¿Quién fue doña Jacoba Saravia?

Escuela Jacoba Saravia: 110 Años de Historia

26/01/2022

La Escuela Jacoba Saravia de Salta se prepara para un hito trascendental: la celebración de sus 110 años de vida. Más de un siglo formando generaciones, adaptándose a los tiempos y dejando una huella imborrable en la comunidad salteña. Este aniversario no es solo una fecha en el calendario, sino una oportunidad para mirar atrás, honrar el pasado y proyectar el futuro de una institución que ha sido testigo y protagonista del desarrollo educativo en la provincia.

¿Quién fue doña Jacoba Saravia?
Doña Jacoba Saravia Fue una destacada docente salteña, hija del coronel Apolinario “Chocolate” Saravia, quien participó de la Batalla de Salta, y de doña Juana Joaquina Plazaola y Saravia Ruiz de los Llanos.

El 24 de junio, a las 10 de la mañana, la comunidad educativa se reunirá para un acto especial. La vicedirectora, Sandra Cabezas, destacó que la jornada buscará ser un emotivo reencuentro. La actual directora, profesora Marianela Hoyos, encabezará el evento, que contará con la participación de exalumnos y miembros de la comunidad. La intención es poner en valor los recuerdos, la vasta historia de la escuela y las innumerables vivencias que miles de salteños atesoran de su paso por sus aulas. Para quienes deseen sumarse o buscar más información, pueden comunicarse al 387 5922778. Este aniversario cobra un significado aún mayor, ya que en 2014, cuando la escuela cumplió su centenario, las celebraciones no pudieron llevarse a cabo con la magnitud deseada debido a un contexto de conflictividad y paros. Esta vez, la emoción contenida durante una década podrá finalmente desbordarse en un festejo largamente esperado. Un detalle particular es la invitación a la Asociación Japonesa y a miembros diplomáticos de Japón, un gesto que subraya un vínculo especial, ya que el establecimiento es depositario de su bandera.

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Orígenes y los Primeros Pasos de la Institución

La historia oficial de la escuela comienza el 25 de marzo de 1914, cuando fue creada formalmente. Su inauguración tuvo lugar poco después, en abril del mismo año, en el área que por entonces se conocía como barrio Polígono, ubicado en lo que hoy corresponde a la zona del club Gimnasia y Tiro. Sus inicios fueron modestos, con un reducido grupo de alumnos. El primer plantel docente estaba conformado por Lucinda Berrenechea de Guzmán como directora, acompañada por las maestras de grado María Luisa Martínez, María Luisa Isasmendi y María Teresa Echenique. Sin embargo, la vida de la joven institución se vio abruptamente interrumpida. En marzo de 1916, bajo la gobernación de Abraham Cornejo, la escuela cerró sus puertas debido a la falta de alumnos, pareciendo que su breve existencia quedaría en el olvido.

Afortunadamente, el destino tenía otros planes para esta escuela. La historia cuenta que el gobierno de Joaquín Castellanos logró rescatarla. Las actividades retornaron a sus aulas el 21 de marzo de 1921. En esta nueva etapa, Amelia Estrada de Nieva asumió como directora, trabajando junto a las maestras Carmen Rosa Mainoli y Mercedes Castro. Apenas seis meses después de su reapertura, el establecimiento recibió su primer nombre oficial: "Juana Manuela Gorriti". Este homenaje buscaba reconocer a la célebre escritora salteña, hija de José Ignacio Gorriti, figura destacada de la Independencia y oficial del General Martín Miguel de Güemes.

Sin embargo, el nombre de la novelista duraría poco. El 1 de junio de 1922, el gobierno de Adolfo Güemes decidió cambiar la denominación de la escuela. A partir de esa fecha, el establecimiento pasaría a llamarse "Maestra Jacoba Saravia", en honor a una destacada educadora salteña. Los motivos detrás de esta repentina modificación nunca fueron documentados o conocidos públicamente, quedando como uno de los pequeños misterios de su historia temprana.

El Edificio Histórico y el Crecimiento Sostenido

Durante sus primeros años, la escuela funcionó en una antigua casona ubicada en la calle Vicente López. Este espacio, si bien cumplía su función, no estaba diseñado específicamente para albergar una institución educativa en crecimiento. La necesidad de un edificio propio y adecuado se hizo patente. Finalmente, en 1937, un hito importante marcó un antes y un después: el gobernador Luis Patrón Costa inauguró el nuevo edificio escolar, estratégicamente ubicado en la intersección de las calles Entre Ríos y Deán Funes, donde la escuela funciona hasta el día de hoy. Este moderno edificio representó un salto cualitativo y cuantitativo para la institución. Contaba con 18 aulas espaciosas, dos amplios patios que se convertirían en el corazón de la vida recreativa y social, un salón de actos para ceremonias y eventos, y una vivienda destinada al director. En ese momento, la dirección de la escuela estaba a cargo de Francisca Villagra de Macedo, quien tuvo un rol activo en la organización de la comunidad escolar al formar la cooperadora escolar, conocida como "Copa de Leche".

La década de 1930 y 1940 fue un período de notable expansión y diversificación para la escuela. Se creó el jardín de infantes, ampliando la oferta educativa a los más pequeños. Se incorporó el sexto grado, consolidando la educación primaria completa. La Cruz Roja escolar comenzó a funcionar, inculcando valores de solidaridad y servicio. Además, se intensificó la enseñanza de agricultura, una materia relevante para la época, bajo la guía del profesor Telmo Moya Morales. En 1947, María Antonia Perotti de Quintana asumió la dirección, impulsando nuevas iniciativas como el Teatro de Títeres, la Biblioteca Escolar, el Club de Niños Jardineros y el Ropero Infantil. La escuela, que había nacido con un puñado de alumnos, mostraba un crecimiento exponencial. Para mediados del siglo XX, ya contaba con 35 grados, funcionaba en doble turno y albergaba a 1.196 alumnos, una cifra que evidenciaba su consolidación como una de las instituciones educativas más importantes de Salta.

La Innovadora Experiencia de la Escuela Experimental

En 1950, la responsabilidad de dirigir la escuela recayó en Leonor Campilongo de Vico Gimena. Sin embargo, uno de los períodos más definitorios y vanguardistas en la historia de la Jacoba Saravia llegó en 1957. En ese año, el establecimiento fue categorizado como "Escuela Experimental". Este proyecto innovador contó con el asesoramiento de destacados académicos del Instituto de Psicología y Ciencias de la Educación del Departamento de Humanidades de Salta, dependiente de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), como el director Oscar Oñativia y el secretario Víctor Savoy Uriburu.

El concepto de "Escuela Experimental" estaba profundamente ligado a la corriente pedagógica conocida como Escuela Nueva, que surgió a finales del siglo XIX y principios del XX. Este movimiento buscaba romper con la educación tradicional, centrada en la memorización y la pasividad del alumno. La Escuela Nueva promulgaba la participación activa del niño como eje del proceso de aprendizaje, la necesidad de adaptar la enseñanza a sus particularidades individuales, la autoformación a partir de actividades espontáneas y, fundamentalmente, la convicción de que la educación debía ser un motor de cambio social. Esta corriente, que tuvo sus epicentros en Europa y Estados Unidos, llegó a Salta en 1957, impulsando un proceso de reformulación pedagógica en la provincia, con un papel clave de los profesionales formados en la UNT.

La Escuela Jacoba Saravia se convirtió en un laboratorio de innovación pedagógica en la provincia. Fue un proyecto atípico al desarrollarse en una escuela pública urbana, impulsado por una iniciativa universitaria para investigar y experimentar sobre la enseñanza y el aprendizaje en niños en edad escolar. Métodos como el trabajo en equipo y la experimentación en el uso de la Letra Script fueron implementados, mostrando claras influencias de pedagogos franceses como Roger Cousinet y Robert Dottrens. El éxito y la relevancia de esta Escuela Experimental trascendieron las fronteras provinciales. La institución recibió visitas de destacados educadores de la UNESCO y de diversas universidades nacionales, reconociendo su papel pionero. Con el tiempo, esta experiencia se consolidó como un hito de innovación para la educación salteña y tuvo una influencia significativa en la formación de futuros docentes locales.

Hitos y Aniversarios a lo Largo del Tiempo

La rica trayectoria de la Escuela Jacoba Saravia está marcada por diversas celebraciones y conmemoraciones que reafirman su importancia. El 25 de noviembre de 1964 tuvo lugar una de las primeras grandes celebraciones: las Bodas de Oro de la escuela, sus primeros 50 años. Las crónicas de la época relatan un acto especialmente emotivo: docentes y alumnos de entonces realizaron una visita a la primera directora de la institución, Lucinda Berrenechea de Guzmán, entregándole una medalla recordatoria y un ramo de flores como muestra de reconocimiento. Aquel día también se aprovechó para recordar un bicentenario importante: el del natalicio de doña Jacoba Tomasa Saravia y Plazaola, la maestra que da nombre a la escuela.

Medio siglo después, en 2014, la escuela alcanzó su centenario. Bajo la dirección de la profesora Patricia Di Pascuale, se prepararon festejos que, como se mencionó, no pudieron desarrollarse plenamente debido al contexto social. Sin embargo, la fecha fue igualmente significativa, coincidiendo, una vez más, con una conmemoración del bicentenario del natalicio de Jacoba Saravia. Este doble aniversario subraya el vínculo profundo entre la institución y la figura de la educadora salteña.

Y ahora, en 2024, la escuela se apresta a celebrar su 110 aniversario. Este evento, planificado con gran entusiasmo, busca saldar la deuda emotiva del centenario. Los exalumnos, parte fundamental de la historia viva de la escuela, serán protagonistas centrales de los festejos. La promoción de 1983, en particular, se ha sumado activamente a colaborar con las actividades, demostrando el fuerte sentido de pertenencia que la Jacoba Saravia genera en quienes pasaron por sus aulas. Nombres como Claudia Pastrana Méndez, Fabiana Laham, Mariela Teplixke, Daniel Díaz, Aldo Liaks, Ariel Zeitune, Betty Montenegro, Gabriela Silva, Luis Bellotto, Luis Leopolos, Javier Bayón, Cecilia Ramos Lico, Claudio Javier Chacón, Dante Sastre, Carlitos Melián, Carlos Peralta, Facundo Juárez, entre otros, representan a esa generación comprometida con la historia de su querida escuela.

Doña Jacoba Saravia: La Maestra Eterna

La figura que da nombre a esta prestigiosa institución es doña Jacoba Tomasa Saravia y Plazaola. Nació el 20 de diciembre de 1814, según documenta su biógrafo Fernando R. Figueroa. Fue una destacada docente salteña, hija del coronel Apolinario “Chocolate” Saravia, quien tuvo una participación relevante en la Batalla de Salta, y de doña Juana Joaquina Plazaola y Saravia Ruiz de los Llanos. Su linaje la conecta con figuras importantes de la historia salteña.

Según relata el Dr. Ricardo Federico Mena, basándose en el libro “Mujeres Salteñas” del Dr. Roberto Vitry, el aprendizaje de las primeras letras en aquella época no era una tarea sencilla. Jacoba tuvo la fortuna de contar con su mentor y tío, el Dr. Facundo de Zuviría, quien se hizo cargo de esta primera etapa de su formación. Posteriormente, continuó sus estudios en el colegio fundado por el general Gorriti, donde tuvo como condiscípula a doña Juana Manuela Gorriti, curiosamente la misma figura que dio nombre a la escuela antes de ser renombrada en su honor. Completó su formación en el Colegio de Educandas, que hoy conocemos como Colegio de Jesús.

Doña Jacoba Saravia ejerció la docencia con una dedicación ejemplar, no solo en instituciones formales sino también en su propia casa, desde donde contribuyó a la educación de la niñez salteña. Vitry la menciona, además, como directora de la “Escuela Infantil 5”. Más allá de su labor educativa, todos sus biógrafos coinciden en destacar su gran solidaridad y generosidad. Aportó dinero para obras significativas en la provincia, como la construcción de la Catedral, la Iglesia de La Viña y la torre del templo de San Francisco, edificaciones que datan de mediados del siglo XIX. Doña Jacoba Tomasa Saravia y Plazaola falleció el 24 de junio de 1891, dejando un legado de enseñanza y altruismo que hoy perdura en el nombre de la escuela.

Memorias de Exalumnos y el Reconocimiento a los Docentes

La historia de la Escuela Jacoba Saravia no estaría completa sin las voces y los recuerdos de quienes pasaron por sus aulas. Exalumnos de diferentes épocas atesoran con cariño la memoria de sus maestros, figuras fundamentales en su formación. Nombres que evocan respeto y afecto resurgen en las conversaciones: la señorita Kukina, Cristina Fiori, Silvia Peyrote, Ana Zulema, Maruja, Anise, Marta Helena Asson, Palma, Sara Becker de Trippel, Akemeier, Lucia Mosqueira, Blanco y Domínguez. La lista se extiende con Cristina Celestin, Liliana Torcibia, las seños de jardín Katy y Kuquina. También profesores como Ramón y Roberto, Euge, Leti, Silvia, Norma y Adriana, y el personal no docente como la ordenanza Natividad y la directora Mercedes, son recordados con gratitud.

Otros nombres que resuenan en la memoria colectiva incluyen a la maestra Amalia, Selva Echenique (quien participó en el Programa de Salud Escolar), Graciela (del jardín), Gladys, Mónica, Mary, Castillo, Rosa, Julia Cabral, Azucena, Echazú, Blanco, Ofelia Botelli de Evermayer, Yolanda González de Sosa, Tripel, Blanca Farah, Nur Dib Farah y Ramona Elías de Said, Marta Elena Asson, Urbana Ester de Palma, entre muchas otras. Cada uno de ellos, desde su rol, contribuyó a forjar el carácter y el conocimiento de miles de estudiantes, dejando una huella imborrable en la historia personal y colectiva de la comunidad Jacoba Saravia.

Tabla de Fechas Clave en la Historia de la Escuela

Fecha Acontecimiento
25 de Marzo de 1914 Creación formal de la escuela.
Abril de 1914 Inauguración en el barrio Polígono.
Marzo de 1916 Cierre temporal por falta de alumnos.
21 de Marzo de 1921 Reapertura de la escuela.
Septiembre de 1921 Recibe el nombre de "Juana Manuela Gorriti".
1 de Junio de 1922 Recibe el nombre de "Maestra Jacoba Saravia".
1937 Inauguración del edificio actual en Entre Ríos y Deán Funes.
1957 Es categorizada como "Escuela Experimental".
25 de Noviembre de 1964 Celebración de las Bodas de Oro (50 años).
2014 Celebración (parcial) del Centenario (100 años).
24 de Junio de 2024 Acto central por el 110 Aniversario.

Preguntas Frecuentes sobre la Escuela Jacoba Saravia

¿Quién fue doña Jacoba Saravia?
Doña Jacoba Tomasa Saravia y Plazaola (1814-1891) fue una destacada maestra salteña, hija del coronel Apolinario Saravia. Ejerció la docencia en instituciones y en su propio hogar, y fue directora de la "Escuela Infantil 5". Es recordada por su dedicación a la enseñanza y su gran solidaridad.

¿Cuándo se fundó la Escuela Jacoba Saravia?
La escuela fue creada formalmente el 25 de marzo de 1914 e inaugurada en abril de ese mismo año.

¿Por qué la escuela lleva el nombre de Jacoba Saravia?
La escuela fue renombrada "Maestra Jacoba Saravia" el 1 de junio de 1922 por decisión del gobierno de Adolfo Güemes, en honor a la educadora salteña. Anteriormente, se llamaba "Juana Manuela Gorriti". Los motivos específicos del cambio de nombre no son claros en los registros históricos.

¿Qué significó que fuera una "Escuela Experimental"?
En 1957, la escuela fue categorizada como "Escuela Experimental" en el marco del movimiento pedagógico de la Escuela Nueva. Esto implicó que se convirtió en un centro de investigación y aplicación de métodos de enseñanza innovadores, promoviendo la participación activa de los alumnos y adaptando la educación a sus necesidades, con el asesoramiento de la Universidad Nacional de Tucumán. Fue un hito en la educación salteña.

¿Dónde se encontraba la escuela originalmente?
Inicialmente, la escuela funcionó en el barrio Polígono, en la zona que hoy ocupa el club Gimnasia y Tiro. Luego se trasladó a una antigua casona en calle Vicente López, hasta que en 1937 se inauguró su edificio actual en Entre Ríos y Deán Funes.

¿Por qué es tan importante la celebración de los 110 años?
Además de conmemorar más de un siglo de historia educativa, esta celebración es especialmente significativa porque los festejos del centenario (100 años) en 2014 no pudieron realizarse plenamente debido a un contexto social complicado. Por ello, el acto del 110 aniversario busca ser un gran reencuentro y una oportunidad para celebrar la historia y el legado de la escuela con toda la comunidad.

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