vigilante. Las redes sociales y sitios web especializados han ampliado la esfera pública, la participación ciudadana y el infoactivismo.

Este cambio tecnológico impulsa la educación continua y la necesidad de reaprender. La disminución de costos de equipos y el énfasis en la resolución de problemas aumentan la demanda de empleos con mayores habilidades cognitivas, motivando a las personas a regresar a la escuela. La automatización de tareas rutinarias por computadoras y algoritmos, así como el avance de robots en tareas manuales, reconfigura el mercado laboral y la naturaleza del trabajo en todos los campos. Esta transformación evidente en oficios y profesiones debe ser asumida reflexivamente por los académicos y reflejada en la formación universitaria, modernizando planes de estudio para precisar los saberes digitales específicos de cada campo disciplinario.

La Transformación en la Universidad: Funciones y Desafíos

La cultura digital ha llegado a la educación superior con nuevas formas de lectura, escritura, enseñanza, aprendizaje, producción y difusión del conocimiento. Los recursos educativos digitales modifican las posibilidades de enseñanza, tendiendo a una convergencia multimodal. La comunicación entre estudiantes y docentes se expande con canales asincrónicos 24/7. Profesores comparten lecturas y elaboran documentos electrónicos; estudiantes entregan tareas y proyectos en formato digital, a menudo enriquecidos con multimedia y evidenciando trabajo colaborativo.

En la educación superior, la gestión, administración, enseñanza, investigación, difusión y comunicación se transforman. Los sistemas de gestión y administración son cada vez más dominantes, no solo para temas presupuestales o de personal, sino también para administración escolar, planeación académica y evaluación. La enseñanza se modifica con simuladores, dispositivos digitales, programas informáticos y fuentes de información de alta especialización.

Los modos de producción del conocimiento tienen una base tecnológica muy desarrollada, con diversidad creciente de equipos, laboratorios, dispositivos y software especializado en la investigación científica. Es precisamente el desarrollo de este software especializado el epítome de la incorporación de las TIC a las culturas académicas. La investigación vive una profunda transformación de sus sistemas de producción, con intercambios, trabajo deslocalizado y colaboración en red facilitados por las TIC, permitiendo compartir información en tiempo real y en grandes volúmenes. El mayor dinamismo del cambio tecnológico en las universidades pasa por las disciplinas académicas y este software específico.

A pesar de la intensidad y velocidad de estos cambios, la experiencia universitaria reciente muestra que han ocurrido de manera improvisada, escasamente regulada y sin planes ni metas razonables. No se conoce el perfil tecnológico de ingreso o egreso de estudiantes y profesores. Se ha actuado por ocurrencias y buena voluntad, mediante procesos improvisados, en lugar de decisiones informadas, legítimas, reflexivas, transparentes, planeadas y evaluadas. Predomina el azar en su aparición curricular, en lugar de ser la base de la experiencia escolar. En compras, infraestructura y capacitación, han predominado políticas generales y homogéneas, sin considerar las necesidades específicas de cada campo disciplinario.

Hacia una Integración Reflexiva de las TIC en la Educación Superior

Para una incorporación efectiva de las TIC en las instituciones de educación superior, es crucial construir un diagnóstico de necesidades tecnológicas por campo de estudios y por función (docencia, investigación, difusión). Es necesario definir un sentido académico para el uso de las TIC, lo que permitirá construir políticas e iniciativas institucionales integrales y racionalizar el uso de recursos. Desafortunadamente, en muchas instituciones, las decisiones sobre TIC recaen en tecnólogos o ingenieros, a menudo en áreas administrativas alejadas del mundo académico y sus necesidades. Personal administrativo sin criterio académico valora si una página web bloqueada puede ser visitada o si un software es adecuado. La política de prohibición, desconfianza y bloqueo debe cambiar.

El empleo de las TIC debe responder a necesidades disciplinarias derivadas de una reflexión académica colegiada entre profesores. La incorporación debe ser reflexiva, legítima e inclusiva. Reflexiva, siendo racional, basada en el conocimiento de necesidades institucionales, planeada, transparente, considerando impacto y riesgos. Legítima, no siendo una imposición, garantizando participación académica, decisiones colegiadas y revisión periódica de acuerdos. Inclusiva, buscando incorporar a todos, ampliar capacidades tecnológicas universitarias y generar equidad en acceso y apropiación.

Las instituciones no pueden seguir improvisando. Es necesario un plan institucional de desarrollo tecnológico basado, en primer lugar, en las necesidades de las disciplinas académicas. Este plan debe ir más allá de la capacitación genérica y las políticas homogéneas. Debe definir una postura y filosofía institucionales sobre las TIC, con objetivos, prioridades, metas y acciones evaluables que favorezcan el aprendizaje institucional. El plan debería orientar la incorporación en cuatro niveles jerárquicos:

  • El proyecto educativo: cómo las TIC contribuyen a docencia, investigación y difusión.
  • El proyecto organizacional: mejora de gobierno, organización y funciones administrativas con TIC.
  • Los servicios de cómputo: recursos, conectividad, software, equipo, mantenimiento y soporte.
  • La capacitación y formación continua: basada en el proyecto educativo, organizacional y los recursos disponibles.

Elementos Clave para un Plan de Desarrollo Tecnológico Universitario

Para ser realista, un plan institucional de desarrollo tecnológico universitario debe fundamentarse en cuatro perspectivas:

  1. Una perspectiva histórico-social: La comunidad universitaria debe ser sensible a la evolución de las TIC en su entorno y reconocer que su incorporación es un fenómeno reciente en construcción que ya transforma procesos, funciones y espacios universitarios (aulas, laboratorios, bibliotecas, espacios virtuales).
  2. Una postura cultural: Reconocer que la integración no es automática, requiere reflexión institucional sobre referentes, técnicas, prácticas, actitudes, valores en torno al ciberespacio. La institución debe asumir una filosofía y orientar decisiones tecnológicas desde la complejidad académica, ética y ambiental.
  3. La diversidad disciplinaria: A pesar de políticas homogéneas, la incorporación de las TIC sucede de manera diferenciada debido a la naturaleza del trabajo académico y la heterogeneidad institucional.
  4. Una perspectiva sociológica: Considerar las TIC como un capital tecnológico distribuido desigualmente, que debe distribuirse con equidad. Es vital tener información precisa sobre el grado de apropiación tecnológica (dominio de saberes digitales) y las diferencias entre estudiantes y profesores en afinidad, proclividad, acceso y disponibilidad tecnológica, ya que el uso de las TIC valoriza nuevos saberes y habilidades aún no plenamente reconocidos.

Comparando la Universidad Tradicional y la Era Digital

Aunque no se proveen datos específicos para una tabla comparativa cuantitativa, podemos contrastar conceptualmente las prácticas universitarias antes y durante la influencia profunda de la cultura digital basándonos en la información proporcionada:

Aspecto Universidad Tradicional (antes de la cultura digital profunda) Universidad en la Era Digital (con influencia de la cultura digital)
Acceso a la Información Principalmente a través de bibliotecas físicas, enciclopedias impresas. Acceso extenso a través de bibliotecas digitales, bases de datos online, repositorios, web.
Comunicación Académica Lenta, dependiente de correo postal, teléfono fijo, encuentros presenciales. Rápida y ubicua a través de correo electrónico, mensajería instantánea, redes sociales, plataformas virtuales.
Herramientas de Enseñanza Libros de texto, pizarras, materiales físicos. Plataformas de aprendizaje online, simuladores, software educativo, recursos multimedia, dispositivos digitales.
Métodos de Investigación Procesamiento de datos más manual, colaboración limitada por distancia. Uso intensivo de software especializado, análisis de big data, colaboración en red, acceso a revistas digitales.
Gestión y Administración Procesos manuales, en papel; sistemas menos integrados. Sistemas de gestión automatizados, administración digital, planeación y evaluación asistidas por software.

Preguntas Frecuentes sobre la Cultura Digital en la Escuela

¿Cómo ha cambiado la relación entre lo real y lo virtual para los jóvenes?
Para las nuevas generaciones, lo real y lo virtual no son mundos separados, sino que se fusionan. Su vida digital se integra con su vida física, creando nuevas dimensiones, identidades sociales y mundos accesibles a través de dispositivos conectados a internet.

¿Qué papel juega el software especializado en la universidad digital?
El software especializado es clave y distintivo en cada campo disciplinario. Su desarrollo y uso masivo en la investigación y la docencia son el epítome de la incorporación de las TIC en las culturas académicas, transformando radicalmente los procesos científicos y de enseñanza.

¿Por qué la integración de las TIC en las universidades ha sido a menudo improvisada?
La integración ha carecido de planes informados, diagnósticos de necesidades, y ha estado a menudo impulsada por decisiones administrativas o tecnológicas, en lugar de ser guiada por una reflexión académica profunda sobre cómo las TIC pueden potenciar las funciones sustantivas de la universidad.

¿Qué se necesita para una integración exitosa de las TIC en la educación superior?
Se requiere un plan institucional estratégico, basado en necesidades académicas y no solo administrativas. Este plan debe ser reflexivo (racional, planeado), legítimo (participativo, colegiado) e inclusivo (equitativo en acceso y apropiación tecnológica), considerando perspectivas históricas, culturales, disciplinarias y sociales.

¿Qué son los saberes digitales y por qué son importantes?
Los saberes digitales son el dominio de conocimientos, habilidades y destrezas asociados al uso de las TIC. Son importantes porque la cultura digital y el uso de la tecnología en educación y trabajo valorizan este nuevo tipo de capital tecnológico, que actualmente está distribuido de manera desigual entre la comunidad universitaria.

En conclusión, la cultura digital y la revolución tecnológica han transformado la universidad de manera irreversible. Abordan todos los aspectos, desde las prácticas docentes y de investigación hasta la comunicación y la gestión. Sin embargo, para aprovechar plenamente su potencial y asegurar una evolución equitativa y efectiva, las instituciones de educación superior deben trascender la improvisación y adoptar un enfoque estratégico, planificado y basado en las necesidades académicas específicas de cada disciplina. Solo así se podrá formar a los estudiantes y desarrollar la investigación y la cultura de manera verdaderamente contemporánea y acorde con la era digital.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Cultura Digital: Impacto en la Educación Superior puedes visitar la categoría Educación.

Subir