¿Cuántos hijos tuvo Madre Alberta?

Madre Alberta: Pionera Educativa y Fundadora

27/02/2019

La historia de la educación, especialmente en el ámbito femenino, está marcada por figuras que, con audacia y profunda convicción, abrieron caminos insospechados. Una de esas personalidades luminarias es Cayetana Alberta Giménez Adrover, conocida afectuosamente como Madre Alberta. Su vida, un entrelazado de vocación, superación y entrega total, sentó las bases de una obra educativa que hoy se extiende por varios continentes, impactando la vida de miles de jóvenes. Pero, ¿quién fue realmente esta mujer y cuál es la trascendencia de su legado?

Índice de Contenido

Los Primeros Pasos de una Vida Extraordinaria

Nacida en Pollensa, Mallorca, el 7 de agosto de 1837, Cayetana Alberta fue hija de Alberto Giménez Calvo y Apolonia Adrover Barceló. Su padre, militar de profesión, llevó a la familia a residir en diversas localidades, aunque fue en Palma de Mallorca donde Alberta recibió su educación básica, aprendiendo a leer y escribir. Sus padres, vislumbrando su potencial, decidieron proporcionarle estudios superiores, confiando su formación a Francisco Civera. Civera no era un maestro cualquiera; gozaba de gran prestigio como matemático y pedagogo. La relación entre el respetado maestro y la joven y despierta Alberta floreció, culminando en matrimonio el 7 de abril de 1859.

¿Quién fue la madre Alberta?
Alberta Giménez, (Pollensa, Baleares, 6 de agosto de 1837 - 21 de diciembre de 1922) fue una religiosa española, profesora y fundadora de la Congregación de Religiosas Pureza de María.

Alberta y Francisco formaron un matrimonio unido por una profunda vocación por la enseñanza. Compartían un deseo constante de formación y superación profesional, sin descuidar la vida familiar. De su unión nacieron cuatro hijos. Sin embargo, la vida puso a prueba la fortaleza de Alberta. La pérdida de tres de sus hijos y, posteriormente, el fallecimiento de su esposo Francisco el 17 de junio de 1869, a los 41 años, tras solo nueve de matrimonio, sumieron a Alberta en un profundo dolor. De sus cuatro hijos, solo Alberto sobrevivió. Estas durísimas experiencias la acostumbraron al dolor y la dificultad, pero lejos de hundirla, forjaron en ella una fuerza y coraje renovados para seguir adelante, impulsada por su verdadera vocación: la enseñanza.

El Llamamiento a La Pureza: Un Giro Decisivo

Tras el fallecimiento de su esposo, y con un solo hijo a su cargo, Alberta sintió un fuerte llamado a la vida religiosa. En este contexto de discernimiento, recibió una propuesta que cambiaría definitivamente el rumbo de su vida y de la educación en Mallorca. El 2 de marzo de 1870, una comisión enviada por el Obispo de Mallorca, Don Miguel Salvá Munar, la visitó en su casa. Esta comisión, integrada por el alcalde de Palma, el canónigo Tomás Rullán y el inspector de escuelas José Ignacio Moragues, le presentó una propuesta inesperada: hacerse cargo de la dirección del Real Colegio de La Pureza de María.

Este colegio, fundado en 1809 por iniciativa del obispo Bernardo Nadal Crespî para la educación de jóvenes, había experimentado un periodo de decadencia. El Obispo Salvá, conociendo el prestigio de Alberta, su sólida formación religiosa y su excelente preparación pedagógica, vio en ella a la persona ideal para revitalizar la institución. Para Alberta, esta propuesta fue recibida como una misión enviada por Dios. A pesar del dolor por sus pérdidas y dejando a su hijo Alberto a cargo de su tío Saturnino, aceptó el desafío con gran devoción. Entró en la casa de La Pureza, Can Clapers, el 23 de abril de 1870.

La Transformación de La Pureza y la Fundación de la Escuela Normal

Una vez al frente del Real Colegio de La Pureza, la nueva rectora, Madre Alberta, se dedicó de inmediato a reorganizar la institución. Su energía y visión pedagógica pronto dieron frutos. No solo dirigía, sino que también impartía clases de diversas materias, como gramática, historia y costura, demostrando su compromiso directo con la labor educativa. Bajo su dirección, el colegio recuperó rápidamente su estabilidad y el prestigio que lo había caracterizado, implementando un programa educativo de alta calidad.

El éxito de su gestión en La Pureza no pasó desapercibido. Las autoridades de Palma reconocieron su excepcional capacidad y le ofrecieron un nuevo e importante encargo: crear y dirigir la Escuela Normal de Maestras de Mallorca. Este proyecto era crucial para la formación de futuras educadoras y Alberta aceptó el reto con la seriedad y dedicación que la caracterizaban. Para ello, se preparó a fondo, cursando los estudios necesarios y obteniendo el título de Maestra Normal Superior en Barcelona, credencial indispensable para dirigir una institución de esta naturaleza. Fue oficialmente designada directora el 2 de mayo de 1872 y tomó posesión del cargo el 13 de mayo.

Nace la Congregación Pureza de María

La profunda huella que Madre Alberta dejaba en sus alumnas era evidente. Algunas de las primeras egresadas de la Escuela Normal de Maestras expresaron su deseo de permanecer trabajando junto a ella y continuar su obra educativa. Alberta, cuya vocación religiosa se había ido afianzando, vio en este deseo la oportunidad de dar una mayor solidez y permanencia a su proyecto pedagógico. Con el apoyo del vicario diocesano Tomás Rullán, decidió formar una congregación religiosa dedicada específicamente a la enseñanza.

Alberta redactó las constituciones y estatutos que darían origen a la Congregación de Religiosas de Pureza de María. El obispo diocesano dio su autorización el 19 de septiembre de 1875, fecha en la que se constituyó la primera comunidad. Esta estaba integrada por Alberta Giménez y cinco de sus colaboradoras: María Aloy, Catalina Fornés, Magdalena Frau, Dolores Guardiola y Catalina Togores. Este fue el humilde pero firme inicio de una obra que estaba destinada a crecer y trascender fronteras.

La Congregación obtuvo la aprobación canónica de sus constituciones el 2 de agosto de 1892. A partir de 1897, la Pureza de María comenzó su expansión más allá de Mallorca, donde ya contaba con centros en Manacor e Inca, abriendo su primer colegio en Valencia. El reconocimiento de la Iglesia se consolidó el 10 de mayo de 1901, cuando el Papa León XIII aprobó el instituto, dando un impulso definitivo a su misión.

Los Últimos Años y un Legado Perenne

La vida de Madre Alberta, dedicada incansablemente a la educación y a la consolidación de su congregación, también estuvo marcada por nuevos desafíos personales y profesionales. En 1908, sufrió otra dura pérdida con el fallecimiento de su hijo Alberto, quien se había casado pocos años antes. Ese mismo año, el 22 de julio de 1908, una orden ministerial la apartó de la dirección de la Escuela Normal, un hecho que afrontó con resignación. En agosto de ese año (aunque otras fuentes sitúan su renuncia como Superiora General en 1916, la información proporcionada indica 1908), debido a su delicada salud y avanzada edad, Madre Alberta renunció a su cargo de Superiora General de la congregación, renuncia que fue aceptada.

¿Quién fue la madre Alberta?
Alberta Giménez, (Pollensa, Baleares, 6 de agosto de 1837 - 21 de diciembre de 1922) fue una religiosa española, profesora y fundadora de la Congregación de Religiosas Pureza de María.

A pesar de haberse retirado de la dirección activa, su figura seguía siendo central. En 1920, al celebrarse las bodas de oro de la fundación del Real Colegio de La Pureza, recibió un merecido homenaje. Se organizó una fiesta con sus antiguas alumnas y le fue otorgada la prestigiosa Gran Cruz de Alfonso XII, un reconocimiento a su inmensa labor educativa y social. Cayetana Alberta Giménez Adrover entregó su alma a Dios el 21 de diciembre de 1922 en Palma. Sus restos descansan hoy en la capilla de la actual Casa Madre de La Pureza de María en Palma, ubicada en la calle Pureza, el mismo lugar que albergó el colegio que ella revitalizó.

La Actualidad de su Pensamiento Pedagógico

Lo que asombra del legado de Madre Alberta es la vigencia y actualidad de su pensamiento pedagógico. Su visión se fundamentaba en cuatro pilares esenciales:

  • El sistema preventivo: Enfocado en guiar y acompañar al alumno para evitar el error, fomentando un ambiente de confianza y cercanía.
  • La excelencia: Buscando siempre la máxima calidad en la formación, tanto académica como humana.
  • La pedagogía de la presencia: La importancia de la presencia atenta y cercana del educador, que acompaña y sirve de modelo.
  • El trato personalizado: Reconociendo y valorando la singularidad de cada alumno, adaptando la educación a sus necesidades individuales.

La finalidad de la obra educativa de Madre Alberta iba más allá de la instrucción; buscaba la formación integral de la persona. Su enfoque humanista, que consideraba al alumno en todas sus dimensiones, sigue siendo plenamente vigente y necesario en la sociedad actual. Su influencia no se limitó a los alumnos, sino que a través de ellos buscaba llegar a las familias y abrirse a toda la sociedad.

El Camino Hacia la Santidad

La vida de profunda fe y entrega de Madre Alberta llevó a la apertura de su proceso de beatificación. Un paso significativo se dio el 22 de marzo de 1986, cuando fue declarada venerable por el Papa Juan Pablo II, reconociendo así la heroicidad de sus virtudes cristianas. El camino hacia la beatificación continúa abierto, impulsado por testimonios de favores y posibles milagros atribuidos a su intercesión. En 2004, una comisión médica declaró que no encontraba explicación científica a la curación de Antoni Mas, un caso que él mismo atribuyó a la intercesión de Alberta Giménez. Estos hechos mantienen viva la esperanza de verla elevada a los altares.

Celebrando un Siglo de Legado: El Centenario

El año 2022 marcó un hito importante: el centenario de la muerte de Madre Alberta Giménez. La Congregación Pureza de María y toda la comunidad educativa vinculada a su obra se volcaron en la celebración de este aniversario, recordando la vida y el legado de su fundadora. Las actividades conmemorativas comenzaron en 2021, prolongándose a lo largo de 2022.

El 21 de diciembre de 2022, fecha exacta del centenario, se celebraron eucaristías en todos los colegios de la Pureza de María en España. En Bilbao, por ejemplo, la misa principal tuvo lugar en la basílica de Begoña. Entre los eventos destacados del centenario se organizó un Musical Internacional que contó con la participación de alumnos, profesores y familias de colegios de Nicaragua, Panamá, Colombia y España, un testimonio de la expansión global de su obra. Este evento tuvo lugar en Mallorca, la tierra natal de la fundadora, el 23 de abril.

Como parte de las celebraciones, se realizaron peregrinaciones y viajes significativos. Alumnos y profesores de centros Pureza realizaron peregrinaciones locales, como la caminata a Begoña en Bilbao. También se organizaron viajes a los lugares de origen de la congregación. Alumnos de Bachillerato viajaron a Italia, donde tuvieron la oportunidad de una audiencia con el Papa, y alumnos de 6º de Primaria viajaron a Mallorca para conocer de cerca las raíces de la orden y los lugares donde vivió y trabajó Madre Alberta.

Pureza de María Hoy: Una Obra Viva

La visión y el esfuerzo de Madre Alberta se materializan hoy en una vasta red educativa. Actualmente, la Congregación de Religiosas de Pureza de María cuenta con treinta obras educativas repartidas por Europa, América y África. Estos centros son un testimonio vivo del ideal de la fundadora: la formación integral de la persona, basada en los principios de su pedagogía.

Un ejemplo de esta expansión y permanencia es el colegio de la Pureza de María en Bilbao. Abrió sus puertas en 1943 con solo tres alumnas en la calle Gregorio de la Revilla. En una época en la que la mayoría de las chicas solo estudiaban hasta los 14 años para obtener la reválida, la Pureza realizó una apuesta audaz y pionera: preparar a las alumnas para que pudieran acceder a la universidad. En 1965, el colegio se trasladó a su ubicación actual, en un edificio innovador para su tiempo, con fachadas a Sabino Arana y Rodríguez Arias. Hoy, este centro acoge a más de mil alumnos y cuenta con una comunidad religiosa de once hermanas. La labor del colegio, en consonancia con el carisma fundacional, sigue siendo ofrecer una educación de vanguardia que promueva los derechos de las personas y el desarrollo integral de cada estudiante.

Hija Ilustre de Palma y Referente Educativo

El reconocimiento a la figura de Madre Alberta no se limita al ámbito religioso y educativo. El 31 de diciembre de 2005, la ciudad de Palma de Mallorca la declaró Hija Ilustre, un título que subraya su profunda conexión con la isla y su inmensa contribución a su desarrollo social y cultural a través de la educación.

¿Por qué se celebra el centenario de Madre Alberta?
La Congregación Pureza de María comenzó el curso pasado a celebrar actividades por el centenario de la muerte de la fundadora. La Madre Alberta Giménez, nacida en Mallorca en 1837, fue una audaz promotora de la mujer de su tiempo y pionera en una educación de vanguardia.

Su figura representa un modelo de mujer adelantada a su tiempo, una pedagoga innovadora y una religiosa de profunda fe. Su capacidad para transformar una institución en decadencia, fundar una escuela de formación para maestras y crear una congregación dedicada a la enseñanza, todo ello tras superar enormes pérdidas personales, la convierte en un referente de resiliencia y entrega.

Preguntas Frecuentes sobre Madre Alberta

A continuación, respondemos algunas preguntas comunes sobre la vida y obra de Madre Alberta:

¿Quién fue exactamente Madre Alberta?

Madre Alberta, cuyo nombre de pila era Cayetana Alberta Giménez Adrover, fue una destacada pedagoga española del siglo XIX y principios del XX. Es conocida por haber revitalizado el Real Colegio de La Pureza en Palma de Mallorca, fundar la Escuela Normal de Maestras de Mallorca y, sobre todo, por ser la fundadora de la Congregación de Religiosas de Pureza de María, dedicada a la educación.

¿Cuándo y dónde nació?

Nació el 7 de agosto de 1837 en Pollensa, en la isla de Mallorca, España.

¿Cuántos hijos tuvo Madre Alberta?

Madre Alberta tuvo cuatro hijos con su esposo, Francisco Civera. Sin embargo, solo uno de ellos, Alberto, sobrevivió.

¿Qué es la Congregación Pureza de María?

Es una congregación religiosa católica femenina fundada por Madre Alberta Giménez en 1875, dedicada principalmente a la educación de niños y jóvenes. Actualmente tiene colegios y obras educativas en varios países de Europa, América y África.

¿Cuál fue su principal contribución a la educación?

Su principal contribución fue la revitalización y modernización de la educación de las jóvenes en Mallorca, la formación de maestras cualificadas a través de la Escuela Normal, y la creación de una congregación que perpetuaría su modelo pedagógico basado en la formación integral y humanista de la persona.

¿Es Madre Alberta una santa?

Actualmente, Madre Alberta ha sido declarada venerable por la Iglesia Católica. Este es un paso importante en el proceso de beatificación y canonización, que reconoce la heroicidad de sus virtudes. El proceso continúa abierto, investigándose posibles milagros atribuidos a su intercesión.

¿Por qué su pedagogía sigue siendo relevante hoy?

Su pedagogía, centrada en el sistema preventivo, la excelencia, la presencia cercana del educador y el trato personalizado, aborda aspectos fundamentales del desarrollo humano que son atemporales. En un mundo en constante cambio, su enfoque en la formación integral de la persona, más allá de lo académico, mantiene su vigencia y eficacia.

Tabla Resumen: Hitos Clave en la Vida de Madre Alberta

Fecha Acontecimiento
7 de agosto de 1837 Nacimiento en Pollensa, Mallorca.
7 de abril de 1859 Matrimonio con Francisco Civera.
17 de junio de 1869 Fallecimiento de su esposo.
23 de abril de 1870 Asume la dirección del Real Colegio de La Pureza.
2 de mayo de 1872 Designada directora de la Escuela Normal de Maestras de Mallorca.
19 de septiembre de 1875 Constitución de la primera comunidad de la Congregación Pureza de María.
2 de agosto de 1892 Aprobación canónica de las constituciones de la Congregación.
10 de mayo de 1901 Aprobación pontificia de la Congregación por el Papa León XIII.
1920 Celebración del 50 aniversario de La Pureza y concesión de la Gran Cruz de Alfonso XII.
21 de diciembre de 1922 Fallecimiento en Palma.
22 de marzo de 1986 Declarada Venerable por el Papa Juan Pablo II.
31 de diciembre de 2005 Proclamada Hija Ilustre de Palma de Mallorca.
2022 Celebración del Centenario de su muerte.

En conclusión, Madre Alberta Giménez fue una mujer de fe inquebrantable y una visionaria de la educación. Superando adversidades personales inmensas, dedicó su vida a transformar la realidad educativa de su tiempo, poniendo siempre a la persona en el centro. Su legado perdura no solo en los edificios de los colegios Pureza de María alrededor del mundo, sino, y sobre todo, en el espíritu de su pedagogía, que sigue formando generaciones con el mismo ideal de excelencia humana y cristiana que ella vivió y transmitió.

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