11/11/2021
La historia del Colegio Calasanz en Chile está intrínsecamente ligada a la labor educativa de la Congregación de los Padres Escolapios, una venerable orden religiosa con más de cuatro siglos de dedicación a la enseñanza. Fundada en Roma por San José de Calasanz, la misión principal de los Escolapios ha sido siempre la difusión de la "Piedad y Letras", combinando la formación espiritual con la excelencia académica para niños y jóvenes.

La presencia de los religiosos de las "Escuelas Pías" en Chile se remonta a 1886. Su llegada fue a petición expresa del Arzobispo de Concepción, quien solicitó su ayuda para impulsar la educación cristiana en la región. Inicialmente, los Escolapios asumieron la responsabilidad tanto de la educación como del Santuario y la Parroquia de Yumbel, sentando las bases de su compromiso con la comunidad chilena.
El primer colegio escolapio fundado en suelo chileno se estableció en Concepción en el año 1890. Esta institución pionera se dedicó a impartir la filosofía educativa de la orden, pero lamentablemente, su historia fue truncada por el devastador terremoto de Chillán en 1939, que causó su destrucción.
Paralelamente a su labor en el sur, los Escolapios expandieron su presencia en otras zonas del país. En 1888, se hicieron cargo de un colegio en Copiapó, llevando su modelo educativo al norte de Chile. Poco después, en 1896, asumieron la dirección de la "Casa de Huérfanos de Providencia" en Santiago, consolidando su presencia en la capital.
Desde esta base en Santiago, surgió la iniciativa para construir una institución educativa de mayor envergadura. Así nació el Colegio Hispano Americano, ubicado estratégicamente en la calle Carmen esquina Porvenir. Este colegio fue inaugurado en 1917 y se convirtió en un referente de la educación escolapia en la capital durante varias décadas.
A mediados del siglo XX, surgió la necesidad de expandir la presencia escolapia en Santiago, particularmente en la comuna de Ñuñoa, una zona en crecimiento que carecía de colegios religiosos masculinos en ese momento. Para atender esta demanda, en 1950, se decidió abrir un nuevo colegio en esta comuna. Mientras se buscaba una ubicación definitiva, se arrendó una casa en la calle Dublé Almeyda 3639 para iniciar un anexo, sirviendo como punto de partida para el futuro Colegio Calasanz en Ñuñoa.
El año 1951 marcó la apertura oficial del nuevo Colegio Calasanz en la calle Dublé Almeyda. La respuesta de la comunidad fue positiva, iniciando actividades con una matrícula de 112 alumnos. El rápido crecimiento de la matrícula superó las capacidades iniciales del anexo, lo que llevó a la necesidad de buscar un espacio más amplio. En 1955, se arrendó un nuevo local cercano, ubicado en la calle Dr. Johow 250, para acomodar al creciente número de estudiantes.
La búsqueda de una sede definitiva para el colegio fue una prioridad durante todo el año 1951. Los padres y religiosos trabajaron arduamente para encontrar un terreno que permitiera establecer la institución de forma permanente y proyectar su crecimiento a largo plazo. Finalmente, en 1957, se logró la adquisición de un terreno de 10.000 m2 en la calle Montenegro 661, el cual se convertiría en el hogar definitivo del Colegio Calasanz.
El 14 de septiembre de 1957 fue un día significativo, al recibir las llaves de la propiedad en Montenegro. El traslado a la nueva residencia se concretó el 16 de diciembre de ese mismo año. Con la nueva sede, el Colegio Calasanz se declaró oficialmente independiente del Hispano Americano y comenzó una nueva etapa. El Padre Felipe fue nombrado como el primer Rector de esta nueva comunidad en Montenegro.
Bajo la nueva dirección y con las amplias instalaciones, el colegio experimentó un notable crecimiento. La matrícula aumentó significativamente, alcanzando los 620 alumnos, cubriendo todas las preparatorias y humanidades. Esto consolidó al Colegio Calasanz como una institución educativa de relevancia en Ñuñoa.
La dirección del colegio ha pasado por las manos de varios religiosos y, más recientemente, laicos comprometidos con el proyecto educativo escolapio. Uno de los rectores más influyentes en la historia del colegio fue el Padre José Goyena, quien estuvo al mando en dos períodos clave: de 1962 a 1967 y nuevamente por dos períodos posteriores.
Durante su primer período como Rector, el Padre José Goyena impulsó la construcción de gran parte de la estructura que hoy caracteriza al Colegio Calasanz. Las edificaciones se extendieron alrededor de la casa patronal del terreno, y tanto alumnos como apoderados fueron testigos del crecimiento físico de "su colegio". Estos años también fueron notables por el destacado desempeño del colegio en actividades deportivas, especialmente en fútbol. Sin embargo, el primer gran triunfo deportivo se obtuvo en vóleibol, bajo la experta dirección del entrenador Padre Jesús García.
La comunidad escolar enfrentó un duro desafío con el terremoto de marzo de 1965, que afectó las instalaciones. No obstante, la solidaridad y el esfuerzo conjunto de toda la comunidad permitieron que el colegio se recuperara rápidamente, demostrando la resiliencia y el espíritu de unidad que lo caracterizan.
Entre 1967 y 1970, el Padre Jesús Pardo asumió la dirección del colegio. Durante su gestión, se enfocó en mejorar la infraestructura académica, impulsando la construcción de los primeros laboratorios, fundamentales para la enseñanza de las ciencias.
En 1970, el Padre Francisco Javier Pértica se hizo cargo de la dirección. Aunque su período inicial fue breve, ya que fue llamado a desempeñar funciones en Roma, su influencia en la orden era notable. El Padre Pardo completó el período directorial tras la partida del Padre Pértica. El Padre Pardo falleció posteriormente en 1982 en las dependencias del colegio, dejando un legado de servicio.
El Padre Goyena regresó a la dirección del Colegio Calasanz entre 1974 y 1977. Durante este segundo período, continuó con el desarrollo de la infraestructura, enfocándose en la construcción del nuevo pabellón destinado a la Educación Básica, respondiendo a las necesidades de crecimiento del alumnado más joven.
De 1978 a 1985, el Padre José Unanua tomó las riendas del colegio, marcando una etapa de apertura a nuevos horizontes y cambios significativos. Impulsó transformaciones tanto en la actitud del profesorado como en las exigencias académicas, buscando elevar la calidad de la educación escolapia. Durante su dirección, se llevaron a cabo importantes proyectos de construcción, incluyendo la capilla del colegio, nuevos laboratorios, los camarines y el pabellón que alberga a los alumnos de primero a sexto básico, consolidando una infraestructura moderna y funcional.
Cuando el Padre José Unanua fue requerido para ocupar un cargo de importancia en Venezuela, el Padre Alfredo Calvo asumió la dirección del colegio, asegurando la continuidad del proyecto educativo.
El Padre Javier Pértica volvió a ser Director del colegio por un extenso período, de 1988 a 1999. Su retorno trajo consigo una vasta experiencia y un profundo conocimiento de la Orden Escolapia a nivel global, lo que le permitió liderar una etapa de gran transformación.
Durante este período, el Colegio Calasanz experimentó un notable avance en su infraestructura, modernizando y ampliando sus instalaciones. Además, se realizó una fuerte apuesta por la tecnología como herramienta para mejorar los procesos educativos y administrativos. Un cambio organizacional trascendental fue la separación de los cargos de Director del Colegio y Rector de la comunidad religiosa. Esta decisión estratégica abrió las puertas a la participación de laicos comprometidos en roles directivos, enriqueciendo la gestión institucional con diversas perspectivas profesionales.
El año 2000 marcó un hito al asumir la dirección del colegio el Sr. José Aravena González, siendo uno de los primeros directores laicos. Durante su gestión, se puso énfasis en ahondar en las raíces de la nacionalidad chilena, promoviendo los valores patrios y la identidad cultural. Asimismo, se trabajó intensamente en la adecuación académica del colegio frente a los cambios en el sistema de selección universitaria, preparándose para la nueva Prueba de Selección Universitaria (PSU).
Continuando con la tendencia de liderazgo laico, en 2011, la Sra. Carolina Bello Pérez hizo historia al convertirse en la primera mujer en ocupar el cargo de Directora del Colegio Calasanz, rompiendo paradigmas y abriendo un nuevo capítulo en la dirección institucional.
La sucesión en la dirección continuó con la Sra. María Beatriz Yáñez Castaño, quien asumió el cargo en 2016. Con su llegada, el Colegio Calasanz siguió adelante con su misión educativa, basándose en la rica historia y los valores heredados de San José de Calasanz y los Escolapios, proyectando el futuro de la institución.
Según la información histórica proporcionada, la última persona mencionada en el cargo de Directora del Colegio Calasanz es la Sra. María Beatriz Yáñez Castaño, quien asumió dicha responsabilidad en el año 2016. La información no detalla si ha habido cambios posteriores a esa fecha.
Cronología de Directores y Rectores (Según Información Proporcionada)
| Nombre | Cargo | Período(s) Mencionado(s) | Hitos Destacados (Según Texto) |
|---|---|---|---|
| P. Felipe | Primer Rector (en Montenegro) | Desde 1957 | Declaración de independencia del Hispano Americano. |
| P. José Goyena | Rector/Director | 1962-1967 y posteriormente por dos períodos. | Construcción de estructura principal, énfasis deportivo (fútbol, vóleibol), recuperación post-terremoto 1965, construcción pabellón Básica (1974-1977). |
| P. Jesús Pardo | Director | 1967-1970 y completó período posterior. | Construcción primeros laboratorios. |
| P. Francisco Javier Pértica | Director | Inició en 1970 (período breve), y 1988-1999. | Primer período interrumpido, segundo período con salto en infraestructura y tecnología, separación de cargos Director/Rector. |
| P. José Unanua | Director | 1978-1985 | Apertura a nuevos horizontes, cambios en actitud y exigencia, construcción de capilla, nuevos laboratorios, camarines, pabellón 1°-6° básico. |
| P. Alfredo Calvo | Director | Asumió tras P. Unanua. | Aseguró continuidad tras partida de P. Unanua a Venezuela. |
| Sr. José Aravena González | Director | Desde 2000 | Énfasis en identidad chilena, adecuación académica para PSU. |
| Sra. Carolina Bello Pérez | Directora | Desde 2011 | Primera mujer en el cargo. |
| Sra. María Beatriz Yáñez Castaño | Directora | Asumió en 2016 | Continúa la historia educacional del colegio. |
Preguntas Frecuentes sobre el Colegio Calasanz
¿Quién fundó la orden religiosa a la que pertenece el Colegio Calasanz?
La orden de los Padres Escolapios fue fundada por San José de Calasanz en Roma.
¿Cuándo llegaron los Padres Escolapios a Chile?
Llegaron a Chile en el año 1886 a petición del Arzobispo de Concepción.
¿Cuándo se fundó el Colegio Calasanz en la comuna de Ñuñoa?
El colegio inició sus actividades en Ñuñoa en 1951 en una sede provisoria.
¿Cuándo se trasladó el Colegio Calasanz a su sede definitiva en Montenegro?
El traslado a la propiedad en la calle Montenegro 661 se realizó en diciembre de 1957.
¿Quién fue el primer Rector del Colegio Calasanz una vez establecido en Montenegro?
El Padre Felipe fue nombrado el primer Rector en la sede de Montenegro.
¿Quién fue la primera mujer en ocupar el cargo de Directora del colegio?
La Sra. Carolina Bello Pérez fue la primera mujer Directora, asumiendo en 2011.
Según la información proporcionada, ¿quién es el director o directora del Colegio Calasanz?
Según la información histórica brindada, la última persona mencionada que asumió el cargo de Directora fue la Sra. María Beatriz Yáñez Castaño, en el año 2016.
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