¿Cuáles son los objetivos de la escuela secundaria?

Escuelas Objetivo y No Objetivo en el Empleo

04/08/2019

En el competitivo mundo del reclutamiento profesional, especialmente en sectores de alta demanda como la banca de inversión, las finanzas, la consultoría y el derecho, existe un fenómeno bien conocido aunque no siempre abiertamente discutido: la distinción entre escuelas o universidades objetivo y no objetivo. Esta clasificación, aunque informal, tiene un impacto significativo en las oportunidades laborales a las que acceden los recién graduados. Comprender esta dinámica es crucial tanto para estudiantes que eligen dónde estudiar como para profesionales que buscan ingresar a estas industrias.

¿Qué son las escuelas objetivo y las no objetivo?
Una escuela también suele considerarse un objetivo cuando un gran número de empresas de la City o de Wall Street realizan una convocatoria de reclutamiento en el campus ("OCR"). La condición de una escuela como objetivo puede variar ligeramente según el sector, la empresa y la región, pero en general se divide en escuelas objetivo, semiobjetivo y no objetivo .
Índice de Contenido

¿Qué son las Escuelas Objetivo?

El término "escuela objetivo" (o "target school" en inglés) se refiere a aquellas universidades de las cuales las firmas e instituciones más prestigiosas en sectores como la banca, las finanzas, la consultoría y el derecho reclutan activamente nuevo talento. Estas instituciones son, con frecuencia, universidades de gran prestigio académico y reputación. La característica principal de una escuela objetivo es que envía un número considerable de sus graduados a estas firmas cada año y, por lo tanto, cuenta con amplias y sólidas redes de exalumnos trabajando dentro de la industria.

Además del prestigio y la red de contactos, un factor clave para que una universidad sea considerada objetivo es la frecuencia y escala con la que las firmas de Wall Street o la City de Londres (y otros centros financieros globales) llevan a cabo actividades de reclutamiento en el campus (conocido como "On-Campus Recruiting" o OCR). Esto significa que las empresas organizan eventos, entrevistas y presentaciones directamente en la universidad, facilitando el acceso de sus estudiantes a las oportunidades laborales.

Es importante notar que el estatus de una escuela como objetivo puede variar ligeramente dependiendo de la industria específica, la firma en particular e incluso la región geográfica. Sin embargo, en líneas generales, las universidades suelen categorizarse en escuelas objetivo, semi-objetivo y no objetivo, reflejando diferentes niveles de atención por parte de los reclutadores de élite.

Los Criterios Detrás de la Selección de Escuelas

La decisión de qué universidades incluir en su lista de escuelas objetivo no es arbitraria para estas firmas. Existe un consenso en la industria, respaldado por extensa investigación sobre el elitismo credencial en el mercado laboral de graduados, de que las firmas típicamente identifican entre diez y veinte "escuelas objetivo" principales. La base de esta lista se centra comúnmente en el prestigio y la selectividad de la universidad.

Los responsables de recursos humanos y los socios a cargo del reclutamiento a menudo se basan en entendimientos culturales compartidos sobre la calidad y el rigor académico de instituciones particulares. Esta práctica está influenciada por la creencia de que estas universidades atraen y forman a los estudiantes "mejores y más brillantes".

Una perspectiva interesante es la señalada por Karen Ho, quien argumenta que el enfoque de las firmas en reclutar a los supuestamente "mejores y más brillantes" se centra menos en habilidades técnicas específicas, antecedentes financieros o habilidades bancarias particulares. En cambio, los reclutadores priorizan la selección de graduados de escuelas de élite que se alinean con el capital cultural y el prestigio deseado por la firma. La decisión de asignar a los graduados a roles de alto perfil, especialmente en las áreas de front office de grandes instituciones financieras, está influenciada en parte por si el candidato posee un título de una institución prestigiosa, sirviendo esto como un indicador de si el candidato se ajusta a la uniformidad cultural de la empresa.

Esta dinámica crea, según Ho, una conexión que se refuerza a sí misma entre las universidades de élite (como la Ivy League en EE. UU.) y el mercado financiero. Las firmas justifican su confianza en las perspectivas de mercado y las transacciones propuestas por sus empleados argumentando que, dado que emplean a los individuos más talentosos y capaces (provenientes de estas escuelas), sus juicios deben ser confiables.

El Proceso de Reclutamiento Diferenciado

La forma en que las firmas manejan las solicitudes de empleo varía significativamente entre los candidatos de escuelas objetivo y no objetivo. Si bien las firmas de Wall Street y la City a menudo aceptan currículums de estudiantes de universidades fuera de su lista designada de "objetivo", estas solicitudes suelen ser colocadas en un "stream separado" o "flujo separado". Esto implica que no reciben el mismo nivel de consideración que las solicitudes provenientes de escuelas objetivo.

En muchas firmas, los solicitantes de instituciones no objetivo suelen ser pasados por alto, a menos que cuenten con una referencia interna sólida dentro de la firma o si el grupo de candidatos de escuelas objetivo se ha agotado por completo. A veces, la consideración hacia los candidatos de escuelas no objetivo puede surgir por empatía del personal de recursos humanos, pero no es la norma.

Lauren A. Rivera ilustra esta realidad con una cita impactante: "Lo encontrarás cuando vayas a ferias de empleo o algo así y, sabes, alguien aparecerá y dirá, sabes, 'Hola, no fui a HBS (Harvard Business School) pero, sabes, soy ingeniero en el MIT y me enteré de esta feria, y quería venir a conocerlos en la ciudad de Nueva York.' Dios lo bendiga por el esfuerzo pero, sabes, simplemente no va a funcionar. Quiero decir, nunca se sabe, pero por nuestra experiencia simplemente no tenemos los recursos. No le damos a esa persona la misma oportunidad porque todos tenemos trabajos diarios." Esta cita subraya la dificultad práctica que enfrentan los reclutadores para dedicar tiempo y recursos a evaluar candidatos fuera de sus canales establecidos, incluso si provienen de otras instituciones de renombre.

Rivera también destaca que estos procesos de selección restrictivos se aplican incluso a estudiantes de universidades que, si bien son consideradas "de élite" por expertos del mercado laboral y rankings universitarios, no están incluidas en la lista de reclutamiento de una firma particular. Esto refuerza la idea de que la clasificación de "objetivo" es específica de cada firma y no universal.

La Conciencia de los Estudiantes

Los estudiantes están muy conscientes de este fenómeno. Ya en 1996, Pierre Bourdieu observó que el énfasis de los estudiantes en buscar tanto carreras interesantes como el estatus social que conllevan proporciona una visión de cómo perciben la educación. Este enfoque en el trabajo significativo y el prestigio ayuda a explicar por qué los estudiantes a menudo ven las oportunidades de carrera de élite, a veces llamadas prospectos "blue chip", como altamente deseables.

Como resultado, muchos estudiantes llegan a comprender que estudiar en una universidad de prestigio puede ofrecer una ventaja competitiva significativa en el mercado laboral. Esto ha generado una conciencia generalizada entre los estudiantes de que asistir a una universidad de élite les proporcionaría una ventaja en la búsqueda de empleo.

Las citas de estudiantes de universidades reconocidas reflejan esta conciencia. Colin, de la Universidad de Oxford, comenta: "las empresas, creo, esperan lo mejor... por eso buscan contratarnos." De manera similar, Jean-Yves, de Sciences Po, señala la marcada diferencia: "Comparado con otras personas que no van a Sciences Po... es como la noche y el día." Estas percepciones estudiantiles validan el impacto tangible que el nombre de la institución tiene en las expectativas de los reclutadores y en las oportunidades percibidas.

Debates y Desafíos del Sistema

El sistema de escuelas objetivo no está exento de críticas y debates. Dentro de las firmas de abogados, por ejemplo, existe un sentimiento considerable entre los gerentes de contratación que creen que los estudiantes de alto rendimiento en instituciones de menor rango que no lograron ingresar a una escuela objetivo deben haber "cometido algún error" o, de alguna manera, justificar un "signo de interrogación" en torno a sus habilidades analíticas. Esta percepción, aunque no siempre justa, puede afectar las oportunidades.

Investigaciones como la de Oyer y Schaefer, por ejemplo, sugieren que, en promedio, los graduados de las 10 mejores facultades de derecho (consideradas escuelas objetivo en ese contexto) ganan un 25% más que los graduados de las escuelas clasificadas entre el undécimo y el vigésimo lugar (consideradas semi-objetivo), y tienen muchas más probabilidades de obtener un puesto en una firma de "Big Law". Sugieren que esta ventaja puede derivar de varios factores, como el acceso a valiosas redes de exalumnos que las instituciones de élite proporcionan, o la percepción de que estas escuelas equipan a los estudiantes con habilidades altamente valoradas en el mercado legal.

Sin embargo, estas afirmaciones han sido refutadas. Sander y Bambauer argumentan que Oyer y Schaefer no tuvieron en cuenta factores cruciales como las puntuaciones LSAT de los estudiantes (un indicador de habilidad) ni las dramáticas diferencias en el coste de vida que enfrentan los abogados en diferentes partes del país. Esto sugiere que la brecha salarial y de oportunidades no puede atribuirse exclusivamente al prestigio de la escuela, sino que intervienen otros factores, incluyendo las habilidades inherentes de los estudiantes y las realidades económicas regionales.

A pesar de estos debates, la realidad es que el sistema de escuelas objetivo sigue siendo una fuerza dominante en el reclutamiento de élite. Navegar por este sistema requiere que los estudiantes, especialmente aquellos de instituciones no objetivo, sean proactivos, busquen referencias internas, y se esfuercen por destacar de otras maneras para superar las barreras iniciales impuestas por la procedencia de su universidad.

Comparativa: Escuelas Objetivo vs. Escuelas No Objetivo

Característica Escuelas Objetivo Escuelas No Objetivo
Reclutamiento Activo por Firmas de Élite Sí, muy activo. Incluye Reclutamiento en Campus (OCR). Menos activo o inexistente. Las solicitudes entran en un "stream separado".
Consideración Inicial de Solicitudes Alta prioridad. Menor prioridad. A menudo requiere referencia interna.
Red de Antiguos Alumnos en la Industria Fuerte y bien conectada. Variable; puede ser menos densa en la industria de élite.
Percepción de Prestigio por las Firmas Generalmente alta. Asociada con calidad y selectividad. Variable; puede no ser percibida al mismo nivel por las firmas objetivo.
Número de Graduados Contratados por Firmas de Élite Anualmente Significativo. Menor.
Acceso a Oportunidades de Alto Perfil (Ej: Big Law, Front Office) Mayor probabilidad. Menor probabilidad; requiere esfuerzo adicional para destacar.

Preguntas Frecuentes

A continuación, respondemos algunas preguntas comunes sobre el concepto de escuelas objetivo y no objetivo:

¿Qué significa exactamente que una universidad sea una "escuela objetivo"?

Significa que las firmas líderes en sectores como finanzas, consultoría y derecho la identifican como una fuente principal de talento y llevan a cabo esfuerzos de reclutamiento activos en su campus. Suelen ser universidades con alta reputación y una fuerte presencia de exalumnos en esas industrias.

Si no estudio en una escuela objetivo, ¿significa que no tengo posibilidades de trabajar en una firma de élite?

No, no es imposible, pero la ruta es considerablemente más desafiante. Las solicitudes de estudiantes de escuelas no objetivo a menudo reciben menos atención inicial y pueden requerir una referencia interna o un esfuerzo destacado para ser consideradas al mismo nivel que las de las escuelas objetivo.

¿Por qué las empresas se centran tanto en el prestigio de la universidad en lugar de solo en las habilidades del candidato?

Las empresas asocian el prestigio de la institución con la calidad, la selectividad y la capacidad de los estudiantes. También buscan un ajuste cultural y aprovechan las redes de exalumnos existentes. Algunas perspectivas sugieren que el enfoque en el prestigio es parte de una estrategia para reclutar individuos que encajen en una cultura corporativa específica, a veces priorizando esto sobre habilidades técnicas puras, especialmente para ciertos roles.

¿Las redes de exalumnos realmente importan tanto?

Sí, las redes de exalumnos son un factor crucial. Proporcionan conexiones valiosas dentro de las firmas, facilitan referencias internas (que son vitales para candidatos de escuelas no objetivo) y pueden abrir puertas a oportunidades que no estarían disponibles a través de los canales de reclutamiento formales.

¿Este sistema es justo?

La justicia del sistema es un tema de debate. Mientras que las firmas argumentan que reclutan de donde encuentran el mejor talento, los críticos señalan que se ignora a candidatos altamente capaces de instituciones menos prestigiosas y que se perpetúa un elitismo basado más en la procedencia universitaria que en el mérito individual o las habilidades demostradas.

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