11/04/2021
El ámbito de la educación superior en Colombia ha sido testigo de importantes transformaciones a lo largo de las décadas, especialmente en profesiones tan vitales como la odontología. Una institución que ha marcado un hito en este campo es el Colegio Odontológico Colombiano, que con el tiempo evolucionó hasta convertirse en lo que hoy conocemos como UNICOC.

La pregunta sobre cómo se llama ahora el Colegio Odontológico Colombiano surge naturalmente al rastrear la historia de la formación dental en el país. La respuesta es clara: la Institución Universitaria Colegios de Colombia, UNICOC, es la entidad que continúa el legado de aquel pionero centro educativo. Esta evolución no solo implicó un cambio de nombre, sino también una adaptación y crecimiento en respuesta a las dinámicas del sector educativo y de salud en Colombia.
De los Inicios a la Expansión: La Historia de las Facultades de Odontología
La odontología como profesión formal en Colombia tiene sus raíces a mediados del siglo XIX, pero la institucionalización de su enseñanza llegó mucho después. La primera facultad de odontología se fundó en 1932 en la Universidad Nacional de Colombia. Durante varias décadas, el número de instituciones dedicadas a formar odontólogos fue muy limitado, lo que concentraba la oferta educativa y profesional.
Hasta 1974, existían únicamente cuatro facultades de odontología en el país: la de la Universidad Nacional de Colombia (fundada en 1932), la de la Universidad de Antioquia (1941), la de la Universidad de Cartagena (1947) y la de la Pontificia Universidad Javeriana (1951). Este reducido número aseguraba, en cierta medida, un equilibrio entre la cantidad de profesionales graduados y las oportunidades laborales disponibles en ese momento.
Sin embargo, a partir de 1975, se experimentó un crecimiento significativo en la oferta educativa. Entre 1975 y 1983, se crearon ocho nuevas facultades, triplicando el número total a doce. Entre estas nuevas instituciones se encontraba el Colegio Odontológico Colombiano. Otras universidades que abrieron programas de odontología en este periodo fueron la Universidad del Valle, la Universidad Metropolitana, el Instituto de Ciencias de la Salud, la Universidad Santo Tomás, la Universidad Autónoma de Manizales, la Fundación Universitaria San Martín y la Universidad El Bosque.
Este rápido incremento en la oferta de programas de odontología continuó tras la promulgación de la Constitución de 1991 y la Ley 30 de 1992, que incorporó el precepto de autonomía universitaria. Entre 1994 y 2002, surgieron seis facultades más, elevando el total a 18. Este fenómeno de multiplicación de facultades tuvo un impacto directo en el número de egresados, generando un cambio sustancial en la relación entre la oferta de odontólogos y la demanda de servicios.
El Impacto de la Ley 100 de 1993 en el Ejercicio Profesional
Mientras la oferta educativa crecía, el contexto laboral para los odontólogos en Colombia sufría una transformación radical con la implementación de la Ley 100 de 1993. Esta ley, que reformó el Sistema Nacional de Salud, introdujo un modelo basado en la competencia y el mercado, con la creación de Entidades Promotoras de Salud (EPS) e Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS). Antes de esta ley, la práctica odontológica era predominantemente liberal, con una relación directa entre el profesional y el paciente y tarifas acordadas entre ellos.
La nueva estructura del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS) cambió las reglas del juego. Las EPS e IPS se convirtieron en los principales empleadores o contratantes de servicios odontológicos. Si bien la ley buscaba aumentar la cobertura y el acceso a los servicios de salud, tuvo consecuencias no deseadas para los profesionales. La disminución de pacientes en la consulta particular, sumada a la falta de un aumento proporcional en plazas laborales estables en las nuevas entidades del SGSSS, generó un desequilibrio.
Las condiciones de contratación se deterioraron. Empezaron a predominar figuras de flexibilización laboral y tercerización, como la contratación por prestación de servicios o a destajo. Esto significó que muchos odontólogos pasaron de tener empleos estables a contratos temporales, con bajos ingresos y sin acceso a plenas garantías laborales y de seguridad social, que debían asumir por su cuenta.
Desafíos Económicos y Laborales del Odontólogo Colombiano
La combinación del aumento exponencial de egresados y la precarización laboral derivada de la Ley 100 de 1993 generó una sobresaturación de profesionales en algunas áreas, especialmente en las ciudades principales. Esto, a su vez, presionó a la baja los ingresos promedio de los odontólogos.
Según datos mencionados en la literatura especializada, en 1989 había un odontólogo por cada 2500 habitantes, una cifra que ya en 2004 se había reducido a uno por cada mil habitantes. Esta proporción distaba considerablemente de las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud, que sugería un odontólogo por cada 3500 personas. El mercado laboral se volvió altamente competitivo.
Estudios realizados, algunos de ellos con egresados del Colegio Odontológico Colombiano (UNICOC), evidenciaron esta difícil situación. Por ejemplo, una investigación con egresados de un periodo específico (1979-1991) mostró que, aunque un alto porcentaje tenía consultorio particular, los ingresos de este no eran suficientes, obligándolos a buscar trabajo adicional, a menudo bajo contratos de prestación de servicios con ingresos que no superaban los $2.000.000 de pesos de la época. La insatisfacción con los ingresos era generalizada.
Otro estudio con egresados de posgrado (1994-2002) de la misma institución, aunque reportaba ingresos promedio más altos para los especialistas, también señalaba un alto nivel de insatisfacción, lo que sugiere que, incluso con formación avanzada, las expectativas económicas no se cumplían plenamente. La necesidad de trabajar en varios lugares para alcanzar un ingreso digno se convirtió en una realidad para muchos.
La situación contractual reflejaba esta precariedad. Mientras que antes de la Ley 100 las condiciones laborales eran más estables, estudios posteriores mostraron que un porcentaje significativo de odontólogos trabajaba bajo modalidades como la prestación de servicios (llegando a representar más del 60% según algunos datos), con las implicaciones que esto tiene en términos de ingresos netos (descuentos por retención en la fuente e ICA) y la necesidad de asumir personalmente los costos de seguridad social y pólizas de responsabilidad civil.
| Periodo | Número aproximado de Facultades de Odontología |
|---|---|
| Hasta 1974 | 4 |
| 1975 - 1983 | +8 (Total 12) |
| 1994 - 2002 | +6 (Total 18) |
| Posterior a 2002 | Incremento continuo |
Este panorama laboral y económico ha tenido un impacto directo en la calidad de vida del odontólogo colombiano. La necesidad de pluriempleo, las largas jornadas, la inestabilidad laboral y la baja remuneración generan altos niveles de estrés y afectan el bienestar personal, familiar y social de los profesionales. Conceptos como la calidad de vida laboral, que incluye aspectos objetivos (condiciones de trabajo, ingresos) y subjetivos (satisfacción, desarrollo profesional), se ven mermados en este contexto.
La sobresaturación no solo afecta los ingresos, sino que también puede incidir en la calidad de la atención, ya que las tarifas bajas ofrecidas por algunas entidades de salud pueden limitar los recursos (tiempo, materiales de calidad) que el profesional puede dedicar a cada paciente. La relación odontólogo-paciente, que antes era más directa, ahora está mediada por terceros (EPS, IPS), lo que puede afectar la percepción del rol del odontólogo, a veces reducido a un simple prestador de servicios bajo condiciones dictadas por otros actores del sistema.
El Rol de UNICOC en la Formación del Futuro Odontólogo
En este complejo escenario, instituciones como UNICOC, heredera del legado del Colegio Odontológico Colombiano, juegan un papel crucial. Su misión es formar profesionales de la odontología capaces de enfrentar los desafíos actuales y futuros del sector. Esto implica no solo proporcionar una sólida formación clínica y científica, sino también preparar a los estudiantes para un mercado laboral dinámico y, a menudo, adverso.
La formación en áreas como la gestión empresarial, la mercadotecnia de servicios de salud y la comprensión del contexto socioeconómico y legal del país se vuelve cada vez más relevante. La capacidad de adaptación, la búsqueda de nichos de mercado (como las especializaciones no cubiertas por el plan de beneficios) y la promoción de la salud oral como una necesidad básica son habilidades esenciales para los nuevos egresados.
UNICOC, al igual que otras facultades de odontología, tiene la responsabilidad de reflexionar sobre cómo su currículo y su enfoque formativo pueden empoderar a los futuros odontólogos para navegar con éxito en este entorno. La investigación sobre la situación laboral y la calidad de vida de los egresados, como la que se ha realizado utilizando los repositorios de la biblioteca de UNICOC, es fundamental para comprender la realidad y ajustar los programas académicos en consecuencia.
Preguntas Frecuentes
¿Cómo se llama ahora el Colegio Odontológico Colombiano?
Actualmente, la institución que continúa el legado del Colegio Odontológico Colombiano es la Institución Universitaria Colegios de Colombia, conocida como UNICOC.
¿Por qué cambió la situación laboral de los odontólogos en Colombia?
Principalmente debido a dos factores: el aumento significativo en el número de facultades de odontología y egresados a partir de los años 70 y 90, y la reforma del sistema de salud con la Ley 100 de 1993, que introdujo un modelo de mercado que llevó a la precarización y flexibilización de las condiciones contractuales.
¿Cuáles son los tipos de contrato más comunes para los odontólogos en Colombia hoy en día?
Aunque existen contratos a término indefinido o definido, la modalidad más prevalente es la contratación por prestación de servicios, especialmente en el sector que trabaja con las entidades del SGSSS (EPS e IPS).
¿Cuánto gana un odontólogo en Colombia?
Según estudios históricos (mencionados en el texto fuente, con datos de 2012-2014), el ingreso promedio de un odontólogo general era bajo en relación con los costos de formación y la responsabilidad profesional, rondando las 2.9 veces el salario mínimo legal mensual vigente de esos años. La situación puede variar significativamente dependiendo del tipo de contrato, la experiencia, la especialización y la ubicación geográfica.
¿La sobresaturación de odontólogos afecta la calidad de la atención?
Existe una preocupación de que las bajas tarifas y las condiciones laborales precarias puedan limitar los recursos (tiempo, materiales) que el profesional puede dedicar a cada paciente, impactando potencialmente la calidad de la atención, aunque se requiere más investigación para establecer esta relación de forma concluyente.
| Tipo de Contrato (Según estudios históricos) | Porcentaje aproximado |
|---|---|
| Contrato a término indefinido | 16.2% |
| Contrato a término definido | 14.7% |
| Contrato por prestación de servicios | 63.2% |
La situación de la odontología en Colombia es un reflejo de las complejas interacciones entre la educación, las políticas de salud y las dinámicas del mercado laboral. UNICOC, como institución formadora, sigue siendo un actor clave en la preparación de profesionales que deben enfrentar esta realidad, adaptándose y buscando formas de dignificar el ejercicio de una profesión esencial para la salud pública.
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