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Participación y Convivencia Escolar: La Visión Joven

27/02/2026

En el ámbito educativo, conceptos como la participación y la convivencia escolar han ganado una relevancia creciente en los últimos años. En numerosos países, incluido México, se ha incrementado el reconocimiento de las habilidades que tienen las niñas, los niños y adolescentes para expresar sus opiniones y participar en los asuntos que les conciernen. Este reconocimiento tiene un fundamento jurídico importante en la Declaración de los Derechos de los Niños, establecida en 1989 por las Naciones Unidas, que obliga a los adultos a promover y asegurar que las opiniones de la infancia tengan la debida influencia.

¿Qué es una participación y convivencia escolar?
La participación escolar es un término usado para generar estrategias que ofrezcan al alumnado las oportunidades de involucrarse activamente en la toma de decisiones dentro de su escuela (Flutter, 2007).

La participación escolar, en este contexto, se entiende como la generación de estrategias que brinden al alumnado oportunidades para involucrarse activamente en la toma de decisiones dentro de su escuela. La democracia escolar, de hecho, solo puede alcanzarse a través de una participación genuina, lo cual beneficia tanto a estudiantes como a maestros al mejorar las relaciones personales y promover experiencias de aprendizaje de mayor calidad. Las niñas y los niños son actores sociales con formas diversas de participar en la vida social, y su acción, aunque diferente a la de los adultos, posee una importancia crucial para su desarrollo.

Las autoras de un estudio sobre este tema consideran que la participación, en todas sus expresiones, es la base de la convivencia y un elemento indispensable para la formación de la ciudadanía. Proponen analizar la convivencia desde una perspectiva ecológica, inspirada en Bronfenbrenner, con dos dimensiones: la personal (elementos psicológicos, edad, género) y la institucional (subsistemas macrosocial, mesosocial, microsocial).

Desde esta perspectiva, la convivencia se define como la relación que se construye entre las experiencias y conocimientos individuales y la experiencia interpersonal entre los miembros de una comunidad, todo ello mediado por las instituciones. La forma en que nos relacionamos en la escuela está modelada por las políticas, prácticas y cultura que coexisten en ella, así como por las capacidades y experiencias subjetivas de sus miembros. La convivencia, por tanto, adquiere rasgos característicos del entorno escolar.

Esta visión nos remite a la idea de la democracia no solo como un sistema de gobierno, sino como una forma de vida, lo que algunos autores denominan ciudadanía democrática participativa. La formación de una ciudadanía democrática participativa implica la formación de un sujeto social capaz de respetar diferencias, resolver conflictos bajo la ley y justicia, dialogar buscando consensos y respetando disensos. Por ello, la participación es considerada el eje vertebral para la construcción de la ciudadanía.

Fomentar la participación en niños y niñas es una manera de inculcar valores democráticos esenciales, como la cooperación, la convivencia y el respeto a los derechos humanos. Estos valores se aprenden a través de interacciones sociales que permiten a los jóvenes entender cómo funciona la sociedad, cómo se organizan las instituciones, las reglas y los valores que las sustentan. La comprensión de estas nociones sociales es un proceso dinámico y continuo a lo largo del desarrollo.

Considerando el impacto del contexto escolar en la comprensión de la participación y el desarrollo de conceptos sociales, un estudio reciente se propuso profundizar en las concepciones sobre participación que tienen estudiantes de educación secundaria pública. El objetivo fue analizar el contenido de sus producciones gráficas (dibujos) y escritas (definiciones) para identificar aspectos cognitivos y contextuales presentes en ellas.

Índice de Contenido

Metodología del Estudio

El estudio se inscribe en la investigación socioeducativa con un enfoque cualitativo, exploratorio y comprensivo. Se trabajó con las producciones de 204 estudiantes de 2° y 3° grado de cinco escuelas secundarias públicas del estado de Querétaro, México. Se les entregó una hoja en blanco y lápices con la consigna: “Dibuja lo que tú crees que es la participación y escribe tu definición de participación”. Es importante destacar que no se especificó la participación en la escuela, sino la participación en general.

La actividad se llevó a cabo en los salones de clase y tuvo una duración aproximada de veinte minutos. Los dibujos y textos fueron analizados mediante la técnica de análisis de contenido, que implica una lectura sistemática, objetiva, replicable y válida de la información, combinando observación, producción de datos e interpretación.

La inclusión de la técnica del dibujo se fundamenta en que, a diferencia de las entrevistas, el dibujo puede ser una actividad de construcción y representación de significados menos susceptible a las expectativas del interrogador. Aunque no es una técnica de uso común para indagar nociones sociales en secundaria, ha sido empleada en estudios de desarrollo cognitivo para acceder a la comprensión de conceptos abstractos a través de representaciones gráficas.

Resultados: La Participación Centrada en el Aula

El análisis de los dibujos reveló que la mayor proporción de escenas representadas se ubicaban dentro del salón de clase. Estas representaciones a menudo aludían a los actores (maestros, alumnos) o al mobiliario escolar (pizarrones, escritorios), sin detallar actividades específicas. Según el análisis de contenido, esto sugiere que los estudiantes conciben la participación en gran medida como espectadores, lo que podría alinearse con lo que algunos autores denominan participación simple.

Las siguientes escenas más frecuentes fueron las que se denominaron canónicas. Estas son las que ilustran una forma de participación privilegiada en el ámbito escolar: estudiantes de cuerpo entero con la mano levantada, o solo manos levantadas. Relacionando estas escenas con las anteriores, las producciones gráficas indican que, para estos estudiantes, la participación está fuertemente asociada a una dinámica en la que los adultos dirigen y los estudiantes deben seguir cánones establecidos por la institución para expresarse o emitir una opinión. Esto coincide con la idea de que el protagonismo infantil en la escuela a menudo se desarrolla en el espacio intra-aula de manera academicista.

En menor proporción, hubo escenas que ilustraban actividades fuera del salón, pero dentro de la escuela, como deportes o actividades artísticas. Estas producciones sugieren una idea ligeramente más amplia de participación, donde en ocasiones no se observan adultos. Esto abre la posibilidad de pensar en líneas de acción pedagógica que den mayor relevancia a los espacios abiertos como entornos de enseñanza.

También se encontraron producciones gráficas que no mostraban escenas, sino mensajes escritos que describían la conceptualización de participación.

Análisis de las Definiciones Escritas

Las definiciones escritas proporcionadas por los estudiantes se transcribieron y analizaron, estableciendo categorías conceptuales a partir de respuestas similares. Las categorías construidas fueron:

Categoría de Definición Descripción Frecuencia Implícita (según texto)
Definición Canónica Alude a participación ligada a levantar la mano, responder preguntas del docente, dar opiniones en clase de forma correcta. Alta Frecuencia
Definición de Colaboración en Clase Se refiere a colaborar, cooperar, compartir y ayudar en el contexto del aula o en tareas escolares. Alta Frecuencia
Definiciones de Integración Colectiva Hacen referencia a unirse a una causa o proyecto del grupo, colaborar para un bien común en situaciones escolares. Menor Medida
Definiciones de Derechos y Obligaciones Aluden al derecho a la expresión, debatir, votar. Baja Proporción
Definiciones para el Funcionamiento Social Manifiestan que la participación es importante para el buen funcionamiento social, ir más allá del ámbito escolar inmediato. Baja Proporción

Las definiciones guardan una estrecha relación con el contenido de los dibujos. A pesar de que la consigna no limitaba la participación al ámbito escolar, la mayoría de los estudiantes se refirieron de manera exclusiva a escenas y situaciones dentro de la escuela. Esto, si bien puede estar influenciado por el contexto en el que se realizó el ejercicio, también indica que para este grupo, la escuela es un ámbito privilegiado (quizás el único reconocido) de participación.

¿Qué es la convivencia pacífica para niños de primaria?
Convivir en paz: un proceso necesario para el desarrollo sostenible. La paz no sólo es la ausencia de conflictos. Convivir en paz consiste en aceptar las diferencias y tener la capacidad de escuchar, reconocer, respetar y apreciar a los demás, así como vivir de forma pacífica y unida.

Llama poderosamente la atención que la mayoría de las definiciones describen la forma “correcta” de participar en la escuela, lo que se denominó definiciones canónicas. Ejemplos como “Levantar la mano cuando hay una idea que tú te sabes” o “Es cuando una profesora tiene una idea y quiere que se la contestemos” ilustran esta visión limitada.

Otra categoría frecuente fue la de colaboración en clase, con respuestas como “Colaborar con lo que se pide por instrucción del maestro” o “Ayudar en tareas escolares”. Aunque estas definiciones incluyen nuevos elementos como la cooperación o la ayuda, siguen remitiéndose a actividades escolares dirigidas o en el contexto inmediato del aula.

Las definiciones de integración colectiva, aunque menos frecuentes, mostraron respuestas más elaboradas, refiriéndose a la organización para acciones en el contexto escolar, como “Trabajar en equipo y compartir con tus compañeros de equipo” o “Unirte a una cosa o proyecto del grupo para participar”. Este tipo de definición podría relacionarse con lo que se denomina participación proyectiva.

Preocupantemente, se encontraron en menor medida definiciones que aluden a los derechos y obligaciones de la participación, como “Derecho de las personas para opinar” o “Expresar tus ideas, aunque sean incorrectas”. Dado que los participantes eran estudiantes de secundaria con varios años de escolarización básica, donde se espera que conozcan sus derechos, la baja proporción de respuestas en esta categoría es significativa. Si bien el conocimiento de los derechos no garantiza su ejercicio, es una condición necesaria.

Por último, una baja proporción de respuestas se agrupó en la categoría de útiles para el funcionamiento social, manifestando cuestiones que van más allá del reconocimiento de derechos y se acercan al ejercicio de una ciudadanía activa. Ejemplos como “Participar no es solo levantar la mano en clases, sino también contribuyendo en otras cosas, como recoger la basura de las calles” o “Poder influir en asuntos que beneficien al pueblo y la comunidad” muestran una comprensión más amplia, aunque poco común entre los participantes.

Implicaciones de los Resultados

A partir del análisis de los resultados, se puede afirmar que los estudiantes participantes conceptualizan la participación casi de modo exclusivo en el ámbito escolar y, dentro de este, como una participación limitada a actividades dirigidas por los adultos, principalmente a responder las preguntas formuladas por el maestro o colaborar en tareas específicas. La participación se relaciona con la expresión oral, pero no tanto como un derecho, sino como un procedimiento o “script” para “participar correctamente” en la escuela.

Los resultados del estudio muestran que, en las producciones gráficas y escritas, la participación se circunscribe al salón de clases y es predominantemente oral y dirigida. Esto sugiere que las experiencias de participación que se ofrecen a los estudiantes en su entorno escolar actual pueden ser limitadas y no reflejar la amplitud del concepto de participación ciudadana.

En los diversos ámbitos donde se desarrollan las niñas y los niños, incluyendo de manera fundamental la escuela, es necesario que se les proporcionen experiencias genuinas de participación. Estas experiencias deben ir más allá de levantar la mano o colaborar en tareas designadas. Deben permitirles no solo ampliar su conceptualización sobre la participación, sino, crucialmente, sus posibilidades de acción real e influyente en los asuntos que les conciernen y en su comunidad. Solo a través de estas experiencias genuinas se podrá fortalecer la convivencia y sentar las bases sólidas para la formación de una ciudadanía activa y democrática.

Preguntas Frecuentes sobre Participación y Convivencia Escolar

¿Qué se entiende por convivencia escolar según el estudio?

Según la perspectiva ecológica propuesta en el estudio, la convivencia escolar es la relación que se construye entre las experiencias y conocimientos individuales de los miembros de la comunidad educativa y la experiencia interpersonal que establecen entre sí, todo ello mediado por las instituciones escolares (políticas, prácticas y cultura). Es la forma en que se relacionan en la escuela, modelada por el entorno institucional.

¿Cómo conceptualizan la participación los estudiantes de secundaria según los resultados?

Principalmente, los estudiantes la conceptualizan como algo que ocurre dentro del aula, limitado a levantar la mano para responder o dar una opinión solicitada por el maestro (participación canónica) o colaborar en tareas de clase. Una menor parte la relaciona con la integración colectiva en proyectos escolares, y una proporción muy baja la ve como un derecho o como parte del funcionamiento social más amplio.

¿Por qué es importante la participación para los estudiantes según los autores?

Las autoras del estudio consideran que la participación es la base de la convivencia y un elemento indispensable para la formación de la ciudadanía. Argumentan que fomentar la participación es clave para desarrollar valores democráticos como la cooperación, el respeto a los derechos humanos y la comprensión de cómo funciona la sociedad.

¿Qué implica la visión predominante de participación para los estudiantes?

Implica que su comprensión de la participación puede ser limitada a roles pasivos o reactivos, dirigidos por adultos, y que no necesariamente la perciben como un derecho fundamental o como una herramienta para influir en su entorno o en asuntos de bien común fuera del ámbito escolar inmediato. Esto puede limitar su desarrollo como ciudadanos activos.

¿Qué necesidad se desprende de los resultados del estudio?

Se desprende la necesidad urgente de proporcionar a los estudiantes experiencias de participación más amplias, diversas y genuinas en la escuela y otros ámbitos. Estas experiencias deben ir más allá de las dinámicas tradicionales del aula para que puedan ampliar su conceptualización de la participación y desarrollar sus capacidades de acción y ciudadanía.

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