01/06/2026
El uso de dispositivos móviles en el ámbito escolar es un tema que continúa generando intensos debates y posturas encontradas. Lo que antes era una excepción, hoy es una realidad cotidiana para muchos estudiantes, planteando serios interrogantes sobre su verdadero impacto en el proceso educativo.

Según datos recientes extraídos de las pruebas de aprendizaje PISA 2022, una cifra significativa del 54% de los estudiantes argentinos de 15 años reportaron utilizar sus teléfonos celulares dentro de la escuela. Esta estadística, sumada a la creciente presencia de la tecnología en la vida de los jóvenes, aviva la controversia: ¿Estos dispositivos facilitan o complican la labor pedagógica? ¿Son realmente una ayuda o un obstáculo insalvable para el aprendizaje efectivo de los alumnos?
Un informe revelador, publicado por el Observatorio de Argentinos por la Educación (AE), basado en los datos de PISA 2022, pone la lupa específicamente sobre este fenómeno en Argentina. Las autoras Andrea Paula Goldin (CONICET y Laboratorio de Neurociencia, Universidad Torcuato Di Tella), María Sol Alzú y Leyre Sáenz Guillén (de AE) destacan a nuestro país como uno de los que presenta mayores índices tanto de uso como de distracción causada por dispositivos digitales en el entorno escolar a nivel global.
- El Impacto Directo del Celular en el Proceso de Aprendizaje
- Voces Expertas: Posturas y Desafíos
- Distracción, Ansiedad y Rendimiento Académico
- El Rol de las Notificaciones y la Presión Social
- Equilibrando Beneficios y Riesgos: ¿Herramienta o Enemigo?
- Tabla Comparativa: Uso y Distracción en Argentina (PISA 2022)
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Preguntas Frecuentes sobre el Uso de Celulares en el Aula
- ¿El uso de celulares en el aula mejora el rendimiento académico?
- ¿Es mejor prohibir el uso de celulares en las escuelas?
- ¿Qué rol juegan las notificaciones en la distracción?
- ¿Cómo pueden las escuelas gestionar el uso de celulares?
- ¿Pueden los celulares ser una herramienta educativa efectiva?
- ¿Por qué Argentina presenta altos niveles de distracción?
- Conclusión: Un Desafío Complejo que Requiere Estrategias Integrales
El Impacto Directo del Celular en el Proceso de Aprendizaje
El uso diario del celular en la escuela por parte del 54% de los estudiantes argentinos de 15 años, según PISA 2022, sitúa a Argentina entre los porcentajes más altos de los 80 países que participaron en esta evaluación internacional. Pero esta tendencia no es exclusiva de nuestro país; naciones como Lituania, Estados Unidos y Estonia también han experimentado incrementos notables en el uso de celulares en el aula entre los años 2018 y 2022.
Sin embargo, el aspecto más preocupante señalado por el informe es que Argentina lidera las estadísticas en cuanto a la distracción generada por estos dispositivos. Un alarmante 54% de los estudiantes argentinos admite perder la atención durante las clases debido a que están pendientes de sus celulares. Este dato subraya el desafío que enfrentan docentes y directivos para mantener la concentración en el aula.
Andrea Goldin, una de las autoras del informe, enfatiza la magnitud del problema: “En los últimos datos disponibles, la Argentina lidera por casi 10 puntos porcentuales el podio latinoamericano de notificaciones activadas durante las clases.” Goldin reflexiona sobre la posible relación entre el acceso a dispositivos y los niveles de distracción: “El hecho de que ´solo´ el 54% de los adolescentes de 15 años usaran su celular todos los días en la escuela sugiere que si más estudiantes hubieran tenido más celulares disponibles, los valores en distracción y/o rendimiento habrían sido peores”.
Ante este panorama, la especialista plantea dos caminos posibles: o bien se fomenta la prohibición total del uso de dispositivos en las escuelas, o se dedica tiempo y esfuerzo a enseñar a los adolescentes cómo utilizar estas herramientas de manera autónoma y responsable. Este último enfoque reconoce que los celulares son parte intrínseca de la vida actual y futura de los estudiantes.
Voces Expertas: Posturas y Desafíos
La comunidad educativa y los especialistas no tienen una visión unificada sobre cómo abordar esta situación. Para Fabio Tarasow, coordinador del Proyecto Educación y Nuevas Tecnologías (PENT) de FLACSO, la evidencia es clara: “las investigaciones son contundentes: la presencia del celular en el aula tiene efectos distractivos y perjudiciales”.
Tarasow orienta la discusión hacia el "para qué" se usarían los dispositivos en el aula, sugiriendo que su uso debería limitarse a momentos específicos donde la actividad pedagógica lo justifique plenamente. Esto, a su vez, introduce un desafío logístico y de gestión fundamental: ¿cómo se asegura y controla el no uso durante el resto del tiempo? “Esto nos lleva a la necesidad de definir políticas institucionales claras”, afirma Tarasow. Preguntas como dónde se guardan los dispositivos, si se recolectan al inicio de la jornada y quién asume la responsabilidad de su custodia, se vuelven centrales en la implementación de cualquier estrategia.
La clave, según Tarasow, reside en contar con “estrategias institucionales bien definidas y un respaldo activo a docentes y directivos para implementarlas”, pues sin este marco, el problema de la distracción y el uso inadecuado persiste de manera recurrente.
Distracción, Ansiedad y Rendimiento Académico
El problema de la distracción no se limita únicamente al uso personal del dispositivo. El informe de AE también revela que un 46% de los alumnos declara distraerse por el uso del celular por parte de sus compañeros. Esta distracción colectiva crea un ambiente de aula menos propicio para el aprendizaje concentrado y profundo.
La constante interrupción de la atención no solo impacta el rendimiento académico, sino que, especialmente en la adolescencia, puede contribuir a aumentar los niveles de ansiedad y, paradójicamente, el aislamiento social, a pesar de ser dispositivos de comunicación.
El análisis de los datos de PISA 2022 sugiere una correlación negativa entre la distracción causada por dispositivos digitales y el rendimiento en Matemática. Es importante destacar que, si bien se observa esta asociación, el informe no establece una relación de causa y efecto directa, pero sí apunta a que la distracción es un factor relevante a considerar.
Curiosamente, países que han implementado mayores restricciones al uso de celulares en las escuelas tienden a reportar menores niveles de distracción. Sin embargo, en la región latinoamericana, Argentina, Uruguay y Chile presentaron altos niveles de distracción, con independencia de las diferencias en sus políticas institucionales de restricción.
El entorno digital actual, con sus constantes alertas y la presión social por estar siempre conectado, agrava la situación en el aula. Argentina presenta uno de los porcentajes más altos de estudiantes que nunca desactivan las notificaciones de su móvil durante la clase (37,6%). A esto se suma que un 9% de los estudiantes confiesa sentir presión por responder mensajes de manera inmediata, incluso estando en clase.
Esta realidad subraya un alto nivel de exposición a las interrupciones digitales, lo que plantea un desafío fundamental para los sistemas educativos: ¿cómo adaptar las estrategias pedagógicas y las normativas escolares a una realidad digital que es central en el siglo XXI?
Alejandro Artopoulos, director del Centro de Innovación Pedagógica de la Universidad de San Andrés, aporta una perspectiva matizada. Si bien reconoce que la sociedad es cada vez más consciente del uso del celular en el aula, señala que los adolescentes están atravesando un período de "turbulencias psicosociales" alimentadas por fenómenos como el FOMO (Fear Of Missing Out - miedo a perderse algo) y una socialidad digital a menudo poco saludable. En este contexto, son las infancias y adolescencias quienes más sufren.
Artopoulos insiste en que la escuela tiene la responsabilidad de equipar a los jóvenes con las capacidades necesarias para desenvolverse en sus proyectos de vida y ejercer una ciudadanía digital plena y autónoma. Para él, “Regular el uso no es sinónimo de abstinencia”, sugiriendo que la solución no pasa necesariamente por la prohibición total, sino por la educación en el uso consciente y responsable.
Equilibrando Beneficios y Riesgos: ¿Herramienta o Enemigo?
El informe de Argentinos por la Educación sugiere que, a pesar de los riesgos evidentes de distracción, el celular tiene el potencial de ser una herramienta pedagógica valiosa. La clave reside en encontrar un equilibrio. Su uso indiscriminado puede ser un factor de distracción significativo, pero su uso intencionado y regulado puede enriquecer el proceso educativo.
La pregunta fundamental se mantiene: ¿Cómo potenciar los posibles beneficios de la tecnología digital en el aula sin que su uso indebido afecte negativamente la concentración y el aprendizaje de los estudiantes? La respuesta parece pasar por una combinación de regulación clara y educación digital.
En un entorno social donde los dispositivos digitales (celulares, tablets, laptops, etc.) son omnipresentes en todos los aspectos de la vida, es crucial que la escuela aborde esta realidad de manera proactiva. La regulación y optimización del uso de estos dispositivos son esenciales para asegurar que sirvan como apoyo al aprendizaje, en lugar de convertirse en una fuente constante de interrupción.
El Celular como Potencial Aliado del Aprendizaje
Aunque los datos sobre distracción son preocupantes, diversos especialistas señalan aspectos positivos del uso de dispositivos digitales en el aula, siempre y cuando se haga de forma controlada y con un propósito educativo claro. Dos puntos clave se destacan:
- Integración Digital y Acceso a Recursos: Los celulares pueden actuar como puertas de acceso a un vasto universo de recursos educativos en línea. Permiten a los estudiantes investigar, acceder a información actualizada, utilizar aplicaciones educativas interactivas y familiarizarse con herramientas digitales esenciales para el siglo XXI. De esta forma, contribuyen a la integración digital de los estudiantes, una habilidad cada vez más necesaria en el mundo actual.
- Herramienta Pedagógica Complementaria: Lejos de reemplazar al docente o los métodos tradicionales, los dispositivos digitales, cuando se utilizan de manera estratégica, pueden complementar las estrategias pedagógicas. Pueden ser usados para actividades específicas como quizzes interactivos, creación de contenido digital, colaboración en proyectos o acceso a simulaciones, enriqueciendo así el proceso de enseñanza-aprendizaje y ofreciendo nuevas formas de abordar los contenidos.
El Celular como Potencial Atentado Contra el Aprendizaje
Por otro lado, el uso "inadecuado" o sin control de los dispositivos digitales en el aula conlleva riesgos significativos que pueden atentar contra el aprendizaje:
- Distracción Constante: Como señalan los datos de PISA 2022 para Argentina, la principal consecuencia negativa es la pérdida de atención. Las notificaciones, mensajes de redes sociales, juegos y otras aplicaciones compiten constantemente por la atención del estudiante, dificultando la concentración en la explicación del docente o en las tareas asignadas.
- Impacto Negativo en la Concentración: La naturaleza fragmentada del uso del celular (saltar entre aplicaciones, revisar notificaciones) puede entrenar al cerebro para tener una atención dispersa, afectando la capacidad de mantener el foco en tareas que requieren concentración sostenida, algo fundamental para el aprendizaje profundo.
- Brecha Digital y Equidad: Aunque los celulares son comunes, no todos los estudiantes tienen acceso a dispositivos de calidad o a planes de datos adecuados, lo que podría generar una nueva forma de brecha digital dentro del aula si su uso se vuelve indispensable para seguir la clase.
- Ciberacoso y Riesgos en Línea: La presencia de dispositivos móviles en el aula también aumenta el riesgo de incidentes de ciberacoso o exposición a contenido inapropiado durante el horario escolar.
- Aislamiento Social: Aunque parezca contradictorio, el uso excesivo del celular en clase puede disminuir la interacción cara a cara entre compañeros y con el docente, fomentando un aislamiento social en el propio espacio físico del aula.
La balanza entre estos puntos positivos y negativos se inclina significativamente hacia el lado negativo cuando no existen políticas institucionales claras, educación sobre uso responsable y una integración pedagógica intencionada.
Tabla Comparativa: Uso y Distracción en Argentina (PISA 2022)
| Indicador (PISA 2022) | Porcentaje en Argentina | Contexto (Comparativa) |
|---|---|---|
| Estudiantes que usan celular todos los días en la escuela | 54% | Uno de los más altos entre 80 países |
| Estudiantes distraídos por dispositivos digitales en clase | 54% | Lidera la estadística a nivel regional y alta a nivel global |
| Estudiantes que nunca desactivan notificaciones en clase | 37.6% | Alto porcentaje, contribuye a la distracción |
| Estudiantes que sienten presión por responder mensajes en clase | 9% | Indica la influencia de la socialidad digital |
| Estudiantes distraídos por el celular de compañeros | 46% | Problema colectivo que afecta el clima del aula |
Preguntas Frecuentes sobre el Uso de Celulares en el Aula
Abordar la cuestión del celular en la escuela genera muchas dudas. Aquí respondemos algunas de las preguntas más comunes:
¿El uso de celulares en el aula mejora el rendimiento académico?
Según los datos presentados, la correlación observada en Argentina es negativa, especialmente con el rendimiento en Matemática. Si bien el celular puede ser una herramienta útil, su uso indiscriminado o como fuente de distracción parece perjudicar el rendimiento general.
¿Es mejor prohibir el uso de celulares en las escuelas?
Hay posturas a favor y en contra. Algunos expertos, como Fabio Tarasow, señalan los efectos perjudiciales y la dificultad de gestionar el no uso sin políticas claras. Otros, como Alejandro Artopoulos y Andrea Goldin, sugieren que la prohibición total no aborda la necesidad de enseñar a los jóvenes a usar la tecnología de manera responsable, algo fundamental para su futuro.
¿Qué rol juegan las notificaciones en la distracción?
Las notificaciones son un factor clave de distracción. El hecho de que un alto porcentaje de estudiantes no las desactive indica una constante interrupción potencial que desvía la atención de la clase.
¿Cómo pueden las escuelas gestionar el uso de celulares?
Los expertos sugieren la implementación de políticas institucionales claras. Esto puede incluir definir momentos específicos y propósitos para el uso permitido, establecer zonas libres de celulares o incluso sistemas para la recolección temporal de dispositivos. Es fundamental que estas políticas cuenten con el respaldo de directivos y docentes.
¿Pueden los celulares ser una herramienta educativa efectiva?
Sí, cuando se integran de manera intencionada en las actividades pedagógicas. Pueden facilitar la investigación, el acceso a recursos, el desarrollo de habilidades digitales y ofrecer nuevas dinámicas de clase (como quizzes interactivos o trabajo colaborativo en línea), siempre bajo la guía del docente y con objetivos de aprendizaje definidos.
¿Por qué Argentina presenta altos niveles de distracción?
El informe no da una única causa, pero señala el alto uso diario, la falta de desactivación de notificaciones y la presión social como factores contribuyentes. La falta de políticas institucionales claras y generalizadas para gestionar el uso también podría ser un factor.
Conclusión: Un Desafío Complejo que Requiere Estrategias Integrales
La realidad del celular en el aula en Argentina, reflejada en los datos de PISA 2022, presenta un panorama desafiante. Los altos índices de uso y, sobre todo, de distracción, sugieren que la integración de estos dispositivos en el ámbito educativo dista de ser sencilla. No es solo una cuestión de tecnología, sino de pedagogía, de gestión institucional y de formación para la ciudadanía digital.
La solución no parece ser un simple sí o no a su uso. Requiere un enfoque multifacético que combine políticas institucionales claras y aplicables, la formación de docentes para integrar la tecnología de manera efectiva cuando sea pertinente, y fundamentalmente, la educación de los estudiantes en el uso responsable, crítico y autónomo de los dispositivos digitales. Solo así se podrá aspirar a que el celular pase de ser un factor de distracción masiva a convertirse, en momentos puntuales y controlados, en una verdadera herramienta pedagógica al servicio del aprendizaje.
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