28/03/2026
El entorno escolar debería ser un espacio de crecimiento, aprendizaje y relaciones positivas. Sin embargo, en ocasiones, surge una problemática que afecta el bienestar y desarrollo de los estudiantes: el hostigamiento. Comprender qué implica esta situación, cómo se manifiesta y, sobre todo, cómo prevenirla y abordarla, es fundamental para construir una convivencia sana y segura en nuestras instituciones educativas.

A menudo, este fenómeno es conocido popularmente como “bullying” o “acoso escolar”. No obstante, es importante precisar el lenguaje para entender su complejidad y evitar tipificaciones que puedan resultar limitantes. Hablar de hostigamiento en el ámbito escolar se refiere a situaciones en las que una o más estudiantes, de manera sistemática, marginan, discriminan o maltratan a sus pares. Este padecimiento suele implicar formas de agresión que, aunque no siempre físicas, generan un dolor sostenido y una expectativa de futuras agresiones en la persona afectada.
¿Por qué hablar de Hostigamiento en la Institución Educativa?
Aunque los términos “acoso escolar” y “bullying” son ampliamente difundidos, existe una preferencia por utilizar la denominación “hostigamiento en la institución educativa”. Esta elección terminológica no es menor y responde a una perspectiva que busca comprender el problema en su contexto y dinamismo.
Se prefiere no usar “acoso escolar” para evitar la idea de que el acoso es una práctica inherente a la escuela. El acoso puede ocurrir en diversos ámbitos, y al hablar de “acoso en la escuela”, se señala que es en este escenario donde puede visibilizarse, problematizarse y desnaturalizarse, facilitando así la intervención educativa.
Por otro lado, el término “bullying”, de origen inglés, a menudo conlleva una impronta “criminológica”. Tiende a tipificar a los involucrados como “víctimas” y “victimarios”, roles que pueden cristalizar las percepciones y dificultar una comprensión situacional y relacional de los comportamientos. Es crucial entender a los sujetos en situación, ya que los roles no son fijos y pueden modificarse con la intervención adecuada de las personas adultas. El hostigamiento se entiende desde la multicausalidad de las violencias, evitando etiquetas que encasillen a los estudiantes. El enfoque situacional-relacional permite ver a los sujetos en un contexto dinámico y considerar la intervención socioeducativa como una herramienta para modificar los roles asumidos.
La dimensión grupal es también ineludible en este análisis. El grupo de pares tiene una participación decisiva, ya sea convalidando, confirmando (activa o pasivamente) las actitudes de hostigamiento, o bien colaborando para modificarlas o revertirlas.
Manifestaciones y Características del Hostigamiento
El hostigamiento puede presentarse de diversas formas, a menudo sutiles y no siempre evidentes para los adultos. Algunas de sus manifestaciones incluyen:
- Uso de apodos degradantes o humillantes.
- Agresiones físicas o daños a las pertenencias (robo, ocultamiento, destrucción).
- Creación y difusión de rumores falsos para desacreditar a una persona.
- Obligar a participar en juegos o conductas degradantes bajo amenaza.
- Provocar conflictos que expongan a la persona o la lleven a recibir sanciones.
- Burlas hacia características personales como condición social, identidad de género, situación de discapacidad, orientación sexual, etnia, religión, etc.
- Aislamiento social deliberado.
- Escritura de grafitis que impliquen humillación o sometimiento.
Es importante notar que el hostigamiento también puede dirigirse hacia quienes muestran solidaridad con la persona hostigada.
Las características generales que definen el hostigamiento son:
- Reiteración: Las agresiones se producen sobre la misma persona de forma repetida.
- Prolongación en el tiempo: Las situaciones se mantienen durante un período prolongado.
- Dolor sostenido: La agresión crea una expectativa constante de ser blanco de futuras agresiones, generando sufrimiento continuo.
- Desigualdad de poder: Existe una clara asimetría en la relación entre quien hostiga y quien es hostigado.
- Exposición: La persona hostigada queda expuesta física y emocionalmente.
- Posición no fija: La situación de hostigamiento puede trasladarse a otro estudiante, reproduciendo condiciones similares de padecimiento.
- Vergüenza y silencio: Las niñas, niños, jóvenes y adolescentes hostigados suelen sentir vergüenza y no lo cuentan.
- Ocurrencia fuera de la vista adulta: Frecuentemente, estas situaciones no suceden delante de los adultos de la institución.
El Hostigamiento en el Entorno Digital: Ciberhostigamiento
El hostigamiento no se limita al espacio físico de la escuela. Con el avance de las tecnologías, ha cobrado relevancia el ciberhostigamiento, que se produce mediante el uso de las tecnologías de la información y comunicación (TIC). Este puede manifestarse a través de redes sociales, mensajes, o cualquier plataforma digital, reproduciendo muchas de las dinámicas del hostigamiento presencial pero con características propias, como la rápida viralización y la dificultad de escapar del acoso, que se extiende más allá del horario escolar.
En el contexto digital, así como en el presencial, la participación de otros pares es crucial. Pueden ser espectadores pasivos, o incluso participar activamente filmando, tomando fotos o subiendo contenido a la web. Estas conductas, a menudo naturalizadas o invisibilizadas, también implican una responsabilidad compartida y deben ser abordadas colectivamente.
La Prevención y el Abordaje desde la Institución Educativa
Ante las distintas formas de hostigamiento, la institución educativa debe asumir un rol activo. Las intervenciones deben ser contextualizadas, considerando los vínculos y las responsabilidades de los adultos. En lugar de limitarse a poner etiquetas, es esencial comprender que los estudiantes están en constante desarrollo y que las situaciones pueden modificarse con el acompañamiento adecuado.

La mejor estrategia es trabajar sobre los vínculos y la prevención. No es necesario esperar a que ocurran situaciones de hostigamiento para actuar. La reflexión colectiva sobre las formas de relacionarse, el lugar de la empatía, el respeto y la solidaridad debe ser parte de la tarea cotidiana de la escuela.
El programa ABC Bullying (Acciones para Bloquear el Ciclo del Bullying) es un ejemplo de iniciativa de prevención basada en fortalezas de carácter. A través de sus actividades, busca que el alumno se vea como parte del ciclo del acoso y como un agente de cambio capaz de romperlo. Promueve la identificación de fortalezas para empoderar al estudiante, ya sea reconociéndose como una persona valiosa que no merece ser víctima, o tomando conciencia de que puede ayudar a romper el ciclo. ABC Bullying fomenta relaciones positivas y establece un marco de referencia para toda la comunidad educativa (alumnos, docentes, directivos, padres) para apoyar en la prevención.
Desde la perspectiva de la Educación Sexual Integral (ESI), el abordaje del hostigamiento permite trabajar el respeto por las diversidades, el cuidado de los vínculos y la construcción de una convivencia democrática basada en los derechos. A continuación, se presentan enfoques y actividades sugeridas para los diferentes niveles educativos:
Nivel Inicial
En la primera infancia, el foco está en el cuidado de los vínculos corporales y la vida corporal como territorio identitario. Se trabaja el derecho al cuidado y el respeto del propio cuerpo y el de los demás. Las actividades se centran en:
- Resolución de conflictos: Promover la identificación con protagonistas de situaciones conflictivas en el juego y escuchar distintos puntos de vista para reflexionar sobre cómo resolverlos.
- Pautas de convivencia: Aprovechar situaciones cotidianas para construir normas de convivencia de forma colaborativa, fomentando la participación activa de los niños y niñas en acordar lo que se puede y no se puede hacer, poniendo énfasis en el respeto, el cuidado y la expresión de sentimientos.
- Expresión de afectividad: Favorecer el reconocimiento y expresión de sentimientos, emociones, afectos y necesidades, promoviendo la solidaridad y la empatía a través de la incorporación de pautas de autocuidado y respeto. Se busca distinguir y nombrar emociones y sensaciones corporales, encontrando maneras personales de expresarlos y pidiendo ayuda si es necesario.
- Decir “no”: Abordar el derecho a expresar si una demostración de afecto no gusta y respetar el derecho de los demás, promoviendo la importancia de ponerse en el lugar del otro.
- Confianza y seguridad: Fomentar que los niños y niñas reconozcan y expresen sus sentimientos, emociones, temores, etc., escuchando a los demás y actuando en consecuencia. Desarrollar habilidades para resolver conflictos mediante el diálogo y tomar decisiones con seguridad. Valorar la palabra de todos por igual, desnaturalizando estereotipos de género, y fortalecer la confianza para expresar lo que sienten y piensan. Identificar personas de confianza a quienes pedir ayuda.
Nivel Primario
En este nivel, se profundiza en la convivencia escolar y la ESI. Se analizan las percepciones de estudiantes y directivos sobre los vínculos, el ambiente escolar y la existencia de violencia o discriminación. Las actividades buscan:
- Análisis de tratos: Reconocer situaciones conflictivas o de malos tratos vinculados a la sexualidad integral a través del análisis de escenas escolares. Abordar los conflictos basándose en derechos y responsabilidades para fomentar la autonomía y el respeto.
- Respeto a la diversidad: Promover experiencias de juego mixto para valorar las posibilidades que brindan para conocerse y enriquecer universos lúdicos, desafiando estereotipos tradicionales sobre juegos “de nenes” o “de nenas”.
- Historias con finales múltiples: Trabajar con tarjetas que presenten situaciones de discriminación o agresión vinculadas a estereotipos de género. Reflexionar sobre lo ocurrido, identificarse con los actores, cuestionar prejuicios y pensar cómo resolver las situaciones evitando el pensamiento estereotipado.
- Decir “no” a interacciones inadecuadas: Diferenciar interacciones positivas y saludables de aquellas incómodas, que generan angustia o temor. Intervenir ante relatos de malestar para resolver conflictos y fortalecer la capacidad de los estudiantes para identificar y expresar sus sentimientos ante tratos inapropiados.
Nivel Secundario
En la escuela secundaria, se aborda la convivencia a través de normativas y acuerdos institucionales, incluyendo la dimensión digital. Se trabaja en la construcción colectiva de un ambiente inclusivo y basado en la confianza. Los enfoques incluyen:
- Regímenes y Acuerdos de Convivencia: Leer y debatir las normativas escolares sobre convivencia. Elaborar o revisar los Acuerdos Institucionales de Convivencia (AIC) con participación de toda la comunidad, especialmente los estudiantes. Estos acuerdos se basan en principios como el derecho a la educación, la ESI, las políticas de cuidado y la convivencia digital.
- Conflictos 3.0 y Convivencia Digital: Presentar, debatir y problematizar situaciones y conceptos relacionados con los vínculos en entornos digitales. Reflexionar sobre el impacto de las TIC y redes sociales en las formas de socializar. Abordar las violencias en las redes, como el ciberhostigamiento y los discursos discriminatorios, así como otras situaciones que vulneran los derechos de los adolescentes en línea.
Preguntas Frecuentes sobre Hostigamiento Escolar
A continuación, abordamos algunas de las preguntas clave relacionadas con el hostigamiento en el ámbito educativo.
¿Qué implica hablar de hostigamiento en la escuela?
Implica referirse a situaciones donde un estudiante o grupo, de manera sistemática, margina, discrimina y/o maltrata a pares. Supone un padecimiento sostenido, generalmente por agresiones no físicas, que generan dolor y exponen a la persona afectada física y emocionalmente. Requiere la intervención de la institución educativa, ya que afecta a sujetos en proceso de constitución y con derecho a ser cuidados.
¿Por qué se prefiere no usar expresiones como acoso escolar o bullying?
Se prefiere "hostigamiento en la institución educativa" para evitar la idea de que el acoso es intrínseco a la escuela (puede ocurrir en cualquier ámbito, pero la escuela es donde se visibiliza y aborda) y para distanciarse de la connotación "criminológica" del término "bullying", que etiqueta a las personas (víctima/victimario) en lugar de enfocar la situación de manera relacional y modificable. El enfoque es situacional, pensando a los sujetos en contexto y la multicausalidad de las violencias.
¿Cómo se puede manifestar el hostigamiento en la institución educativa?
Puede manifestarse de diversas formas, como apodos degradantes, agresiones físicas o a pertenencias, rumores, obligación a realizar actos humillantes, provocación de conflictos, burlas sobre características personales (género, discapacidad, origen, etc.), aislamiento social, grafitis humillantes. También afecta a quienes se solidarizan con la persona hostigada.
¿Dónde se desarrolla el hostigamiento?
Puede ocurrir tanto dentro del establecimiento escolar como por fuera, especialmente a través de las tecnologías de la información y comunicación (ciberhostigamiento). En ambos casos, la participación (activa o pasiva) del grupo de pares es relevante.
¿Qué es ABC Bullying?
ABC Bullying (Acciones para Bloquear el Ciclo del Bullying) es un programa de prevención basado en fortalezas de carácter. Busca que los estudiantes se reconozcan como parte del ciclo del acoso y como agentes de cambio. Promueve la identificación de fortalezas para empoderar a los estudiantes y fomentar relaciones positivas, involucrando a toda la comunidad educativa en la prevención.
| Término | Enfoque Principal | Implicancia | Rol de la Escuela |
|---|---|---|---|
| Bullying | Conducta individual, etiquetas (víctima/victimario) | Connotación criminológica, roles fijos | Intervención sobre individuos |
| Acoso Escolar | Práctica asociada a la escuela | Implica que es propio del entorno escolar | Abordaje dentro de la escuela |
| Hostigamiento en la Institución Educativa | Situacional y Relacional, Multicausalidad | Roles modificables, sujetos en contexto, dimensión grupal | Prevención y Abordaje integral, trabajo sobre vínculos |
En conclusión, abordar el hostigamiento en la escuela requiere una mirada amplia que vaya más allá de la superficie. Implica comprender sus manifestaciones, reconocer su complejidad relacional y situacional, y, fundamentalmente, trabajar de manera proactiva en la construcción de vínculos sanos y en la promoción de un ambiente escolar donde el respeto, la empatía y la solidaridad sean pilares fundamentales. La responsabilidad es de toda la comunidad educativa, y la prevención, trabajando sobre los vínculos, es la estrategia más efectiva para garantizar el bienestar de todos los estudiantes.
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