¿Por qué se da el robo en las escuelas?

Robos escolares: El drama de la educación

20/10/2022

Los robos y el vandalismo en las escuelas representan una grave amenaza para el derecho a la educación, dejando a cientos de estudiantes sin espacios seguros para aprender. Este problema, que afecta a planteles en diversas zonas, tiene un foco alarmante en el suroriente de Ciudad Juárez, donde autoridades educativas señalan una mayor incidencia de estos delitos. La situación en el jardín de niños ‘Simona Barba’ es un claro ejemplo de las devastadoras consecuencias que estos actos tienen para la comunidad escolar.

El jardín de niños ‘Simona Barba’, un plantel clave para la población del suroriente, ha sido víctima de una serie de saqueos y actos vandálicos desde abril, culminando en daños que han forzado su clausura temporal. La situación ha movilizado a las madres de familia, quienes con pancartas en mano, exigen a las autoridades la garantía de espacios seguros para la educación de sus hijas e hijos. Mensajes como ‘quiero volver a mi escuela’ y ‘la educación es mi derecho, no me lo robes’ resuenan como un llamado desesperado ante la vulneración de un derecho fundamental.

¿Cómo trabajar el robo en los niños?
QUICK LINKS1le digan al niño que robar es malo.2ayuden al adolescente a pagar o a devolver el objeto robado.3se aseguren de que el niño no se beneficie del robo bajo ninguna circunstancia.4eviten sermonearle, pronosticar el mal comportamiento futuro, o el decir que ahora se le considera al niño un ladrón o una persona mala.
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El Calvario del Jardín de Niños ‘Simona Barba’

Desde abril de este año, el jardín de niños ‘Simona Barba’ ha sufrido múltiples robos y actos de vandalismo. La magnitud de los saqueos ha sido tal que el plantel se encuentra en condiciones inhabitables, impidiendo las clases presenciales para sus 130 alumnos de preescolar. Los delincuentes se llevaron cableado eléctrico, tuberías, mobiliario de oficina, pizarrones, malla ciclónica, ventanas, focos y hasta artículos básicos como papel higiénico y jabón. En su afán por extraer el cableado, incluso demolieron paredes, causando daños estructurales significativos.

Fuentes del plantel estiman que los daños ascienden a cerca de 800 mil pesos. Tras el segundo robo, a principios de mayo, un grupo de madres y sus hijos se manifestaron exigiendo acciones. Aunque agentes policiales atendieron el llamado y sugirieron elaborar oficios para pedir vigilancia, la dirección de la escuela ya había solicitado formalmente seguridad a la Secretaría de Seguridad Pública Municipal (SSPM) desde septiembre de 2021, sin resultados efectivos.

Ante la inacción oficial, las madres tomaron la iniciativa, realizando rondines de vigilancia nocturna y logrando obtener evidencia de los perpetradores. Sin embargo, esta valentía tuvo un costo: una de las madres que grabó fue acosada y amenazada, y a pesar de interponer una denuncia ante la Fiscalía, el hostigamiento se intensificó. La tristeza y el coraje se apoderan de ellas al ver el estado del kínder: vidrios rotos, paredes destrozadas y material didáctico esparcido por el suelo. El miedo a represalias ha disminuido las manifestaciones, pero no ha apagado la exigencia de seguridad.

Impacto Profundo en la Educación y las Familias

El cierre del ‘Simona Barba’, aunque se espera sea temporal, ha tenido consecuencias directas y severas para los estudiantes y sus familias. La educación de 130 niños pende de un hilo. La alternativa de la educación virtual, implementada durante la pandemia, no es viable para la mayoría de las madres, muchas de ellas trabajadoras de la industria maquiladora con tiempo y recursos limitados. La falta de acceso a dispositivos (laptops, tablets, celulares) e internet es una barrera insuperable.

En aulas donde antes había más de 30 alumnos, ahora solo 3 o 4 se conectan a las clases virtuales. Esta situación no solo afecta el desempeño académico, provocando que muchos niños se retrasen significativamente, sino que también desorganiza los horarios de las madres, quienes dependían del horario escolar para poder trabajar. El impacto emocional en los niños, al no poder asistir a su escuela y verla en ruinas, también es considerable.

El Suroriente: Zona Roja de Robos Escolares

Según Maurilio Fuentes Estrada, subdirector de Educación y Deporte de la Zona Norte, el suroriente de Ciudad Juárez es la zona con mayor incidencia de robos a escuelas. Aunque no proporcionó cifras exactas, destacó los casos del ‘Simona Barba’ y la Escuela Primaria Federico de la Vega por la cantidad de incidentes y la ‘saña’ con la que actúan los delincuentes. Atribuye esta situación a que son colonias nuevas donde aún no existe un fuerte arraigo comunitario.

A nivel municipal, el regidor Hugo Avitia informó que en lo que va del año se han registrado 38 robos a escuelas en toda la ciudad, con el preocupante dato de ocho incidentes en un solo plantel. La problemática no es exclusiva de Juárez; a nivel estatal, el Congreso de Chihuahua reportó un aumento significativo en los robos a escuelas, pasando de 161 casos en 2020 a 242 en 2021. Para febrero de 2022, ya se habían contabilizado 52 eventos. Las autoridades coinciden en que el cierre prolongado de las escuelas durante la pandemia exacerbó este problema.

Estadísticas de Robos a Escuelas en Chihuahua

Periodo Casos de Robo (Nivel Estatal)
2020 161
2021 242
Febrero 2022 52

Medidas Legales y de Seguridad: Avances y Desafíos

Ante el incremento de los robos, se han impulsado reformas legales. El 26 de abril, el Congreso del Estado de Chihuahua aprobó modificar el Código Penal para aumentar las penas por robo y daños a instituciones educativas. Ahora, las penas por robo pueden ir de 3 a 13 años de prisión, y hasta de 4 años 6 meses a 26 años si el delito afecta el servicio educativo. Los daños a bienes en instituciones educativas o patrimonio cultural se castigan con 6 meses a 6 años de cárcel y multas.

Además, el Cabildo aprobó un punto de acuerdo instruyendo a la SSPM a realizar recorridos nocturnos de vigilancia en todos los planteles. Sin embargo, la SSPM señala que ya se realizaban rondines y que el acuerdo solo refuerza estas labores. Explican que los delincuentes buscan el momento en que la patrulla no está presente, y que es crucial que la ciudadanía denuncie al 911 o a los números comunitarios.

El Obstáculo de la Falta de Denuncia Formal

A pesar de los esfuerzos de vigilancia y las detenciones realizadas por la SSPM, un problema recurrente es la falta de denuncias formales. La SSPM detuvo a dos hombres en el ‘Simona Barba’ y a una mujer en la Primaria Federico de la Vega, pero si no se presenta una querella formal ante la Fiscalía en un plazo de 48 horas, los detenidos son liberados. Adrián Casas, coordinador de comunicación social de la SSPM, enfatiza que sin denuncia formal, no hay seguimiento del caso, especialmente en robos o daños a propiedad privada.

Desde la subsecretaría de Educación, Maurilio Fuentes indica que no han motivado denuncias porque deben ser interpuestas por la dirección de las escuelas o los padres de familia, aunque ofrecen asesoría legal. Lamenta que, salvo la denuncia por amenazas de una madre, los padres no hayan presentado denuncias por los robos y daños. La falta de esta acción legal permite que los presuntos responsables queden libres, perpetuando un ciclo de impunidad.

Saturación Escolar: Un Contexto Agravante

El problema de los robos se agrava en el suroriente debido a la saturación de los planteles educativos, especialmente en preescolar. Datos del INEGI 2020 muestran que en un polígono específico de la zona, solo hay nueve jardines de niños. El ‘Simona Barba’, a pesar de atender a 130 niños con solo cuatro docentes y seis salones, es una de las escuelas más pequeñas, con una saturación de 33 alumnos por aula.

La falta de espacios se refleja en las cifras de inasistencia: el 61.17% de los niños de 3 a 5 años en edad preescolar en esa área no asisten a la escuela. El cierre del ‘Simona Barba’ empeora esta situación, haciendo que la reubicación de los alumnos sea un desafío. Se barajan opciones como trasladarlos a la Primaria Frida Kahlo o a un centro comunitario cercano mientras el kínder es rehabilitado. Sin embargo, la saturación limita estas alternativas.

Resiliencia Comunitaria y Exigencia de Seguridad

Las madres de familia del ‘Simona Barba’ continúan luchando por la recuperación de su escuela. La defensa de este plantel va más allá de la infraestructura; tiene una fuerte carga emotiva, ya que muchas de ellas y sus hijos han pasado por sus aulas. La rehabilitación del kínder, que incluye la ampliación de bardas y la colocación de alambre de púas gestionados por el Ichife, es un paso necesario.

Sin embargo, para las madres, lo prioritario es garantizar la seguridad antes de instalar el nuevo mobiliario y materiales donados (solo se han recaudado 30 mil pesos de los 800 mil necesarios). Estos materiales se almacenan temporalmente en una bodega de la subsecretaría. La comunidad exige más apoyo de las autoridades para asegurar el plantel (bardas, material, cableado, motores de aire) y evitar que los robos se repitan. Su mayor anhelo es que la escuela reabra sus puertas y continúe brindando educación en un ambiente seguro, permitiendo que más niños se inscriban en el próximo ciclo escolar y rompiendo el ciclo de inseguridad que amenaza el futuro educativo de sus hijos.

Preguntas Frecuentes sobre Robos Escolares

¿Cuáles son las principales consecuencias de los robos en las escuelas?
Los robos provocan el cierre temporal de planteles, dificultan la educación presencial, complican la educación virtual para familias con recursos limitados, afectan el desempeño académico y el estado de ánimo de los estudiantes, y generan costos significativos para la reparación de daños y reposición de bienes.

¿Qué zona de Ciudad Juárez tiene mayor incidencia de robos a escuelas?
Según las autoridades educativas, la zona suroriente es la de mayor incidencia de robos y vandalismo a escuelas.

¿Qué tipo de daños sufren los planteles educativos?
Los daños varían pero suelen incluir robo de cableado eléctrico, tuberías, mobiliario, equipos, pizarrones, ventanas, focos, y vandalismo como la destrucción de paredes y material didáctico.

¿Por qué los sospechosos de robo a escuelas a veces son liberados?
A pesar de las detenciones realizadas por la policía, los presuntos responsables suelen ser liberados en 48 horas si no se presenta una denuncia formal ante la Fiscalía por parte de la dirección de la escuela o los padres de familia afectados.

¿Qué medidas están tomando las autoridades para combatir los robos?
Se han aprobado reformas al Código Penal para aumentar las penas por robo y daños a escuelas. El Cabildo también ha instruido a la policía municipal a reforzar los recorridos de vigilancia nocturna en los planteles.

¿Qué pueden hacer los padres y la comunidad?
Es fundamental reportar cualquier actividad sospechosa cerca de las escuelas llamando al 911 o a los números comunitarios de la policía. Además, es crucial presentar denuncias formales ante la Fiscalía para que los casos tengan seguimiento legal.

¿Cómo afecta la saturación de escuelas en el suroriente a esta problemática?
La alta demanda de espacios educativos en la zona hace que el cierre de un plantel por robos y daños tenga un impacto mayor, ya que dificulta la reubicación de los estudiantes afectados en otras escuelas cercanas.

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