¿Cuál es la escuela más antigua de Concordia?

La Escuela Más Antigua de Concordia Cumple 100

14/07/2023

En el corazón de la ciudad de Concordia, una institución educativa se erige como testigo silencioso de la historia y el progreso. Se trata de la escuela primaria que, a lo largo de generaciones, ha sido conocida cariñosamente como “La Chiovetta”, pero cuyo nombre oficial es Escuela Primaria Nº17 “Doctor Diógenes de Urquiza”. Este establecimiento no es uno más: es la escuela más antigua de Concordia, una verdadera cuna de saber que en el año 2022 celebró su primer centenario de vida, marcando un hito trascendental para toda la comunidad.

¿Cuál es la escuela más antigua de Concordia?
Escuela humilde La primera sede en Concordia era una casa antigua, con corredor en forma de ele, con no más de cuatro aulas separadas con paredes.13 may 2022

Su nacimiento, sin embargo, no ocurrió inicialmente en la capital del citrus. La escuela comenzó su andadura en el Departamento Federal, en un paraje rural denominado Carpinchorí. Fue desde allí que, por razones que la historia detallará, se decidió su traslado a Concordia. Un acta de visita del subinspector de zona, Juan Caro, fechada el 2 de agosto, documenta su ya inminente presencia en la ciudad. Una vez instalada en Concordia, la escuela encontró su primer hogar en un lugar muy particular que dejaría una huella imborrable en su identidad: la casa de la familia Chiovetta, ubicada en la intersección de las calles Balcarce y Humberto Primo.

Índice de Contenido

La Cuna en Carpinchorí y el Primer Hogar Concordiense

La historia de la Escuela Primaria Nº17 “Doctor Diógenes de Urquiza” se remonta al 3 de agosto de 1922, fecha oficial de su creación en el paraje Carpinchorí. Este origen rural es un detalle que a menudo se olvida, pero que forma parte intrínseca de su legado. El traslado a Concordia significó un cambio fundamental, acercando la educación formal a un número mayor de niños y niñas en una ciudad en pleno crecimiento. La elección del primer edificio en Concordia fue determinante, no solo por su ubicación sino porque la generosidad de una familia le daría un apodo que perduraría por décadas.

La familia Chiovetta cedió amablemente su casa para que la escuela pudiera funcionar. Esta decisión, nacida de un espíritu de colaboración y compromiso con la educación, permitió que el proyecto escolar tomara forma en Concordia. Bajo la dirección de la maestra Enriqueta Tavella, la escuela inició sus actividades en esta nueva sede. Funcionaba en dos turnos, una práctica habitual en la época para maximizar el uso de las instalaciones. Contaba con tres secciones y una matrícula inicial de 73 alumnos, una cifra que para aquel entonces representaba un número significativo de estudiantes accediendo a la educación primaria.

Así era la Vieja Escuela en Casa Chiovetta

El edificio de Balcarce y Humberto Primo que albergó a la escuela en sus primeros años concordienses era una casa antigua. La revista conmemorativa de los 75 años, publicada en 1997, ofrece una vívida descripción de aquel lugar. Tenía un corredor en forma de 'L', una característica arquitectónica común en las casas de la época. Sin embargo, las instalaciones escolares eran modestas. Contaba con no más de cuatro aulas separadas por paredes sólidas. El resto de las divisiones eran tabiques de chapadur, un material ligero que con el tiempo se había combado y manchado. Esta precariedad en las paredes significaba que las voces de las aulas contiguas a menudo se mezclaban, creando un bullicio constante, una verdadera “Babel increíble” como se describía en la revista, donde se confundían las voces de docentes, alumnos y hasta las prácticas de canciones variadas.

Los detalles sobre el mobiliario también reflejan las condiciones de la época. El piano, utilizado para las clases de música dictadas por la señora Teresa M. de Olivera, estaba ubicado en una de las aulas. Esto contribuía a la mezcla de sonidos y actividades en el reducido espacio. Los bancos eran otro punto a destacar. Eran bancos antiguos, de madera oscura y dobles, diseñados para que se sentaran dos alumnos, aunque a menudo se acomodaban hasta tres niños en ellos. Algunos pocos estaban atornillados al piso, pero la mayoría estaban sueltos. Esta falta de fijación generaba constantes problemas: “peleas continuas, enojos por estar tan incómodos; bancos que se caían y por supuesto arrastraban a toda la fila. ¡Qué terrible fatiga! ¡Qué sentimiento de impotencia!”, relataban en la reseña histórica, pintando un cuadro de las dificultades cotidianas que enfrentaban alumnos y maestros.

El patio, descrito como el “verdadero pulmón de la escuela”, también tenía sus particularidades. Parte de él contaba con piso de material, delimitando la zona construida, mientras que el resto era de tierra. Estaba sombreado por añosos paraísos y, en medio, se encontraba un baño precario, descrito simplemente como un excusado. A pesar de estas condiciones que hoy nos parecerían básicas, este lugar fue el escenario de juegos, recreos y el aprendizaje diario para generaciones de concordienses.

De 'La Chiovetta' a la Dr. Diógenes de Urquiza

Durante décadas, la escuela fue conocida popularmente como “La Chiovetta”. Este nombre, surgido de la gratitud y el reconocimiento a la familia que facilitó su primer asentamiento en la ciudad, se arraigó profundamente en la memoria colectiva de Concordia. A pesar de tener un nombre oficial, generaciones de exalumnos y vecinos siguieron refiriéndose a ella de esta manera, un testimonio del fuerte vínculo emocional y la historia compartida.

El nombre oficial, remarcado con letras de hierro en el frente del actual edificio, es Escuela Primaria Nº17 “Doctor Diógenes de Urquiza”. Este nombre fue adoptado en honor a una figura relevante, aunque el texto proporcionado no detalla la identidad o los méritos de Diógenes de Urquiza. El cambio a un edificio propio y más adecuado fue un hito largamente esperado. El traslado al actual emplazamiento, ubicado en Las Heras 654 (en la intersección con Nogoyá), ocurrió en julio de 1976. La inauguración oficial del nuevo edificio tuvo lugar poco después, el 11 de septiembre de ese mismo año, marcando el fin de una era en la casa Chiovetta y el inicio de otra en instalaciones diseñadas específicamente para la función educativa.

La vicedirectora Ana Nannio, entrevistada en el marco del centenario, recordó la historia detrás del apodo “La Chiovetta”, confirmando que se debía a que la escuela funcionó en la casa donada por esa familia hasta que pudo tener su propio edificio. Este relato refuerza la dualidad de identidad de la escuela, reconocida tanto por su nombre oficial como por el apodo que honra sus orígenes humildes y generosos.

Celebrando 100 Años de Educación

Cumplir 100 años es un logro extraordinario para cualquier institución, y para una escuela, significa un siglo formando ciudadanos, transmitiendo conocimientos y valores. La Escuela Nº17 “Doctor Diógenes de Urquiza” llegó a su centenario en 2022, específicamente el 3 de agosto, la fecha de su creación. Esta ocasión fue motivo de gran alegría y celebración para toda la comunidad educativa.

Para conmemorar este importante evento, se planificaron diversas actividades a lo largo del año. Una de las iniciativas fue convocar a los exalumnos, invitándolos a ser parte de los festejos en un encuentro especial. Otra actividad destacada fue la “maratón del centenario”, programada para el 2 de julio, buscando integrar a las familias, los niños y fomentar la actividad deportiva. Además, los alumnos de cuarto grado tuvieron un proyecto especial: un viaje a Rosario, provincia de Santa Fe, para visitar el icónico Monumento a la Bandera y realizar allí la promesa de lealtad, un acto cargado de simbolismo y patriotismo.

Como parte del registro histórico de este siglo de vida, también se contempló la elaboración de un diario o publicación conmemorativa. Este material buscaría plasmar los 100 años de trayectoria de la escuela, recopilando anécdotas, fotos y testimonios que preserven la memoria institucional para las futuras generaciones. Estas actividades reflejan el deseo de la escuela de celebrar su pasado, involucrar a su presente y sentar las bases para su futuro.

Premios, Consultorios y Vínculos Comunitarios

La historia de la Escuela Nº17 no solo se construye con sus años de existencia, sino también con los logros y servicios que ha brindado a la comunidad. Uno de los hitos más importantes que se mencionan es el reconocimiento nacional que recibió en la década de 1990 por su calidad educativa. Este premio fue un motivo de gran orgullo y validación del trabajo realizado por docentes y directivos.

Específicamente, la escuela fue notificada por el Ministerio de Educación de la Nación el viernes 9 de mayo de 1996 de que había sido premiada en calidad educativa. La noticia generó alegría, sorpresa y hasta desconcierto. Finalmente, el jueves 15 de mayo, una delegación de docentes viajó a Buenos Aires para recibir el galardón. En el Salón Blanco de Casa de Gobierno, la Escuela Primaria Nº17 “Doctor Diógenes de Urquiza” fue distinguida con el “Primer premio en Calidad Educativa a nivel primario en Entre Ríos”. El premio material fue una valiosa biblioteca con 400 volúmenes, un recurso fundamental para enriquecer el proceso de enseñanza y aprendizaje.

Otro aspecto destacable de la historia de la escuela es su compromiso con la salud comunitaria. En un momento dado, la escuela brindó atención odontológica a los niños del barrio y de escuelas cercanas. Funcionaba un consultorio odontológico dentro de las instalaciones, específicamente en el espacio que hoy ocupa la biblioteca. Este servicio era exclusivo para niños en edad escolar y atendía a alumnos de la propia escuela y de otras instituciones cercanas como las número 53, 10, 51, 5 y 14. La Dra. Clarisa Castillo de Demitroff era la odontóloga a cargo, asistida por Celia Ramos. Este consultorio fue uno de los dos únicos de su tipo que funcionaron dentro de una escuela en toda la provincia de Entre Ríos, lo que subraya el espíritu innovador y de servicio social de la institución.

El fuerte vínculo con la comunidad es una característica distintiva de la Escuela Nº17. Se destaca que más de la mitad de los alumnos actuales son hijos o familiares directos de exalumnos. Esta conexión generacional habla del arraigo y la confianza que la escuela ha construido a lo largo del tiempo. Es una escuela muy elegida y buscada, al punto de tener lista de espera todos los años. Muchos padres, a pesar de vivir en barrios alejados, eligen esta escuela para sus hijos, priorizando que sigan los pasos de sus progenitores. La comunidad educativa se concentra principalmente en la zona de influencia cercana al establecimiento, que incluye los alrededores del cementerio nuevo, la avenida Las Heras y Humberto Primo, extendiéndose un poco hacia el sur.

Superando Obstáculos y Mirando Adelante

Como todas las instituciones educativas, la Escuela Nº17 enfrentó los desafíos planteados por la pandemia de COVID-19, marcada por la falta de presencialidad y la necesidad de recurrir a la virtualidad. Sin embargo, la escuela demostró una notable resiliencia. A pesar de las dificultades, logró sostener su matrícula y, lo que es más importante, no perdió alumnos durante ese período. Los estudiantes se mantuvieron trabajando, cumplieron los objetivos propuestos y, en su mayoría, lograron mantenerse vinculados y conectados con la escuela.

Una vez superada la etapa más crítica de la pandemia y con el regreso a la presencialidad plena, la escuela identifica nuevos desafíos. Si bien se logró mantener la conexión académica, los dos años de educación a distancia obligaron a priorizar contenidos y a realizar repasos. Por ello, el principal desafío actual es mejorar la calidad educativa, recuperando y profundizando aprendizajes. Además, se reconoce la importancia de trabajar en el aspecto social y vincular. Los impactos de la pandemia y los cambios a nivel social se sienten en el aula, haciendo necesario reenfocar esfuerzos en la convivencia escolar, los acuerdos de convivencia y el fomento de vínculos positivos entre alumnos, docentes y familias. “En estos momentos, nuestro mayor desafío es la convivencia, lo social y los vínculos positivos”, afirmó la vicedirectora, resumiendo las prioridades de la escuela de cara al futuro.

Preguntas Frecuentes

¿Cuál es la escuela más antigua de Concordia?
La escuela más antigua de Concordia es la Escuela Primaria Nº17 “Doctor Diógenes de Urquiza”, conocida popularmente como “La Chiovetta”.
¿Cuándo fue fundada la Escuela Nº17 “Doctor Diógenes de Urquiza”?
Fue fundada el 3 de agosto de 1922 en el paraje Carpinchorí, Departamento Federal, antes de ser trasladada a Concordia.
¿Por qué se la conoce como “La Chiovetta”?
Se la conoce como “La Chiovetta” porque su primera sede en Concordia fue la casa de la familia Chiovetta, quienes la cedieron para que funcionara la escuela.
¿Dónde estaba ubicada la primera sede en Concordia?
La primera sede en Concordia estaba ubicada en la casa de la familia Chiovetta, en la intersección de las calles Balcarce y Humberto Primo.
¿Cuándo se trasladó la escuela a su edificio actual?
La escuela se trasladó a su edificio actual, ubicado en Las Heras 654, en julio de 1976, siendo inaugurado el 11 de septiembre de ese año.
¿Ha recibido premios importantes la escuela?
Sí, en 1996 recibió el Primer premio en Calidad Educativa a nivel primario en Entre Ríos, otorgado por el Ministerio de Educación de la Nación.
¿La escuela ofreció servicios adicionales a la comunidad?
Sí, durante un tiempo contó con un consultorio odontológico interno que brindaba atención gratuita a niños en edad escolar de la propia escuela y de otras escuelas cercanas.
¿Cómo ha manejado la escuela la pandemia?
La escuela logró sostener su matrícula durante la pandemia, manteniendo a los alumnos vinculados y trabajando, aunque ahora el desafío es mejorar la calidad educativa y fortalecer los vínculos sociales.

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