03/01/2018
La búsqueda del centro educativo con mayor solera en una ciudad como Zaragoza nos lleva a instituciones con profundas raíces históricas. Si bien la Universidad de Zaragoza, fundada en 1583, ostenta un lugar preeminente por su antigüedad, dentro de su estructura y evolución ha surgido una entidad que reclama un título particular y significativo: el de ser el Colegio Mayor Universitario más antiguo de España. Hablamos del Colegio Mayor Universitario Pedro Cerbuna, una institución que no solo ha albergado a generaciones de estudiantes, sino que también ha sido testigo y protagonista de importantes momentos históricos y culturales de la ciudad y del país.

Fundado oficialmente en el curso 1924-1925 por la propia Universidad de Zaragoza, el Colegio Mayor Pedro Cerbuna tiene una historia rica y compleja, marcada por diferentes etapas, sedes y adaptaciones a los tiempos. Su nombre rinde homenaje a Don Pedro Cerbuna, figura clave en la creación de la Universidad zaragozana en el siglo XVI. Aunque la residencia universitaria comenzó su andadura a principios del siglo XX, su vínculo con la universidad es indisoluble y se remonta a aquel acto fundacional de 1583.
- Los Orígenes: La Residencia Universitaria de Zaragoza (1924-1936)
- Los Primeros Años Tras la Guerra (1939-1950)
- La Sede Definitiva: Años 50
- Décadas de Actividad y Cambio: Los Años 60 y 70
- Hacia la Democracia y la Mixticidad: Los Años 80 y 90
- El Siglo XXI: Adaptación y Desafíos Actuales
- Más Allá del Estudio: La Vida Colegial
- Preguntas Frecuentes sobre el CMU Pedro Cerbuna
Los Orígenes: La Residencia Universitaria de Zaragoza (1924-1936)
La historia del CMU Pedro Cerbuna arranca con la creación de la Residencia de Estudiantes de la Universidad de Zaragoza. Esta iniciativa comenzó a funcionar en el curso académico 1924-1925 y fue inaugurada oficialmente el 26 de febrero de 1925, con la presencia del Rey Alfonso XIII. Posteriormente, adoptaría el nombre de "Colegio mayor del fundador Don Pedro Cerbuna", honrando así al mecenas de la Universidad.
En sus inicios, la Residencia estuvo ubicada en el paseo de Ruiseñores, número 23. No era un edificio menor; constaba de tres plantas y ofrecía 37 plazas para estudiantes, con dormitorios y cuartos de aseo. Además, disponía de espacios comunes como sala de visitas, sala de recreo, aula de idiomas, comedor, biblioteca, salón de actos y capilla. Pensando en la vida más allá del estudio, se dotó de diversas instalaciones deportivas y de recreo: campos de fútbol y tenis, frontón, gimnasio y piscina.
La dirección en esta primera etapa estuvo a cargo de Miguel Allué (1924-1927) y, posteriormente, de Carlos Riba García (1929-1936). La Residencia se regía por un patronato que incluía al rector, decanos, catedráticos y otros miembros relevantes de la Universidad. Se convirtió rápidamente en un punto de encuentro cultural y social, organizando numerosas actividades y siendo lugar de visita para estudiantes y antiguos alumnos. Esta prometedora etapa se vio truncada por el inicio de la Guerra Civil, que forzó su clausura hasta 1939.
Los Primeros Años Tras la Guerra (1939-1950)
Tras el conflicto bélico, la Universidad de Zaragoza reanudó su actividad en septiembre de 1939, pero la Residencia de Ruiseñores no reabrió sus puertas. El Colegio Mayor Pedro Cerbuna inició una nueva etapa en una segunda sede, situada en la Gran Vía (actualmente paseo Fernando el Católico, n.º 2). En esta ocasión, cuatro pisos alojaban a un centenar de estudiantes, marcando un cambio en la escala y el tipo de instalaciones.
A pesar de las limitaciones espaciales comparadas con la sede original, la vida cultural y académica siguió siendo vibrante. Destacaron actividades como la Tertulia Literaria, que acogió a figuras como Gerardo Diego, Carmen Conde y José María Pemán, y la Tertulia Musical, que incluso formó un coro con sesenta colegiales. Nació también la Revista Cerbuna en 1945-1946, reflejo del dinamismo intelectual del centro. Se organizaron recitales, conciertos, premios literarios y colaboraciones con la prensa local.
La organización y dirección del Colegio en estos años 40 se regía por la Ley de Ordenación Universitaria. Fernando Solano Costa, profesor de Historia Moderna, fue el director, acompañado por Pedro Altabella como subdirector y capellán. Ya en esta época surgió la idea de formar una Asociación de exalumnos, buscando mantener el vínculo entre generaciones.
La Sede Definitiva: Años 50
El curso 1950-1951 marcó el inicio de la construcción de la sede que el CMU Pedro Cerbuna ocupa en la actualidad. El emplazamiento elegido fue la Ciudad Universitaria, en el Campus de San Francisco, frente a las antiguas instalaciones de la Sociedad Hípica Militar.
La inauguración de este nuevo y definitivo hogar tuvo lugar el 22 de abril de 1951, con la presencia del ministro de Educación Nacional de la época. Este traslado a un edificio diseñado específicamente para su función permitió un desarrollo más amplio de la vida colegial y académica.
Durante esta década, la dirección del Colegio pasó a manos de Nicolás Ramiro Rico, catedrático de derecho político, quien imprimió un cambio significativo en el estilo de gestión, orientándose hacia una mayor liberalización y flexibilidad. Este período sentó las bases para el crecimiento y la consolidación del Colegio en su ubicación actual.
Décadas de Actividad y Cambio: Los Años 60 y 70
Los años 60 y 70 fueron décadas de intensa actividad y, especialmente en la segunda de ellas, de profundos cambios sociales y políticos que afectaron directamente la vida universitaria y colegial. Bajo la dirección de Pascual López Lorenzo (1957-1964), catedrático de farmacología, el abanico de actividades se amplió notablemente, con un énfasis particular en las musicales. Grupos y montajes propios animaban la vida diaria. También fue un tiempo de acogida para numerosos estudiantes procedentes de Perú y Colombia, muchos de los cuales estudiaron Medicina y posteriormente ejercieron en España. La relación con otros centros universitarios, como el Colegio femenino de Teresianas, también formó parte de la dinámica social de la época.
La cultura encontró otras vías de expresión. El doctor Eduardo Gálvez, profesor de la Facultad de Ciencias, impulsó una escuela de aficionados a la papiroflexia, cuyas obras aún se exhiben en el Colegio. Las vitrinas del Cerbuna son hoy testigo de esta singular actividad. El tiempo libre se distribuía entre el estudio y la frecuentación de bares cercanos, reflejo de la vida cotidiana de los estudiantes de entonces.
Los años 70 trajeron consigo la efervescencia de los cambios políticos y sociales que se gestaban en la Universidad española desde finales de los sesenta. La vida en el Colegio se vio afectada por esta atmósfera de demanda de participación y cambio, que a veces derivó en enfrentamientos con las fuerzas del orden. Directores como Celso Gutiérrez Losa (1965-1971) recordaban la alteración de la armonía colegial por factores externos.
A pesar de las tensiones, la actividad interna no cesó. Se realizaron importantes modificaciones en el edificio: se abrió un bar en el sótano (posteriormente trasladado), se instaló un gimnasio, una sala de música y se modernizó el salón de actos. Las actividades culturales se volvieron un vehículo para la expresión y la protesta: conferencias, coloquios sobre política, recitales de canción protesta con artistas como José Antonio Labordeta, Joaquín Carbonell o La Bullonera (a menudo enfrentando censura), teatro y la revista mural satírica "La Carraca".
La Sección de Papiroflexia y la Tuna del Colegio, presentada en 1966, continuaron activas. Se iniciaron sesiones cinematográficas gratuitas que darían paso al Cine-Club. En 1968, coincidiendo con las Bodas de Plata del Colegio, se materializó la Asociación de Antiguos Colegiales del Cerbuna.
José Cerezo Mir (1971-1974) y José Luis Viviente Mateu (1974-1981) continuaron la labor directiva en esta década. Se organizaron exposiciones de arte de primer nivel, con obras de artistas aragoneses de renombre. El Cine-Club se inauguró oficialmente en 1973. La Sección de fotografía alcanzó un gran prestigio. Se crearon nuevas instalaciones como apartamentos para profesores y se implementó el autoservicio en el comedor. La época de Viviente Mateu se caracterizó por la intensa actividad del Consejo Colegial o "Sanedrín", un órgano participativo que permitía a los colegiales influir en la gestión del centro.
Hacia la Democracia y la Mixticidad: Los Años 80 y 90
La transición política en España se reflejó en el Colegio Mayor Pedro Cerbuna. Bajo la dirección de Joaquín Lomba Fuentes (1981-1983), se inició la redacción de nuevos estatutos, buscando una mayor participación de los colegiales. Un punto clave de este borrador era la propuesta de que el director fuera elegido por el propio Colegio y no designado directamente por el Rector. Aunque la elección directa no se implementó de inmediato en la forma propuesta, los consejos colegiales ganaron peso, participando en decisiones sobre organización, actividades, reformas y admisiones.
Los nuevos estatutos fueron elaborados definitivamente en este período. Se gestionó también la incorporación del personal de servicios a la plantilla de la Universidad. Una reforma importante afectó al comedor, ampliándolo para poder ofrecer servicio no solo a los residentes del Cerbuna, sino también a las colegialas del Santa Isabel y al profesorado universitario, convirtiéndose en un comedor universitario de referencia. Se duplicó el espacio y se aisló el autoservicio.
Uno de los cambios más trascendentales en la historia del Colegio ocurrió en el curso 1988-1989: el Cerbuna se convirtió en mixto, acogiendo a las dos primeras mujeres tras 64 años de ser un centro exclusivamente masculino. Esteban Varela Mateos (1984-1989), director en ese momento, recordaba en sus memorias los desafíos de esta transición, incluyendo la gestión de las novatadas.
Los años 90 vieron la aprobación de los Estatutos en 1991, bajo la dirección de Manuel Calvo (1989-1995). Le sucedieron Fernando López Ramón (1995-1997) y Ángel Pueyo Campos (1997-1999). Se celebró el 75 aniversario de la fundación con diversos actos. El Cineclub Cerbuna se consolidó y se organizaron concursos (como el Zerburrock), afianzando al Colegio como un referente cultural en la vida universitaria y en Zaragoza.
El Siglo XXI: Adaptación y Desafíos Actuales
Con el inicio del nuevo milenio, el Colegio Mayor Pedro Cerbuna continuó su trayectoria, adaptándose a las nuevas tecnologías y sensibilidades. José Luis Múzquiz asumió la dirección a finales de los 90 y la mantuvo durante varios años. Un hito importante en 2002 fue la tan esperada conexión de red en todas las habitaciones, fundamental para la vida académica en la era digital. El Colegio también mostró una creciente implicación en temas de ecología en estos años.
En la actualidad, desde el curso 2021-2022, la dirección está a cargo de Natalia Sobradiel Sierra. La vida colegial mantiene el dinamismo y la actividad que han caracterizado al centro a lo largo de sus más de 90 años. Numerosas y variadas actividades siguen involucrando a los colegiales, tanto hombres como mujeres, creando una experiencia que, según muchos, se transforma en un suspiro por lo rápido que pasa.
Recientemente, el Colegio ha enfrentado un desafío significativo relacionado con el servicio de comedor. A principios del curso 2023-2024, se notificó a los colegiales la inminente suspensión del servicio de pensión completa a partir del 1 de febrero de 2024. Esta situación, comunicada en una asamblea extraordinaria, se debió a que el concurso público convocado por la Universidad para contratar el servicio quedó desierto. Los colegiales, a través de asambleas y manifestaciones, exigieron soluciones y explicaciones a las autoridades universitarias.
Tras negociaciones, la Universidad acordó la devolución total de la cuota de comedor y una reducción en el precio base de la habitación para compensar los gastos de alimentación. Paralelamente, se puso en marcha un nuevo proceso de licitación con condiciones mejoradas. Finalmente, a mediados de marzo de 2024, se seleccionó una empresa para reanudar el servicio de pensión completa hasta el curso 2026. Este episodio reciente subraya la importancia de los servicios básicos en la vida colegial y la capacidad de movilización de la comunidad del Cerbuna para defender sus intereses.
Más Allá del Estudio: La Vida Colegial
El Colegio Mayor Universitario Pedro Cerbuna no es solo un lugar de residencia y estudio; es un espacio donde se forjan amistades, se desarrollan habilidades y se amplían horizontes. La intensa vida colegial, con su amplia oferta de actividades culturales, deportivas y de ocio, complementa la formación académica y contribuye al desarrollo integral de los estudiantes. Desde las históricas tertulias literarias y musicales hasta los modernos cine-clubs, concursos y secciones como la de papiroflexia o fotografía que alcanzaron prestigio nacional, el Cerbuna ha sido un hervidero de creatividad y participación.
La convivencia en un entorno comunitario, la participación en la gestión del centro a través de órganos como el Consejo Colegial, y la oportunidad de interactuar con estudiantes de diversas carreras y procedencias (incluyendo una notable presencia internacional a lo largo de su historia) son aspectos clave de la experiencia "cerbuna". A pesar de los cambios y desafíos, la esencia de la vida en el Colegio Mayor Pedro Cerbuna sigue siendo la de un espacio de crecimiento personal y colectivo, profundamente arraigado en la historia de la Universidad de Zaragoza y de la ciudad.
Preguntas Frecuentes sobre el CMU Pedro Cerbuna
Aquí respondemos a algunas de las preguntas más comunes sobre esta histórica institución:
¿Es el Colegio Mayor Pedro Cerbuna el colegio más antiguo de Zaragoza?
Según la información disponible, el Colegio Mayor Universitario Pedro Cerbuna es reconocido como el Colegio Mayor más antiguo de España. Fue fundado como Residencia Universitaria en 1924-1925 por la Universidad de Zaragoza (fundada en 1583). Si bien existen otras instituciones educativas con mucha historia en Zaragoza, el Cerbuna ostenta este título específico dentro de la categoría de Colegios Mayores Universitarios.
¿Cuándo se fundó el Colegio Mayor Pedro Cerbuna?
Sus orígenes se remontan al curso 1924-1925, con la creación de la Residencia de Estudiantes de la Universidad de Zaragoza. Fue inaugurado oficialmente el 26 de febrero de 1925.
¿Es un colegio solo para hombres?
No. Aunque inicialmente fue un centro masculino, el Colegio Mayor Pedro Cerbuna se convirtió en un colegio mixto en el curso 1988-1989.
¿Dónde se encuentra actualmente el CMU Pedro Cerbuna?
Su sede definitiva y actual se encuentra en la Ciudad Universitaria de Zaragoza, dentro del Campus de San Francisco.
¿Cuántos estudiantes puede albergar?
Tiene capacidad para 260 alumnos y 15 graduados en habitaciones individuales, además de 7 apartamentos para profesores e invitados.
¿Qué tipo de actividades se realizan en el Colegio?
El Cerbuna es conocido por su intensa vida cultural. Se organizan conferencias, tertulias, conciertos, exposiciones, cine-club, concursos, actividades deportivas y lúdicas, fomentando la participación y el desarrollo integral de los colegiales.
La historia del Colegio Mayor Universitario Pedro Cerbuna es la historia de una institución que ha sabido adaptarse, evolucionar y mantener su relevancia a lo largo de un siglo, ofreciendo un espacio de formación y convivencia que trasciende lo puramente académico y se integra plenamente en la vida universitaria y social de Zaragoza.
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