02/06/2020
Los textos explicativos, también conocidos como textos expositivos, constituyen una herramienta fundamental en la comunicación y el aprendizaje. Su objetivo principal es claro y directo: brindar información precisa y comprensible sobre hechos, conceptos, fenómenos o procesos específicos. A diferencia de otros tipos de textos que buscan persuadir, narrar o describir de forma literaria, el texto explicativo se centra en la difusión de conocimiento de manera objetiva y verificada, haciendo que temas complejos sean accesibles para un público determinado.
Estos textos responden a interrogantes como “¿qué es?”, “¿cómo funciona?” o “¿por qué ocurre?”. Los encontramos constantemente en nuestra vida diaria, desde la definición de una palabra en un diccionario o el contenido de nuestros manuales de estudio, hasta artículos científicos que detallan los últimos descubrimientos o instrucciones sobre cómo realizar una tarea. Su función primordial es satisfacer una necesidad cognitiva del receptor, resolver una duda o facilitar la comprensión de algún aspecto de la realidad.

- Características Distintivas de los Textos Explicativos
- Estructura y Organización: La Clave de la Claridad
- Recursos y Procedimientos Explicativos
- Aspectos Lingüísticos Clave
- Cómo Redactar un Texto Explicativo Paso a Paso
- Ejemplos Cotidianos de Textos Explicativos
- Texto Explicativo vs. Texto Argumentativo: Una Diferencia Clave
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Preguntas Frecuentes sobre Textos Explicativos
- ¿Cuál es la función principal de un texto explicativo?
- ¿Puedo incluir mi opinión personal en un texto explicativo?
- ¿Qué recursos se utilizan para explicar mejor?
- ¿Cuál es la estructura básica de un texto explicativo?
- ¿Dónde encuentro ejemplos de textos explicativos?
- ¿La terminología técnica es obligatoria?
Características Distintivas de los Textos Explicativos
Para cumplir eficazmente con su propósito de informar de manera clara y objetiva, los textos explicativos poseen una serie de características bien definidas:
- Objetividad y Veracidad: La información presentada debe ser real, verificada y libre de juicios de valor u opiniones personales del autor. El contenido se expone como un hecho establecido.
- Uso de la Tercera Persona: Generalmente, se redactan utilizando la tercera persona gramatical (singular o plural) para mantener la distancia y el enfoque en el tema, no en el emisor.
- Registro Formal: Se emplea un lenguaje preciso, claro y formal. Esto contribuye a la seriedad y credibilidad del contenido.
- Terminología: Pueden incluir terminología técnica o específica del área de conocimiento que abordan. Sin embargo, si el texto se dirige a un público general, es común que estos términos se definan o aclaren dentro del mismo texto para asegurar la comprensión.
- Enfoque en el Contenido: La atención recae totalmente en la información que se transmite, buscando que sea lo más completa y detallada posible dentro de los límites del texto.
Estructura y Organización: La Clave de la Claridad
La efectividad de un texto explicativo radica en gran medida en su organización. Una estructura lógica y coherente facilita al lector seguir el hilo de la explicación y construir su comprensión. La estructura prototípica se compone de tres partes:
Introducción
Es la puerta de entrada al texto. Aquí se presenta el tema principal que se va a explicar. A menudo, la introducción plantea el interrogante o el problema de conocimiento que el texto busca resolver, captando el interés del lector y contextualizando la información que seguirá. Debe ser clara y concisa, preparando al lector para lo que encontrará en el desarrollo.
Desarrollo
Esta es la parte más extensa del texto. Aquí se despliega la explicación del tema central en detalle. Se presentan los datos, los conceptos, los hechos, los procesos y las relaciones que permiten comprender el fenómeno estudiado. El desarrollo puede subdividirse en párrafos o secciones, cada una abordando un aspecto particular del tema. La información suele presentarse de forma jerarquizada, yendo de lo más general a lo más específico o de lo más simple a lo más complejo.
Conclusión
La conclusión cierra el texto. No introduce información nueva, sino que sintetiza las ideas principales expuestas en el desarrollo, reafirma la respuesta al interrogante inicial o recapitula los puntos clave de la explicación. Puede ofrecer una breve reflexión final o destacar la importancia del tema explicado.
Además de esta estructura tripartita, muchos textos explicativos se organizan en torno a una estructura de problema-solución. Se parte de una pregunta o un fenómeno que requiere explicación (el problema) y el resto del texto se dedica a proporcionar la información necesaria para responder a esa pregunta o explicar ese fenómeno (la solución).

Recursos y Procedimientos Explicativos
Para hacer que la información sea comprensible y atractiva, los textos explicativos se valen de diversos recursos y procedimientos retóricos:
- Ejemplificación: Consiste en presentar casos concretos o ejemplos que ilustren un concepto abstracto o una idea general. Ayuda al lector a visualizar y comprender mejor la información.
- Descripción: Detallar las características de un objeto, fenómeno, lugar o persona relevante para la explicación.
- Comparación y Oposición: Establecer semejanzas (comparación) o diferencias (oposición) entre conceptos, procesos o hechos. Esto ayuda a clarificar el tema al relacionarlo o contrastarlo con algo conocido.
- Reformulación: Explicar una idea compleja con palabras más sencillas o de otra manera. Frases como “es decir”, “en otras palabras”, “dicho de otro modo” son típicas de este recurso.
- Definición: Aclarar el significado de términos clave, especialmente si son técnicos o poco comunes para la audiencia.
- Clasificación: Agrupar elementos o conceptos según criterios comunes.
- Causalidad: Explicar las relaciones de causa y efecto entre diferentes elementos o eventos. Responder al “¿por qué?”.
- Secuenciación: Presentar los pasos de un proceso o los eventos en orden cronológico. Responder al “¿cómo?”.
Estos procedimientos no solo organizan la información, sino que también guían al lector a través del proceso de comprensión, haciendo que la explicación sea más efectiva.
Aspectos Lingüísticos Clave
El lenguaje en un texto explicativo es una herramienta fundamental para la claridad. Algunos aspectos lingüísticos importantes incluyen:
- Tiempo Verbal: Predomina el uso del presente indicativo, que confiere un sentido de atemporalidad y objetividad a las verdades o conceptos expuestos.
- Verbos de Acción: Especialmente en explicaciones de procesos o procedimientos, se utilizan verbos que indican las acciones que ocurren.
- Conectores: El uso adecuado de conectores o marcadores discursivos es crucial para enlazar ideas, establecer relaciones lógicas (causa-efecto, comparación, secuenciación, adición) y guiar al lector.
Ejemplos de Conectores Comunes:
| Tipo de Conector | Ejemplos |
|---|---|
| Adición | Además, asimismo, también, por otro lado |
| Causa/Consecuencia | Por lo tanto, en consecuencia, debido a, ya que, por eso |
| Comparación/Contraste | Mientras que, a diferencia de, por el contrario, de forma similar |
| Secuencia/Orden | Primero, luego, después, a continuación, finalmente |
| Ejemplificación | Por ejemplo, como ilustración, tal como |
| Reformulación | Es decir, en otras palabras, dicho de otro modo |
| Conclusión | En resumen, en conclusión, para finalizar |
El manejo preciso de estos elementos lingüísticos contribuye a la cohesión y coherencia del texto, elementos esenciales para una explicación eficaz.
Cómo Redactar un Texto Explicativo Paso a Paso
Escribir un texto explicativo claro y efectivo requiere una planificación y ejecución cuidadosas. Aquí te presentamos una guía:
- Define el Tema y la Audiencia: Ten claro qué vas a explicar y a quién te diriges. Esto determinará el nivel de detalle, el vocabulario y si necesitas definir términos técnicos.
- Formula la Pregunta Clave: Identifica el interrogante principal (¿qué?, ¿cómo?, ¿por qué?) que tu texto responderá. Aunque la pregunta no aparezca explícitamente, debe ser el eje central de tu explicación.
- Investiga y Recopila Información: Asegúrate de contar con datos precisos y verificados sobre el tema. Organiza la información de forma lógica.
- Esquematiza la Estructura: Planifica las tres partes principales (introducción, desarrollo, conclusión) y los subtemas o puntos clave que abordarás en el desarrollo. Piensa en los subtítulos que usarás para organizar el contenido.
- Redacta la Introducción: Presenta el tema y, si aplica, el problema o la pregunta que se resolverá. Captura la atención del lector.
- Desarrolla el Contenido: Explica cada punto clave en el desarrollo, utilizando los recursos explicativos (ejemplos, comparaciones, definiciones, etc.). Asegúrate de que la información fluya lógicamente, quizás yendo de lo general a lo particular o siguiendo un orden temporal o causal. Utiliza conectores para enlazar ideas y párrafos.
- Utiliza Lenguaje Claro y Preciso: Evita ambigüedades, jergas innecesarias (a menos que se definan) y opiniones personales. Mantén un registro formal y objetivo.
- Escribe la Conclusión: Resume los puntos principales o la respuesta a la pregunta inicial. No introduzcas información nueva.
- Revisa y Edita: Una vez terminado el borrador, revisa el texto para corregir errores gramaticales, de puntuación y de estilo. Asegúrate de que la explicación sea clara, que la estructura sea lógica y que el texto cumpla su objetivo de informar de manera comprensible. Pide a alguien más que lo lea si es posible para obtener una perspectiva externa sobre su claridad.
Ejemplos Cotidianos de Textos Explicativos
Los textos explicativos son omnipresentes. Algunos ejemplos comunes incluyen:
- Entradas de diccionario o enciclopedias (definen conceptos).
- Manuales de instrucción (explican cómo usar algo).
- Libros de texto (explican materias académicas).
- Artículos de divulgación científica (explican fenómenos naturales o descubrimientos).
- Recetas de cocina (explican un proceso).
- Explicaciones sobre reglas de un juego.
- Tutoriales en línea (explican cómo hacer algo).
- Infografías que explican procesos o datos.
Cada uno de estos ejemplos tiene la intención fundamental de hacer que un tema, concepto o procedimiento sea comprendido por el receptor, utilizando las características y recursos propios de la explicación.
Texto Explicativo vs. Texto Argumentativo: Una Diferencia Clave
Aunque ambos tipos de textos buscan comunicar ideas, su objetivo y enfoque son distintos. La diferencia principal radica en la presencia o ausencia de subjetividad y el propósito comunicativo.

| Característica | Texto Explicativo | Texto Argumentativo |
|---|---|---|
| Objetivo Principal | Informar, hacer comprender un tema. | Persuadir al lector, convencerlo de una postura. |
| Subjetividad | Ausente. Presenta información objetiva y verificada. | Presente. Expone una opinión o tesis personal que se defiende. |
| Verificación | Se basa en hechos, datos y evidencia confirmada. | Se basa en argumentos, razonamientos y pruebas que apoyen la tesis. |
| Propósito | Resolver una duda, aumentar el conocimiento. | Modificar la opinión o el comportamiento del receptor. |
Mientras el texto explicativo busca responder a “¿qué?” o “¿cómo?”, el texto argumentativo busca responder a “¿por qué creo esto?” y convencer al lector de que comparta esa creencia.
Preguntas Frecuentes sobre Textos Explicativos
¿Cuál es la función principal de un texto explicativo?
Su función principal es informar y hacer comprensible un tema, concepto, hecho o proceso para el receptor, basándose en información objetiva y verificada.
¿Puedo incluir mi opinión personal en un texto explicativo?
No, los textos explicativos se caracterizan por su objetividad. No deben incluir opiniones, juicios de valor o sentimientos personales del autor. El contenido se presenta como hechos.
¿Qué recursos se utilizan para explicar mejor?
Se utilizan recursos como la ejemplificación, descripción, comparación, oposición, reformulación, definición, clasificación, causalidad y secuenciación.

¿Cuál es la estructura básica de un texto explicativo?
La estructura básica consta de introducción (presentación del tema), desarrollo (explicación detallada) y conclusión (síntesis).
¿Dónde encuentro ejemplos de textos explicativos?
Son muy comunes en el ámbito educativo y de divulgación: diccionarios, enciclopedias, manuales escolares, artículos científicos y de divulgación, tutoriales, instrucciones, etc.
¿La terminología técnica es obligatoria?
Depende de la audiencia. Si el texto es para un público especializado, se puede usar terminología técnica. Si es para un público general, la terminología técnica debe definirse o evitarse, optando por un lenguaje más accesible.
En conclusión, dominar la elaboración y comprensión de los textos explicativos es fundamental para la adquisición y transmisión de conocimiento. Su estructura clara, su lenguaje objetivo y el uso estratégico de recursos hacen de ellos un pilar en la difusión de información verificada, permitiéndonos entender mejor el mundo que nos rodea, desde el proceso de la fotosíntesis hasta la historia de una empresa automotriz legendaria como Ford Motor Company o la biografía de un autor como Gabriel García Márquez. Son textos que, al responder a nuestros “¿qué?” y “¿cómo?”, expanden constantemente nuestro horizonte de comprensión.
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