29/05/2019
La educación en el siglo XXI enfrenta el desafío de preparar a los estudiantes para un entorno saturado de información. Ya no basta con transmitir datos; es imperativo desarrollar en ellos la capacidad de procesar, construir y reconstruir conocimiento de manera efectiva. Aquí es donde la relación entre los procesos cognitivos y el pensamiento lógico y abstracto adquiere una relevancia fundamental, equipando a los estudiantes con las destrezas necesarias para navegar y prosperar en este mundo competitivo.
Este artículo propone un espacio para la reflexión sobre cómo el pensamiento lógico-abstracto actúa como un sustento para potenciar los procesos cognitivos esenciales como la percepción, la atención, la memoria, la inteligencia, el pensamiento mismo y el lenguaje. Entender esta conexión es crucial para quienes hacemos educación, pues nos permite diseñar estrategias pedagógicas que realmente desarrollen estas capacidades desde los primeros años de escolaridad.

Analizaremos cómo el pensamiento lógico-abstracto no solo fortalece habilidades numéricas o matemáticas, sino que también mejora la comprensión de conceptos en diversas áreas del conocimiento, permitiendo establecer relaciones significativas entre saberes y experiencias cotidianas. Se busca, en esencia, que los docentes transiten de ser meros transmisores de información a ser facilitadores que 'hagan que nuestros estudiantes trabajen', promoviendo un desarrollo holístico de sus capacidades cognitivas.
El documento se estructura en varias partes: primero, una fundamentación teórica del pensamiento lógico y abstracto; segundo, un énfasis en los fundamentos psicopedagógicos basados en corrientes psicológicas; y finalmente, un análisis que deriva en conclusiones prácticas para el aula, buscando contribuir a los objetivos curriculares de desarrollar un pensamiento lógico, crítico y creativo para la resolución de problemas de la realidad.
- El Pensamiento: Un Reflejo de las Ideas
- Tipos o Clases de Pensamiento
- Procesos Cognitivos
- Teorías Cognitivas Contemporáneas
- Aplicación Práctica y Rol del Docente
-
Preguntas Frecuentes
- ¿Qué es abstracto en la educación?
- ¿Cómo ayuda el pensamiento abstracto a los estudiantes?
- ¿Cuándo empiezan los estudiantes a desarrollar el pensamiento abstracto?
- ¿Cuál es la diferencia entre pensamiento lógico y abstracto?
- ¿Qué es la abstracción en Educación inicial?
- ¿Cómo pueden los docentes fomentar el pensamiento lógico y abstracto en el aula?
- Conclusión
El Pensamiento: Un Reflejo de las Ideas
Desde la perspectiva de autores como Piaget, Vigotsky y Ausubel, el pensamiento es un pilar fundamental para el desarrollo cognoscitivo. Se concibe como la capacidad humana de captar y producir ideas. Funciona mediante la formación de conceptos, la resolución de problemas y la toma de decisiones, todo ello mediado por la capacidad de expresar ideas y de concebir categorías. Como señalan Klingler & Vadillo (2000), la mente trabaja aplicando procesos básicos a estructuras simbólicas que representan el contenido de nuestros pensamientos.
Julio César Arboleda (2013) define el pensamiento como una función psíquica que utiliza representaciones, estrategias y operaciones ante situaciones reales, ideales o imaginarias. Involucra otras funciones mentales como la inteligencia, el aprendizaje, la memoria y la cognición. Pensar, en este sentido, es usar estas facultades en la experiencia del mundo. La relevancia de este proceso radica en la capacidad de las personas para captar información de forma significativa y comunicarla, formando un tejido social de comprensiones constructivistas.
En la actualidad, potenciar el pensamiento eficaz es una necesidad. El pensamiento eficaz implica la aplicación competente y estratégica de destrezas y hábitos mentales productivos para llevar a cabo actos meditados como tomar decisiones, argumentar, analizar, crear o criticar. Las personas capaces de pensar con eficiencia emplean estas habilidades por iniciativa propia y son capaces de monitorizar su uso (Swartz et al., 2008).
Margarita Amestoy (2002) resume los atributos del pensamiento en tres aspectos clave:
- Operaciones Cognitivas y Metacognitivas: Las cognitivas son procesos mentales rápidos y lógicos. Las metacognitivas dirigen y controlan la producción de significados, procesos y productos del pensamiento mediante planificación, supervisión y evaluación.
- Conocimiento de la Materia: Incluye conocer fuentes confiables y la naturaleza del conocimiento en general o específico de un área, útil para generar, organizar y dar sentido a la información.
- Disposiciones: Actitudes hacia el pensamiento en general (tolerancia a la ambigüedad, deseo de usar fuentes confiables, respeto por la evidencia) y hacia operaciones específicas (buscar información antes de juzgar, flexibilidad para cambiar enfoques).
Estos aspectos se articulan antes de que las ideas se exterioricen, generalmente a través de la palabra.
Tipos o Clases de Pensamiento
Las formas de pensamiento describen cómo la mente procesa acciones e ideas para convertirlas en conocimiento. No hay una única forma de pensar; existen diferentes maneras que dependen de las características del problema o tarea (Bustos Ruiz, 2009).
Una clasificación común distingue entre pensamiento convergente y pensamiento divergente. El convergente se enfoca en encontrar una única solución directa a un problema (racional, lógico, vertical). El divergente utiliza la intuición y la imaginación para abordar problemas de manera creativa (Pacual, 2006). De esta clasificación se desprenden otros tipos como el lógico, crítico, tradicional, creativo, etc.
Para fundamentar nuestro tema, nos centraremos en el pensamiento lógico y el pensamiento abstracto, que representan formas genéricas en que la mente abstrae conocimiento, ya sea de manera racional o imaginativa.
Pensamiento Lógico
Antes de definir el pensamiento lógico, recordemos qué es la lógica: investiga la relación de consecuencia entre premisas y una conclusión válida (Pascual, 2006). La lógica implica procesos lineales y secuenciales.
En el aula, actividades como "lean, analicen y elaboren un resumen" a menudo se proponen sin guiar los procesos lógicos-abstractos subyacentes, lo cual, según autores como Cerda (2011), no siempre optimiza la comprensión lectora ni permite abstraer conclusiones significativas. Carbó (2000) señala que el pensamiento lógico/razonador/lineal se procesa secuencialmente, a menudo asociado con el hemisferio izquierdo.
El pensamiento lógico, al seguir un camino trazado y ordenado, a veces puede llevar a vías sin salida. Por ello, es importante complementarlo con el pensamiento lateral, que permite enfocar un problema desde una perspectiva integral (Rajadell, 2009).
Fomentar adecuadamente el pensamiento lógico-abstracto desde las aulas permite a los estudiantes pensar, razonar, analizar y argumentar de manera lógica, crítica y creativa, lo cual es esencial para la solución de problemas. Requiere la adición de reglas, tácticas y procesos que ayuden a la comprensión de saberes.
Definición de Pensamiento Lógico
El pensamiento lineal o lógico es la forma en que los estudiantes aprenden a pensar desde edades tempranas. Se desprende de las relaciones que surgen en el cerebro ante la necesidad de encontrar razonamientos lógicos en el accionar diario, buscando construir conocimientos que sirvan a lo largo de la vida. Su éxito radica en la optimización de las estructuras cognitivas a través de la lógica.
Oliveros (2002) describe el razonamiento lógico como eminentemente deductivo, infiriendo nuevas proposiciones a partir de conocidas mediante reglas establecidas. Esto fortalece el análisis de situaciones cotidianas o problemas del aula, aplicando procesos de razonamiento lógico fomentados adecuadamente.
Este tipo de razonamiento es una herramienta fundamental para resolver problemas de la vida diaria, permitiendo analizar, argumentar, clasificar, justificar y probar hipótesis. Se complementa con el pensamiento creativo, que aporta características como la intuición y la originalidad, enriqueciendo el análisis, la síntesis y la abstracción de conclusiones.
La comparación entre pensamiento lógico y creativo muestra que el lógico sigue un camino trazado, secuencial y deductivo, mientras que el creativo no maneja procesos establecidos, sino que sus ideas surgen de procesos espontáneos basados en la intuición y originalidad. Ambos son complementarios en la creación de conocimientos.
Pensamiento Abstracto
El pensamiento abstracto es un reflejo generalizado de la realidad, un proceso mental que destaca lo principal y fundamental de una acción o vivencia. Para abstraer, el cerebro realiza una separación imaginaria de elementos para focalizarse en lo esencial (Castañeda et al., 2007). Abstraer es captar la esencia de las cosas, lo cual es indispensable para que el alumno aprenda a aprender.
El pensamiento abstracto permite identificar la esencia de los contenidos, fortaleciendo conceptos, juicios de valor y saberes de aprendizaje al señalar los atributos relevantes y la esencia de un texto.
Uno de sus beneficios es la velocidad con la que operan nuestras capacidades cognitivas, permitiendo deducir, sintetizar, interpretar y analizar fenómenos de manera rápida y asociativa (Ferreira, 2007). Trasciende el conocimiento concreto hacia la construcción de pensamientos formales.

Beltrán y Bueno (1995) lo sitúan como el estadio evolutivo final de la inteligencia, donde el sujeto prescinde de estímulos concretos y puede realizar razonamientos formales a un nivel abstracto. Se caracteriza por la capacidad de razonar lógicamente partiendo de premisas para deducir conclusiones pertinentes, siendo crucial en la enseñanza secundaria.
Aunque el razonamiento lineal es común, solicitar a los estudiantes que razonen de otra forma, apelando a lo abstracto, complementa los procesos de aprendizaje y aporta eficazmente al quehacer educativo.
Definición de Pensamiento Abstracto
El pensamiento abstracto refiere a la manera en que el cerebro extrapola y absorbe ideas nuevas a través de la imaginación. La abstracción, según Delval (2001), es la capacidad de deducir, sintetizar, interpretar y analizar los fenómenos que nos afectan.
Guétmanova (1989) lo define como el medio para la construcción del conocimiento teórico a través de la formación del concepto. Las abstracciones científicas (conceptos, categorías, leyes) destacan los aspectos y relaciones fundamentales de procesos u objetos para comprender sus leyes.
El pensamiento abstracto se manifiesta a través de tres formas esenciales: concepto, juicio y razonamiento. Refleja el mundo de un modo más pleno y profundo que el conocimiento sensitivo, marcando un salto del conocimiento de hechos al de leyes (Guétmanova, 1989).
Una característica principal es la capacidad de procesar varios hechos a la vez, definiendo prioridades para una respuesta. Según Delval (2001), supone la capacidad de asumir un marco mental voluntariamente, cambiar entre situaciones, descomponer el todo en partes y analizar simultáneamente distintos aspectos de una misma realidad.
Se diferencia del pensamiento formal en que el abstracto implica actos y pensamientos simbólicos (deducción, síntesis, interpretación), mientras el formal se basa principalmente en experiencias reales y objetos concretos recordados.
Jean Piaget (1896-1980) postuló que la etapa de pensamiento formal o abstracto comienza aproximadamente a los 11 años y se consolida hacia los 15, caracterizándose por el pensamiento hipotético-deductivo, la combinatoria, la lógica proposicional, la reversibilidad y las proporciones.
La relación entre pensamiento lógico y pensamiento abstracto es de complementariedad. El lógico es lineal, secuencial, deductivo, asociado al hemisferio izquierdo y trabaja con esquemas establecidos. El abstracto es gobernado por la imaginación, se basa en esquemas formales, permite deducir, extrapolar, comparar y extraer conclusiones; es más intuitivo, no se rige por esquemas trazados y resuelve problemas lógicos y creativos sin necesidad de elementos tangibles o esquemas preestablecidos.
Ambos tipos de pensamiento se articulan para que los estudiantes resuelvan problemas de contexto, comprendan lecturas, sean creativos y resuelvan ejercicios de razonamiento. Es crucial que los docentes apliquen procesos lógicos-abstractos desde los primeros años de Educación General Básica para preparar a los estudiantes ante las exigencias educativas actuales, incluyendo pruebas de ingreso a la universidad.
Procesos Cognitivos
Los procesos cognitivos se refieren a la habilidad para asimilar nuevos conocimientos a través de la atención, comprensión, memoria y el lenguaje. Un ejemplo común en educación es la clase magistral, donde el docente habla y el estudiante es un receptor pasivo. Esto limita la activación de los procesos cognitivos.
En contraste, un enfoque donde el estudiante es protagonista, guiado por el docente con directrices básicas para investigar, debatir (como una lluvia de ideas sobre lo que ya saben), y conectar conocimientos previos con nuevos, activa y fortalece estos procesos. Lo importante no es cuánto 'enseña' el maestro, sino cuánto 'aprende' el alumno, haciendo suya la información, procesándola activamente y ajustándola a sus esquemas cognitivos.
Las actividades psicopedagógicas deben ajustarse a los procesos cognitivos, respetando el nivel evolutivo de los estudiantes para promover habilidades de pensamiento, indagación, razonamiento, organización de datos y aplicación del conocimiento con distintos grados de complejidad, encaminándolos hacia el razonamiento lógico y abstracto.
Cognición
El término cognición, del latín 'cognitio' (conocimiento, conocer), se refiere a la capacidad de captar o tener la idea de una cosa, entender su naturaleza, cualidades y relaciones mediante las facultades mentales (Ortiz, 2009). Implica conocer ideas, generales o específicas, para entender su significado. Este proceso comienza muy temprano en la vida y se nutre de todo lo que observamos, sentimos, palpamos, escuchamos y percibimos, convirtiéndose en conocimiento que influye en nuestros juicios de valor, también afectados por factores culturales.
Ortiz (2009) describe la cognición como funciones complejas que operan sobre representaciones perceptivas o recordadas, es decir, estructuras mentales organizadoras que influyen en la interpretación de la información. Es un proceso de adquirir, transformar, elaborar y almacenar sapiencias en el pensamiento, fijándose en el cerebro como conocimiento aprendido.
Piaget argumenta que el desarrollo cognitivo ocurre paso a paso, como un argumento lógico, en una secuencia de etapas, implicando la construcción del conocimiento (Klingler & Vadillo, 1997). Los procesos cognitivos son ordenamientos para procesar información e incorporar nuevos conocimientos, involucrando comprensión, memoria y lenguaje. La percepción también es crucial, organizando estímulos para favorecer la continuación del proceso cognitivo.
Procesos Cognitivos en la Práctica Educativa
Muchos docentes desean que los estudiantes 'aprendan a aprender' y comprendan significativamente los temas. Sin embargo, a menudo nos preguntamos por qué no comprenden o no resuelven tareas significativas. Esto puede deberse a que no se están aplicando adecuadamente los procedimientos para 'aprender a aprender', es decir, no se están potenciando suficientemente los procesos cognitivos.
Aurelia Rafael Linares (2009) define los procesos cognitivos como el conjunto de transformaciones que se dan a lo largo de la vida, aumentando conocimientos y habilidades para percibir, pensar y comprender, habilidades usadas en la resolución de problemas prácticos. Bien aplicados desde contextos de aprendizaje como el aula, facilitan la incorporación significativa de conocimientos, relacionándolos con inteligencia, atención, memoria y lenguaje para la solución de problemas.
En estos procesos intervienen también las estrategias cognitivas, que operan en la adquisición, organización, recuperación y utilización del conocimiento. Conciernen a los procesos de regulación y control que gobiernan procesos mentales como la atención, percepción, memoria (Rivas, 2008). Para potencializar los procesos cognitivos es indispensable aplicar estrategias que sirvan de apoyo para fijar el conocimiento aprendido. Esto permite abstraer conocimientos de textos, investigar en diversas fuentes y relacionarlos con otras áreas, elaborando proyectos que solucionen problemas del diario vivir. Se fortalece así el 'enseñar para la vida'.
Teorías Cognitivas Contemporáneas
Varias teorías respaldan la importancia de los procesos cognitivos y el pensamiento lógico-abstracto en la construcción del conocimiento.
Teoría Psicogenética de Jean Piaget
Piaget, fundador de la epistemología genética, planteó que el conocimiento se construye en la interacción sujeto-objeto. Para la construcción cognitiva, consideró cuatro factores: maduración biológica (condición necesaria), experiencia física y lógico-matemática sobre objetos (implica asimilación y acomodación), transmisión social (participación y asimilación a esquemas) y equilibración (mecanismo que compensa perturbaciones y permite avanzar).

Según Piaget, el desarrollo cognitivo ocurre en etapas evolutivas, y aprender se logra mediante la reorganización de estructuras cognitivas como resultado de procesos adaptativos al medio (asimilación y acomodación de experiencias). La información previa juega un papel crucial en este proceso.
Las etapas propuestas por Piaget son fundamentales para entender la adquisición del conocimiento según la edad evolutiva.
Teoría del Aprendizaje Significativo de David Ausubel
Ausubel, influyente en el constructivismo, enfatiza la importancia del aprendizaje significativo. Para él, el individuo posee una estructura cognitiva (red de conocimientos previos) donde se integra el nuevo conocimiento. Según Requena & Sainz (2009), el aprendizaje es significativo cuando el niño le da sentido, estableciendo relación entre lo que ya sabe (conocimientos previos) y lo que está aprendiendo (conocimientos nuevos). Este aprendizaje integra, mejora y completa los conocimientos anteriores, y debe ser funcional, con posibilidad de aplicación práctica.
Los docentes deben facilitar la interacción para que los estudiantes relacionen saberes anteriores con nuevos, haciendo que estos procesos cognitivos sean funcionales al aplicarlos en la vida diaria.
Teoría Aprendizaje por Descubrimiento de J. Bruner
Bruner, figura clave en la psicología cognitiva, criticó los modelos memorísticos. Para él, la escuela es un espacio para el descubrimiento. La labor docente es presentar situaciones problema para que los estudiantes descubran por sí mismos las ideas fundamentales, relaciones o patrones (Woolfolk, 1999). La enseñanza debe ir de lo simple a lo complejo. Considera los procesos cognitivos como procesos de conceptualización, codificación y organización de códigos.
Esta estrategia enseña al educando a aprender, ayudándolo a adquirir conocimiento que descubre por sí mismo. Implica reordenar datos internamente para ir más allá, formando nuevos conceptos y descubriendo significados, organización y estructura de ideas (Quezada, 2007).
Teoría Sociocultural de L. Vigotsky
Vigotsky destacó la influencia de las interacciones sociales en el desarrollo cognitivo. Su concepto clave es la zona de desarrollo próximo (ZDP). Según Woolfolk (2010), en cualquier nivel de desarrollo, hay problemas que el niño está a punto de resolver con cierta guía, estructura, recordatorios o ayuda. La ZDP existe porque un estudiante no puede resolver un problema solo pero sí con la guía adulta o la colaboración de un compañero más avanzado.
Los procesos cognitivos en el individuo se potencian en la ZDP, mediada por un adulto (docente o familiar) o un par. El objetivo es fortalecer la comprensión del conocimiento para que tenga éxito, fijándose un nuevo conocimiento fortalecido en los esquemas del pensamiento, insumo para resolver problemas cotidianos.
Aplicación Práctica y Rol del Docente
El análisis del pensamiento lógico y abstracto, y su relación con los procesos cognitivos, subraya la relevancia del accionar pedagógico. Es en el aula donde se forman estudiantes capaces de pensar, razonar, criticar, memorizar y crear, aportando conocimientos cognitivos, reflexivos y participativos. Esto contribuye a mejorar la matriz cognitiva y alinea la educación con políticas de igualdad, interculturalidad e innovación.
Se busca que los docentes apliquen metodologías que promuevan el pensamiento lógico y abstracto, respetando la edad evolutiva y los fundamentos psicopedagógicos. La aplicación correcta de estos procesos mejora la calidad educativa, algo que se evidencia en evaluaciones externas y resultados de aprendizaje.
La premisa de que los docentes 'dejen de enseñar y hagan que sus estudiantes trabajen' implica un cambio de enfoque. El docente se convierte en un mediador que aplica correctamente los procesos lógicos y abstractos en las actividades de aprendizaje, articulando saberes aprendidos y extrapolándolos a la solución de problemas de la vida real. Esto no solo mejora la calidad educativa, sino que fomenta formas de razonar (lógica y abstracta) que permiten a los estudiantes resolver problemas de contexto sin dificultad.
La optimización de estos procesos fortalece el currículo, como el ecuatoriano, que enfatiza el desarrollo de estos razonamientos desde los primeros niveles. Esto ayuda a los alumnos a pensar, leer con lógica, comprender conceptos, ser creativos y abordar saberes de forma holística, sistémica e integral, mejorando los logros de aprendizaje.
En definitiva, el objetivo docente es que los alumnos piensen con lógica y visiones creativas para comprender desde múltiples perspectivas, potenciando saberes cognitivos, psicomotores y socioafectivos. Estos se interiorizan en los esquemas cognitivos, transformándose en aprendizajes perdurables. Se fortalece el espíritu crítico para extrapolar saberes a través de proyectos integradores, investigando, socializando y compartiendo nuevos conocimientos con la sociedad.
Preguntas Frecuentes
¿Qué es abstracto en la educación?
En el contexto de la educación, lo abstracto se refiere principalmente al pensamiento abstracto, que es la capacidad de la mente para identificar la esencia de las cosas, destacar lo fundamental, trabajar con conceptos, juicios y razonamientos sin necesidad de tener los objetos o situaciones concretas presentes. Permite trascender lo tangible y entender relaciones, leyes y principios generales. Es un nivel elevado de pensamiento que integra deducción, síntesis, interpretación y análisis.
¿Cómo ayuda el pensamiento abstracto a los estudiantes?
El pensamiento abstracto ayuda a los estudiantes a comprender conceptos complejos en diversas áreas, a resolver problemas de forma más eficiente al poder analizar múltiples aspectos simultáneamente y descomponer un todo en partes. Les permite hacer inferencias, extrapolar lo aprendido a nuevas situaciones, comparar, extraer conclusiones y desarrollar un razonamiento formal y crítico esencial para el aprendizaje avanzado y la vida diaria.
¿Cuándo empiezan los estudiantes a desarrollar el pensamiento abstracto?
Según la teoría de Jean Piaget, la etapa del pensamiento formal o abstracto comienza alrededor de los 11 años y se consolida hacia los 15. Sin embargo, el fomento de los procesos de abstracción y razonamiento lógico puede y debe iniciarse desde los primeros años de escolaridad, utilizando estrategias pedagógicas adecuadas a la edad evolutiva para ir construyendo gradualmente estas capacidades.
¿Cuál es la diferencia entre pensamiento lógico y abstracto?
El pensamiento lógico tiende a ser lineal, secuencial y deductivo, siguiendo un camino trazado con reglas establecidas para llegar a conclusiones. El pensamiento abstracto, aunque puede basarse en esquemas formales, es más intuitivo, imaginativo y permite procesar múltiples hechos o ideas simultáneamente, trascendiendo lo concreto para trabajar con símbolos, esencias y relaciones generales, sin necesidad de seguir un orden preestablecido.
¿Qué es la abstracción en Educación inicial?
En Educación inicial, la abstracción es un proceso cognitivo mediante el cual los niños, a partir de experiencias concretas, comienzan a identificar elementos comunes y formar ideas generales. Aunque no alcanzan el nivel de pensamiento abstracto formal de etapas posteriores, inician la capacidad de centrarse en características esenciales de objetos o situaciones, dejando de lado detalles particulares, lo cual es la base para la construcción de conceptos más amplios en el futuro.
¿Cómo pueden los docentes fomentar el pensamiento lógico y abstracto en el aula?
Los docentes pueden fomentar estos pensamientos aplicando estrategias pedagógicas que promuevan la investigación, el análisis, la síntesis, la comparación, la formulación de hipótesis, la resolución de problemas de contexto, el debate y la conexión de nuevos conocimientos con los previos. Implica pasar de la enseñanza magistral a facilitar que los estudiantes trabajen activamente, exploren, razonen y argumenten, adaptando las actividades a su nivel evolutivo y potenciando sus procesos cognitivos constantemente.
Conclusión
La conexión entre el pensamiento lógico-abstracto y los procesos cognitivos es vital para la educación contemporánea. Fomentar estas habilidades desde los primeros años escolares prepara a los estudiantes no solo para los desafíos académicos, sino para la vida. El rol del docente es crucial como mediador, aplicando estrategias que permitan a los alumnos pensar, razonar, criticar y crear. Al integrar estos enfoques, se contribuye significativamente a la calidad educativa, empoderando a los estudiantes para que resuelvan problemas, comprendan el mundo de forma profunda y se conviertan en aprendices autónomos y eficaces para toda la vida.
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