21/02/2018
La Academia de San Carlos, conocida históricamente también como la Escuela Nacional de Bellas Artes, es una institución emblemática ubicada en la Ciudad de México que ha desempeñado un papel crucial en el desarrollo del arte y la arquitectura mexicanos a lo largo de los siglos. Considerada la primera gran escuela de arte y el primer museo de arte en el continente americano, su historia es un reflejo de los cambios artísticos, sociales y políticos de México.

Sus orígenes se remontan a finales del siglo XVIII, en una época de florecimiento cultural en la Nueva España bajo la influencia de la Ilustración europea. La semilla de la Academia fue sembrada por el célebre grabador Jerónimo Antonio Gil, quien por orden del Rey de España estableció una escuela de grabado en 1778. Impulsados por la visión de ampliar la enseñanza artística, Gil y su socio Fernando José Mangino concibieron la idea de crear una academia más completa que abarcara pintura, escultura y arquitectura.
- Fundación y Primeros Años
- La Sede Histórica: Del Hospital a la Academia
- Evolución a Través de la Historia de México
- Integración a la UNAM y Modernización
- El Edificio Hoy
- Legado
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Preguntas Frecuentes sobre la Academia de San Carlos
- ¿Cómo se llama la escuela de San Carlos?
- ¿Cuándo se creó el colegio San Carlos?
- ¿Dónde se encuentra la Academia de San Carlos?
- ¿Qué se enseñaba inicialmente en la Academia?
- ¿Qué programas académicos alberga actualmente el edificio histórico?
- ¿Cuál fue la importancia de la Academia de San Carlos en el arte mexicano?
Fundación y Primeros Años
Gracias al impulso de figuras clave y al apoyo financiero de donantes adinerados, iglesias, el Tribunal de Comercio y varios estados de la Nueva España (como Veracruz, Querétaro, Guanajuato, Córdoba y Orizaba), las clases comenzaron oficialmente en 1781, aunque de manera provisional, en la Real Casa de Moneda. La solicitud formal para establecer una academia de artes nobles fue elevada por el virrey Martín de Mayorga al Rey Carlos III de España, quien finalmente emitió la Cédula Real de establecimiento el 25 de diciembre de 1783. Se eligió a San Carlos como santo patrón, dando origen al nombre oficial: la Academia de las Nobles Artes de San Carlos de la Nueva España.
Las actividades académicas formales iniciaron el 4 de noviembre de 1785. Jerónimo Antonio Gil fue nombrado el primer director por el propio Rey Carlos III. Reunió a destacados artistas de la época como José de Alcíbar, Santiago Sandoval, Juan Sáenz, Manuel Tolsá y Rafael Ximeno y Planes. Estos dos últimos, Tolsá y Ximeno, jugarían papeles fundamentales y más tarde asumirían la dirección de la institución.
En sus inicios, la Academia adoptó con firmeza el Neoclasicismo, promoviendo el estudio del arte y la arquitectura griegos y romanos. Para facilitar esta enseñanza de estilo europeo, se trajeron de Europa moldes de yeso de estatuas clásicas que los estudiantes podían estudiar y replicar. La llegada de profesores enviados por la Academia de San Fernando en España, como el renombrado Manuel Tolsá, quien se encargó de las cátedras de arquitectura y escultura, reforzó esta orientación clásica. La Academia de San Carlos se convirtió rápidamente en el centro de la vida artística virreinal, atrayendo a los mejores talentos del país y jugando un papel decisivo en el abandono del estilo Barroco, que ya había pasado de moda en Europa.
La Sede Histórica: Del Hospital a la Academia
La Academia no contó con una sede propia desde el principio. Aunque hubo aspiraciones de construir un edificio diseñado por Tolsá en la Calle Nilpantongo, el proyecto resultó ser demasiado costoso. Ante esta situación, la Academia solicitó el uso del edificio abandonado del antiguo Hospital del Amor de Dios.
Este edificio tiene una historia fascinante por sí misma. Fue construido originalmente en 1540 para albergar el primer hospital dedicado a personas con sífilis, conocido como "Hospital del Amor de Dios". Cerró en 1783 para fusionarse con el Hospital de San Andrés. Fue en este edificio, ubicado en la actual Calle Academia, donde la Academia de San Carlos finalmente pudo establecerse y comenzar a impartir clases de manera más formal a partir de 1787. La institución se mudó a esta ubicación, en el número 22 de la Calle Academia, justo al noreste del Zócalo de la Ciudad de México, aproximadamente diez años después de su fundación inicial.
Evolución a Través de la Historia de México
El siglo XIX trajo consigo grandes convulsiones para México y, por ende, para la Academia. Durante la Guerra de Independencia, la institución cerró temporalmente y perdió el financiamiento de la corona española. Al reabrir plenamente en la década de 1820, fue renombrada como la Academia Nacional de San Carlos. El nuevo gobierno independiente favoreció el Neoclasicismo, viéndolo como un estilo asociado a la modernidad y contrastándolo con el Barroco, percibido como un vestigio colonial.
En 1844, para asegurar su financiamiento, la administración de la lotería nacional fue puesta bajo el control de la Academia, destinando un tercio de los fondos recaudados a la compra y renovación del edificio que hasta entonces alquilaba. Sin embargo, esta fuente de ingresos cesó en 1861 cuando Benito Juárez eliminó la lotería, sumiendo a la Academia en dificultades financieras.
Durante el Segundo Imperio Mexicano, la escuela recibió el nombre de Academia Imperial de San Carlos y contó con el apoyo financiero del Emperador Maximiliano I, quien era un mecenas de las artes. Tras la restauración de la República, Benito Juárez promulgó una ley de educación pública que transformó la Academia en la Escuela Nacional de Bellas Artes, dependiente de la Secretaría de Justicia e Instrucción Pública.
Integración a la UNAM y Modernización
Un hito importante ocurrió en mayo de 1910, cuando la escuela se integró a la Universidad Nacional de México (hoy UNAM). En 1913, recuperó el nombre de Academia de Bellas Artes. Fue en esta época, alrededor de 1910, cuando se añadió una notable cúpula de vidrio y hierro al patio principal del edificio. Diseñada por el entonces director Antonio Rivas Mercado, la cúpula fue fabricada en Francia y luego enviada a México para su ensamblaje, creando una galería de arte protegida del clima.

Hasta 1913, la Academia mantuvo su énfasis en la formación clásica de estilo europeo. Sin embargo, ese año, una huelga de estudiantes y profesores que abogaban por un enfoque más moderno resultó en la destitución del director Rivas Mercado y marcó un punto de inflexión hacia una perspectiva más contemporánea en la enseñanza artística. Aunque integrada a la UNAM, inicialmente conservó un alto grado de autonomía.
Con el paso del tiempo y el crecimiento de la Universidad, se llevaron a cabo reorganizaciones. En 1929, la carrera de arquitectura se separó del resto de la Academia, y en 1953, este departamento se trasladó al recién construido campus de la UNAM en el sur de la ciudad. Los programas restantes de pintura, escultura y grabado fueron renombrados como Escuela Nacional de Artes Plásticas. Posteriormente, los programas de licenciatura en bellas artes también se trasladaron a una instalación en Xochimilco. Esto dejó el edificio original de la Academia de San Carlos albergando principalmente programas de posgrado.
El Edificio Hoy
El histórico edificio en la Calle Academia sigue siendo una sede importante de la UNAM. A pesar de los traslados de la mayoría de las licenciaturas, continúa siendo un centro de actividad académica y cultural, especialmente para estudios avanzados. La emblemática cúpula de vidrio y hierro del patio fue restaurada en 2011 para abordar problemas de corrosión y mantener su esplendor arquitectónico.
Legado
La Academia de San Carlos no es solo un edificio histórico, sino una institución que ha formado a generaciones de artistas, arquitectos y grabadores, muchos de los cuales han definido el panorama cultural de México. Desde sus inicios promoviendo el arte europeo hasta su evolución hacia enfoques más modernos y su integración en la principal universidad del país, su historia es inseparable de la historia del arte mexicano. Fue pionera en su campo, estableciendo un precedente para la educación artística formal en América y sirviendo como un faro de la creatividad y la enseñanza a lo largo de más de dos siglos.
Preguntas Frecuentes sobre la Academia de San Carlos
¿Cómo se llama la escuela de San Carlos?
Su nombre oficial actual es Academia de San Carlos. Históricamente, también fue conocida como Escuela Nacional de Bellas Artes, Academia Nacional de San Carlos y Academia Imperial de San Carlos en diferentes periodos.
¿Cuándo se creó el colegio San Carlos?
Aunque sus orígenes se remontan a una escuela de grabado de 1778 y las clases iniciaron provisionalmente en 1781, la Academia de las Nobles Artes de San Carlos de la Nueva España fue formalmente establecida mediante Cédula Real el 25 de diciembre de 1783. Las clases oficiales comenzaron el 4 de noviembre de 1785.
¿Dónde se encuentra la Academia de San Carlos?
La sede histórica de la Academia de San Carlos se ubica en el número 22 de la Calle Academia, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, al noreste del Zócalo.
¿Qué se enseñaba inicialmente en la Academia?
Originalmente, la Academia de San Carlos se fundó para enseñar pintura, escultura y arquitectura, con un fuerte énfasis en el estilo Neoclásico y la tradición clásica europea.
¿Qué programas académicos alberga actualmente el edificio histórico?
Actualmente, el edificio histórico de la Academia de San Carlos alberga principalmente programas de posgrado de la Facultad de Artes y Diseño de la UNAM. Las licenciaturas en artes plásticas y diseño se trasladaron a otras instalaciones de la UNAM.
¿Cuál fue la importancia de la Academia de San Carlos en el arte mexicano?
Fue la primera escuela de arte formal en América, introdujo y promovió estilos artísticos europeos como el Neoclasicismo, formó a los artistas y arquitectos más importantes de varias generaciones y fue fundamental en la transición del arte virreinal al arte mexicano moderno y contemporáneo.
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