¿Cuántos Argentinos terminan la escuela secundaria?

Solo 13% termina secundaria a tiempo y con saberes

29/05/2025

En Argentina, una cifra preocupante emerge del sistema educativo: apenas 13 de cada 100 estudiantes que iniciaron la escuela primaria en 2011 lograron completar la secundaria en el tiempo previsto (para 2022) con un nivel de conocimientos considerado al menos satisfactorio en Lengua y Matemática. Este dato, revelado por un nuevo informe del Observatorio de Argentinos por la Educación, marca un descenso respecto a un reporte anterior (periodo 2009-2020), donde la cifra alcanzaba el 16%. Esto sugiere que cada vez menos jóvenes alcanzan ambos objetivos cruciales: la terminalidad a término y la adquisición de los aprendizajes fundamentales.

¿Cuántos Argentinos terminan la escuela secundaria?
Apenas 13 de cada 100 estudiantes (13%), a nivel nacional, que empezaron la escuela primaria en 2011 lograron finalizar la secundaria en el tiempo esperado, es decir, en 2022, con un nivel al menos satisfactorio en lengua y matemática. El dato surge de un nuevo informe del Observatorio de Argentinos por la Educación.24 ago 2023

La investigación, titulada “Índice de Resultados Escolares: ¿Cuántos estudiantes llegan al final de la secundaria en tiempo y forma?”, fue elaborada por Irene Kit, Martín Nistal y Leyre Sáenz Guillén. Para su análisis, utilizaron información del Relevamiento Anual del Ministerio de Educación de la Nación y los resultados de las pruebas Aprender tomadas en 2022. Es importante destacar que el informe distingue entre la finalización de la secundaria 'en tiempo y forma' (que incluye el desempeño satisfactorio en Lengua y Matemática) y la finalización 'en tiempo' (que solo considera haber llegado al último año en la edad esperada, sin evaluar el nivel de aprendizaje).

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Los Datos Clave del Reporte

Si bien la cifra del 13% es alarmante cuando se considera el nivel de aprendizaje, el informe también muestra que un porcentaje mayor de estudiantes logra finalizar la secundaria en el tiempo esperado, sin tener en cuenta su desempeño en las asignaturas clave. En la cohorte 2011-2022, el 61% de los estudiantes llegó al último año a tiempo. Este dato, de hecho, representa un aumento comparado con cohortes anteriores: 46% para el período 2005-2016 y 53% para el 2009-2020. Esto indica que hay una mejora gradual en la proporción de estudiantes que alcanzan el último año de la secundaria en la edad teórica. Sin embargo, este progreso en la terminalidad a tiempo contrasta fuertemente con el bajo porcentaje que, además, demuestra haber adquirido los conocimientos mínimos esperados, especialmente en Matemática, la disciplina que presenta los aprendizajes más bajos según los expertos.

Disparidades Provinciales en los Resultados

El panorama educativo presenta notables diferencias a lo largo del país. Al analizar los números de terminalidad que incluyen el nivel de desempeño en Lengua y Matemática, algunas jurisdicciones se destacan por tener mejores índices que otras. La Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) lidera con un 29% de estudiantes que finalizan en tiempo y forma, seguida por Río Negro con un 18%. En contraste, varias provincias registran cifras significativamente inferiores al 10% de estudiantes que llegan al último año de secundaria con la edad y los conocimientos esperados. La situación es particularmente crítica en Corrientes, Formosa y Santiago del Estero, donde este porcentaje desciende al 5%. Estas diferencias subrayan las profundas desigualdades que existen en el sistema educativo argentino, las cuales, según el análisis de los expertos, a menudo reproducen las desigualdades de origen socioeconómico de los estudiantes.

Voces y Estrategias Desde las Provincias

Ante la consulta sobre estos resultados, algunos ministerios provinciales compartieron su perspectiva y las acciones implementadas. Desde el Ministerio de Educación porteño, se resaltó que CABA fue pionera en establecer la obligatoriedad del nivel secundario en 2002, anticipándose a la normativa nacional. Además, destacaron la aplicación de dispositivos orientados a reducir la repitencia y fomentar la terminalidad, como los Centros de Acompañamiento a las Trayectorias Escolares (CATE), la Red de Fortalecimiento y Acreditación de Aprendizajes, y la implementación de la jornada extendida obligatoria para el primer año en escuelas estatales. Estas iniciativas buscan brindar un soporte adicional a los estudiantes para asegurar su permanencia y éxito en el nivel secundario.

Por su parte, Praxedes López, ministra de Educación de Corrientes, ofreció datos que, si bien utilizan una métrica diferente a la del informe (trayectoria sostenida desde primaria hasta secundaria), sugieren otros avances. Mencionó que aproximadamente el 40% de los estudiantes en la provincia han sostenido su trayectoria desde el inicio de la primaria en 2011 hasta la culminación del nivel obligatorio en 2022. Además, destacó una baja considerable en la tasa de sobreedad tanto en el nivel secundario (del 47,11% en 2011 al 34,60% en 2022) como en el primario (del 43,49% al 16,30% en el mismo período). Según la ministra, esta mejora en las tasas de sobreedad, repitencia y deserción es resultado de una política educativa centrada en las trayectorias estudiantiles, con documentos orientadores y un sistema de gestión que permite a las escuelas trabajar con alertas tempranas. Respecto a los resultados del Operativo Aprender 2022 para sexto año del secundario, Corrientes tuvo un 82,3% de participación, siendo la segunda provincia con mayor número de estudiantes involucrados. La provincia también está trabajando en la transformación de la formación docente continua, un plan jurisdiccional de alfabetización inicial, ateneos de fortalecimiento en Lengua y Matemática, y material de apoyo para el aula.

El informe del Observatorio también señala que, al comparar la cohorte de 2011 con la de 2009, 20 de las 24 jurisdicciones del país registraron un aumento en la proporción de estudiantes que llegan al último año de la secundaria en el tiempo esperado (sin considerar el nivel de aprendizaje). Solo Córdoba y Corrientes no mostraron este aumento en el período comparado.

El Análisis de los Expertos: Causas Profundas y Desafíos Estructurales

Diversos especialistas ofrecieron su visión sobre las tendencias presentadas por el informe, coincidiendo en que los problemas educativos son complejos y no pueden atribuirse únicamente a factores recientes como la pandemia de COVID-19. Leyre Sáenz Guillén, analista de datos del Observatorio, explicó que, si bien frecuentemente se vinculan las tendencias actuales con los efectos de la pandemia, los resultados educativos deficientes ya eran evidentes mucho antes. Como ejemplo, mencionó las pruebas ERCE de 2019, que indicaban que la mitad de los estudiantes de tercer grado ya presentaban dificultades de comprensión lectora. Esto sugiere que las dificultades en el aprendizaje se originan en edades tempranas, alrededor de los 8 años, y no son un problema nuevo. Para Sáenz Guillén, uno de los desafíos centrales radica en encontrar un equilibrio entre el proceso de aprendizaje efectivo y la promoción automática al siguiente grado escolar. Argumenta que las disparidades y obstáculos se manifiestan desde los primeros años de escolaridad, a pesar de que las políticas educativas suelen concentrarse desproporcionadamente en el nivel secundario.

Claudia Romero, profesora e investigadora de la Universidad Torcuato Di Tella y autora del libro “La trastienda de la educación”, describió el fenómeno de manera contundente. Señaló que, aunque más estudiantes llegan al último año en el tiempo teórico (el 61%), son cada vez menos los que lo terminan habiendo alcanzado los aprendizajes mínimos esperados en Lengua y Matemática. Reafirmó que Matemática es la disciplina con los resultados más bajos. Romero enfatizó la correlación directa entre el desempeño de los estudiantes y su nivel socioeconómico, lo que, a su juicio, demuestra que el sistema educativo reproduce las desigualdades de origen. Para ella, no solo es un sistema que produce muy poco aprendizaje, sino que además es incapaz de generar igualdad de oportunidades. Calificó la situación como una "estafa", ya que los alumnos finalizan la secundaria sin garantías de haber adquirido los conocimientos necesarios. Recordó que la situación ya era "desastrosa" en 2020, antes de la pandemia, con solo 16 de cada 100 estudiantes terminando primaria y secundaria a tiempo con los saberes mínimos, cifra que hoy desciende al 13%. Romero analizó que este dato revela una compleja "trastienda educativa" vinculada a múltiples problemas: la cantidad efectiva de tiempo de clase, la calidad de la formación docente, la pertinencia del currículum y los métodos de enseñanza, la organización y supervisión escolar, la falta de apoyo a los aprendizajes, el financiamiento educativo, y el contexto de crecimiento de la pobreza y la destrucción de oportunidades para las familias.

En línea con Romero, Manuel Álvarez Trongé, presidente de Proyecto Educar 2050, calificó los resultados como "muy tristes" y urgió a buscar soluciones serias. Destacó varios elementos que requieren un análisis detallado. Primero, señaló que las pruebas internacionales, como PISA (que evalúa estudiantes de 15 años), reflejan una realidad aún más compleja que las evaluaciones nacionales. Argentina lleva 20 años estancada en PISA, sin lograr mejoras, a diferencia de países vecinos con problemas similares. Segundo, remarcó la paradoja de que Argentina logra un mayor egreso de alumnos del secundario (el 61%) pero con peores resultados de aprendizaje (más de 10 puntos porcentuales menos en comparación con cohortes anteriores en términos de calidad). Le llamó la atención que provincias como Chubut, que ha enfrentado serios problemas por el incumplimiento de días mínimos de clase, se encuentren entre las tres con mayor cantidad de estudiantes egresados del secundario en tiempo (sin considerar el nivel de aprendizaje en el 61%).

Para Álvarez Trongé, es fundamental integrar los datos de informes como el del Observatorio con una visión sistémica que abarque todo el escenario de la educación obligatoria. Propone trabajar en un plan educativo "serio, muy detallado que se base en evidencia rigurosa y que ataque todos los frentes": la formación docente, la financiación, la currícula, entre otros. Sugiere utilizar experiencias exitosas y actuar a nivel "micro" en las escuelas. Concluyó que la gravedad de la situación exige un abordaje "muy profesional e integral" y una coordinación efectiva con las 24 jurisdicciones del país.

El Equilibrio Entre Calidad y Expansión

Abordar la cuestión de la calidad educativa sin sacrificar la necesaria expansión de la escolarización es, según Leyre Sáenz Guillén, un desafío complejo. Mencionó que informes previos de Argentinos por la Educación han mostrado que, por ejemplo, un aumento en la oferta educativa en el nivel inicial efectivamente incrementa la asistencia escolar. La expansión es necesaria para garantizar el acceso a la educación, pero debe ir de la mano con la calidad para ser realmente efectiva.

Para lograr este equilibrio, Sáenz Guillén enfatizó la importancia de la colaboración entre todos los actores del sistema: gobiernos, instituciones educativas, docentes, estudiantes y la comunidad en general. Solo un esfuerzo conjunto puede generar cambios significativos y sostenibles. Asimismo, considera crucial la existencia de sistemas de monitoreo y evaluación continuos. Estos mecanismos permiten medir el progreso de la calidad educativa a lo largo del tiempo, facilitando la identificación temprana de problemas y la implementación de ajustes oportunos en las políticas y prácticas pedagógicas.

Tabla Comparativa de Resultados

Cohorte Finaliza en Tiempo y Forma (con saberes) Finaliza en Tiempo (sin evaluar saberes)
2011-2022 13% 61%
2009-2020 16% 53%
2005-2016 - 46%

Nota: El porcentaje de 'Finaliza en Tiempo y Forma' solo está disponible para las cohortes más recientes analizadas con las pruebas Aprender.

Preguntas Frecuentes sobre la Terminalidad Secundaria en Argentina

¿Qué significa que solo el 13% termine la secundaria en tiempo y forma?
Significa que de cada 100 estudiantes que comenzaron la escuela primaria, solo 13 lograron finalizar el nivel secundario en el período de 12 años esperable y, además, demostraron tener un nivel de conocimientos al menos satisfactorio en Lengua y Matemática según las pruebas Aprender 2022.

¿Es lo mismo terminar 'en tiempo y forma' que terminar 'en tiempo'?
No. Terminar 'en tiempo' solo implica haber llegado al último año de la secundaria en la edad teórica esperada para la cohorte. Terminar 'en tiempo y forma' añade el requisito de haber alcanzado un nivel de aprendizaje satisfactorio en las áreas clave de Lengua y Matemática.

¿Por qué el porcentaje de terminalidad 'en tiempo' (61%) es mucho mayor que el de terminalidad 'en tiempo y forma' (13%)?
Esto sugiere que, si bien el sistema está logrando que más estudiantes permanezcan en la escuela y lleguen al final del recorrido en la edad esperada, una gran proporción de ellos no está adquiriendo los conocimientos fundamentales que se consideran necesarios al egresar. Hay una brecha significativa entre la asistencia/permanencia y el logro de aprendizajes.

¿Las dificultades de aprendizaje empiezan en la secundaria?
Según los expertos citados en el informe, las dificultades de aprendizaje a menudo comienzan mucho antes, incluso en los primeros años de la escuela primaria. Problemas en la comprensión lectora en tercer grado, por ejemplo, pueden sentar las bases para dificultades mayores en niveles superiores. Las políticas educativas, sin embargo, tienden a enfocarse más en la secundaria.

¿La pandemia de COVID-19 es la principal causa de estos resultados?
Los especialistas coinciden en que la pandemia pudo haber exacerbado los problemas, pero señalan que los resultados educativos deficientes y las dificultades en el aprendizaje ya eran evidentes y preocupantes antes de 2020. La situación actual es resultado de problemas estructurales y de larga data en el sistema educativo.

¿Qué factores contribuyen a esta situación más allá de la pandemia?
Entre los factores mencionados por los expertos se encuentran: la cantidad efectiva de tiempo de clase, la formación y el apoyo a los docentes, la pertinencia del currículum y los métodos de enseñanza, la organización y supervisión escolar, el financiamiento educativo, y el contexto socioeconómico de pobreza y desigualdad que afecta a las familias.

¿Qué se está haciendo para mejorar la situación?
Algunas provincias, como CABA y Corrientes, han implementado programas para mejorar la permanencia, reducir la sobreedad y fortalecer los aprendizajes (CATE, Red de Fortalecimiento, jornada extendida, planes de alfabetización y matemática, formación docente). Los expertos, sin embargo, coinciden en la necesidad de un plan educativo integral, basado en evidencia y coordinado a nivel nacional y jurisdiccional para abordar todos los frentes simultáneamente.

¿Existe relación entre los resultados educativos y el nivel socioeconómico?
Sí, el informe y los especialistas destacan una correlación directa: los estudiantes de contextos socioeconómicos más favorecidos tienden a obtener mejores resultados. Esto indica que el sistema educativo, en lugar de compensar las desigualdades de origen, en muchos casos las reproduce.

La baja proporción de estudiantes que finalizan la secundaria con los saberes esperados representa un desafío crucial para el futuro del país. Abordar esta problemática requiere un compromiso sostenido, políticas educativas integrales que atiendan las dificultades desde edades tempranas, inversión adecuada, y una colaboración efectiva entre todos los actores involucrados en el proceso educativo.

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