07/07/2018
Hablar con nuestros hijos sobre sus cuerpos es una parte fundamental de su crecimiento y desarrollo. Especialmente durante los años preescolares, los niños comienzan a adquirir las herramientas necesarias para describir lo que sienten y lo que sucede con sus cuerpos. Como padres, tenemos la oportunidad y la responsabilidad de ayudarles a entender las diferentes partes de su cuerpo, incluyendo los órganos sexuales, y a sentar las bases para una imagen corporal saludable y el respeto hacia sí mismos y hacia los demás.
https://www.youtube.com/watch?v=0gcJCdgAo7VqN5tD
Este es el momento ideal para enseñarles que su cuerpo les pertenece solo a ellos y para equiparlos con el lenguaje adecuado para comunicarse de manera efectiva. La forma en que abordamos este tema hoy tendrá un impacto duradero en cómo se sienten respecto a sus cuerpos al llegar a la adultez y en su capacidad para cuidarse a sí mismos a lo largo de la vida.

La Importancia de la Comunicación Temprana
Los niños en edad preescolar están en una etapa crucial de aprendizaje sobre su entorno y, por supuesto, sobre sí mismos. Están desarrollando sus habilidades de comunicación y necesitan aprender a expresar sus necesidades y sensaciones corporales. Al enseñarles las palabras correctas para nombrar las partes de su cuerpo, les facilitamos la comunicación contigo. Esto no solo te ayuda a cuidarlos mejor en el presente, sino que también les otorga las herramientas para poder cuidar de sí mismos en el futuro y para poder contarte si algo no se siente bien.
Es esencial reflexionar sobre cómo queremos que nuestros hijos se sientan acerca de sus cuerpos. Los niños pequeños a menudo tienen pocos límites naturales en cuanto a la desnudez o el contacto físico, lo cual es normal en esta etapa. Nuestra labor como padres es guiarlos para que aprendan qué es socialmente apropiado, pero sin instilarles vergüenza o pena por sus cuerpos. La clave está en el equilibrio: enseñar privacidad y límites sin que sientan que hay algo malo o sucio en sus propias partes del cuerpo.
Piensa en las palabras y el tono que utilizas. Un comentario como “¡Ponte la camiseta! ¡Eso es desagradable!” puede generar vergüenza. En su lugar, busca una alternativa que se enfoque en la acción apropiada sin juzgar el cuerpo, como “Como estamos cenando, es momento de ponerte tu camiseta”. La forma en que reaccionas y te expresas moldea la percepción que tu hijo tiene sobre su propio cuerpo.
Es completamente normal que un niño en edad preescolar se toque sus propios genitales. No debes preocuparte por esto. Es una parte natural de su exploración y descubrimiento corporal. Tu reacción ante este comportamiento también es importante; una reacción exagerada puede generarles confusión o vergüenza.
Usando los Nombres Correctos
A medida que tu pequeño/a empieza a hablar más y más, es fundamental que conozca los nombres de las partes de su cuerpo. Esto incluye, de manera muy importante, los nombres de sus genitales. Para poder enseñarles de forma efectiva, es útil que tú mismo refresques tus conocimientos sobre anatomía básica. Momentos cotidianos como la hora del baño, vestirse por la mañana o ponerse la pijama por la noche son excelentes oportunidades para repasar las diferentes partes del cuerpo.
Los libros de anatomía apropiados para la edad son herramientas muy valiosas en este proceso. Puedes buscar libros que hablen sobre la anatomía y la diversidad corporal para niños. Leer estos libros juntos puede iniciar conversaciones naturales y responder a sus preguntas de manera sencilla y visual. Libros como Who Has What?: All About Girls' Bodies and Boys' Bodies y Who We Are!: All About Being the Same and Being Different por Robie H. Harris son mencionados como buenos puntos de partida.
Un aspecto crucial es que, si te sientes cómodo, utilices los nombres correctos de las partes del cuerpo, como vulva, vagina, pene y testículos. Evitar el uso de apodos o lenguaje en código para referirse a los genitales es importante. El uso de apodos puede enviar el mensaje de que estas partes del cuerpo son secretas, que no deben mencionarse o que son motivo de vergüenza. Utilizar los términos anatómicos adecuados normaliza estas partes del cuerpo, al igual que nombramos un brazo o una pierna.
Tu actitud calma también es fundamental. Si reaccionas con fuerza, ya sea con enojo, vergüenza o incomodidad visible, al hablar de los genitales, tu hijo en edad preescolar captará ese mensaje. Aprenderán que este es un tema del que no se puede hablar contigo o que te molesta, lo que podría impedirles acudir a ti con preguntas o inquietudes importantes sobre su cuerpo en el futuro. Por lo tanto, esfuérzate por mantener la calma, ser natural y mostrarte abierto a responder sus preguntas con honestidad y sencillez.
Enseñando Seguridad y Límites Claros
Además de nombrar las partes del cuerpo, es vital ser muy claro con tu hijo/a sobre quiénes tienen permiso para ver o tocar sus genitales. Establecer una regla simple y comprensible sobre esto es una medida importante de seguridad personal y puede ayudar en la prevención del abuso sexual. Tener límites claros empodera al niño a entender qué es apropiado y qué no.
Puedes establecer una regla sencilla como: “Solo papá, mamá, el doctor o la enfermera pueden ver tu vulva (o pene) cuando te están cuidando, como cuando te baño o te revisan si estás enfermo. Si alguien más quiere ver o tocarte ahí, o si alguien te toca de una manera que no te gusta o te hace sentir incómodo, debes decírmelo enseguida, sin importar quién sea”. Esta regla es fácil de recordar y le da al niño el poder de hablar si algo inapropiado sucede.

No es necesario entrar en explicaciones complicadas o detalles intrincados cuando respondes a las preguntas iniciales de tu hijo/a. Por ejemplo, si tu pequeño/a pregunta sobre los puntos en tu pecho, puedes responder simplemente: “Esos son pezones. Todas las personas, hombres y mujeres, tienen pezones”. No necesitas en ese momento explicar el proceso de amamantar o la función biológica completa de los pezones si la pregunta solo es sobre su nombre o existencia. Responde la pregunta que hacen de forma directa y simple, adecuada a su nivel de comprensión. Si más adelante preguntan sobre las funciones, podrás ampliar la explicación.
Recursos y Aprendizaje para Padres e Hijos
Para sentirte más seguro al hablar de estos temas, es recomendable que tú, como padre o madre, también aprendas o repases tus conocimientos sobre anatomía sexual y reproductiva. Estar bien informado te permitirá responder a las preguntas de tus hijos con confianza y precisión. Hay muchos recursos disponibles, incluyendo libros de anatomía, que pueden ayudarte.
Como se mencionó anteriormente, los libros de anatomía y diversidad corporal diseñados específicamente para niños son excelentes herramientas. No solo te ayudan a ti a encontrar las palabras y explicaciones adecuadas, sino que también ofrecen a los niños una forma visual y accesible de aprender sobre sus cuerpos. Leer estos libros juntos crea un ambiente de aprendizaje abierto y natural.
| Enfoque Recomendado | Enfoque a Evitar |
|---|---|
| Usar nombres anatómicos correctos (vulva, pene, etc.) | Usar apodos o lenguaje en código |
| Mantener una actitud calma y abierta | Mostrar enojo, vergüenza o incomodidad |
| Establecer reglas claras sobre quién puede ver/tocar | No hablar sobre límites y seguridad corporal |
| Responder preguntas de forma sencilla y directa | Evitar el tema o dar explicaciones complejas innecesarias |
| Enseñar que el cuerpo les pertenece solo a ellos | Hacer sentir al niño vergüenza por su cuerpo |
Preguntas Frecuentes
¿Es normal que mi hijo/a en edad preescolar se toque sus genitales?
Sí, es muy común y normal que los niños a esta edad exploren sus cuerpos, incluyendo sus genitales. No hay necesidad de preocuparse por este comportamiento.
¿Qué palabras debo usar para referirme a los órganos sexuales de mis hijos?
Es mejor utilizar los nombres correctos y anatómicos, como vulva, vagina, pene y testículos. Usar estos términos ayuda a normalizar estas partes del cuerpo y evita la idea de que son "malas" o secretas.
¿Debo explicarles la función reproductiva o sexual de los órganos sexuales a esta edad?
No es necesario explicar detalles complejos sobre reproducción o sexualidad a menos que tu hijo/a pregunte específicamente sobre ello. Responde a la pregunta que te hacen de forma simple y adecuada para su edad. Si preguntan qué es algo, diles su nombre. Si más adelante preguntan para qué sirve, puedes dar una explicación básica y sencilla.
¿Cómo puedo enseñarles sobre la seguridad corporal y los límites?
Establece una regla clara y simple sobre quién tiene permiso para ver o tocar sus genitales (principalmente padres o cuidadores para higiene/salud, y profesionales médicos). Enséñales a decirte inmediatamente si alguien más intenta tocarlos de forma inapropiada o de una manera que los haga sentir incómodos.
¿Mi actitud realmente importa al hablar de esto?
Sí, tu actitud es crucial. Si te muestras incómodo, enojado o avergonzado, tu hijo/a aprenderá que este tema es tabú y podría no sentirse seguro/a para hablar contigo sobre su cuerpo o cualquier preocupación que tenga en el futuro. Mantener la calma y la apertura fomenta la confianza.
Hablar abiertamente y con calma sobre los cuerpos y los órganos sexuales con los niños desde una edad temprana es un regalo que les damos. Les ayuda a construir una relación positiva con su propio cuerpo, les proporciona el vocabulario necesario para comunicarse y, lo que es más importante, establece una base sólida para su seguridad personal y su bienestar a lo largo de la vida. Al ser proactivos y positivos en estas conversaciones, estamos empoderando a nuestros hijos.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Hablando de Cuerpos y Genitales con Niños puedes visitar la categoría Educación.
