05/03/2019
La hora de la merienda escolar es un momento crucial para recargar energías y asegurar que nuestros hijos reciban los nutrientes necesarios para concentrarse y rendir durante el día. Lejos de ser un simple 'snack', la merienda puede ser una poderosa herramienta para fomentar hábitos saludables. Pero, ¿qué debe contener realmente una merienda para que sea nutritiva y beneficiosa? Exploraremos las recomendaciones de expertos para descubrir las mejores opciones.

Es fundamental que los niños consuman alimentos nutritivos y se mantengan hidratados a lo largo de su jornada escolar. La merienda y la media mañana no son comidas opcionales; cubren necesidades nutricionales importantes que les permiten sostener su ritmo de aprendizaje y actividad física. Para ello, la elección de alimentos nutritivos y fáciles de digerir es indispensable.
- La Importancia de Elegir Bien: Lo que Sí y lo que No
- Opciones Prácticas para la Merienda
- La Hidratación: Un Pilar Fundamental
- Comparando Opciones: Saludable vs. a Evitar
- Creando el Hábito Desde la Niñez
- Estrategias para Fomentar el Consumo de Frutas y Verduras
- El Poder del Ejemplo en Casa
- Preguntas Frecuentes (FAQs)
La Importancia de Elegir Bien: Lo que Sí y lo que No
La Lic. Claralina Mendoza, nutricionista y tecnóloga de alimentos de la Dirección de Vigilancia de Enfermedades No Transmisibles (DVENT), enfatiza la relevancia de lo que se consume en estas pausas. Según la profesional, la merienda debe proporcionar mucha energía sin un exceso de calorías vacías.
Por ello, recomienda encarecidamente evitar ciertos alimentos que, aunque atractivos para los niños, son ricos en azúcares, grasas y calorías. Esto incluye snacks procesados, papas fritas, gaseosas, golosinas y jugos envasados. En su lugar, debemos optar por alimentos que aporten valor nutricional real.
Una merienda saludable, según la experta, debe incluir:
- Lácteos: Leche y sus derivados, como el yogur.
- Hidratos de carbono complejos: Preferiblemente en forma de pan integral, que aporta energía sostenida.
- Vitaminas y minerales: Principalmente a través de frutas enteras o jugos naturales sin agregado de azúcar.
Estos componentes aseguran un equilibrio que contribuye al crecimiento y desarrollo adecuado de los niños.
Opciones Prácticas para la Merienda
Pensando en la practicidad para las familias y el agrado de los niños, existen diversas opciones saludables que cumplen con los requisitos nutricionales:
- Una fruta de estación o una ensalada de frutas variada.
- Yogur natural o con trozos de fruta.
- Galletitas simples sin relleno.
- Maní tostado, idealmente sin sal.
- Sándwich de verduras o de queso, preparado con pan integral si es posible.
Estas alternativas son fáciles de preparar, transportar y consumir, asegurando que los niños reciban un aporte importante de nutrientes durante el día escolar.
La Hidratación: Un Pilar Fundamental
Además de la comida, la hidratación juega un papel crucial en el bienestar y rendimiento de los niños. La Lic. Mendoza sugiere que la bebida de preferencia para acompañar la merienda (y a lo largo del día) sea el agua simple.
Como alternativas saludables, se puede ofrecer jugo natural recién preparado sin azúcar agregada o agua saborizada de manera natural (por ejemplo, con rodajas de fruta). Es importante recordar que las gaseosas y los jugos envasados deben evitarse debido a su alto contenido de azúcar.

Comparando Opciones: Saludable vs. a Evitar
Para visualizar mejor las recomendaciones, podemos comparar las opciones sugeridas por la nutricionista con aquellas que deberíamos dejar fuera de la lonchera escolar:
| Opciones Saludables Recomendadas | Opciones a Evitar |
|---|---|
| Fruta entera o ensalada de frutas | Golosinas |
| Yogur (natural, con fruta) | Snacks procesados (papitas, etc.) |
| Sándwich (verduras, queso) | Gaseosas |
| Galletitas sin relleno | Jugos envasados con azúcar |
| Maní tostado (sin sal) | Alimentos fritos o con exceso de grasa |
| Agua simple | Bebidas azucaradas |
Creando el Hábito Desde la Niñez
Mantener una alimentación saludable a lo largo de la vida es un objetivo importante, y la clave está en crear el hábito desde la niñez. Esto facilitará enormemente su aplicación en la etapa adulta.
Un primer paso esencial es acostumbrar a los niños a realizar todas las comidas del día (idealmente 5 en total, sin saltarse ninguna). Establecer una rutina con horarios respetados y dedicar tiempo suficiente para disfrutar de cada comida es fundamental. Además, se debe fomentar el consumo de 5 porciones de frutas y verduras diarias. Con los más pequeños, se puede utilizar como estrategia ofrecerles las frutas que más les gusten para iniciar este hábito.
Estrategias para Fomentar el Consumo de Frutas y Verduras
Incorporar frutas y verduras en la dieta diaria de los niños puede ser un desafío, pero con creatividad y participación, se vuelve más sencillo y divertido. Aquí algunas ideas:
Involucrar a los Niños en la Preparación
Permitir que los niños colaboren en la cocina, cortando frutas seguras o eligiendo sus favoritas al hacer la compra, puede motivar su consumo al hacerlos sentir parte del proceso.
Presentación Atractiva
Hacer la comida visualmente interesante es clave. Se pueden elaborar brochetas con frutas de diferentes colores o cortar las frutas en trozos y colocarlas en tuppers de colores o con personajes favoritos. Usar moldes para dar formas divertidas a las comidas también funciona muy bien.
Alternativas Creativas
Congelar diferentes frutas y batirlas con yogur natural permite obtener un "helado" casero, natural y sabroso. Aunque el yogur es una buena opción, hay que tener en cuenta su contenido de azúcar y evitar añadir más.
Sándwiches Coloridos de Verduras
Los sándwiches no tienen por qué ser aburridos. Preparar sándwiches de verduras con diferentes colores puede ser muy atractivo. Pueden incluir pan (blanco o integral), queso, tomate, remolacha rallada, huevo duro, entre otros ingredientes nutritivos.
El Poder del Ejemplo en Casa
La Lic. Claralina Mendoza subraya un punto esencial: si queremos lograr una alimentación sana y nutritiva en los pequeños, es fundamental educar con el ejemplo desde la casa. Los niños aprenden imitando a los adultos, por lo que los hábitos alimenticios de los padres y cuidadores tienen un impacto directo en los suyos.

En resumen, equipar a nuestros hijos con meriendas escolares saludables es invertir en su energía, concentración, rendimiento académico y, lo más importante, en el establecimiento de hábitos que beneficiarán su salud a largo plazo.
Preguntas Frecuentes (FAQs)
Aquí respondemos algunas dudas comunes sobre la merienda escolar saludable:
¿Quién ofrece estas recomendaciones sobre meriendas saludables?
Estas recomendaciones provienen de la Lic. Claralina Mendoza, nutricionista y tecnóloga de alimentos de la Dirección de Vigilancia de Enfermedades No Transmisibles (DVENT).
¿Por qué es importante la merienda escolar?
La merienda escolar es importante porque cubre necesidades nutricionales entre comidas principales, proporciona energía para la concentración y el aprendizaje, y contribuye a mantener un nivel de actividad adecuado durante el día.
¿Cuántas comidas deben hacer los niños al día?
Se recomienda que los niños realicen 5 comidas diarias: desayuno, media mañana (merienda), almuerzo, merienda de la tarde y cena.
¿Qué bebidas se recomiendan para acompañar la merienda?
La bebida ideal es el agua simple. También se puede ofrecer jugo natural sin azúcar agregada o agua saborizada naturalmente.
¿Cómo puedo hacer que mi hijo coma más frutas y verduras?
Puede intentarlo involucrando al niño en la preparación de los alimentos, presentando las frutas y verduras de forma divertida y atractiva (brochetas, formas, colores) o creando alternativas como batidos de frutas con yogur. Además, es crucial dar el ejemplo consumiendo estos alimentos en casa.
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