¿Cuál es la historia de Nuestra Señora de la Misericordia?

Nuestra Señora de las Misericordias: Historia

17/12/2019

La historia de la veneración a la Santísima Virgen María bajo la advocación de Nuestra Señora de las Misericordias es un relato de fe profunda, arraigado en la Diócesis de Santa Rosa de Osos, Colombia. Esta advocación mariana no solo es la patrona de esta importante jurisdicción eclesiástica, sino también el faro espiritual que guía las fundaciones impulsadas por el Venerable Monseñor Miguel Ángel Builes, una figura clave en la historia religiosa de la región.

¿Nuestra Señora es una escuela privada?
Finalmente, a finales del siglo XX, Our Lady's School se unió al plan de educación gratuita y se convirtió en una escuela gratuita .

La imagen central de esta devoción se encuentra resguardada en un templete especialmente erigido para su culto en el año de 1934. Este significativo monumento se halla en Santa Rosa de Osos, estratégicamente ubicado frente a la Basílica que Monseñor Builes mandó construir para acoger los oficios litúrgicos y congregar a los fieles. La presencia de la imagen en este lugar no solo marca un punto geográfico de referencia, sino que simboliza la presencia constante de la Madre de Dios en el corazón de la diócesis.

Índice de Contenido

La Imagen de las Misericordias: Un Icono Singular

La escultura que representa a Nuestra Señora de las Misericordias es una obra de arte de singular originalidad y notable belleza. Posee un porte elegante y emana un aire de profunda solemnidad. Se trata de una representación de la Virgen Inmaculada, cuya figura está ceñida a la cintura, punto desde el cual se despliega la majestuosa caída de su manto real. Un detalle iconográfico de gran relevancia es que la imagen fue concebida descalza y con sus pies posados sobre una serpiente. Este elemento no es meramente decorativo, sino que encierra un profundo significado bíblico y teológico. Remite directamente a la profecía primordial contenida en el libro del Génesis (3,15), donde se anuncia la enemistad entre la mujer y la serpiente, y se predice que la descendencia de la mujer (Cristo) y ella misma 'pisarán la cabeza' de la serpiente (el mal). Esta representación simboliza la victoria de María y su Hijo sobre el pecado y las fuerzas del mal, presentándola como la nueva Eva y Reina triunfante.

Otro rasgo distintivo de la imagen, sobre el cual se ha escrito y reflexionado ampliamente, es la posición de sus manos. Están llevadas hacia el frente, en una postura de atención y acogida. Esta disposición manual es precisamente la que mejor se aviene con la expresión de misericordia que define su advocación. La teología ha interpretado este gesto como una invitación a que los fieles, en medio de sus aflicciones y 'tantos lloros, tantas lágrimas', encuentren en 'esas tiernas manos tuyas que son bálsamo, Señora' el consuelo y la intercesión materna, tal como se expresa en la novena dedicada a ella.

La imagen se yergue sobre nubes, y a sus pies descansa la luna. Estos elementos refuerzan su simbolismo de realeza y virtud, tal como se ha interpretado a partir de las palabras bíblicas del Apocalipsis (12): 'Una gran señal apareció en el cielo: una Mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza'. Aunque la escultura original fue elaborada completamente en color blanco, con el paso del tiempo y la propagación de su culto, se popularizó la representación de sus vestidos en los tradicionales colores marianos: blanco para la túnica y azul para el manto. Además, si bien originalmente no llevaba corona ni aureola, a partir de su coronación diocesana y canónica, se le representa habitualmente con estos atributos de su realeza celestial.

Orígenes del Culto: De la 'Virgen Blanca' a las Romerías

El origen del culto a Nuestra Señora de las Misericordias se remonta a julio de 1919, un año de gran fervor mariano en Colombia, marcado por la Solemne Coronación Canónica de la Imagen de Nuestra Señora del Rosario de Chiquinquirá como patrona y Reina de la nación. Este acontecimiento nacional generó un congreso Mariano que tuvo una amplia repercusión en todo el territorio colombiano, incluyendo la Diócesis de Santa Rosa de Osos.

En aquel tiempo, el obispo de la diócesis era el Ilustrísimo Señor Maximiliano Crespo Rivera. Deseando que en la capital episcopal quedara un recuerdo perdurable de este significativo congreso y del espíritu mariano que embargaba al país, encargó la creación de una imagen al talentoso escultor donmatieño don Álvaro Carvajal. El resultado fue la escultura que hoy conocemos, reconocida por su calidad artística, su belleza y, como ya se mencionó, por unos lineamientos originales que la distinguen de otras representaciones marianas. La imagen fue solemnemente inaugurada y ubicada en la Plazoleta de San Ignacio en julio de 1919, el mismo año de su creación.

Desde el momento de su inauguración, la sagrada imagen se convirtió en un punto de referencia para la oración constante. Rápidamente, se transformó en un sitio de peregrinación al que acudían numerosos grupos de fieles, tanto pequeños como grandes, provenientes de diversas localidades. Llegaban a Santa Rosa de Osos con el propósito de rendir honor y manifestar su admiración a la imagen, que por su color, fue popularmente conocida en aquel entonces como la “Virgen Blanca” o, por su ubicación frente al antiguo Seminario, como la “Virgen del Seminario”.

La tradición oral y los relatos históricos conservan el testimonio de un evento milagroso que impulsó decisivamente la devoción. Se narra que una mujer, perteneciente a la distinguida ciudadanía santarrosana, padecía una enfermedad que la aquejaba desde hacía tiempo. Con fe y perseverancia, asistía asiduamente a las oraciones y devociones que se ofrecían ante la imagen. Fue precisamente en aquel lugar, mientras oraba fervientemente frente a la “Virgen Blanca” o “Virgen del Seminario”, donde recuperó su salud de manera inexplicable.

Este favor recibido se conoció y se difundió rápidamente por todos los poblados de la Diócesis y más allá. La noticia de la sanación atrajo un número creciente de romerías y peregrinaciones hacia Santa Rosa de Osos, de tal magnitud que la imagen no se veía sola ni un solo instante. La fe popular había encontrado un cauce poderoso en esta nueva manifestación mariana.

El Impulso de Monseñor Builes y la Oficialización

El sacerdote eudista José Tressel, testigo de la intensidad de la plegaria que se elevaba frente a la imagen de la “Virgen del Seminario”, fue uno de los primeros en empezar a difundir formalmente el culto, utilizando oraciones y otras manifestaciones de devoción. Para finales de la segunda década del siglo XIX, la imagen ya era conocida en gran parte del departamento de Antioquia y, de manera particular, en los pueblos que conformaban la recién creada Diócesis de Santa Rosa de Osos.

Aunque Monseñor Maximiliano Crespo Rivera tuvo la satisfacción de ver la piedad que se profesaba a la imagen, no fue él quien le daría el impulso definitivo a este culto que había surgido de manera espontánea. Su traslado a la sede de Popayán en 1924 impidió que continuara al frente de la diócesis. Fue su sucesor, Monseñor Miguel Ángel Builes, quien se convertiría en el más reconocido devoto de la Virgen de las Misericordias y su principal promotor. Monseñor Builes se unió activamente a las romerías, convocó multitudinarias procesiones y promovió constantes celebraciones frente a la imagen. Su ferviente devoción personal fue el motor que consolidó la piedad popular.

Movido por la fuerza con la que la devoción se había desarrollado entre los fieles, especialmente entre los campesinos que acudían a Santa Rosa de Osos para los mercados y ventas, Monseñor Builes decidió oficializar este culto el 8 de septiembre de 1931. En esa fecha, coincidiendo con la fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen, declaró solemnemente inaugurado de manera oficial el culto público a la imagen de la Virgen Inmaculada en aquel lugar bendito. Sus palabras, llenas de afecto y confianza maternal, consagraron a la diócesis y a sus miembros a la protección de la Virgen.

En esa misma celebración histórica, Monseñor Builes designó el 8 de septiembre como la fecha para celebrar las solemnes fiestas principales en honor a la Virgen. Estableció que estas festividades debían estar precedidas por una novena preparatoria y que, en la medida de lo posible, contaran con la asistencia del mayor número de fieles de toda la Diócesis, fortaleciendo así el sentido de comunidad y pertenencia en torno a la advocación.

Nace el Nombre: Nuestra Señora de las Misericordias

A pesar de contar ya con un culto público oficial, la imagen no era invocada bajo una denominación especial uniforme; cada fiel o grupo la llamaba a su manera (Virgen Blanca, Virgen del Seminario, etc.). Se hizo evidente la necesidad de asignarle un título específico para facilitar su invocación y unificar la devoción. Los sacerdotes José Manuel Castrillón y Roberto Giraldo sugirieron la idea de realizar un concurso entre los fieles para darle un nombre a la sagrada imagen. Esta propuesta fue muy bien recibida, y la participación fue masiva, reflejando el cariño y la devoción del pueblo.

El resultado del concurso fue una admirable mayoría de votos que pedía llamar a la imagen Nuestra Señora de las Misericordias. Este nombre, considerado digno y bello, quedó grabado en la memoria y el corazón de todo el pueblo fiel que peregrinaba a sus plantas. La denominación 'Madre de las Misericordias' resonó profundamente con la experiencia de los fieles que habían acudido a ella en sus necesidades y habían experimentado su auxilio maternal.

La propiedad y belleza de este título han sido reconocidas incluso a nivel pontificio. Como señaló Pablo VI, “Si ha habido jamás un título o denominación con el que el pueblo Cristiano haya invocado a María con mayor propiedad, como Madre Amabilísima de Cristo y Madre Protectora de Todos los fieles, tal es sin duda el que se manifiesta en la significativa advocación de “Madre de las Misericordias””. Esta afirmación subraya cómo la Iglesia universal ve en María a la Madre que, llena de misericordia, acoge a un pueblo que en su 'viaje terreno hacia la Patria Inmortal y Feliz, se ve cercado de tan múltiples peligros, presionado por tan turbulentas desgracias y asechado por tal abismo de males que no puede fácilmente carecer de una madre llena de Misericordia”.

La importancia de esta advocación fue reconocida formalmente por la Santa Sede el 22 de febrero de 1985, cuando aprobó que la fiesta de la Virgen de las Misericordias tuviera el rango litúrgico de solemnidad, elevando así su celebración a uno de los niveles más altos en el calendario litúrgico.

El Templete: Un Santuario para la Imagen

La creciente popularidad de la devoción a la Virgen de las Misericordias puso de manifiesto la necesidad de un lugar más adecuado y digno para resguardar la imagen, que hasta entonces permanecía a la intemperie sobre su pedestal. Trasladarla al templo Catedral o a alguna de las capillas existentes se consideró una decisión osada, dado el arraigo que la imagen tenía en su ubicación original.

Fue el sacerdote Andrés Elías Mejía quien tuvo la iniciativa de embellecer el lugar donde reposaba el pedestal. La idea de construir un templete que cubriera la imagen fue propuesta y acogida con entusiasmo por la comunidad y las autoridades eclesiásticas. Rápidamente se inició la recolección de fondos entre los fieles para financiar la obra. Los esfuerzos dieron fruto prontamente, y el monumento fue entregado finalizado el 30 de septiembre de 1934.

El templete resultó ser un bello altar al aire libre que no solo protegía la imagen de los elementos, sino que también proporcionaba un espacio adecuado para las celebraciones litúrgicas y los actos piadosos que allí se llevaban a cabo. La forma arquitectónica del templete es particularmente significativa; evoca la silueta de una custodia gótica, coronada en punta con una cruz, simbolizando así la presencia eucarística y la centralidad de Cristo en la fe mariana. La estructura se sostiene sobre cuatro columnas, cada una rematada por la figura de un ángel que conserva el mismo estilo artístico de la imagen de la Virgen, creando una armonía visual y simbólica. Actualmente, el templete cuenta con un altar permanente y está adornado en sus bordes por numerosos exvotos tallados, testimonios conmovedores de la piedad y los favores recibidos por los fieles que han acudido a la intercesión de la Virgen.

La Coronación: Símbolo de Realeza y Devoción

La devoción a Nuestra Señora de las Misericordias continuó creciendo bajo el liderazgo de Monseñor Miguel Ángel Builes. Antes incluso de que se levantara el monumental templo Basilical, cuya construcción fue una iniciativa impulsada por su profunda devoción y en cumplimiento de un voto público que pronunciara en 1935, Monseñor Builes realizó un acto de gran trascendencia. En una solemne ceremonia el 15 de junio de 1942, consagró toda la diócesis a la protección maternal de la Virgen María.

Cuatro años después, el 8 de septiembre de 1946, tuvo lugar un evento memorable: la coronación diocesana de la imagen. La corona utilizada para este acto tiene una historia particularmente conmovedora. Fue donada por Ana Moreno, una anciana devota y de escasos recursos, quien, movida por su amor a la Virgen, se dedicó a mendigar los medios necesarios para mandar elaborar tan preciosa joya. La historia de Anita Moreno es, en sí misma, un ejemplo de fe y perseverancia, a menudo citada como una de las ironías religiosas más grandes de Santa Rosa de Osos, pues fue esta humilde anciana quien, viendo a su Reina sin corona, se empeñó en proporcionársela.

El 8 de septiembre de 1946, Anita Moreno desfiló, ataviada con telas y velos, llevando en sus manos la corona que Monseñor Builes ceñiría a la imagen. La corona está elaborada en oro y adornada con piedras preciosas, mientras que la aureola es de plata. Este acto de coronación, aunque diocesano, fue un hito de gran significado para los fieles.

Sin embargo, el reconocimiento más alto llegó años después. El 18 de agosto de 1983, el Papa Juan Pablo II concedió, mediante decreto papal, la coronación canónica a la imagen de la Virgen de las Misericordias. La ceremonia oficial de la coronación canónica se llevó a cabo el 8 de septiembre de 1984, presidida por el Eminentísimo Señor Cardenal Aníbal Muñoz Duque, Arzobispo de Bogotá y Primado de Colombia. Fue un acto de gran solemnidad, que contó con la participación de miles de fieles. Es relevante mencionar que el Cardenal Muñoz Duque era oriundo de Santa Rosa de Osos y se había ordenado sacerdote para el clero de esta misma jurisdicción, lo que añadió un significado especial a su participación en el evento.

Patronatos: La Extensión de su Protección

La devoción a Nuestra Señora de las Misericordias se ha extendido y formalizado a través de diversos patronatos, consolidando su papel como protectora y guía espiritual.

Como ya se ha mencionado, es la patrona de la Diócesis de Santa Rosa de Osos. En un acto de profunda significación, el 8 de septiembre de 1971 se realizó la consagración del clero diocesano a la protección de la Virgen. Como testimonio perenne de este compromiso, una placa colocada a la entrada de la Basílica, desde el 11 de noviembre de 1971, registra los nombres de los sacerdotes que se acogen a su protección. La oración de consagración, expresada por Joaquín García Ordoñez, resume este acto: 'Madre de las Misericordias, en memoria del amadísimo Monseñor Builes, te consagro los sacerdotes de la diócesis, guárdalos en lo más íntimo de tu corazón maternal'.

Además de la diócesis, Nuestra Señora de las Misericordias es patrona de las fundaciones de Monseñor Miguel Ángel Builes y de muchas de las obras que estas fundaciones han establecido a lo largo de Colombia y en diversas partes del mundo. Numerosos monasterios de la Orden de Santa Clara (Clarisas), especialmente aquellos que tienen su origen en el Monasterio de Santa Rosa de Osos, se han puesto bajo su patrocinio. Igualmente, parroquias en todo el continente americano la han adoptado como titular y patrona, honrando su advocación en sus celebraciones.

Un vínculo particularmente estrecho existe con la congregación de Hijas de Nuestra Señora de las Misericordias, fundada por Monseñor Builes el 11 de octubre de 1951. Esta congregación religiosa lleva su nombre y está dedicada a vivir y extender su espíritu de misericordia a través de diversas obras apostólicas.

En tiempos más recientes, la protección de la Virgen se ha extendido a instituciones educativas. En 1996, el obispo Jairo Jaramillo Monsalve, mediante un decreto expedido el 8 de septiembre, solemnidad de la Virgen, puso bajo el patrocinio de Nuestra Señora de las Misericordias la Fundación Universitaria Católica del Norte, una importante obra educativa de la diócesis. Ese mismo año, el 29 de marzo, el obispo Jaramillo había promulgado el decreto N. 3, estableciendo que el templo Basilical, sede de la venerada imagen, fuera también sede parroquial, nombrando como primer párroco al Presbítero Santiago Calle Roldán.

Cronología de la Devoción

Fecha Acontecimiento Clave
Julio 1919 Creación e inauguración de la imagen por encargo del Obispo Maximiliano Crespo Rivera.
Principios década 1920 Crecimiento del culto popular y ocurrencia del milagro de sanación.
8 de Septiembre de 1931 Declaración oficial del culto público por Monseñor Miguel Ángel Builes.
30 de Septiembre de 1934 Finalización e inauguración del Templete que resguarda la imagen.
15 de Junio de 1942 Consagración de la Diócesis de Santa Rosa de Osos a la Virgen María por Monseñor Builes.
8 de Septiembre de 1946 Coronación Diocesana de la imagen, con la corona donada por Ana Moreno.
11 de Octubre de 1951 Fundación de la Congregación Hijas de Nuestra Señora de las Misericordias por Monseñor Builes.
8 de Septiembre de 1971 Consagración del clero diocesano a la protección de la Virgen.
18 de Agosto de 1983 Decreto papal de Juan Pablo II concediendo la Coronación Canónica.
8 de Septiembre de 1984 Ceremonia de Coronación Canónica, presidida por el Cardenal Aníbal Muñoz Duque.
22 de Febrero de 1985 Aprobación por la Santa Sede del rango litúrgico de Solemnidad para la fiesta.
29 de Marzo de 1996 El templo Basilical es erigido como sede parroquial.
8 de Septiembre de 1996 La Fundación Universitaria Católica del Norte es puesta bajo su patrocinio.

Preguntas Frecuentes sobre Nuestra Señora de las Misericordias

Aquí respondemos algunas de las preguntas más comunes sobre esta venerada advocación mariana:

¿Quién es Nuestra Señora de las Misericordias?

Es una advocación de la Virgen María, reconocida como patrona principal de la Diócesis de Santa Rosa de Osos y de las fundaciones de Monseñor Miguel Ángel Builes, muy venerada en Colombia.

¿Dónde se encuentra la imagen original de Nuestra Señora de las Misericordias?

La imagen original se ubica en un templete especial construido para su culto en 1934, situado en la Plazoleta de San Ignacio en Santa Rosa de Osos, Antioquia, frente a la Basílica.

¿Cómo se describe la imagen de la Virgen de las Misericordias?

Es una escultura de la Virgen Inmaculada, de porte elegante y solemne. Se la representa descalza, pisando una serpiente, con la cintura ceñida y un manto real. Sus manos están extendidas hacia el frente en un gesto de acogida y atención. Se posa sobre nubes y la luna. Aunque originalmente blanca, se la suele representar con túnica blanca y manto azul, y a partir de su coronación, con corona y aureola.

¿Cuál fue el origen del culto a esta advocación en Santa Rosa de Osos?

El culto se originó en julio de 1919, tras la creación de la imagen por encargo del Obispo Maximiliano Crespo Rivera, como recuerdo del Congreso Mariano Nacional. Inicialmente conocida como la "Virgen Blanca" o "Virgen del Seminario", su devoción creció espontáneamente y fue impulsada por un milagro de sanación.

¿Quién fue la figura clave en la difusión y oficialización de la devoción?

Monseñor Miguel Ángel Builes, obispo de Santa Rosa de Osos, fue el principal promotor de la devoción, organizando romerías y actos piadosos, y declarando oficialmente el culto público el 8 de septiembre de 1931.

¿Cómo obtuvo su nombre la advocación de "Nuestra Señora de las Misericordias"?

El nombre fue elegido a través de un concurso popular sugerido por sacerdotes, donde la mayoría de los fieles votó por esta denominación, considerándola la más adecuada para invocar a la Madre Amabilísima y Protectora.

¿Cuándo fue coronada la imagen de la Virgen de las Misericordias?

La imagen tuvo una coronación diocesana el 8 de septiembre de 1946, gracias a la iniciativa y donación de una humilde devota, Ana Moreno. Posteriormente, recibió la coronación canónica el 8 de septiembre de 1984, tras un decreto papal de Juan Pablo II en 1983.

¿Qué instituciones o lugares la tienen como patrona?

Es patrona de la Diócesis de Santa Rosa de Osos, de todas las fundaciones creadas por Monseñor Miguel Ángel Builes, incluyendo la Congregación Hijas de Nuestra Señora de las Misericordias y numerosos monasterios de Clarisas. También es titular de muchas parroquias y patrona de la Fundación Universitaria Católica del Norte.

La historia de Nuestra Señora de las Misericordias es un testimonio vivo de cómo la fe popular, unida al celo pastoral, puede dar origen a una devoción profunda y extendida. Desde una simple imagen encargada como recuerdo, hasta convertirse en el centro espiritual de una diócesis y el amparo de numerosas obras apostólicas, la Virgen de las Misericordias sigue extendiendo sus manos atentas, derramando bálsamo sobre las heridas de quienes a Ella acuden, confirmando así la propiedad de su dulce nombre.

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