08/11/2018
El Colegio Salesiano Monseñor Lasagna, una institución con una rica y extensa historia en el Paraguay, se erige como un faro de la educación salesiana en el país. Su fundación marcó un hito significativo, estableciendo la presencia de la obra de Don Bosco en tierras paraguayas. Con más de un siglo de trayectoria, este colegio no solo ha sido testigo de la evolución social y educativa, sino que ha contribuido activamente a la formación de generaciones de jóvenes, imprimiendo en ellos los valores que caracterizan la pedagogía salesiana.

La historia de esta venerable institución está intrínsecamente ligada a la figura de Monseñor Luis Lasagna, un misionero incansable cuya visión y esfuerzo sentaron las bases para su establecimiento. Su legado trasciende las aulas y se manifiesta en la identidad misma del colegio que lleva su nombre, recordando su dedicación a la juventud, especialmente a la más necesitada, y su papel fundamental en la expansión de la congregación salesiana en América del Sur.
- Fundación y Primeros Pasos de la Obra Salesiana en Paraguay
- Los Uniformes: Identidad y Tradición
- Monseñor Luis Lasagna: El Obispo Misionero
- Expansión Salesiana en Brasil y el Llamado Episcopal
- Las Visitas de Monseñor Lasagna al Paraguay
- El Trágico Final de una Vida Misionera
- Preguntas Frecuentes sobre el Colegio y Monseñor Lasagna
- El Legado que Perdura
Fundación y Primeros Pasos de la Obra Salesiana en Paraguay
El Colegio Salesiano Monseñor Lasagna fue fundado oficialmente el 23 de julio de 1896. Este acontecimiento no fue un hecho aislado, sino la culminación de años de gestiones y el fruto del ardiente deseo de establecer la obra Salesiana en el Paraguay. Se convirtió, de hecho, en la primera Obra Salesiana del país, un logro de gran importancia para la congregación.
Aunque la fundación formal data de 1896, la semilla de esta obra fue plantada tiempo atrás. Las autoridades paraguayas habían manifestado su interés en contar con misioneros salesianos en el país. Ya en 1879, el padre Juan Avellana realizó una breve visita, siendo el primer salesiano en llegar al Paraguay. Sin embargo, los planes iniciales de Don Bosco de enviar tres salesianos ese año no pudieron concretarse.
El contacto se reanudó en 1892 con la visita del padre Ángel Sabio, quien recorrió Asunción y otras localidades, explorando la posibilidad de misiones. Pero fue la llegada de Monseñor Luis Lasagna en 1894 lo que impulsó definitivamente el proyecto. Su misión específica era estudiar en el terreno la fundación de una escuela de artes y oficios para niños pobres y una reducción agrícola para indígenas chaqueños.
Tras las visitas de Monseñor Lasagna y sus conversaciones con autoridades, incluido el presidente Juan Gualberto González, se sentaron las bases para el establecimiento de la congregación. El gobierno mostró interés y, aunque Monseñor Lasagna falleció antes de la fundación del colegio, sus gestiones tuvieron un impacto decisivo. El decreto gubernamental que cedió el Hospital Viejo y terrenos adyacentes para la instalación de una escuela de artes y oficios fue promulgado el 23 de abril de 1896, pocos meses después de su trágico accidente. Finalmente, el 23 de julio de ese año, llegaron los primeros salesianos para dar inicio formal a las actividades del colegio, encabezados por el padre José Gamba, inspector de las casas de Uruguay y Paraguay, y el padre Ambrosio Turricia, como director.
Los Uniformes: Identidad y Tradición
El uniforme escolar es un elemento distintivo y obligatorio en todos los cursos del Colegio Salesiano Monseñor Lasagna. Representa la unidad, la disciplina y la identidad institucional. Existen diferentes tipos de uniformes para las actividades diarias, la educación física y las ocasiones especiales.
El uniforme de Educación Física consiste en un buzo con una franja blanca y una remera sin cuello que lleva el patrón del colegio. Para las actividades deportivas, la comodidad y la identificación son clave.
El uniforme diario varía según el género:
- El uniforme diario masculino consta de un pantalón vaquero de color azul y la remera de diario del colegio. Esta remera tiene cuello y cuenta con un pequeño bolsillo en el lado izquierdo del brazo, donde se ubica el pequeño patrón del colegio. El calzado permitido es de color negro, blanco o gris, ofreciendo cierta flexibilidad dentro de la normativa.
- El uniforme diario femenino incluye una pollera de color verde petróleo. Se combina con la misma remera de diario que usan los varones, con cuello y patrón del colegio. Las medias deben ser blancas y sin diseños. El calzado reglamentario es la Guillermina de color negro, que puede tener hebilla o cordón.
Un aspecto particular y significativo de la normativa del colegio es el uso obligatorio del uniforme de gala los viernes. Esta práctica se considera una señal de respeto hacia Jesús, especialmente cuando se asiste a misa ese día. El uniforme de gala es más formal y solemne:
- El uniforme de gala femenino se compone de un jumper de gala color verde petróleo. Se usa con una camisa blanca de manga larga. La corbata es de color verde petróleo y la insignia del colegio se coloca al lado izquierdo del jumper. Se mantiene el uso de medias blancas y la Guillermina de color negro como calzado.
- El uniforme de gala masculino consiste en una camisa blanca de manga larga. Los pantalones de gala son de color verde petróleo. Se añade la insignia del colegio y una corbata verde petróleo. Se complementa con un cinto negro y mocasines negros, acompañados de medias negras sin diseños.
La observancia de estas normas de vestimenta refuerza el sentido de pertenencia y prepara a los estudiantes para la vida en comunidad, inculcando valores de orden y respeto.
| Uniforme | Género | Prendas | Colores / Detalles |
|---|---|---|---|
| Educación Física | Masculino y Femenino | Buzo, Remera sin cuello | Buzo con franja blanca, Remera con patrón del colegio |
| Diario | Masculino | Vaquero, Remera con cuello | Vaquero azul, Remera con pequeño bolsillo y patrón, Calzado negro/blanco/gris |
| Diario | Femenino | Pollera, Remera con cuello | Pollera verde petróleo, Remera con patrón, Medias blancas (sin diseños), Guillermina negra |
| Gala (Viernes) | Masculino | Camisa larga, Pantalones de gala, Corbata, Insignia, Cinto, Mocasín | Camisa blanca, Pantalones verde petróleo, Corbata verde petróleo, Insignia, Cinto negro, Mocasín negro, Medias negras (sin diseños) |
| Gala (Viernes) | Femenino | Jumper de gala, Camisa larga, Corbata, Insignia, Medias, Guillermina | Jumper verde petróleo, Camisa blanca, Corbata verde petróleo, Insignia, Medias blancas, Guillermina negra |
Monseñor Luis Lasagna: El Obispo Misionero
La figura central detrás del nombre del colegio es Monseñor Luis Francisco Pedro Lasagna. Nacido en Montemagno, provincia de Alessandría, Italia, el 4 de marzo de 1850, su vida fue un ejemplo de dedicación misionera y un pilar fundamental en la expansión de la obra salesiana en América del Sur.
Desde joven, Luigi, como se le conocía, fue alumno directo de San Juan Bosco, la experiencia que moldearía su vocación y su futuro. Ingresó en la Sociedad Salesiana en 1866 y tras años de formación y estudio, fue ordenado sacerdote el 7 de junio de 1873 en la catedral de Casale.
Su destino misionero lo llevaría a Suramérica. Llegó a Montevideo en diciembre de 1876 como parte de la segunda expedición de salesianos al Río de la Plata. Allí, bajo su dirección, se fundó el Colegio Pío de Villa Colón en 1877, la primera casa salesiana en Uruguay. Demostró una gran capacidad de gestión y visión, impulsando la fundación de otras obras educativas y pastorales, como escuelas agrícolas, Oratorios Festivos y colegios para las Hermanas Salesianas.
Expansión Salesiana en Brasil y el Llamado Episcopal
El dinamismo de Lasagna lo llevó a expandir la obra salesiana más allá de Uruguay. A finales de 1881, fue nombrado titular de una nueva inspectoría que abarcaba Uruguay y el Brasil. Viajó a Brasil en 1882 para explorar la posibilidad de establecer la congregación allí. A pesar de enfrentar un fuerte anticlericalismo, logró sentar las bases para nuevas fundaciones, incluyendo escuelas de artes y oficios y la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús en São Paulo.
Su incansable labor y su visión para la misión no pasaron desapercibidas. Durante un viaje a Roma, mientras se gestionaban pedidos de las autoridades paraguayas para establecer misiones salesianas en el país, se procedió a su elevación episcopal. El 17 de marzo de 1893, Luis Lasagna fue consagrado obispo en la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús de Castro Pretorio en Roma. Fue nombrado obispo in partibus, una designación que le permitía organizar misiones, especialmente entre los indígenas, sin tener jurisdicción diocesana propia. Eligió como lema episcopal un anagrama de su apellido: Sal agnis (Sal para los corderos), que reflejaba su compromiso con los más vulnerables.
Las Visitas de Monseñor Lasagna al Paraguay
Aunque el Paraguay ya había tenido breves contactos con salesianos, la llegada de Monseñor Lasagna en mayo de 1894 marcó un antes y un después. Abordó el buque Las Mercedes en Montevideo y llegó a Asunción el 17 de mayo de 1894. Su visita tuvo un carácter exploratorio y diplomático.
Se reunió con diversas autoridades, incluyendo al presidente Juan Gualberto González, para discutir el establecimiento de la obra salesiana en el país, específicamente la creación de una escuela de artes y oficios y misiones entre los indígenas. Su actividad en Asunción fue intensa: realizó visitas protocolares, recorrió iglesias, asilos y hospitales, administró sacramentos como confirmaciones y órdenes menores, diáconos y sacerdotes, y presidió oficios religiosos multitudinarios.
Tras casi tres semanas en Asunción, Monseñor Lasagna continuó su viaje hacia el norte, rumbo a Cuiabá, en el Mato Grosso brasileño, con la intención de establecer misiones entre los indígenas, el propósito principal de su nombramiento episcopal. Regresó a Asunción brevemente después de su expedición al Mato Grosso, donde encontró un nuevo gobierno tras el derrocamiento del presidente González. Se reunió con figuras clave, como el futuro presidente Juan Bautista Egusquiza, quien mostró gran interés en la obra salesiana, y encargó al sacerdote Juan Sinforiano Bogarín, futuro obispo, continuar las gestiones.
La segunda visita de Monseñor Lasagna al Paraguay, a principios de 1895, fue igualmente trascendental. Llegó el 31 de enero de 1895 con un propósito específico: consagrar a Juan Sinforiano Bogarín como obispo diocesano del Paraguay. Esta ceremonia histórica tuvo lugar el 3 de febrero de 1895, poniendo fin a años en los que la diócesis paraguaya no contaba con un obispo titular propio. Este acto fortaleció la estructura eclesiástica del país y fue un testimonio del compromiso de Lasagna con la Iglesia local.
Las gestiones iniciadas por Lasagna durante estas visitas continuaron dando frutos. El proyecto gubernamental para ceder terrenos para la escuela de artes y oficios, impulsado por sus conversaciones, fue promulgado en abril de 1896, allanando el camino para la llegada de los primeros salesianos y la fundación formal del colegio meses después.
El Trágico Final de una Vida Misionera
Después de su segunda visita al Paraguay y la consagración de Monseñor Bogarín, Luis Lasagna regresó a su intensa labor, viajando entre Uruguay y Brasil para atender los numerosos asuntos de la congregación. A pesar de los problemas de salud y las dificultades inherentes a su labor, no decayó su propósito de hacer florecer la obra salesiana en Suramérica.
En agosto de 1895, se encontraba nuevamente en Brasil, atendiendo múltiples cuestiones. El 5 de noviembre de 1895, Monseñor Lasagna, acompañado de su secretario, el padre Bernardino Villamil, y un grupo de hermanas salesianas y otros religiosos, emprendió un viaje en tren desde Guaratinguetá hacia Ouro Preto. El gobierno brasileño les había facilitado un vagón especial.
La mañana del 6 de noviembre de 1895, poco después de partir de la estación de Juiz de Fora, en el estado de Minas Gerais, una terrible tormenta azotaba la región. El tren en el que viajaban, el tren S1, chocó frontalmente con otro tren mixto en una curva pronunciada, debido a un fallo en la comunicación telegráfica y la autorización de avance del otro tren. El accidente fue dantesco.
El vagón especial de los salesianos, ubicado entre el furgón de mercancías y el vagón correo, sufrió un impacto devastador. El vagón correo penetró en el coche de los misioneros, causando una destrucción espantosa. Monseñor Lasagna, junto con su secretario, el padre Bernardino Villamil, la visitadora madre Teresa Rinaldi, las hermanas Petronila Imas, Julia Argentón, Eduviges Bragas, y el foguista del tren, perdieron la vida en el acto. Otros resultaron heridos.
La noticia de la tragedia conmocionó a toda la región y se extendió por América y el mundo salesiano. Monseñor Luis Lasagna murió a la temprana edad de 45 años, en plena actividad misionera. Sus restos, junto con los de otros fallecidos en el vagón especial, fueron inicialmente sepultados en Juiz de Fora y posteriormente trasladados y sepultados en el santuario de María Auxiliadora en Niteroi, Brasil.
Preguntas Frecuentes sobre el Colegio y Monseñor Lasagna
A continuación, respondemos algunas de las preguntas más comunes acerca del Colegio Salesiano Monseñor Lasagna y la figura que le da nombre:
¿Cuándo se fundó el Colegio Salesiano Monseñor Lasagna?
El colegio fue fundado el 23 de julio de 1896. Fue la primera Obra Salesiana establecida en el Paraguay.
¿Quién fue Monseñor Luis Lasagna?
Monseñor Luis Lasagna fue un obispo misionero salesiano de origen italiano. Fue alumno de San Juan Bosco y jugó un papel crucial en la expansión de la obra salesiana en Uruguay, Brasil y Paraguay. Visitó Paraguay en dos ocasiones y gestionó la fundación de la primera casa salesiana en el país, además de consagrar al primer obispo paraguayo, Juan Sinforiano Bogarín.
¿Cómo murió Monseñor Luis Lasagna?
Monseñor Luis Lasagna murió trágicamente el 6 de noviembre de 1895 en un accidente ferroviario cerca de Juiz de Fora, Brasil, mientras viajaba con otros salesianos.
¿Cómo son los uniformes del colegio?
El colegio tiene uniformes obligatorios para el diario, educación física y gala (viernes). Varían para hombres y mujeres e incluyen prendas como vaquero azul y remera con cuello (masculino diario), pollera verde petróleo y remera con cuello (femenino diario), buzo y remera sin cuello (educación física), y trajes más formales con camisa, corbata, pantalón/jumper de gala para los viernes.
¿Cuántos años de historia tiene el colegio?
Al momento de la información proporcionada, el colegio cuenta con 126 años de historia desde su fundación en 1896.
El Legado que Perdura
La vida y obra de Monseñor Luis Lasagna, aunque truncada por el trágico accidente, dejó una huella imborrable. Su visión misionera y su incansable trabajo permitieron que la obra salesiana echara raíces en tres países de Suramérica: Uruguay, Brasil y Paraguay. En Paraguay, su gestión fue fundamental para la llegada de los primeros salesianos y la fundación del colegio que hoy lleva su nombre.
El Colegio Salesiano Monseñor Lasagna, con sus 126 años de historia, es un testimonio vivo de este legado. Continúa la misión iniciada por Don Bosco y expandida por misioneros como Lasagna: educar y evangelizar a la juventud, especialmente a los más necesitados. Sus aulas, sus patios y su comunidad educativa son el reflejo de los valores de razón, religión y amabilidad que constituyen el Sistema Preventivo salesiano.
La historia de Monseñor Lasagna, el obispo misionero que viajó incansablemente y trabajó sin descanso, es una fuente de inspiración. Su sacrificio y su dedicación a la juventud y a la expansión de la fe son recordados cada día en la institución que orgullosamente lleva su nombre en Asunción, Paraguay, manteniendo viva la llama de la esperanza y la educación salesiana.
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