16/06/2020
En Argentina, la protección de los derechos de los niños, niñas y adolescentes es un pilar fundamental de la sociedad y el marco legal. Comprender las leyes que rigen esta protección es esencial para garantizar un entorno seguro y propicio para su desarrollo integral. Una de las normativas más importantes en este sentido es la Ley 26.061, que establece el Sistema de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes.

Esta ley no surge de la nada; se basa en principios y derechos reconocidos a nivel internacional, principalmente en la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas. Al ratificar esta Convención, Argentina se comprometió a adaptar su legislación interna para asegurar que cada niño, niña y adolescente goce plenamente de sus derechos, sin discriminación alguna.
¿Qué establece la Ley 26.061 de Argentina?
La Ley 26.061, sancionada en 2005, representa un cambio de paradigma en la forma en que el Estado y la sociedad abordan la niñez y la adolescencia. Antes de esta ley, prevalecía un enfoque tutelar, donde los niños eran vistos más como objetos de protección o control. Con la 26.061, se los reconoce como sujetos de derecho plenos.
El objetivo principal de esta ley es la protección integral de los derechos de las niñas, niños y adolescentes que se encuentren en el territorio argentino, garantizando el ejercicio y disfrute pleno, efectivo y permanente de aquellos reconocidos en el ordenamiento jurídico nacional y en los tratados internacionales de derechos humanos de los que la República Argentina sea parte.
Esto significa que la ley no solo busca intervenir cuando los derechos son vulnerados, sino que promueve políticas y acciones para prevenir que esas vulneraciones ocurran y para asegurar que los derechos se hagan efectivos en la vida cotidiana de cada niño y adolescente. Establece un sistema que involucra a la familia, la comunidad, las organizaciones no gubernamentales y, fundamentalmente, al Estado en sus distintos niveles (nacional, provincial y municipal).
Principios Fundamentales de la Ley 26.061
La ley se sustenta en varios principios clave que guían su aplicación:
- Interés Superior del Niño: Es la consideración primordial que debe atenderse en toda medida o decisión que concierna a las niñas, niños y adolescentes. Esto implica evaluar qué es lo mejor para ellos en cada situación particular.
- Autonomía Progresiva: Reconoce que los niños y adolescentes, a medida que crecen, adquieren mayor capacidad para ejercer sus derechos por sí mismos. La ley debe acompañar este proceso.
- Derecho a ser Oído: Las niñas, niños y adolescentes tienen derecho a expresar su opinión en los procedimientos administrativos y judiciales que los afecten, y sus opiniones deben ser tenidas en cuenta en función de su edad y madurez.
- No Discriminación: Todos los derechos son para todos los niños y adolescentes, sin distinción de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política, origen nacional o social, posición económica, impedimentos físicos, nacimiento o cualquier otra condición.
- Fortalecimiento Familiar: La familia es considerada el ámbito principal para el desarrollo de los niños, y la ley busca fortalecerla y apoyarla para que pueda cumplir su función.
¿Cuáles son los derechos de los niños de primaria?
La Ley 26.061, al igual que la Convención sobre los Derechos del Niño, abarca a todos los niños y adolescentes hasta los 18 años. Por lo tanto, los niños en edad de primaria (generalmente entre 6 y 12 años) son plenamente sujetos de los derechos reconocidos en esta normativa. Sus derechos no son diferentes a los de otros grupos de edad dentro de la niñez y adolescencia, pero la forma en que se ejercen y se protegen puede variar según su madurez y etapa de desarrollo.
Para los niños de primaria, algunos derechos adquieren una relevancia particular en su vida cotidiana:
- Derecho a la Identidad: Incluye el derecho a tener un nombre, una nacionalidad y a conocer a sus padres. Es fundamental para construir su sentido de pertenencia.
- Derecho a la Salud: Acceso a servicios de salud, atención médica preventiva y curativa, y un ambiente sano.
- Derecho a la Educación: Fundamental en esta etapa. Implica el acceso a una educación pública y gratuita de calidad, que respete su identidad cultural y prepare para la vida adulta. También incluye el derecho al descanso, el esparcimiento y el juego, actividades esenciales para el aprendizaje y desarrollo en la infancia.
- Derecho a la Protección: Protección contra toda forma de maltrato, abuso, explotación o negligencia. Esto es crucial en el entorno escolar y familiar.
- Derecho a la Participación: Aunque sean pequeños, tienen derecho a expresar su opinión en temas que los afecten en la escuela o en casa, de acuerdo a su edad y capacidad de comprensión.
- Derecho a la Vida Familiar: A vivir con su familia y a no ser separados de ella, salvo en circunstancias excepcionales y siempre en su interés superior.
La escuela primaria juega un rol vital en la garantía de muchos de estos derechos. No solo es el espacio donde se ejerce el derecho a la educación, sino que también debe ser un entorno seguro que promueva la salud, la participación y la protección de los niños. Los docentes y el personal escolar tienen la responsabilidad de conocer estos derechos y actuar como garantes de los mismos.
Conexión con la Convención sobre los Derechos del Niño: El Artículo 32
Como mencionamos, la Ley 26.061 se basa y complementa la Convención sobre los Derechos del Niño (CDN). La CDN es el tratado internacional de derechos humanos más ratificado de la historia y establece un conjunto universal de derechos para todos los menores de 18 años.

Uno de los derechos específicos abordados en la CDN y que tiene un correlato en la legislación argentina (incluida la Ley 26.061 y otras normativas laborales) es el derecho a estar protegido contra la explotación económica. El artículo 32 de la Convención sobre los Derechos del Niño, tal como se indica, dice textualmente:
Artículo 32
1. Los Estados Partes reconocen el derecho del niño a estar protegido contra la explotación económica y contra el desempeño de cualquier trabajo que pueda ser peligroso o entorpecer su educación, o que sea nocivo para su salud o para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social.
2. Los Estados Partes adoptarán medidas legislativas, administrativas, sociales y educacionales para garantizar la aplicación del presente artículo. Con ese fin, y teniendo en cuenta las disposiciones pertinentes de otros instrumentos internacionales, los Estados Partes, en particular:
a) Fijarán una edad o edades mínimas para trabajar;
b) Determinarán reglamentariamente los tipos de empleo o trabajo considerados peligrosos o que puedan entorpecer la educación del niño o ser nocivos para su salud o para su desarrollo físico, mental, espiritual, moral o social;
c) Establecerán penas u otras sanciones apropiadas para asegurar la aplicación efectiva del presente artículo.
Este artículo es crucial porque vincula directamente la protección contra el trabajo infantil con el derecho a la educación y al desarrollo saludable. Un niño que se ve obligado a trabajar, especialmente en condiciones peligrosas o por largas horas, ve afectada su capacidad de asistir a la escuela, de aprender, de jugar y de desarrollarse de manera integral. La explotación económica priva a los niños de su infancia y compromete su futuro.
En Argentina, la Ley 26.061, al garantizar el derecho a la protección contra todo tipo de abuso y explotación (artículo 15), y al asegurar el derecho a la educación (artículo 13), contribuye a la aplicación efectiva del Artículo 32 de la CDN. Además, existen otras leyes específicas, como las normativas laborales, que establecen la edad mínima para trabajar y regulan el empleo adolescente en condiciones protegidas, siempre y cuando no interfiera con su educación. La lucha contra el trabajo infantil es una prioridad derivada de este derecho.
La Protección Integral: Más Allá de la Escuela
Si bien la escuela es un espacio fundamental para el ejercicio de derechos como la educación y la participación, la Ley 26.061 establece un sistema de protección que va mucho más allá del ámbito educativo. Involucra a servicios de salud, organismos de niñez y adolescencia a nivel municipal y provincial, la justicia y la comunidad en general.
Cuando los derechos de un niño, niña o adolescente son vulnerados (por ejemplo, si sufren maltrato, abuso, o si su derecho a la educación no está siendo garantizado), el sistema de protección debe activarse. Esto puede implicar la intervención de equipos interdisciplinarios que evalúen la situación, brinden apoyo a la familia, o tomen medidas de protección excepcionales si es necesario para resguardar la integridad del niño.
La ley enfatiza la importancia de las medidas de protección que buscan preservar el vínculo familiar y comunitario, y establece que la separación del niño de su familia debe ser siempre el último recurso, aplicado solo en casos de grave peligro y por el menor tiempo posible.

Preguntas Frecuentes sobre los Derechos de los Niños y la Ley 26.061
¿Qué dice la ley 26.061 de Argentina?
La Ley 26.061 establece el Sistema de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes en Argentina. Reconoce a los niños y adolescentes como sujetos de derecho y garantiza el pleno ejercicio y disfrute de sus derechos fundamentales, basándose en la Convención sobre los Derechos del Niño. Crea un sistema que involucra al Estado, la familia y la comunidad para protegerlos y promover su desarrollo.
¿Cuáles son los derechos de los niños de primaria?
Los niños en edad de primaria (aproximadamente 6 a 12 años) gozan de todos los derechos reconocidos por la Ley 26.061 y la Convención sobre los Derechos del Niño. Entre los más relevantes para su etapa se encuentran el derecho a la identidad, a la salud, a la educación, al juego y esparcimiento, a la protección contra el maltrato y la explotación, a la participación en asuntos que los afecten, y a vivir en familia.
¿Qué dice el artículo 32 de los derechos del niño?
El Artículo 32 de la Convención sobre los Derechos del Niño reconoce el derecho del niño a estar protegido contra la explotación económica y el desempeño de cualquier trabajo que sea peligroso, que impida su educación o que sea nocivo para su salud o desarrollo integral (físico, mental, espiritual, moral o social). Insta a los Estados a fijar edades mínimas para trabajar y regular los tipos de empleo.
¿Cómo contribuye la Ley 26.061 a la protección de los niños en el ámbito educativo?
La Ley 26.061 garantiza explícitamente el derecho a la educación. Esto implica no solo el acceso a la escuela, sino también el derecho a un ambiente educativo seguro y respetuoso, donde se promueva su desarrollo integral y se los proteja de cualquier forma de violencia o discriminación. La escuela, como parte del sistema de protección, tiene la responsabilidad de identificar y reportar situaciones de vulneración de derechos.
¿Qué significa que los niños son "sujetos de derecho"?
Significa que los niños, niñas y adolescentes no son meros objetos de protección o propiedad de los adultos, sino que son titulares de derechos propios, reconocidos por la ley. Tienen la capacidad (progresiva según su edad y madurez) de ejercer esos derechos, expresar sus opiniones y participar en las decisiones que los afectan. Su voz debe ser escuchada y considerada.
En conclusión, la Ley 26.061 es un instrumento legal fundamental en Argentina que consolida la perspectiva de los niños, niñas y adolescentes como titulares de derechos plenos. Al comprender esta ley y los derechos que garantiza, especialmente aquellos tan vitales como el derecho a la educación y la protección contra la explotación (Artículo 32 de la CDN), la sociedad en su conjunto puede trabajar de manera más efectiva para asegurar que cada niño crezca en un entorno que favorezca su pleno potencial. La protección integral es una tarea de todos.
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