13/04/2021
La historia de la educación argentina tiene un hito fundamental en la ciudad de Paraná. Allí, por iniciativa del entonces presidente Domingo F. Sarmiento, se fundó la Escuela Normal de Paraná, la primera institución normalista de nivel nacional en el país. Su creación fue autorizada por ley en octubre de 1869, aunque los avatares políticos de la provincia demoraron su apertura oficial hasta el 16 de agosto de 1871. Esta escuela, que recientemente celebró sus 150 años, ha tenido un profundo impacto en la formación de docentes y en la propia estructura del sistema educativo argentino, adaptándose y evolucionando a lo largo de más de un siglo.

Desde sus inicios, la Escuela Normal de Paraná se concibió como una institución pionera. Nació con una estructura que incluía una Escuela de Aplicación (nivel primario) y un Curso Normal (nivel medio), algo innovador para la época. En sus primeros años, entre 1871 y 1919, se centró principalmente en la formación de profesores varones, con la posibilidad de obtener también el título de maestro. Sin embargo, su carácter evolucionó rápidamente. En 1877, se convirtió en una Normal mixta con la incorporación de las primeras mujeres. Este mismo año se sumaron nuevas materias al plan de estudios, y en 1887, fue oficialmente nombrada “Escuela Normal mixta de Profesores”, siendo una de las pocas en el país con esta denominación y enfoque.
La audacia innovadora de la Normal de Paraná no se detuvo allí. En 1884, se convirtió en la primera institución en Argentina en contar con un Jardín de Infantes anexo, reconociendo la importancia de la educación inicial. Dos años después, en 1886, dio un paso más al fundar el primer Profesorado en Jardín de Infantes del país. Aunque este profesorado fue cerrado en 1897, sentó un precedente crucial en la formación de educadores especializados para la primera infancia. Estas tempranas iniciativas marcaron un derrotero diferente para la Normal de Paraná en comparación con otras instituciones similares que surgirían posteriormente.
La Figura Clave: El Director de la Escuela Normal
En el corazón de esta institución se encontraba la figura del director, un puesto de gran responsabilidad y complejidad. Los directores de la Escuela Normal de Paraná no eran meros administradores; eran funcionarios de una burocracia nacional con tareas minuciosamente fijadas por la normativa del Ministerio. Según los reglamentos de la época, tenían a su cargo la dirección total de la enseñanza, la disciplina y la administración económica del establecimiento. Debían asegurar el cumplimiento de las leyes y decretos ministeriales, proponer el personal docente y superior (vicedirector, secretario, regente), nombrar y remover al personal subalterno, mantener la documentación al día y vigilar la asistencia de todos.
Una particularidad de los directores de Paraná era su responsabilidad sobre múltiples niveles educativos. A diferencia de otros directores de nivel medio, debían supervisar no solo el Curso Normal, sino también la Escuela de Aplicación (primaria) y el Jardín de Infantes. Esto significaba que todo el personal directivo, maestros y profesores de estas cuatro dependencias estaban bajo su entera responsabilidad. Sus tareas incluían organizar reuniones con profesores, disponer horarios, gestionar el uso de las aulas y, fundamentalmente, recordar a los futuros maestros y profesores el propósito con el que la Nación había fundado las Escuelas Normales: cultivar el sentimiento de responsabilidad, el espíritu profesional y el amor a la docencia.
La selección de estos altos funcionarios, al menos en los primeros tiempos, era altamente discrecional, realizada por decreto del Poder Ejecutivo Nacional. Esta práctica comenzó a cambiar lentamente a partir de 1958 con la sanción del Estatuto del Docente, que estableció que los directores debían asumir por concurso de títulos, antecedentes y oposición. Los requisitos variaban según la época, pero a menudo incluían poseer el título de profesor normal y cierta antigüedad. Curiosamente, en términos salariales, no existían diferencias entre los sueldos de directores varones y mujeres, y el Estado solía proveerles vivienda, ya sea dentro del edificio escolar o alquilada, aliviando un gasto significativo.
Dos Grandes Etapas: De Profesores a Maestros
La historia de la Escuela Normal de Paraná se puede dividir en dos grandes etapas, marcadas por los objetivos ministeriales y la denominación de la institución:
Primera Etapa (1871-1919): La Escuela Normal Mixta de Profesores
Durante este período, el objetivo principal fue formar profesores varones para que ocuparan altos cargos en la burocracia educativa nacional. Las mujeres, aunque se incorporaron en 1877, se esperaba que se formaran principalmente como maestras o profesoras de Jardín de Infantes para trabajar en los niveles primario e inicial. A pesar de esto, algunas mujeres lograron titularse como profesoras y alcanzar puestos importantes, conformando una élite profesional femenina incipiente.
Los siete directores de esta etapa fueron todos varones. Los dos primeros fueron extranjeros, mientras que los siguientes fueron argentinos, muchos egresados de la propia Normal de Paraná y que habían ocupado previamente el cargo de vicedirector. Las gestiones variaron en estabilidad; una de ellas fue la más duradera de la historia de la institución, mientras que otras fueron más breves, sirviendo como un puesto más en carreras burocráticas más extensas. Dentro de esta etapa, se distinguen dos ciclos: 1871-1890, con predominio de varones becados de otras provincias, y 1891-1919, que vio un lento pero sostenido proceso de feminización de la matrícula y un aumento de inscriptos locales tras la eliminación de becas para varones.
Esta etapa también estuvo marcada por importantes repercusiones de eventos nacionales. Un debate originado en Buenos Aires en 1915, relacionado con una novela sobre el normalismo, generó un enfrentamiento local entre el director de la Escuela y el obispo. Asimismo, la Reforma Universitaria de 1918, iniciada en Córdoba, tuvo su eco en Paraná, provocando las primeras grandes manifestaciones estudiantiles en la capital entrerriana.
Segunda Etapa (1920-1969): La Escuela Normal Mixta de Maestros
A partir de 1920, las autoridades decidieron eliminar el Curso de Profesorado y enfocar la formación exclusivamente en maestros. La escuela fue renombrada como Escuela Normal mixta de Maestros y, desde 1922, fue anexada a la recientemente creada Facultad de Ciencias Económicas y Educacionales de la Universidad Nacional del Litoral. Este período, aunque centrado en la formación de maestros (con una amplia mayoría de maestras egresadas), fue testigo de constantes modificaciones institucionales, innovaciones pedagógicas, pero también de problemas presupuestarios, escasez de aulas y un crecimiento masivo de la matrícula.
Esta etapa tuvo diez directores, incluyendo a las primeras tres mujeres designadas por los ministros del peronismo. La mayoría eran egresados de Paraná y habían sido profesores o vicedirectores. La estabilidad en el cargo fue variable; algunos tuvieron mandatos largos, mientras que otros fueron apartados por decisión ministerial. Durante estos años, el perfil del alumno maestro cambió: ya no recibían beca, eran mayoritariamente de Paraná, vivían con sus padres y comenzaron a organizarse como estudiantes, protagonizando huelgas y manifestaciones que reflejaban un incipiente movimiento colectivo.
Los directores de esta etapa debieron navegar en un contexto nacional complejo, lidiando con las repercusiones locales de disputas políticas como las de radicales personalistas y antipersonalistas, el avance del nacionalismo antisemita, los enfrentamientos entre peronistas y antiperonistas, y las luchas por la educación pública o privada ("laica o libre"). En 1931, la Facultad fue suprimida, dando lugar a una breve experiencia de Escuela Normal Superior (1931-1933) antes de que las carreras de profesorado se trasladaran al Instituto Nacional del Profesorado Secundario, al cual la Normal estuvo anexa por un tiempo.
Finalmente, en 1968, un decreto gubernamental decidió eliminar definitivamente la formación de docentes en el nivel medio para trasladarla al nivel terciario. A partir de 1970, la Escuela Normal de Paraná comenzó a inscribir a los primeros estudiantes de bachillerato, cerrando así un ciclo de casi un siglo dedicado a la formación de maestros y profesores de nivel medio.
La Dimensión de Género y la Burocracia
La historia de la Normal de Paraná está fuertemente atravesada por la cuestión de género. El normalismo, en sus inicios, asignó roles específicos a hombres y mujeres dentro de la estructura educativa y burocrática. Visiones como la de Leopoldo Lugones, quien consideraba a las maestras aptas para la primera infancia por su condición de “madres” pero incapaces para cargos directivos o la enseñanza a niños mayores, reflejan prejuicios de la época. Si bien el magisterio fue socialmente construido como una actividad femenina, la Normal de Paraná, especialmente en su primera etapa, también formó a hombres para ocupar posiciones de liderazgo, mientras que las mujeres, aunque en menor número en el profesorado, también lograron acceder a puestos importantes con el tiempo.
Desde la perspectiva de la burocracia estatal, los directores de la Normal pueden analizarse a través del concepto de Max Weber: profesionales formados, insertos en una jerarquía, con competencias definidas, retribuidos por el Estado y sujetos a disciplina. Sin embargo, la realidad argentina añadió complejidades: inestabilidad gubernamental, crisis económicas que afectaban las carreras, designaciones a menudo influenciadas por afinidades políticas y comportamientos guiados por reglas no escritas. A pesar de esto, los directores de Paraná se formaron en saberes y prácticas burocráticas, pero también debieron adaptarse a las lógicas y contextos locales, actuando en ocasiones no solo como ejecutores de políticas ministeriales, sino también como mediadores entre las directivas centrales y las demandas de la comunidad educativa.
Cuadro Comparativo: Directores y Políticas Clave (1871-1969)
La gestión de la Escuela Normal de Paraná a lo largo de casi un siglo estuvo en manos de diecisiete directores, catorce varones y tres mujeres, quienes implementaron o lidiaron con diversas políticas y transformaciones institucionales. A continuación, se presenta un resumen de los períodos, directores principales y eventos relevantes:
| Período | Director | Vicedirector | Principales políticas aplicadas / Eventos |
|---|---|---|---|
| 1871-1876 | George Stearns | George L. Roberts | Apertura (1871). Inicio del Curso Normal (varones, título profesor/maestro). |
| 1876-1885 | José María Torres | Tomás Milicua (1878-1883) Gustavo Ferrary (1883-1885) |
Se hace mixta (1877). Incorporación de materias. |
| 1885-1889 | Gustavo Ferrary | Alejandro Carbó | Creación del primer Jardín de Infantes normalista (1884). Fundación del primer Profesorado de Jardín de Infantes (1886). Nombrada Escuela Normal mixta de Profesores (1887). |
| 1889-1892 | Alejandro Carbó | s/d | |
| 1892-1894 | José María Torres | Leopoldo Herrera | |
| 1894-1901 | Leopoldo Herrera | Víctor Dupuy | Cierre del Profesorado de Jardín de Infantes (1897). |
| 1901-1904 | Víctor Dupuy | s/d | |
| 1904-1907 | Leopoldo Herrera | Víctor Dupuy | |
| 1907-1924 | Maximio Victoria | Juan B. Perini (1907-1921) Demetrio Méndez (1921-1924) |
Creación UNL (1919). Organización Facultad CC. EE. y Educacionales, cierre Curso Profesorado Normal (1920). Pasa a ser Escuela Normal mixta de Maestros (1920), anexa a Facultad (1922). |
| 1924-1929 | Filiberto Reula | Roberto Escobar | |
| 1929-1930 | Hugo Calzetti | Roberto Escobar | |
| 1930-1931 | Roberto Escobar | s/d | |
| 1931 | Maximio Victoria | Roberto Escobar | Cierre Facultad, creación Escuela Normal Superior (1931). |
| 1931-1932 | Roberto Escobar | Gabriel F. Echenique | |
| 1932-1946 | Gabriel F. Echenique | Sin vicedirector | Cierre Normal Superior, apertura Instituto Nacional del Profesorado Secundario con Normal anexa (1933). |
| 1946-1949 | Domingo Funes Guesalaga | s/d | |
| 1949-1955 | Laura R. Santa María | Lilia E. Morales | Separación Normal del Instituto del Profesorado (1949). |
| 1955-1955 | Lilia E. Morales | s/d | |
| 1956-1957 | Armando Brasesco | Damiana Beade | |
| 1957-1968 | Carlos Salomón Cejas | Josefina Madrid de Arroyo | Decreto de eliminación del ciclo de magisterio (1968). |
| 1969 | Josefina Madrid de Arroyo |
Fuente: Elaboración propia en base a información proporcionada.
Preguntas Frecuentes sobre la Escuela Normal de Paraná
A continuación, respondemos algunas preguntas comunes sobre esta histórica institución:
¿Quién fundó la Escuela Normal de Paraná?
Fue fundada por iniciativa del presidente Domingo F. Sarmiento, autorizada por una ley del Congreso.
¿Cuándo abrió sus puertas la Escuela Normal de Paraná?
Aunque autorizada en 1869 y programada para 1870, pudo abrirse oficialmente el 16 de agosto de 1871 debido a problemas políticos en la provincia.
¿Fue siempre una escuela mixta?
No, inicialmente el Curso Normal era solo para varones. Se hizo mixta en 1877 con la incorporación de mujeres.
¿Cuál fue su propósito inicial?
En sus primeros años (1871-1919), su propósito principal fue formar profesores, mayoritariamente varones, aunque también ofrecía el título de maestro y formaba maestras.
¿Cuándo dejó de formar docentes de nivel medio?
En 1968, por decreto nacional, se decidió trasladar la formación docente al nivel terciario. A partir de 1970, la escuela comenzó a funcionar como establecimiento de nivel secundario (bachillerato).
¿La Escuela Normal de Paraná tuvo Jardín de Infantes?
Sí, fue la primera Escuela Normal del país en tener un Jardín de Infantes anexo (desde 1884) y también el primer Profesorado de Jardín de Infantes (desde 1886, aunque cerrado en 1897).
¿Cuántos directores tuvo en su período de formación docente (1871-1969)?
Tuvo diecisiete directores principales, catorce varones y tres mujeres.
¿Cómo cambió el perfil del alumno maestro a lo largo del tiempo?
Inicialmente predominaron los varones becados de otras provincias. Con el tiempo, especialmente a partir de 1892 y consolidándose en la segunda etapa, hubo un proceso de feminización de la matrícula y predominio de estudiantes locales, sin beca y que comenzaron a organizarse colectivamente.
Un Legado Centenario
La historia de la Escuela Normal de Paraná es un reflejo de la evolución del sistema educativo argentino y de las complejas dinámicas sociales y políticas del país. Desde su rol fundacional en la formación de una élite docente hasta su adaptación a las demandas cambiantes de la sociedad y las políticas educativas, la Normal de Paraná ha dejado una huella imborrable. Sus directores, su estructura innovadora y su capacidad de respuesta a los desafíos de cada época la consolidan como una institución fundamental en la memoria educativa de Argentina, un faro que iluminó el camino para la formación de miles de maestros y profesores que, a su vez, moldearon generaciones de estudiantes.
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