¿Qué significa que la escuela sea neutral?

Subculturas Escolares: ¿Qué Significa Anti-Escuela?

08/02/2021

El entorno escolar, lejos de ser un espacio homogéneo donde todos los estudiantes interactúan de la misma manera con las normas y valores establecidos, es un caldo de cultivo para la formación de grupos con actitudes y comportamientos distintos. Dentro de la sociología de la educación, estos grupos son conocidos como subculturas escolares. Estas subculturas representan divisiones internas entre el alumnado, donde los miembros comparten perspectivas comunes sobre la autoridad, el aprendizaje, las reglas y el propósito mismo de la educación. Comúnmente, estas agrupaciones se forman en función de características como el género, la etnia o la clase social de los estudiantes, siendo las subculturas de clase trabajadora, masculinas y de minorías étnicas las que han recibido mayor atención en la investigación sociológica.

¿Qué significa anti-escuela?
Una subcultura antiescolar, o contraescuela, como se la suele llamar, está formada por estudiantes que no concuerdan con los valores, las normas, las reglas y la ética de la escuela . Suelen desarrollar actitudes negativas hacia el profesorado y adoptar comportamientos rebeldes y disruptivos.

Una de las formas más estudiadas de subcultura escolar es la anti-escuela. Este comportamiento, que desafía abiertamente las normas y valores del sistema educativo, ha sido objeto de debate y análisis para comprender sus orígenes y consecuencias. ¿Por qué algunos estudiantes rechazan la institución diseñada para su formación y desarrollo? Las respuestas a esta pregunta son variadas y complejas, apuntando tanto a factores internos de la propia escuela como a influencias externas que moldean la visión del estudiante sobre su futuro y el valor de la educación en él.

Índice de Contenido

¿De Dónde Vienen las Subculturas Escolares?

La formación de las subculturas escolares puede explicarse a través de diversas teorías sociológicas que ponen énfasis en diferentes factores. Algunos sociólogos argumentan que las causas son exclusivamente internas, es decir, que surgen de la propia dinámica dentro de la institución educativa. Otros, en cambio, sostienen que los factores externos al colegio juegan un papel crucial.

El sociólogo Tony Sewell, por ejemplo, investigó las subculturas de alumnos de raza negra y sugirió que las actitudes anti-escuela a menudo provienen de influencias fuera del ámbito educativo, como la cultura de la calle o las dinámicas familiares.

Por otro lado, Paul Lacey (1970) propuso que las causas son principalmente internas. Según su teoría, los profesores, al evaluar y clasificar a los alumnos, llevan a cabo un proceso de diferenciación. Esta diferenciación divide al alumnado en grupos, generalmente basados en el rendimiento académico: un grupo de alto rendimiento y otro de bajo rendimiento. Este proceso, a su vez, conduce a la polarización, donde los grupos se distancian y adoptan actitudes opuestas. Los estudiantes de alto rendimiento tienden a alinearse con las normas y valores de la escuela, formando posiblemente subculturas pro-escuela. Los estudiantes de bajo rendimiento, sintiéndose marginados o etiquetados, son más propensos a unirse a subculturas anti-escuela y a rebelarse contra la estructura institucional.

Investigaciones posteriores realizadas por sociólogos como Hargreaves (1967, 1976), Ball (1981) y Abraham (1989) han respaldado la idea de que la diferenciación y la polarización dentro del sistema escolar tienen un impacto significativo en el comportamiento y las actitudes de los estudiantes hacia la educación.

Una perspectiva influyente sobre el origen de las actitudes anti-escuela, especialmente entre los chicos de clase trabajadora, proviene de Paul Willis (1977). Él argumentó que estos alumnos adoptan comportamientos anti-escuela porque perciben que la educación formal tiene poco valor o relevancia para los trabajos manuales de clase trabajadora a los que sienten que están destinados. Para ellos, el conocimiento académico no les proporcionará una ventaja significativa en el tipo de empleo que esperan conseguir, lo que disminuye su motivación para conformarse y esforzarse dentro del sistema educativo.

Tipos de Subculturas Escolares

Las subculturas escolares no se limitan únicamente al comportamiento de rechazo. Existe un espectro que va desde la total conformidad hasta la rebelión abierta. Podemos identificar tres tipos principales: las pro-escuela, las anti-escuela y aquellas que se encuentran en un punto intermedio.

Subculturas Pro-Escuela

Estas subculturas están formadas por grupos de estudiantes que aceptan y se ajustan al espíritu, las reglas y los valores de la escuela. Los alumnos dentro de estas subculturas ven el logro académico como una forma de éxito. Se esfuerzan, trabajan duro y cooperan con los profesores para alcanzar sus metas académicas. Tradicionalmente, se asocia a los estudiantes de clase media con este tipo de subculturas, dado que a menudo perciben la educación como un medio para ascender socialmente o mantener su estatus.

Sin embargo, Máirtín Mac an Ghaill (1994) demostró que las subculturas pro-escuela también existen entre estudiantes de clase trabajadora. A través de un estudio de observación participante, identificó dos tipos:

  • Los 'Academic Achievers': Alumnos de origen obrero que se enfocan en asignaturas académicas tradicionales (matemáticas, inglés, ciencias) buscando el éxito académico convencional. Ven la educación como una vía de mejora.
  • Los 'New Enterprisers': Estudiantes también de clase trabajadora que, si bien no valoran las asignaturas académicas tradicionales de la misma manera, aspiran a destacar en materias más prácticas o alternativas, como negocios o informática. Buscan el éxito a través de vías educativas diferentes, pero aún dentro del marco escolar.

Investigaciones como las de Abrahams (1988) y Mirza (1992) también han documentado ejemplos de subculturas pro-escuela entre chicas, destacando cómo se apoyan y animan mutuamente para estudiar y prepararse mejor para los exámenes.

Subculturas Anti-Escuela (o Contra-Escuela)

Como mencionamos, una subcultura anti-escuela, a menudo llamada subcultura contra-escuela, se compone de estudiantes que discrepan fundamentalmente con los valores, normas y reglas de la institución. Suelen desarrollar actitudes negativas hacia los profesores y manifiestan comportamientos rebeldes y disruptivos. Para ellos, el logro académico no es visto como un éxito o algo deseable. Su identidad se construye, en parte, en oposición a lo que la escuela representa.

El Estudio de Willis: 'Learning to Labour' (1977)

Uno de los estudios más influyentes sobre las subculturas anti-escuela fue el realizado por el sociólogo marxista británico Paul Willis. En su libro 'Learning to Labour', examinó a 12 chicos de clase trabajadora en su último año de escuela y sus primeros meses en el mercado laboral mediante observación participante y entrevistas. Su objetivo central era entender "por qué los hijos de la clase trabajadora consiguen trabajos de clase trabajadora".

Paul Willis distinguió entre dos subculturas principales en la escuela: 'the Lads' (los muchachos), que se rebelaban contra la escuela, y 'the Ear'oles' (los 'empollones' o 'orejas'), que se conformaban al espíritu escolar. 'The Lads' eran chicos de clase trabajadora que consideraban que la educación académica era inútil para el trabajo de fábrica que preveían realizar. Para ellos, "pasarlo bien" ('having a laff') era mucho más importante que obtener cualificaciones académicas, ya que creían que esto les ayudaría a lidiar con el estrés de su futura línea de trabajo. Valoraban el trabajo manual por encima del mental y veían a 'the Ear'oles' como inferiores por perder el tiempo estudiando en lugar de divertirse.

¿Qué significa anti-escuela?
Una subcultura antiescolar, o contraescuela, como se la suele llamar, está formada por estudiantes que no concuerdan con los valores, las normas, las reglas y la ética de la escuela . Suelen desarrollar actitudes negativas hacia el profesorado y adoptar comportamientos rebeldes y disruptivos.

Estos chicos a menudo bebían y fumaban, conductas que interpretaban como un paso hacia la adultez. También mostraban comportamientos sexistas. Willis sugirió que 'the Lads' parecían haber aceptado su destino en trabajos poco cualificados y mal pagados, y se comportaban de una manera que los preparaba para el estilo de vida asociado a este tipo de empleo.

El Estudio de Mac an Ghaill en Parnell School (1994)

Máirtín Mac an Ghaill también encontró una subcultura similar a la descrita por Willis entre estudiantes de clase trabajadora, a la que llamó 'The Macho Lads'. Argumentó que los chicos de clase trabajadora a menudo traen consigo de casa una masculinidad más tradicional y actitudes anti-escuela, sintiendo una mayor presión para actuar de acuerdo con estas en la escuela. Contrastó esto con los chicos de clase media, que parecían más inclinados a expresar su masculinidad a través de la competencia y el logro académico.

Mac an Ghaill también subrayó la existencia de subculturas pro-escuela dentro de la clase trabajadora (los 'Academic Achievers' y 'New Enterprisers' mencionados anteriormente), mostrando que la respuesta a la escuela no es uniforme dentro de un mismo grupo social.

Subculturas Anti-Escuela de Grupos Étnicos

Las actitudes anti-escuela no se limitan a la clase social. Tony Sewell (1997) observó que los chicos afrocaribeños a menudo experimentan una fuerte presión de sus amigos para adaptarse a la subcultura de la 'calle'. Fordham y Ogbu (1986) encontraron que 'actuar como negro' se oponía a 'actuar como blanco', y dado que 'actuar como blanco' incluía intentar lograr el éxito académico, 'actuar como negro' parecía implicar no destacar en educación.

Mac an Ghaill (1998) estudió tres subculturas: los 'Asian Warriors', los 'African-Caribbean Rasta Heads' y las 'Black Sisters'. Descubrió que los estudiantes afrocaribeños a menudo eran objeto de racismo institucional dentro de la escuela, a lo que reaccionaban con actitudes y comportamientos anti-escuela como forma de resistencia o respuesta a la discriminación percibida.

Impactos del Comportamiento Anti-Escuela

Generalmente, las actitudes y conductas anti-escuela tienen consecuencias negativas para los estudiantes. Suelen conducir a un bajo rendimiento académico y, a menudo, a medidas disciplinarias por parte de los profesores y la administración escolar. Como resultado, estos estudiantes suelen terminar la escuela con bajas calificaciones o sin cualificaciones, lo que limita sus opciones y los empuja hacia trabajos poco cualificados.

Sin embargo, Carolyn Jackson (2006) presentó una perspectiva interesante al sugerir que el comportamiento anti-escuela podría ser 'beneficioso' para los estudiantes en el sentido de que les permitía parecer 'geniales' y ganar popularidad entre sus compañeros. Argumentó que el comportamiento 'laddish' (propio de 'the Lads') a menudo se debía al miedo al fracaso. Si los chicos consideraban que el logro educativo no era importante, era menos vergonzoso si no les iba bien o fracasaban. Al no poner esfuerzo en estudiar, si por casualidad obtenían buenos resultados, parecían naturalmente muy inteligentes, lo que a su vez les otorgaba estatus y popularidad. Esto sugiere que el comportamiento anti-escuela puede ser una estrategia para gestionar la identidad y el estatus social dentro del grupo de pares, especialmente en contextos donde el éxito académico es percibido como difícil o indeseable.

El Espectro: Más Allá de Pro y Anti

El sociólogo Peter Woods (1979) consideró que la división simple entre subculturas pro-escuela y anti-escuela era demasiado simplista. En lugar de esta categorización binaria, Woods propuso que existe una gran variedad de respuestas y adaptaciones de los estudiantes a la vida escolar, y que estas actitudes pueden cambiar a lo largo de su trayectoria educativa. Identificó ocho formas principales en las que los estudiantes pueden adaptarse a la escuela:

Adaptación Descripción
Ingratiation Estudiantes con actitudes pro-escuela, ansiosos por complacer a los profesores.
Compliance Estudiantes más bien neutrales hacia la escuela. La ven como útil, pero no son ni excesivamente positivos ni negativos al respecto. Común en estudiantes de los primeros años.
Opportunism Estudiantes que en un momento intentan complacer a los profesores y al siguiente buscan ganar popularidad entre sus compañeros.
Ritualism Estudiantes que asisten a la escuela sin falta, pero sin un entusiasmo particular. Cumplen con los ritos escolares sin gran implicación emocional.
Retreatism Estudiantes que no buscan el éxito académico y a veces se pierden en ensoñaciones en lugar de prestar atención, pero no intentan desafiar la autoridad escolar.
Colonisation Estudiantes que son hostiles hacia la escuela pero que aún así intentan evitar problemas y confrontaciones directas.
Intransigence Estudiantes problemáticos que no desean conformarse al espíritu escolar y muestran resistencia activa.
Rebellion Estudiantes cuyo objetivo principal es causar disrupción y desafiar abiertamente la autoridad y las normas escolares.

La tipología de Woods muestra que la experiencia del estudiante dentro de la escuela es mucho más fluida y variada que una simple dicotomía entre estar a favor o en contra de la institución. Las actitudes y comportamientos pueden ser una mezcla de conformidad y resistencia, y pueden cambiar con el tiempo o dependiendo del contexto.

Preguntas Frecuentes

¿Qué son exactamente las subculturas escolares?
Son grupos más pequeños de estudiantes dentro de una escuela que comparten actitudes, valores y normas comunes respecto a la institución educativa. Estas actitudes influyen en su comportamiento y su interacción con las reglas, los profesores y el aprendizaje.

¿Por qué algunos estudiantes desarrollan actitudes anti-escuela?
Las razones son diversas e incluyen factores internos como la diferenciación y polarización por parte de los profesores, que pueden llevar a los estudiantes de bajo rendimiento a rebelarse. También influyen factores externos como la clase social (si perciben que la educación no es útil para sus futuros trabajos), la cultura de la calle, la presión de los compañeros o experiencias de discriminación como el racismo institucional.

¿El comportamiento anti-escuela es siempre perjudicial?
Generalmente, sí, ya que suele resultar en bajo rendimiento académico, problemas disciplinarios y limitadas oportunidades laborales futuras. Sin embargo, algunas investigaciones sugieren que, en ciertos contextos sociales dentro de la escuela (como entre 'the Lads'), este comportamiento puede servir como una estrategia para ganar popularidad y estatus entre los compañeros, o como una forma de manejar el miedo al fracaso académico.

En conclusión, las subculturas escolares, y en particular la anti-escuela, son fenómenos complejos arraigados en una interacción de factores sociales, institucionales e individuales. Comprender estas dinámicas es fundamental para abordar el rendimiento estudiantil, la inclusión y la experiencia general dentro del sistema educativo. Lejos de ser una simple rebeldía sin sentido, el comportamiento anti-escuela a menudo refleja percepciones profundas sobre el valor de la educación, las oportunidades futuras y la propia identidad del estudiante dentro y fuera de las aulas, influenciadas por estructuras sociales y dinámicas internas del colegio.

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