09/07/2022
La Educación Sexual Integral (ESI) es una herramienta fundamental para acompañar a niños, niñas y adolescentes en el descubrimiento y comprensión de su propio cuerpo, sus emociones y sus relaciones con el mundo. En este camino, es natural que surjan numerosas preguntas, algunas de las cuales pueden resultar desafiantes o 'incómodas' para los adultos. El cuerpo, con sus cambios, sus formas diversas y las funciones de cada órgano, es un protagonista central de estas dudas y consultas. Pero la ESI va más allá, abordando también los sentimientos, los vínculos, los 'amores, miedos y conflictos', como señala Maura Rivero, comunicadora especializada en procesos educativos, géneros y sexualidades.

Rivero, autora de 'Habla Clara. Una guía práctica para la enseñanza de la Educación Sexual Integral destinada a familias, escuelas y las infancias', ha profundizado en estos interrogantes y propone un enfoque particular para abordarlos. Si bien las preguntas alrededor de la sexualidad son muchas y variadas, ella identifica cinco que considera especialmente 'incómodas' y que pueden servir como punto de partida para iniciar conversaciones importantes en el ámbito familiar y escolar.
El Enfoque de la ESI ante las Preguntas Difíciles
Una de las claves que propone Maura Rivero es cambiar la perspectiva tradicional de respuesta directa. Ante una pregunta que nos descoloca o nos parece 'incómoda', la mejor estrategia no siempre es dar una explicación inmediata y exhaustiva. En cambio, sugiere que la mejor respuesta a una pregunta incómoda es, a menudo, otra pregunta. Pero no cualquier pregunta, sino una que nos ayude a entender el contexto detrás de la duda.
Preguntas como: “¿Por qué me hacés esa pregunta?”, “¿De dónde sacaste eso?” o “¿Quién te contó tal cosa?” son herramientas valiosas. Sirven, según Rivero, para “no adelantarnos en explicaciones que tal vez no quieren o no necesitan en ese momento de la vida”. Es fundamental comprender qué motivó la pregunta, dónde escucharon algo al respecto, o qué es exactamente lo que les genera curiosidad o preocupación. Entender el contexto y qué es exactamente lo que quieren saber es clave para poder ofrecer una respuesta pertinente y adecuada a su edad y nivel de comprensión.
Una vez que se ha comprendido el contexto y la intención real detrás de la pregunta, entonces sí, es el momento de responder. Rivero enfatiza que la respuesta debe darse con sinceridad y con toda la información que se posea. La honestidad genera confianza y valida la curiosidad del niño o adolescente. La ESI promueve un diálogo abierto y honesto sobre estos temas, desterrando tabúes y vergüenzas innecesarias.
Las Cinco Preguntas Clave (y sus Respuestas desde la ESI)
Maura Rivero destaca cinco preguntas que considera particularmente relevantes y que a menudo generan incomodidad, ofreciendo respuestas que se alinean con los principios de la Educación Sexual Integral. Estas preguntas abordan aspectos fundamentales del cuerpo y la diversidad.
¿Por qué todos los cuerpos son distintos?
Esta es una pregunta fundamental que abre la puerta a la aceptación de la diversidad. Vivimos en un mundo lleno de pluralidad en la naturaleza, en las culturas, en las ideas. ¿Por qué el cuerpo humano debería ser una excepción? La ESI enseña que la diversidad corporal es tan natural como la diversidad de especies de plantas o animales. Cada cuerpo es único, con sus propias formas, tamaños y características.
Somos cuerpo; es a través de nuestro cuerpo que sentimos, nos expresamos, nos comunicamos y manifestamos nuestras necesidades. Y lo hacemos de maneras muy diversas a medida que crecemos y nos desarrollamos. Aprender a valorar esta diferencia es esencial, no solo la corporal, sino también la diversidad de pensamientos y sentir de las personas.
Pensarlo al revés puede ayudar a entender su importancia: ¿desearíamos realmente un mundo donde todos fuéramos exactamente iguales, con cuerpos idénticos y sintiendo de la misma manera? Un mundo así sería, sin duda, monótono y limitante. La belleza y la riqueza de la humanidad residen, en gran parte, en nuestra singularidad y en la pluralidad de nuestras existencias, incluyendo la de nuestros cuerpos.
¿Por dónde hacemos pis?
Esta pregunta aborda el conocimiento básico del propio cuerpo y sus funciones. Conocer las partes del cuerpo y cómo funcionan es un pilar de la salud, la higiene y la prevención. Hacemos pis por un conducto llamado uretra. La uretra es el tubo que conecta la vejiga, donde se almacena la orina, con el exterior del cuerpo, permitiendo su expulsión.
Es importante saber que la ubicación de la uretra es diferente según la anatomía de la persona. En el caso de un cuerpo con pene, la uretra recorre el interior del pene y su orificio de salida se encuentra en la punta del glande. En este caso, la uretra sirve tanto para la expulsión de la orina como del semen (en la adultez).
En un cuerpo con vulva, la uretra tiene un orificio pequeño que se encuentra por encima de la abertura vaginal y por debajo del clítoris. Es un orificio separado de la vagina y del ano. Por este orificio solo sale orina y no entra nada. Poder diferenciar estos distintos orificios en nuestros cuerpos es crucial para entender cómo cuidarlos, cómo mantener la higiene adecuada y también para poder identificar si algo no está bien, diferenciando un estado de salud de uno de enfermedad o molestia.
¿Cuánto mide el pene? ¿Cuánto mide la vagina?
Las preocupaciones sobre el tamaño de los genitales son muy comunes, especialmente a medida que se acerca la pubertad y la adolescencia, o por la influencia de mensajes sociales y mediáticos. Desde un enfoque médico, existen rangos considerados "estándar" o promedio, pero la realidad es que el tamaño de cada cuerpo, incluyendo el de los genitales, es naturalmente diferente. No hay una medida única o "correcta".
Rivero señala un punto crucial: estas preocupaciones sobre el tamaño a menudo no son inquietudes genuinas que surjan espontáneamente del autoconocimiento del cuerpo. Pertenecen, más bien, a un sistema de creencias y mandatos sociales que se asienta bajo la frase "cuanto más grande, mejor". Esta idea, aplicada a muchas cosas en la vida, es particularmente dañina cuando se aplica a los cuerpos y la sexualidad, ya que no siempre es cierta y genera inseguridad y comparaciones innecesarias.
La ESI ayuda a comprender que el tamaño de los genitales no determina la valía de una persona, ni su capacidad de sentir placer, ni su salud (salvo en casos médicos específicos). Enfocarse en la medida, en lugar de en la función, el cuidado y el respeto por el propio cuerpo y el de los demás, no aporta nada significativo a la experiencia de vivir en nuestro cuerpo. La ESI busca desterrar estos mitos y promover una visión más saludable y realista de la corporalidad.
¿Por qué crecen los pechos?
El crecimiento de los pechos es uno de los cambios más visibles de la pubertad en algunos cuerpos y, por ende, genera muchas preguntas. Al igual que otras partes del cuerpo, los senos crecen como parte del desarrollo general. Crecen porque el resto del cuerpo también lo hace: los brazos, la espalda, la cabeza, la cadera. Es un proceso natural de maduración.

La forma y el tamaño de las mamas en cada persona están influenciados principalmente por la información genética heredada de los padres. Sin embargo, al igual que otras partes del cuerpo, los pechos cambian a lo largo de la vida. No solo con el paso del tiempo y la edad, sino también debido a otros factores y cuidados. Por ejemplo, la forma y el tamaño pueden variar si la persona decide tener hijos o no, si amamantó, con los cambios de peso, e incluso el tipo de sostén que se use puede afectar la forma y la salud a largo plazo.
Entender que los pechos son una parte más del cuerpo que cambia y evoluciona, y que su diversidad de formas y tamaños es normal, ayuda a contrarrestar las presiones sociales y mediáticas que imponen ideales estéticos poco realistas. La ESI promueve la aceptación de estos cambios naturales y el respeto por la diversidad de cuerpos.
¿Por qué salen pelitos por todo el cuerpo?
La aparición de vello corporal es otro cambio característico de la pubertad que a menudo genera curiosidad y, en algunos casos, preocupación debido a los mandatos sociales sobre la depilación y la apariencia del vello. Desde una perspectiva biológica y funcional, los pelos o vellos del cuerpo tienen un propósito importante.
Los pelos actúan como una especie de "ejército" protector. Tienen la función de cuidar y proteger nuestro cuerpo, actuando como barrera física que ayuda a repeler gérmenes y bacterias, impidiendo que accedan fácilmente a la piel. También ayudan a regular la temperatura corporal y a proteger la piel de la fricción.
A pesar de su función protectora, sobre los pelos rigen numerosos mandatos sociales, muchos de ellos, como señala Rivero, "ridículos" y con un fuerte componente de género. Para las personas que se autoperciben mujeres, la depilación es casi una obligación cultural en muchas sociedades, a menudo vinculada a ideales de belleza y 'limpieza'. Por otro lado, para las personas que se autoperciben varones, la pérdida del pelo (particularmente en la cabeza) puede ser vista como una "tragedia" o un signo de envejecimiento no deseado.
La ESI invita a reflexionar sobre estos mandatos, a entender que el vello corporal es natural y tiene una función, y a cuestionar por qué la sociedad impone reglas tan estrictas sobre su presencia o ausencia, especialmente diferenciadas por género. Promueve la autonomía para decidir sobre el propio cuerpo, libre de presiones externas, y a aceptar la diversidad de vello corporal que existe naturalmente.
La Importancia de la ESI en Familias y Escuelas
Abordar estas y otras preguntas sobre el cuerpo, la sexualidad, las emociones y las relaciones de manera abierta y honesta es fundamental para el desarrollo integral de niños, niñas y adolescentes. La ESI proporciona el marco y las herramientas necesarias para hacerlo de forma adecuada y respetuosa.
En el ámbito escolar, la ESI no se limita a dar información biológica, sino que promueve el respeto por uno mismo y por los demás, la valoración de la diversidad, el desarrollo del pensamiento crítico frente a los mandatos sociales y mediáticos, y la capacidad de identificar y expresar emociones. En las familias, la comunicación abierta sobre estos temas fortalece los vínculos, genera confianza y permite que los niños se sientan seguros para plantear sus dudas y preocupaciones.
La ESI ayuda a erradicar mitos y creencias erróneas que pueden generar miedo, vergüenza o inseguridad. Al brindar información precisa y basada en el respeto por los derechos humanos, empodera a niños y jóvenes para tomar decisiones informadas sobre su cuerpo y sus relaciones, y para identificar y rechazar situaciones de abuso o violencia.
Preguntas Frecuentes sobre ESI y el Cuerpo
A partir de las inquietudes planteadas y el enfoque de la ESI, surgen otras preguntas comunes:
- ¿Qué temas abarca la ESI además del cuerpo físico?
La ESI es integral y aborda cinco ejes principales: el cuidado del cuerpo y la salud, la valoración de la afectividad, el respeto por la diversidad, la perspectiva de género y el ejercicio de los derechos. Esto incluye hablar sobre emociones, vínculos saludables, respeto por las diferencias (de género, orientación sexual, identidad), derechos sexuales y reproductivos, prevención del abuso, y el análisis crítico de los mensajes sociales sobre el cuerpo y la sexualidad.
- ¿Por qué es importante hablar de estas cosas con los niños desde edades tempranas?
Hablar de ESI desde pequeños ayuda a que los niños conozcan y nombren correctamente las partes de su cuerpo, entiendan sus funciones, aprendan sobre higiene y cuidado, y desarrollen una actitud de respeto hacia sí mismos y hacia los demás. Esto les da herramientas para cuidarse, para identificar situaciones que les resultan incómodas o los hacen sentir mal, y para poder comunicarlo a un adulto de confianza. Prevenir es clave.
- ¿Qué hago si mi hijo/a me hace una pregunta que me da vergüenza o no sé responder?
Según el enfoque de Rivero y la ESI, primero intenta entender el contexto de la pregunta (¿por qué lo pregunta?, ¿dónde lo escuchó?). Luego, si no tienes la respuesta inmediata o te sientes incómodo, es válido decirlo: "Esa es una muy buena pregunta, déjame que lo investigue o lo piense y hablamos más tarde" o "Esa es una pregunta un poco difícil para mí en este momento, pero busquemos la respuesta juntos". Lo importante es no evadir el tema por completo, buscar información confiable (en libros, recursos de ESI, consultando profesionales) y retomar la conversación con honestidad.
- ¿La ESI solo se trata de "sexo"?
No, la ESI no se reduce únicamente a la genitalidad o las relaciones sexuales. Si bien incluye información sobre reproducción y salud sexual, su enfoque es mucho más amplio e integral. Aborda cómo nos relacionamos, cómo gestionamos nuestras emociones, cómo respetamos las diferencias, cómo nos cuidamos y ejercemos nuestros derechos. El 'sexo' en un sentido más amplio (como dimensión constitutiva del ser humano que articula lo biológico, psicológico, social, cultural, ético y afectivo) forma parte de la ESI, pero no es su única ni principal preocupación, especialmente en las edades más tempranas.
En conclusión, la Educación Sexual Integral es una herramienta poderosa para desarmar tabúes, brindar información precisa y promover el bienestar. Las preguntas sobre el cuerpo y la sexualidad son naturales y bienvenidas. Abordarlas con curiosidad, empatía y el enfoque adecuado, como propone Maura Rivero, fortalece la comunicación entre adultos y niños, fomenta el respeto por la diversidad y permite que las nuevas generaciones crezcan con una relación más saludable y positiva con su propio cuerpo y el de los demás.
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