08/05/2023
El nombre Matilda evoca diferentes imágenes para distintas generaciones. Para muchos, trae a la mente a la genial niña de la famosa película de 1996, con sus poderes extraordinarios y su lucha contra la injusticia. Para otros, más recientemente, puede referirse a la hija de la mediática Luciana Salazar en Argentina. Ambas Matildas, separadas por la ficción y la realidad, comparten algo más que un nombre: sus experiencias educativas en escuelas que, aunque diametralmente opuestas, marcan sus vidas de formas significativas. Exploraremos a fondo la peculiar Escuela Primaria Crunchem Hall y la reconocida Asociación Lincoln School.

Desde el primer momento en que la vemos, la Escuela Primaria Crunchem Hall se presenta como un lugar sombrío y desolador. Descrita como un edificio de ladrillo con una atmósfera aterradora, esta institución no es el típico entorno de aprendizaje infantil. Su reputación infame se debe, casi por completo, a la figura que la dirige: la temible Agatha Tronchatoro (Miss Agatha Trunchbull). Esta mujer, una exatleta olímpica con un temperamento volátil y un profundo desprecio por los niños, impone un régimen de terror basado en el miedo y los castigos crueles.
La directora Tronchatoro es la encarnación de la tiranía escolar. Sus métodos disciplinarios son brutales y desproporcionados. No duda en gritar a los alumnos, empujarlos e incluso lanzar a los más desobedientes por el aire, emulando sus lanzamientos de jabalina o martillo. Un ejemplo escalofriante de su crueldad es el castigo conocido como El Asfixiadero o El Agujero, un hueco estrecho y oscuro en la pared de su despacho, lleno de objetos punzantes y peligrosos, donde encierra a los niños por cualquier infracción, real o imaginaria. La sola mención de este lugar infunde pavor en el corazón de los jóvenes estudiantes. Su aversión a la infancia es tan profunda que llega a expresar su deseo de que la escuela no tuviera niños.
En medio de este ambiente opresivo, emerge un rayo de esperanza en la figura de la Señorita Jennifer Miel (Miss Jennifer Honey). La maestra de Matilda, en marcado contraste con Tronchatoro, es amable, comprensiva y poseedora de una dulzura natural. Rápidamente reconoce la inteligencia prodigiosa de Matilda, muy superior a la de sus compañeros de clase. Intenta abogar por ella ante la directora, buscando que la trasladen a un nivel más avanzado, pero Tronchatoro se niega rotundamente, cegada por su propia paranoia y desdén.
La relación entre Matilda y la Señorita Miel se convierte en un pilar fundamental. La maestra, al ver la negligencia de los padres de Matilda y la hostilidad de la directora, decide nutrir el intelecto de la niña de forma particular, proporcionándole material de estudio más complejo. Es en este entorno, y en respuesta directa a la injusticia y el maltrato, que Matilda descubre y aprende a controlar sus poderes telequinéticos. Inicialmente, sus poderes se manifiestan de forma inconsciente, como cuando hace explotar un televisor que su padre la obliga a ver. Más tarde, los utiliza deliberadamente, primero para asustar a Tronchatoro volcándole un vaso de agua, y finalmente para enfrentarla.
La historia de Crunchem Hall culmina en un enfrentamiento épico donde Matilda, utilizando sus poderes y la historia de la familia de la Señorita Miel (que resulta ser la sobrina de Tronchatoro y heredera legítima de la casa y fortuna), expulsa a la tiránica directora de la escuela para siempre. Los niños, liberados de su opresora, celebran la victoria y arrojan restos de comida a la Tronchatoro mientras huye. Tras su partida, la Señorita Miel es elegida nueva directora, transformando Crunchem Hall en un lugar seguro y acogedor. Se añaden dormitorios, y la escuela se convierte en un verdadero hogar para muchos niños. Matilda, por su parte, es trasladada a una clase acorde a su capacidad y, finalmente, encuentra la familia que siempre anheló al ser adoptada por la Señorita Miel.
Saltando de la ficción a la realidad, encontramos a la otra Matilda, la hija de Luciana Salazar, quien asiste a la Asociación Lincoln School en Argentina. Esta institución representa un modelo educativo completamente diferente al de Crunchem Hall. Lejos de ser un lugar de miedo, se describe como un colegio prestigioso, privado, bilingüe y multicultural. Su principal característica distintiva es que es el único colegio en Argentina que ofrece educación estadounidense, lo que le permite otorgar tres títulos al finalizar los estudios: el bachillerato Americano, el Argentino y el internacional.
La elección de este colegio por parte de Luciana Salazar, según sus propias declaraciones, se basó en varios factores clave. Uno de ellos es la nacionalidad estadounidense de su hija, buscando un entorno educativo que se alinee con esa herencia. La exclusividad de la educación americana en Argentina fue un punto decisivo. Además, la madre destaca que en el Lincoln School, los niños se sienten muy contenidos, tanto en el aspecto educativo como en el emocional. Lo describe como un colegio cosmopolita e integral, donde Matilda convive con compañeros de diversas culturas y religiones, lo que le permite ser vista como una alumna más, sin la presión de ser una figura pública o "hija de".

Esta institución de élite tiene un costo acorde a su prestigio y oferta educativa única. Las cuotas mensuales se abonan en dólares estadounidenses y varían según el nivel educativo del estudiante. Se menciona que oscilan entre los 1874 y los 3870 dólares mensuales. Existen también opciones de pago semestral o anual, con rangos que van desde los 7495 hasta los 15480 dólares por semestre, y entre los 14990 y los 30960 dólares por año. Luciana Salazar ha señalado públicamente que la decisión de elegir este colegio fue compartida con su expareja, Martín Redrado, aunque ha habido controversias respecto al pago de las cuotas, un tema que, según ella, está judicializado.
Antes de ingresar al Lincoln School, Matilda Salazar asistió al Belgrano Days School para las salas de dos y tres años. Comenzó en el Lincoln en agosto de 2022, ingresando a K4 (equivalente a la sala de 4 años), ya que este colegio no ofrece niveles inferiores. Su madre resalta el impresionante avance académico que ha tenido la niña en los años que lleva en la institución y menciona que la propia Matilda expresa su deseo de graduarse allí. La recomendación de este colegio le llegó a Luciana Salazar a través de contactos como Myriam Bunin y Daniel Haddad.
Comparar la Escuela Primaria Crunchem Hall con la Asociación Lincoln School es contrastar la ficción con la realidad, el terror con el prestigio, la opresión con la oportunidad. Crunchem Hall, en la narrativa de Roald Dahl y su adaptación cinematográfica, es un símbolo de la injusticia y el abuso de poder en el mundo infantil, un lugar del que los niños desean escapar a toda costa. Su transformación es un acto de liberación, impulsado por la inteligencia y los poderes de una niña excepcional y la bondad de una maestra noble. Se convierte, al final, en un refugio seguro y feliz.
Por otro lado, la Asociación Lincoln School es una institución real, elegida por sus características específicas: su educación bilingüe y estadounidense, su enfoque multicultural y su ambiente que, según la madre de Matilda Salazar, proporciona contención y normalidad a su hija a pesar de su perfil público. Es un colegio que representa una inversión significativa y un acceso a un tipo particular de educación de élite. No hay directoras tiránicas ni castigos medievales, sino una estructura formal y un currículo internacional.
Ambas escuelas, cada una a su manera, son cruciales en las historias de sus respectivas Matildas. Crunchem Hall es el catalizador para que la Matilda de ficción descubra su potencial y cambie su destino y el de otros. Lincoln School es el entorno elegido para la Matilda real, buscando proporcionarle una base educativa sólida y diversa en un mundo complejo.
A continuación, presentamos una tabla comparativa para visualizar las diferencias:
| Característica | Escuela Primaria Crunchem Hall (Ficción) | Asociación Lincoln School (Realidad) |
|---|---|---|
| Ubicación | Indeterminada (Reino Unido/EE.UU. en adaptaciones) | Buenos Aires, Argentina |
| Naturaleza | Pública (originalmente), Privada (bajo Tronchatoro), Eventualmente transformada | Privada, Prestigiosa |
| Director/Figura Clave | Agatha Tronchatoro (inicialmente, cruel), Jennifer Miel (posteriormente, amable) | Dirección formal, Luciana Salazar (quien la elige y describe) |
| Atmósfera | Aterradora, opresiva, cruel (bajo Tronchatoro); Segura, feliz (bajo Miel) | Prestigiosa, bilingüe, multicultural, contenida |
| Enfoque Educativo | Básico, represivo (bajo Tronchatoro); Estimulante, avanzado (bajo Miel) | Estadounidense, bilingüe, multicultural, integral |
| Títulos/Certificaciones | Currículo primario estándar | Bachillerato Americano, Argentino, Internacional |
| Costo | No especificado (pública/privada asequible en la ficción, aunque Tronchatoro controla todo) | Alto (en dólares, miles por mes/año) |
| Características Notables | El Asfixiadero, castigos físicos, biblioteca, poderes telequinéticos de Matilda | Único con educación estadounidense en Argentina, diversidad de estudiantes, alto costo |
Preguntas Frecuentes
¿Cómo se llama el colegio de la película Matilda? La escuela se llama Escuela Primaria Crunchem Hall. Es un nombre ficticio creado para la historia.
¿Es real la Escuela Crunchem Hall? No, la Escuela Primaria Crunchem Hall es una institución completamente ficticia, creada por el autor Roald Dahl para su novela y representada en la película.

¿Quién era la directora de la Escuela Crunchem Hall? La temida directora era la Señorita Agatha Tronchatoro (Miss Agatha Trunchbull).
¿A qué escuela va la hija de Luciana Salazar? Su hija, Matilda Salazar, asiste a la Asociación Lincoln School en Buenos Aires, Argentina.
¿Qué tipo de colegio es la Asociación Lincoln School? Es un colegio privado, prestigioso, bilingüe y multicultural que ofrece educación con currículo estadounidense.
¿Es cara la Asociación Lincoln School? Sí, según la información disponible, las cuotas mensuales son elevadas, oscilando entre 1874 y 3870 dólares estadounidenses, dependiendo del nivel.
¿Por qué Luciana Salazar eligió el Lincoln School para su hija? Entre las razones mencionadas están que Matilda es estadounidense, es el único colegio con educación americana en Argentina, ofrece contención y permite que su hija conviva con diversidad de culturas y se sienta como una alumna más.
En conclusión, las escuelas de estas dos Matildas nos ofrecen un fascinante contraste. Una es un escenario de cuento (inicialmente de terror, luego de esperanza y liberación) donde la inteligencia y la magia triunfan sobre la opresión. La otra es una institución del mundo real, que representa la búsqueda de una educación de alto nivel con características muy específicas. Ambas historias subrayan el papel fundamental que la escuela, para bien o para mal, juega en la vida de los niños, moldeando sus experiencias y, en última instancia, su futuro.
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