22/01/2020
La educación de adultos, un campo vital para el desarrollo personal y social, ha sido objeto de profundas reflexiones a lo largo de la historia. Entre las voces más influyentes se encuentra la de Paulo Freire, un filósofo y educador brasileño cuyas ideas han revolucionado la manera de concebir el aprendizaje en personas adultas, viéndolo no solo como una adquisición de conocimientos, sino como un vehículo de liberación y cambio social.
Freire propuso un método educativo para adultos basado en lo que denominó el “método problematizador”. Este enfoque se fundamenta en el diálogo, considerado esencial para un proceso educativo que no sea opresivo ni controlador. Argumentaba que los métodos educativos tradicionales eran inherentemente opresivos porque servían a los intereses de las élites, instituyendo lo que él llamó el “método bancario” con la esperanza de convertir a las personas en mejores trabajadores.

- El "Método Bancario" vs. el "Método Problematizador"
- El Papel Fundamental del Amor y el Diálogo en la Pedagogía Freiriana
- El Rol del Docente en el Contexto Actual
- Tecnología en la Educación: ¿Ayuda o Empeora?
- Tabla Comparativa: Método Bancario vs. Método Problematizador
- Preguntas Frecuentes sobre la Educación de Adultos y Freire
- Conclusión
El "Método Bancario" vs. el "Método Problematizador"
En contraste con el enfoque tradicional, Freire abogaba por una educación que fuera liberadora y que requiriera el diálogo. Para Freire, el “método bancario de educación” considera al estudiante como un objeto en el que el profesor deposita conocimiento, esperando poca competencia, creatividad o procesamiento cognitivo a cambio. En este modelo, el mundo y la experiencia del alumno son nombrados por otros, lo que perpetúa una situación inherentemente opresiva, incluso si el estudiante considera relevante la información.
En lugar de esta 'deposición' de conocimientos, Freire (2000) propuso la educación problematizadora. En este método, todos los presentes son al mismo tiempo profesores-estudiantes y estudiantes-profesores. El profesor presenta el material a los estudiantes para su consideración y, a su vez, reconsidera sus propias ideas a medida que los estudiantes expresan las suyas. La educación problematizadora es siempre un proceso cognitivo que implica un desvelamiento constante de la realidad y que busca el surgimiento de la conciencia y la intervención crítica en la realidad.
La educación, para Freire, es un viaje hacia una mayor humanidad, un camino para nombrar el propio mundo, reconocer los elementos opresivos y deshumanizadores en la experiencia de vida y transformarlos en elementos de libertad y justicia. La deshumanización, manifestada en la injusticia, la explotación, la opresión y la violencia, radica en la pérdida de la capacidad de nombrar las propias experiencias y el entorno, dependiendo de la interpretación de otros. Existir humanamente es nombrar el mundo, cambiarlo.
Freire y Knowles: Diferentes Enfoques de la Educación de Iguales
Es importante contextualizar el pensamiento de Freire. Él no fue el único en proponer métodos educativos que trataran a los adultos como iguales a sus maestros. Malcolm Knowles, líder de los primeros esfuerzos organizados de educación de adultos en Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial, desarrolló la teoría de la andragogía. Knowles definió la andragogía como la “educación de iguales”, distinguiéndola de los métodos tradicionales de “educación desde arriba” utilizados en la pedagogía infantil. Knowles presentó la andragogía como el camino hacia una educación de adultos exitosa, basándose en la psicología de los aprendices adultos: a diferencia de los niños, están motivados internamente por la experiencia de vida para determinar qué información es relevante y aplicable a los problemas que desean abordar.
Aunque tanto Knowles como Freire reconocieron fallos similares en la educación tradicional para satisfacer las necesidades y aprovechar las fortalezas de los aprendices adultos, lo hicieron con intenciones diferentes. Knowles, en su autobiografía, concluyó que su fortaleza residía en crear oportunidades para ayudar a los individuos a ser practicantes más competentes. Esta es la esencia de la diferencia. Freire, al igual que Knowles, considera la educación de iguales como un elemento fundamental, pero difiere al enmarcar el propósito de la educación como la liberación individual y comunitaria, ya sea política o de otro tipo. La filosofía educativa de Freire surge de su compromiso con el humanismo, reconociendo la gravedad histórica y presente de la deshumanización, especialmente la impuesta a los segmentos menos poderosos de la sociedad.
El Papel Fundamental del Amor y el Diálogo en la Pedagogía Freiriana
La pedagogía de Freire, y en particular su énfasis en la realidad, exige que el maestro Freiriano reconozca y afirme la realidad del estudiante. Afirmar la realidad de un estudiante requiere que el maestro aprenda la realidad del estudiante y la considere con importancia y significado. Este es un acto de amor que la educación tradicional no puede realizar porque no se centra en la liberación del estudiante, sino en realizar depósitos de información. En consecuencia, Freire creía que el deber primordial de un maestro es crear y mantener un intercambio dialógico con los estudiantes, escribiendo que “el amor es al mismo tiempo el fundamento del diálogo y el diálogo mismo”.
A través del diálogo y un énfasis en la realidad del estudiante, el maestro participa en el crecimiento humanístico del estudiante, se convierte en su aliado y lo ayuda a nombrar, criticar y alterar el mundo que habita. Freire creía que es el amor profundo lo que centra la liberación de los estudiantes. Sin amor profundo, el maestro carece del coraje y la motivación para desafiar el status quo, abordar elementos educativos opresivos y desestimar nociones de superioridad experta. Freire señala que “el amor es un acto de coraje, no de miedo”. Mientras que el miedo busca controlar al otro, el amor busca ver florecer al otro, tanto el mundo como el estudiante, en todas las formas posibles. El amor profundo también permite al maestro reconocer que la humanidad del estudiante tiene el mismo valor que su propia humanidad. Por lo tanto, operar de una manera que afirme la igualdad humana no es una estrategia ni un medio para educar, sino una verdad fundamental sobre la cual puede tener lugar la educación.
Freire creía que el amor también es un requisito del estudiante. Sin amor propio y por los demás, los estudiantes negarán su propia perspectiva, se verán a sí mismos como inferiores y dependerán excesivamente de la perspectiva del maestro. Con la presencia del amor, incluido el amor propio, el estudiante puede encontrar valor en sus propias experiencias y considerar al maestro como un ser humano igual con experiencias diferentes con quien discutir perspectivas. De esta manera, el estudiante y el maestro crecen aún más en sus respectivas humanidades en beneficio mutuo y de los mundos que habitan. Freire (2000) señala que “la gran tarea humanística e histórica de los oprimidos [es] liberarse a sí mismos y a sus opresores también”.

El Rol del Docente en el Contexto Actual
En la sociedad dinámica en la que vivimos, donde todo cambia constantemente, la educación también se ha visto modificada. Las nuevas tecnologías y situaciones como el confinamiento han obligado a modificar la manera en que interactuamos y, por lo tanto, también en la manera en que aprendemos. En este contexto, el papel del docente, pilar fundamental de la educación, evoluciona.
Según la doctora en Educación María Guadalupe Veytia, el papel del docente en el contexto actual es el de un guía, un mediador, una persona que acompaña a los estudiantes para la construcción de conocimiento tanto de manera individual como colaborativa. Se ubica el papel del docente desde un modelo constructivista, donde tanto el estudiante como el docente tienen un papel activo. Es muy importante este papel activo del docente, donde se acompañe al estudiante para recuperar sus conocimientos previos, genere nuevos conocimientos y pueda desarrollar conocimientos conceptuales, procedimentales y actitudinales.
Desafíos del Docente Moderno
Los docentes se enfrentan a numerosos desafíos en la actualidad. Retomando la frase de Edgar Morin, es necesario “aprender a navegar en un océano de incertidumbre a través de archipiélagos de certeza”. Antes de contingencias inesperadas, existían muchas certidumbres que ahora se anhelan, pues han surgido situaciones desconocidas.
En una sociedad de la información que busca transitar hacia una sociedad del conocimiento, se percibe al docente en una comunidad de aprendizaje en una perspectiva más horizontal, donde el docente no lo sabe todo y el alumno no lo ignora todo, sino que todos los integrantes pueden dar y recibir. Dentro de los mayores desafíos del docente se encuentran tener claridad de hacia dónde va, tener la apertura de aprender de manera permanente, el manejo de las tecnologías de la información y la comunicación, así como aprender a trabajar en comunidad.
Tecnología en la Educación: ¿Ayuda o Empeora?
Las nuevas tecnologías han tenido un impacto dual en la situación académica tanto de alumnos como de docentes. Han ayudado porque el alumno puede encontrar un sinfín de recursos: acceso a bases de datos abiertas, cursos gratuitos, tutoriales, permitiendo a los estudiantes aprender muchas cosas por sí mismos con facilidad.
Sin embargo, también han podido entorpecer el desarrollo de habilidades. Aunque no se puede generalizar, ya que el proceso formativo es único para cada persona, estos recursos también pueden entorpecer el proceso memorístico, generar que muchos alumnos se vuelvan menos proactivos para investigar, leer o redactar, y muchos recurren al plagio. Realmente, todo depende del uso que se dé a estos recursos tecnológicos.
Un gran reto para los docentes, relacionado con la tecnología, es la creatividad en el uso adecuado de las plataformas desde una perspectiva didáctica y pedagógica, con la finalidad de comprobar el aprendizaje de los alumnos y no solo el cumplimiento de actividades.
Tabla Comparativa: Método Bancario vs. Método Problematizador
| Característica | Método Bancario | Método Problematizador |
|---|---|---|
| Concepto del Estudiante | Objeto, recipiente vacío | Sujeto activo, co-creador de conocimiento |
| Rol del Docente | Depositador de conocimiento, poseedor de la verdad | Guía, mediador, estudiante junto a los alumnos |
| Proceso de Aprendizaje | Transmisión unidireccional | Diálogo, co-investigación, reflexión crítica |
| Objetivo Principal | Adaptación, memorización, formación de mano de obra | Liberación, conciencia crítica, transformación de la realidad |
| Relación Docente-Estudiante | Vertical, autoritaria | Horizontal, dialógica, de compañeros |
| Contenido | Pre-establecido, ajeno a la realidad del estudiante | Surge de la realidad y los problemas de los estudiantes |
Preguntas Frecuentes sobre la Educación de Adultos y Freire
¿Qué critica Paulo Freire del "método bancario" de educación?
Freire critica que este método considera al estudiante como un mero recipiente donde el profesor deposita información. Esto es opresivo porque no promueve el pensamiento crítico ni la creatividad, y mantiene al estudiante en una posición pasiva, con su realidad siendo definida por otros.
¿En qué consiste el "método problematizador"?
Es un enfoque dialógico donde el profesor presenta la realidad o un tema como un problema a ser investigado conjuntamente con los estudiantes. Todos son simultáneamente profesores y estudiantes, buscando desvelar la realidad, desarrollar la conciencia crítica y transformar el mundo.

¿Por qué es tan importante el diálogo para Freire?
El diálogo es la base de la educación liberadora. Permite la comunicación horizontal entre docente y estudiante, esencial para el método problematizador. Es a través del diálogo que se construye conocimiento de manera conjunta y se reflexiona críticamente sobre la realidad.
¿Qué papel juega el amor en la pedagogía de Freire?
El amor es considerado por Freire como el fundamento del diálogo y un requisito tanto para el maestro como para el estudiante. Para el maestro, el amor es coraje para desafiar lo establecido y reconocer la igual humanidad del estudiante. Para el estudiante, el amor propio le permite valorar su propia experiencia y participar activamente.
¿Cuál es la diferencia fundamental entre Freire y Malcolm Knowles?
Aunque ambos abogaron por la educación de iguales (andragogía en Knowles), su intención era diferente. Knowles se centró en ayudar a los adultos a ser más competentes y proficientes. Freire, por su parte, veía la educación de iguales como un medio para la liberación individual y comunitaria y la transformación social.
¿Cómo describe María Guadalupe Veytia el rol del docente hoy en día?
Lo describe como un guía, mediador y acompañante en la construcción de conocimiento. El docente tiene un papel activo en un modelo constructivista, ayudando a los estudiantes a conectar conocimientos previos con nuevos y a desarrollar competencias conceptuales, procedimentales y actitudinales.
¿Cómo impactan las nuevas tecnologías en la educación de adultos?
Tienen un doble impacto. Por un lado, facilitan enormemente el acceso a recursos, información y oportunidades de autoaprendizaje. Por otro lado, pueden entorpecer el desarrollo de ciertas habilidades (como la memorización o la redacción si se abusa del copiado) y, mal utilizadas, fomentar la pereza o el plagio.
¿Cuál es el mayor desafío para los docentes ante la tecnología?
Uno de los mayores desafíos es usar la tecnología de manera creativa, didáctica y pedagógica para asegurar que se cumplan los objetivos de aprendizaje, y no solo que los estudiantes cumplan actividades.
¿Por qué la educación de adultos es vista como un proceso colectivo?
Como señala Freire con el diálogo y la comunidad de aprendizaje (mencionado por Veytia), el aprendizaje no es una actividad solitaria. Se enriquece y se construye a través de la interacción, el intercambio de perspectivas y el trabajo conjunto entre estudiantes y docentes.
Conclusión
La teoría de Paulo Freire ofrece una perspectiva profunda y humanista sobre la educación de adultos, centrándola en la liberación, el diálogo y el amor. Sus críticas al "método bancario" y su propuesta del "método problematizador" siguen siendo relevantes en la actualidad. El rol del docente, como guía y mediador en un mundo incierto y tecnológicamente avanzado, se ve enriquecido por estos principios. A pesar de los desafíos que presentan las nuevas tecnologías, la esencia de una educación transformadora, como la propugnada por Freire, reside en el reconocimiento de la igual humanidad de los aprendices y en el compromiso colectivo con la construcción de un conocimiento que permita nombrar y cambiar el mundo.
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