La Didáctica de la Lengua: Objeto y Retos

16/10/2022

La didáctica de la lengua se configura como un campo de conocimiento esencial cuyo propósito fundamental es abordar y mejorar el complejo proceso de enseñar y aprender lenguas. Su finalidad última no es meramente teórica, sino que busca perfeccionar las prácticas educativas y adaptarlas continuamente a las realidades cambiantes en las que se desarrolla esta actividad humana tan fundamental. Esta disciplina va más allá de la simple aplicación de saberes provenientes de otras áreas; es un ámbito que genera su propio conocimiento a partir del análisis profundo de las interacciones que ocurren en lo que se denomina el sistema didáctico.

¿Qué enseña la didáctica de la lengua?
La didáctica de la lengua constituye un campo de conocimiento que tiene como objeto el complejo proceso de enseñar y aprender lenguas con el fin de mejorar las prácticas y adecuarlas a las situaciones cambiantes en que esta actividad se desarrolla (Camps, Guasch y Ruiz Bikandi, 2010, p. 71).

La Didáctica de la Lengua como Campo de Conocimiento Específico

La didáctica de la lengua ha recorrido un largo camino para consolidarse como un área de estudio e investigación con identidad propia. Sus orígenes se remontan a la antigüedad, ligados intrínsecamente a la necesidad de enseñar la escritura, una actividad que, a diferencia del habla, no es espontánea. Figuras históricas como Aristóteles, Cicerón, Quintiliano e incluso la escuela de Port Royal en el siglo XVII, ya ofrecían reflexiones y orientaciones sobre cómo mejorar el uso y la enseñanza de la lengua, sentando las bases de la tradición pedagógica que, aunque renovada por pensadores como Comenius con su Didáctica Magna, perduró hasta bien entrado el siglo XX.

A principios del siglo XX, movimientos como la Escuela Nueva, con pedagogos influyentes como Decroly, Montessori y Freinet, dejaron una marca significativa en la enseñanza primaria, integrando la enseñanza de la lengua en modelos pedagógicos renovadores. Paralelamente, el surgimiento de la psicología experimental impulsó una «pedagogía científica» que buscaba medir el rendimiento y evaluar métodos, aunque sin cuestionar en profundidad los contenidos tradicionales de enseñanza.

La influencia del estructuralismo y el generativismo lingüístico, especialmente en la enseñanza de lenguas extranjeras, dio lugar al concepto de «lingüística aplicada», donde la enseñanza se veía como una simple aplicación de los principios emanados de la lingüística. Si bien esto aportó rigor, también generó una dependencia de los estudios lingüísticos. La enseñanza de la gramática, por ejemplo, se orientó hacia criterios prioritariamente formales, alejándose de enfoques más integradores.

Los años setenta marcan un punto de inflexión, con un replanteamiento de los objetivos de la enseñanza de la lengua. Aunque la lingüística acentuaba la separación entre sintaxis y discurso, la didáctica empezó a considerar los usos verbales y los aspectos retóricos, apoyada por investigaciones sobre los procesos cognitivos y sociocognitivos de lectura y escritura. La diversificación de las ciencias del lenguaje (psicolingüística, sociolingüística, etnolingüística) enriqueció la visión, pero también generó dispersión.

Es esta diversificación de referentes y la constatación de que los procesos de enseñanza y aprendizaje son dinámicos y situados lo que lleva a la didáctica de la lengua a constituirse como un campo de investigación y conocimiento específico, superando el enfoque aplicacionista y definiendo su propio objeto de estudio.

El Sistema Didáctico: Un Objeto Complejo y Dinámico

Para comprender qué enseña la didáctica de la lengua y cómo lo investiga, es crucial definir su objeto formal: el sistema didáctico. Este sistema, en el contexto de la enseñanza de lenguas, se compone de la interrelación constante entre tres elementos fundamentales: el docente, el discente (aprendiz) y el objeto de aprendizaje, que en este caso es la lengua misma.

La particularidad de la lengua es que no solo es el objeto que se aprende, sino también el instrumento a través del cual se produce la interacción y se construye el conocimiento. Esta doble función añade una capa de complejidad al sistema. Además, el sistema didáctico no opera en aislamiento; es inherentemente dinámico y está estrechamente interrelacionado con otros sistemas de actividad que pueden confluir o incluso entrar en contradicción con él.

Interpretar lo que sucede en el aula requiere tener en cuenta estas interrelaciones. Por ejemplo, si se propone a los alumnos escribir un texto con un propósito comunicativo real, la situación se da dentro del marco escolar, cuya función principal es la enseñanza. Esto significa que los alumnos deben considerar tanto la adecuación del texto al contexto comunicativo planteado como el cumplimiento de las demandas específicas de la situación de aprendizaje (criterios de evaluación, objetivos curriculares, etc.). El profesor, a su vez, evalúa el texto desde ambos puntos de vista, que están interconectados.

La complejidad también surge de la relación del sistema didáctico de la lengua con los de otras materias. La idea de que se aprende lengua en todas las áreas curriculares subraya la necesidad de trabajo interdisciplinario. Enseñar géneros académicos específicos de historia o ciencias implica no solo abordar sus características lingüísticas, sino también cómo se aprende historia o ciencias a través de esos géneros. Y viceversa, enseñar ciencias o historia implica enseñar cómo son los textos propios de esas disciplinas.

Los participantes en el sistema (docentes y discentes) aportan sus propios conocimientos, representaciones y finalidades. El contenido de enseñanza, por su parte, es resultado de la confluencia de aportaciones científicas, políticas, sociales y profesionales, plasmadas en los currículos. Estos currículos, al entrar en el circuito didáctico, se transforman por la interacción de los actores. Las debates actuales sobre el papel de la gramática en relación con el uso reflejan estas contradicciones inherentes a la complejidad de los contenidos de la enseñanza de la lengua y su finalidad comunicativa. Comprender estos procesos es un ámbito crucial para la investigación.

Si bien una investigación particular no puede abarcar toda esta complejidad, es vital enfocarla en aspectos específicos mientras se considera el sistema completo como marco interpretativo. Esto impulsa líneas de investigación interrelacionadas, como la que explora la relación entre el uso de la lengua escrita, la actividad metalingüística y el aprendizaje gramatical. Preguntas sobre cómo los alumnos resuelven problemas sintácticos al escribir, la incidencia del conocimiento gramatical explícito o el tipo de sintaxis más operativa (que considere forma, significado y uso) son ejemplos de cómo se abordan estos temas. También es necesario investigar la conceptualización de nociones gramaticales por parte de los estudiantes y elaborar modelos de enseñanza que fomenten una reflexión significativa sobre la lengua.

Otro ejemplo de la necesidad de interrelación es la investigación sobre el pensamiento del profesor. Estudiar las creencias de los docentes (mediante entrevistas, observaciones) se vuelve insuficiente si no se vincula con las prácticas reales en el aula, que implican la interacción de todos los elementos del sistema didáctico.

Procesos Dinámicos y la Relación Teoría-Práctica

Los procesos de enseñar y aprender lenguas distan de ser estáticos. En el espacio del sistema didáctico confluyen diversos sistemas de actividad, generando concurrencias y contradicciones que deben ser analizadas. Por ejemplo, al aprender a escribir un texto argumentativo en la escuela, confluyen el sistema de actividad del aprendizaje del género discursivo (con sus características lingüístico-discursivas) y el sistema de actividad comunicativa (la finalidad real o simulada del texto). Las investigaciones muestran cómo los estudiantes pueden dar preeminencia a uno u otro, atribuyendo sentidos diferentes a la misma acción de escribir.

Estos sistemas de actividad que inciden en la didáctica de la lengua se relacionan con cada uno de sus elementos:

  • En relación con los contenidos: La dinámica de la investigación lingüística, la evolución de modelos, los cambios en los usos sociales y la aparición de nuevos géneros discursivos (especialmente con las nuevas tecnologías).
  • En relación con la enseñanza: Cambios sociales en la percepción del docente, modelos de formación, aportaciones de ciencias sociales y pedagógicas que influyen en la actuación y concepción de la tarea del profesor.
  • En relación con el aprendizaje: Cómo los cambios sociales y culturales afectan a los aprendices, la interacción entre alumnos de diversos entornos.

La actividad humana, y por ende la didáctica, se desarrolla en esta confluencia de sistemas, no siempre armónica. Las contradicciones (entre actividades con motivos diversos, entre lo canónico y la creación de nuevas formas, entre objetivos de aprendizaje y construcción de saber disciplinar, entre sentidos diversos, entre disciplinas) son vistas no como negativas, sino como un factor constante de cambio y potencial para el aprendizaje individual y social.

De esta visión dinámica surgen dos consecuencias importantes: la innovación en didáctica de la lengua es inherente a la práctica, no un cambio por el cambio, sino un ajuste a las condiciones cambiantes; y la investigación, al estudiar procesos dinámicos, debe "objetivar" la realidad, suspender la comprensión inmediata para analizarla sistemáticamente y que ese conocimiento retorne a la acción, enriqueciéndola.

Esto nos lleva a la relación entre teoría y práctica. La didáctica de la lengua es un conocimiento praxeológico; parte de la acción para analizarla y conocerla, y regresa a ella para mejorarla. Es un conocimiento reflexivo, tanto por su camino de ida y vuelta como por nacer de la reflexión en y sobre la acción. La investigación-acción, y otras modalidades de investigación sobre la práctica, buscan ir más allá de las apariencias, descubriendo categorías abstractas y conexiones subyacentes para generar una nueva formulación de la realidad.

Retos Actuales para la Investigación en Didáctica de la Lengua

El dinamismo del campo y la complejidad del sistema didáctico plantean numerosos desafíos para la investigación. Algunos de los más relevantes hoy en día incluyen:

Contenidos Curriculares y Habilidades Integradas

Superar el enfoque tradicional que separaba las cuatro habilidades verbales (hablar, escuchar, leer, escribir) es un reto. Los enfoques comunicativos actuales plantean la interrelación entre ellas. Se necesita investigación para entender mejor cómo se relacionan leer y escribir, cómo las prácticas lectoras y escritoras favorecen la lengua oral, qué interacción oral ayuda a comprender textos o aprender géneros discursivos escritos formales, y la relación de estas habilidades con el uso de códigos multimodales. El objetivo es saber cómo la enseñanza puede contribuir al desarrollo integrado de estas capacidades.

La Diversidad de Géneros Orales y Escritos

El estudio de la diversidad de géneros discursivos que confluyen en la escuela es fundamental. Con la generalización de usos escritos y multimodales, la escuela debe abordarlos, considerando que en cada situación de enseñanza, los géneros pueden ser objeto de aprendizaje (como los académicos complejos) o instrumento para aprender (como tomar notas). Se requiere investigar cómo se establece esta interrelación y la importancia de una enseñanza intencional y explícita de los géneros.

Conocimientos Gramaticales y el Uso de la Lengua

La relación entre el conocimiento analítico sobre la lengua (gramática) y el uso efectivo sigue siendo problemática. Preguntas como si es necesario enseñar gramática, qué gramática enseñar, si partir de textos o del estudio previo, o si es posible una «gramática del uso», son cruciales. Se necesita investigación sobre las capacidades metalingüísticas de los alumnos y la elaboración de una gramática pedagógica fundamentada lingüística y didácticamente, que seleccione, secuencie y adecúe los contenidos a los diferentes niveles.

El Plurilingüismo: Un Campo Complejo

El término plurilingüismo abarca diversas problemáticas: las situaciones sociolingüísticas de los territorios, los fines de la escuela respecto a lenguas (propias, segundas, extranjeras) y las lenguas de origen de los alumnos. Esto exige investigación sobre la relación entre lenguas en una programación integrada, la transferencia posible entre ellas, los contenidos de aprendizaje de las lenguas de la escuela y las funciones de las diferentes lenguas en la construcción del saber. Se necesita investigación interdisciplinar, especialmente sobre el aprendizaje de contenidos en lenguas extranjeras y la influencia de la lengua primera en el aprendizaje de segundas y extranjeras.

La Formación del Profesorado

Un ámbito urgente de investigación es la formación del profesorado lingüístico-didáctica. Ante las demandas cambiantes, es crucial definir qué conocimientos y capacidades verbales deben tener los docentes de primaria y secundaria, qué relación óptima existe entre conocimientos lingüísticos y didácticos para la formación inicial, y qué necesidades de formación permanente tienen. Se necesita investigación para fundamentar modelos de formación que respondan a estas demandas.

Preguntas Frecuentes sobre la Didáctica de la Lengua

  • ¿Cuál es el objeto principal de la didáctica de la lengua?
    Su objeto principal es el complejo proceso de enseñar y aprender lenguas, buscando su mejora constante.
  • ¿Qué es el sistema didáctico en didáctica de la lengua?
    Es la interacción dinámica entre el docente, el discente (aprendiz) y el objeto de aprendizaje, que es la lengua, utilizada a la vez como contenido e instrumento.
  • ¿La didáctica de la lengua es solo la aplicación de la lingüística?
    No. Aunque recibe influencia de la lingüística y otras ciencias, se ha consolidado como un campo propio que genera conocimiento a partir del análisis de las prácticas de enseñanza y aprendizaje.
  • ¿Por qué se considera la didáctica de la lengua un conocimiento praxeológico?
    Porque no solo busca conocimiento teórico, sino que parte de la acción para analizarla, conocerla, y que ese conocimiento retorne a la práctica para mejorarla.
  • ¿Es importante enseñar gramática en la didáctica de la lengua?
    La relación entre conocimiento gramatical y uso es un tema de debate e investigación crucial. Se plantea la necesidad de enseñar gramática, pero la investigación se centra en qué gramática y cómo enseñarla para que sea operativa y se relacione con los usos reales de la lengua.
  • ¿Cómo aborda la didáctica de la lengua el plurilingüismo?
    Lo aborda como un campo complejo que requiere investigación sobre la interacción entre diferentes lenguas en el contexto escolar, la transferencia de aprendizajes y la planificación integrada de la enseñanza de múltiples lenguas.

Reflexión Final

Se han logrado avances significativos en la investigación sobre la enseñanza de la lectura, escritura y lengua oral. Sin embargo, los desafíos actuales, derivados del dinamismo social, científico y tecnológico, exigen continuar investigando para fundamentar propuestas pedagógicas sólidas. Las cuestiones planteadas son de gran calado y requieren un esfuerzo conjunto. Para seguir avanzando, es imprescindible que los resultados de las investigaciones, tanto en la acción como sobre la acción, sumen conocimiento compartido. Esto demanda líneas de investigación claras y ámbitos de comunicación donde docentes e investigadores puedan debatir logros y dificultades, construyendo así una comunidad de conocimiento didáctico que beneficie directamente la práctica en las aulas.

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