16/06/2021
La figura de Madre Teresa de Calcuta es reconocida mundialmente por su incansable labor humanitaria al servicio de los más necesitados. Sin embargo, antes de fundar la orden de las Misioneras de la Caridad y dedicar su vida a los pobres en los suburbios de Calcuta, Madre Teresa pasó muchos años en el ámbito educativo, impartiendo conocimientos y formando jóvenes mentes en una institución escolar de la misma ciudad.

Su camino hacia la santidad y el servicio a los marginados tuvo un preludio importante en las aulas. Durante casi dos décadas, ejerció como maestra, un período fundamental que le permitió conocer de cerca la realidad de Calcuta, una ciudad de contrastes extremos, donde la riqueza convivía con una pobreza abrumadora y un sufrimiento latente.
- Años Dedicados a la Enseñanza en St. Mary's High School
- La Cruda Realidad de Calcuta y el Impacto de la Hambruna
- La 'Llamada dentro de la Llamada'
- Fundación y Expansión de las Misioneras de la Caridad
- Reconocimiento Internacional y Desafíos
- Últimos Años y Canonización
- Preguntas Frecuentes sobre Madre Teresa en Calcuta
Años Dedicados a la Enseñanza en St. Mary's High School
Desde 1931 hasta 1948, un total de diecisiete años, Madre Teresa, cuyo nombre de nacimiento era Anjezë Gonxhe Bojaxhiu, impartió clases en el St. Mary’s High School de Kolkata (Calcuta). Esta institución educativa fue el escenario de una etapa significativa de su vida, donde se dedicó a la formación de sus alumnas. Sus asignaturas incluían geografía, historia y catecismo, materias a través de las cuales no solo transmitía conocimientos académicos, sino también valores y principios.
Durante su estancia en St. Mary's, Madre Teresa demostró una profunda capacidad de adaptación e inmersión cultural. Aprendió bengalí e hindi, los idiomas locales, lo que le permitió comunicarse de manera más efectiva con las personas a su alrededor y comprender mejor el contexto en el que vivía y trabajaba. Su dedicación y habilidades pedagógicas la llevaron a ascender dentro de la estructura del colegio, llegando a ocupar el puesto de directora. Ser la directora de St. Mary's High School implicaba una gran responsabilidad, no solo en la gestión académica y administrativa, sino también en la guía espiritual y formativa de toda la comunidad escolar. Este rol le proporcionó una perspectiva más amplia de la sociedad de Calcuta, aunque su visión pronto se extendería más allá de los muros de la escuela.
La Cruda Realidad de Calcuta y el Impacto de la Hambruna
A pesar de su compromiso con la enseñanza y su rol en el colegio, Madre Teresa no permaneció ajena a la dura realidad que se vivía fuera de la institución. De manera regular, visitaba los barrios marginales de la ciudad, los 'slums', donde la pobreza y la miseria eran palpables. Estas visitas le permitieron ser testigo directo del sufrimiento humano en su forma más descarnada.
La situación en los suburbios empeoró drásticamente durante la devastadora hambruna de 1943. Este trágico evento, causado en gran parte por la interrupción del suministro de alimentos durante la Segunda Guerra Mundial y políticas coloniales, cobró la vida de cientos de miles de personas en la provincia de Bengala, de la cual Calcuta es la capital. Ver cómo el sufrimiento se intensificaba en esos barrios, cómo la gente moría de hambre y enfermedad en las calles, tuvo un profundo impacto en Madre Teresa. Estas experiencias sembraron una inquietud creciente en su corazón, una sensación de que su labor debía ir más allá de las aulas, hacia aquellos que más la necesitaban.
La 'Llamada dentro de la Llamada'
El punto de inflexión en la vida de Madre Teresa llegó en septiembre de 1946. Mientras viajaba en tren por la India, experimentó lo que ella misma describiría como una 'Llamada dentro de la Llamada'. Esta experiencia mística y profunda la hizo sentir que Dios la llamaba a abandonar la comodidad relativa del convento y la enseñanza para servir a los más pobres entre los pobres, viviendo entre ellos y compartiendo su suerte.
Fue una decisión trascendental que requirió valentía y determinación. En respuesta a esta llamada interior, Madre Teresa buscó y obtuvo el permiso de sus superiores para dejar la escuela conventual y trasladarse a vivir y trabajar en los 'slums' de la ciudad, entre los residentes más enfermos y empobrecidos. Este paso marcó el inicio de una nueva etapa, una vida de servicio radical y entrega total a los marginados. Con este cambio, también adoptó el atuendo que se convertiría en su sello distintivo: un sari blanco con borde azul, un atuendo sencillo y humilde, representativo de las mujeres trabajadoras de Bengala. Este sari sería adoptado más tarde como el hábito por las monjas que se unieron a ella en su misión.
Fundación y Expansión de las Misioneras de la Caridad
La visión de Madre Teresa pronto tomó forma institucional. En 1950, recibió la autorización de la Santa Sede para fundar su propia orden religiosa, las Misioneras de la Caridad. El propósito fundamental de esta congregación era servir a los más pobres de los pobres, viviendo entre ellos, compartiendo sus experiencias, tratándolos con bondad, compasión y empatía, y, crucialmente, nunca con lástima. La filosofía de la orden se basaba en ver el rostro de Cristo en cada persona sufriente y servirle a través de ellos.
Madre Teresa y las mujeres que se unieron a su causa trabajaron incansablemente para establecer diversas instalaciones destinadas a aliviar el sufrimiento de los marginados. Entre estas obras se incluyeron escuelas al aire libre para niños sin recursos, hogares para huérfanos, centros de atención para enfermos de lepra (una enfermedad estigmatizada y que requería cuidados especializados) y hospicios para enfermos terminales, donde las personas podían morir con dignidad y rodeadas de afecto. Estas iniciativas no solo proporcionaban asistencia material, sino que también ofrecían consuelo espiritual y un sentido de pertenencia a aquellos que habían sido rechazados por la sociedad.
La labor de las Misioneras de la Caridad no tardó en expandirse más allá de los límites de Calcuta. A medida que su trabajo ganaba reconocimiento, la orden creció en número de miembros y alcance geográfico. En 1965, recibieron un permiso crucial del Papa Pablo VI para expandirse a nivel internacional. Esta autorización permitió a las Misioneras de la Caridad llevar su misión de servicio a otras partes del mundo donde la pobreza y el sufrimiento también estaban presentes. Abrieron su primer centro en Estados Unidos en 1971, en la ciudad de Nueva York, y con el tiempo, la orden llegaría a operar en aproximadamente 90 países, demostrando la universalidad de su mensaje de amor y servicio desinteresado.
Reconocimiento Internacional y Desafíos
El trabajo de Madre Teresa y las Misioneras de la Caridad le valió un amplio reconocimiento internacional. Fue galardonada con numerosos honores y premios, que destacaban su dedicación a la paz y la ayuda humanitaria. Entre ellos se encuentran el Premio de la Paz Juan XXIII (1971) y el Premio Nehru para la promoción de la paz y la comprensión internacional (1972). En 1975, su figura alcanzó una notoriedad aún mayor al aparecer en la portada de la revista TIME, que la calificó como una de las "santas vivientes" del mundo, un testimonio del profundo impacto que su trabajo estaba teniendo a nivel global.
En 1979, Madre Teresa recibió el máximo galardón a su labor: el Premio Nobel de la Paz. El comité del Nobel citó su "trabajo emprendido en la lucha por superar la pobreza y la angustia en el mundo, que también constituyen una amenaza para la paz". Para entonces, las Misioneras de la Caridad contaban con más de 1,800 monjas y 120,000 trabajadores laicos, operando en más de 80 centros en India y más de 100 centros en otros países, una expansión asombrosa desde sus humildes comienzos en los 'slums' de Calcuta. Al año siguiente, el gobierno indio le otorgó la Bharat Ratna, la condecoración civil más alta del país, reconociendo así su inmensa contribución a la nación.
A pesar de sus numerosos honores y la admiración generalizada, Madre Teresa también enfrentó críticas. Sostenía puntos de vista conservadores firmes contra el divorcio, la anticoncepción y el aborto, así como opiniones muy tradicionales sobre el papel de la mujer en la sociedad. Algunos críticos pusieron en duda el nivel de higiene y atención en algunas de las instalaciones de su orden, mientras que otros la acusaron de intentar convertir al cristianismo a las personas a las que servía. Estas críticas, aunque existentes, no eclipsaron la magnitud de su trabajo y el impacto positivo que tuvo en la vida de innumerables personas.
Últimos Años y Canonización
Tras sufrir un ataque cardíaco en 1989, Madre Teresa intentó renunciar a su cargo como líder de las Misioneras de la Caridad, pero fue restituida por una votación casi unánime; su voto fue el único disidente. Su compromiso con la orden y con los pobres era inquebrantable, y sus hermanas en la congregación deseaban que continuara liderándolas. Sin embargo, en 1997, el empeoramiento de su salud la obligó a retirarse de forma permanente. La orden eligió entonces a una monja nacida en la India, la Hermana Nirmala, para sucederla.
Madre Teresa sufrió un paro cardíaco y falleció el 5 de septiembre de 1997 en Calcuta, pocos días después de cumplir 87 años. Su muerte fue lamentada en todo el mundo, y su legado de servicio inspiró a millones. Poco después de su fallecimiento, el Papa Juan Pablo II otorgó una dispensa especial para acelerar el proceso de su Canonización, es decir, el proceso para ser declarada santa. En 2003, fue beatificada después de que una mujer india atribuyera su recuperación de un cáncer de estómago a la intercesión de Madre Teresa, un hecho que el Vaticano reconoció como un milagro, requisito indispensable en el proceso de santificación.
Doce años después, la Santa Sede reconoció un segundo milagro, tras la recuperación de un hombre brasileño de una infección cerebral potencialmente mortal después de que su familia rezara a Madre Teresa. Finalmente, en septiembre de 2016, el Papa Francisco I declaró oficialmente a Madre Teresa santa, 19 años después de su muerte, un ritmo notablemente rápido para los tiempos modernos. Durante la ceremonia de canonización, celebrada en la Plaza de San Pedro en la Ciudad del Vaticano, el Papa Francisco destacó su valentía: "Hizo oír su voz ante los poderes de este mundo, para que reconocieran su culpabilidad por el crimen de la pobreza que crearon", afirmó, subrayando el papel de Madre Teresa no solo como cuidadora, sino también como defensora de los oprimidos.
Preguntas Frecuentes sobre Madre Teresa en Calcuta
A continuación, respondemos algunas preguntas comunes sobre el tiempo que Madre Teresa pasó enseñando y trabajando en Calcuta:
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¿En qué escuela de Calcuta enseñó Madre Teresa?
Madre Teresa enseñó en el St. Mary’s High School en Kolkata (Calcuta). -
¿Qué materias impartió en St. Mary's High School?
Enseñó geografía, historia y catecismo. -
¿Cuánto tiempo enseñó en el colegio?
Enseñó durante diecisiete años, desde 1931 hasta 1948. -
¿Llegó a tener algún cargo directivo en la escuela?
Sí, con el tiempo, llegó a ser la directora del St. Mary’s High School. -
¿Por qué dejó de enseñar en el colegio?
Dejó la enseñanza tras experimentar una profunda 'Llamada dentro de la Llamada', que la impulsó a vivir y trabajar directamente entre los más pobres y enfermos en los suburbios de Calcuta. -
¿Cuándo fundó la orden de las Misioneras de la Caridad?
Fundó la orden de las Misioneras de la Caridad en 1950, con la aprobación de la Santa Sede. -
¿Cuál era el objetivo principal de las Misioneras de la Caridad?
El objetivo era servir a los más pobres de los pobres, viviendo entre ellos y tratándolos con dignidad, compasión y empatía. -
¿Cuándo fue canonizada Madre Teresa?
Fue canonizada y declarada santa por el Papa Francisco I en septiembre de 2016.
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