¿Cómo se llama el colegio de San Cristóbal?

Colegio de Todos Santos: Origen y Cierre

10/11/2019

En el vasto panorama de la educación en la Nueva España, pocas instituciones resplandecen con la singularidad y el propósito del Colegio Mayor de Santa María de Todos los Santos. Fundado en el siglo XVI, este recinto educativo nació de la visión y el esfuerzo de un hombre dedicado a las letras y al progreso intelectual de los jóvenes. Su historia, marcada por una inspiración española, unas constituciones detalladas y un eventual fin precipitado, ofrece una ventana fascinante a las prioridades y estructuras sociales de la época colonial.

¿Quién fundó el colegio de todos los santos?
El Colegio de Santa María de Todos los Santos fue un célebre colegio en la Ciudad de México fundado en el año 1573 por Francisco Michón Rodríguez Santos; fue en todo el territorio de la Nueva España el único que adquirió la denominación de Colegio Mayor.

La génesis de este notable colegio se remonta a la figura de Francisco Michón Rodríguez Santos. Nombrado rector de la real y pontificia Universidad en México en 1558, Michón era reconocido por su profunda dedicación al estudio de las letras. Este cargo le confería la responsabilidad de supervisar todas las escuelas erigidas en el Nuevo Mundo desde la Conquista. Con una clara visión de la necesidad de una institución que permitiera a los jóvenes continuar sus estudios superiores, Michón se propuso la monumental tarea de fundar un colegio.

La Visión del Fundador y la Construcción

Consciente de que un proyecto de tal envergadura requeriría considerables recursos, Francisco Michón comenzó a generar fondos de su propia cuenta. Su posición mejoró significativamente en 1562, cuando fue nombrado canónigo tesorero de la Catedral de México, lo que le proporcionó mayores medios económicos. Una vez que consideró tener los recursos suficientes, en el año de 1565, presentó formalmente su proyecto ante el Virrey. Su propuesta era ambiciosa: edificar en el Nuevo Mundo un recinto educativo semejante al prestigioso Colegio Mayor Santa Cruz de Valladolid en España. Este lugar no era casual; fue allí donde el propio Rodríguez Santos había obtenido sus títulos de doctor en Filosofía, Derecho y Cánones.

El propósito central del futuro colegio era atender a aquellos jóvenes estudiantes que, habiendo completado una primera etapa de su carrera, se veían imposibilitados de continuar sus estudios para obtener grados mayores debido a la necesidad de trabajar para subsistir. Esta situación limitaba su potencial, resultando en profesionales menos instruidos de lo deseable. Para materializar su sueño, Michón ofreció ceder la propiedad donde él mismo habitaba para que se convirtiera en la sede del colegio. Solicitó apoyo para la construcción en forma de mano de obra.

El Virrey accedió a su petición, concediéndole diez indígenas experimentados que anteriormente habían colaborado en la construcción de la majestuosa Catedral Metropolitana de la Ciudad de México. Estos trabajadores altamente cualificados fueron dirigidos por un maestro de Arquitectura, quien también había participado en el proyecto de la Catedral. Así, bajo la supervisión experta y con la dedicación de la mano de obra, la visión de Francisco Michón comenzó a tomar forma física.

Inauguración y Primeros Pasos

El esfuerzo y la dedicación culminaron el 15 de agosto de 1573. Siendo Virrey de la Nueva España Martín Enríquez de Almansa, el Colegio Mayor de Santa María de Todos los Santos fue inaugurado. Este día no fue elegido al azar, sino que coincidió con una fecha de gran significado religioso.

Para poner en marcha la institución, se eligieron a ocho distinguidos bachilleres. Estos primeros miembros fundadores eran pasantes en las materias de Teología, Derecho y Cánones, garantizando desde el inicio un alto nivel académico y una diversidad de conocimiento fundamental para un colegio mayor. Tal como se estipulaba en las Constituciones del colegio, uno de estos miembros fue nombrado Rector, cargo que, para asegurar la renovación y la participación de los colegiados, sería renovado cada año.

El Significado Profundo de su Nombre

El nombre completo del colegio, Colegio Mayor de Santa María de Todos los Santos, encierra en sí mismo la historia, la inspiración y las dedicatorias que le dieron origen. Cada parte tiene un significado específico:

Colegio Mayor: La elección de este título no era trivial en la época. Las constituciones del nuevo colegio fueron redactadas buscando la mayor semejanza posible con las del Colegio Mayor de Santa Cruz de Valladolid, una de las instituciones más importantes de España. En aquel entonces, muy pocos colegios tanto en España como en el Nuevo Mundo tenían la autorización para ser llamados “Mayores”. Aunque impartían las mismas cátedras que los colegios Menores, el hecho de contar con mayores recursos y riquezas, y, sobre todo, la libertad y el privilegio de poder elegir a su propio Rector de entre sus miembros, les confería este título distintivo. Sin embargo, la oficialización de este estatus por parte de la Real Corona no llegó de inmediato; fue hasta el año de 1700 que se le concedieron y reconocieron oficialmente los títulos y privilegios de Mayor.

Santa María: Esta parte del nombre es un homenaje directo a la fecha de su inauguración. El 15 de agosto, día en que el colegio abrió sus puertas, la Iglesia Católica celebra el misterio de la Asunción a los cielos de la Virgen María. Por ello, el colegio fue dedicado a esta celebración mariana, honrando así a la Madre de Jesús.

Todos Santos: Finalmente, esta última parte del nombre rinde homenaje al apellido del fundador, Francisco Michón Rodríguez Santos. Era una práctica común nombrar instituciones o lugares en honor a sus benefactores o creadores. Así, "Todos Santos" se incorporó al nombre para hacer relación a la familia del hombre cuya visión y esfuerzo hicieron posible la existencia del colegio.

Las Rigurosas Constituciones del Colegio

La base del funcionamiento y la vida interna del Colegio de Todos los Santos residía en sus Constituciones. Estas normativas fundamentales se inspiraron directamente en las del Colegio de Santa Cruz de Valladolid, considerado el segundo colegio mayor más importante de España. Las constituciones fueron redactadas por el propio Rodríguez Santos en el año de la fundación, 1573. No obstante, su aprobación oficial y confirmación por parte de las máximas autoridades de la Nueva España, el Virrey Martín Enríquez de Almansa y el Arzobispo de la Iglesia de México Pedro Moya de Contreras, se concretó en enero de 1574.

Inicialmente, el colegio se regía por un conjunto de 80 constituciones. Estas abarcaban desde las condiciones que debían cumplir los aspirantes para ser aceptados hasta las reglas de conducta y convivencia que debían respetar una vez dentro. También detallaban el proceso de elección de las autoridades del colegio y sus respectivas responsabilidades y obligaciones. Las constituciones estaban estructuradas en secciones temáticas:

Resumen de las Constituciones del Colegio
Secciones Contenido Principal
Constituciones I-XIV Condiciones de admisión y estadía para los estudiantes (número, facultades, origen, edad, parentesco, ingreso).
Constituciones XV-XXIV Elección y responsabilidades de quienes dirigen el colegio (Rector y otros).
Constituciones XXV-LXXX Deberes de toda la comunidad colegial.
Añadidos (1646) 24 estatutos complementarios y un interrogatorio de 14 artículos para aspirantes (limpieza de sangre, genealogía, costumbres).

Las primeras catorce constituciones (I-XIV) se enfocaban específicamente en los estudiantes, estableciendo criterios estrictos para la admisión y la vida dentro del colegio. Se limitaba el número de estudiantes a solo diez. De estos, seis debían haber estudiado Derecho Canónico y Civil, mientras que los cuatro restantes debían ser de Teología o Artes. Un requisito indispensable para todos los aspirantes era poseer, como mínimo, el título de bachiller en su facultad de origen.

Además de los requisitos académicos, había criterios de origen y edad. Se ordenaba que los estudiantes, aunque hubieran nacido en México, debían tener origen español (Constitución II). La edad mínima para ser aceptado era de veinte años cumplidos (Constitución IV). Para evitar favoritismos o conflictos de interés, se prohibía estrictamente que los aspirantes tuvieran un pariente dentro del colegio, al menos hasta el cuarto grado de parentesco (Constitución V). Y para asegurar la meritocracia, quedaba absolutamente prohibido que algún estudiante ingresara al colegio por medio de algún favor o influencia externa (Constitución VI).

Las constituciones XV a la XXIV detallaban el proceso de elección y las responsabilidades de quienes tenían a cargo la dirección del colegio, principalmente el Rector y otros oficiales. Finalmente, las constituciones XXV a la LXXX establecían los deberes y obligaciones que toda la comunidad, tanto estudiantes como directivos y personal, debían cumplir para el correcto funcionamiento y la vida armónica dentro del recinto.

Evolución de las Normas: Añadidos Posteriores

Con el paso del tiempo y la experiencia, las normas del colegio evolucionaron. En el año de 1646, siendo Rector del Colegio Nicolás del Puerto, se consideró necesario complementar las constituciones originales. Se añadió una segunda parte que contenía 24 estatutos adicionales. Estos nuevos estatutos buscaban complementar o explicar con mayor detalle las Constituciones estipuladas por Rodríguez Santos, adaptándolas quizás a las necesidades o realidades que habían surgido tras casi un siglo de funcionamiento.

¿Quién fundó el colegio de todos los santos?
El Colegio de Santa María de Todos los Santos fue un célebre colegio en la Ciudad de México fundado en el año 1573 por Francisco Michón Rodríguez Santos; fue en todo el territorio de la Nueva España el único que adquirió la denominación de Colegio Mayor.

Además de los estatutos, se anexó un interrogatorio compuesto por 14 artículos. Este cuestionario estaba dirigido a quienes aspiraban a ingresar al colegio y tenía como objetivo conocer aspectos fundamentales de su vida y antecedentes. Las preguntas se enfocaban en temas como la limpieza de sangre (un concepto de pureza racial y religiosa importante en la sociedad colonial), la genealogía familiar para verificar el origen español y la ausencia de parentesco prohibido, y las costumbres del aspirante, buscando asegurar que su comportamiento fuera acorde con las expectativas de la institución.

El Ocaso de una Institución Colonial

La historia del Colegio de Todos Santos, como la de muchas instituciones coloniales, se vio profundamente afectada por los cambios políticos y sociales que trajo la Independencia de México. A partir de este periodo, la actividad del colegio se volvió irregular, marcada por una serie de clausuras temporales y posteriores reaperturas. La estabilidad que había caracterizado sus primeros siglos de existencia se perdió en medio de las turbulencias del nuevo país.

Sin embargo, el golpe definitivo llegó en octubre de 1833. En el marco de la Primera Reforma Liberal impulsada por Valentín Gómez Farías, se ordenó el cierre definitivo del Colegio de Santa María de Todos los Santos. La motivación detrás de esta reforma era clara: buscaba arrebatar a la supremacía eclesiástica la organización y disposición de asuntos civiles fundamentales, entre ellos la educación. El colegio, al estar intrínsecamente ligado a la estructura eclesiástica y haber sido fundado por un clérigo y regido por normas con inspiración religiosa, se convirtió en uno de los objetivos de esta política secularizadora.

Así, el sueño de Francisco Michón Rodríguez Santos, que había proporcionado educación superior a generaciones de jóvenes y se había mantenido activo por más de 260 años, llegó a su fin. El cierre de 1833 no solo significó el cese de actividades de una institución educativa, sino también el fin de un modelo de colegio mayor colonial, dando paso a nuevas formas de organización educativa en el México independiente.

Preguntas Frecuentes sobre el Colegio de Todos Santos

¿Quién fundó el Colegio de Todos Santos?
Fue fundado por Francisco Michón Rodríguez Santos, quien fue Rector de la Universidad y Canónigo Tesorero de la Catedral de México.

¿Cuándo se inauguró el colegio?
El colegio fue inaugurado el 15 de agosto de 1573.

¿Por qué se le llamó Colegio Mayor de Santa María de Todos los Santos?
"Colegio Mayor" por su semejanza con el de Valladolid y sus privilegios; "Santa María" por inaugurarse el día de la Asunción de la Virgen; y "Todos Santos" en honor al apellido del fundador, Rodríguez Santos.

¿Cuál era el propósito principal del colegio?
Permitir a jóvenes estudiantes con título de bachiller, pero sin recursos, continuar sus estudios para obtener grados mayores y ser profesionales más capacitados.

¿Quiénes podían ser admitidos según sus constituciones iniciales?
Inicialmente, 10 estudiantes (6 de Derecho/Cánones, 4 de Teología/Artes), con título de bachiller, de origen español (incluso nacidos en México), mayores de 20 años, sin parientes cercanos en el colegio, y sin haber ingresado por favoritismo.

¿En qué se basaron las constituciones del colegio?
Se basaron en las constituciones del Colegio de Santa Cruz de Valladolid en España.

¿Cuándo se añadieron estatutos y un interrogatorio a las constituciones?
En el año de 1646, bajo el Rectorado de Nicolás del Puerto.

¿Cuándo y por qué cerró definitivamente el colegio?
Cerró definitivamente en octubre de 1833 como resultado de la Primera Reforma Liberal impulsada por Valentín Gómez Farías, que buscaba quitar el control de la educación a la Iglesia.

El Colegio de Todos Santos representa un capítulo significativo en la historia de la educación en la Nueva España, ilustrando la importancia que se daba a la formación académica superior y los esfuerzos realizados para hacerla accesible a ciertos sectores de la población, dentro de las estructuras y limitaciones de la sociedad colonial. Su legado, aunque finalizado por cambios políticos, perdura en los anales de las instituciones educativas de México.

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