07/01/2022
La historia del Dr. René Gerónimo Favaloro es la de un hombre cuya humildad, pasión y persistencia lo llevaron de un barrio modesto de La Plata a revolucionar la medicina mundial. Su vida, marcada por un profundo compromiso ético y social, es un ejemplo de dedicación y esfuerzo constante, valores que cimentó desde sus más tempranos años formativos.

Nacido el 14 de julio de 1923 en La Plata, capital de la provincia de Buenos Aires, Argentina, René creció en el seno de una familia de inmigrantes italianos en el barrio conocido como 'El Mondongo'. Su padre, Juan Bautista Favaloro, carpintero de oficio, le transmitió la importancia del trabajo y la filosofía de que solo el esfuerzo persistente, combinado con pasión y honestidad, puede hacer realidad los sueños. Su madre, Geni Ida Raffaelli, modista, le enseñó a valorar el esfuerzo diario. Pero fue su abuela materna quien sembró en él el amor por la naturaleza y, crucialmente, el respeto por su tierra natal. Estas influencias familiares fueron pilares fundamentales en la construcción de su personalidad y sus valores.
- Los Primeros Años Escolares en La Plata
- La Vocación Médica en la Universidad
- Principios Innegociables y la Medicina Rural
- El Salto a la Cirugía Cardiovascular Mundial
- El Regreso a la Patria y la Fundación Favaloro
- Favaloro: El Educador
- Preguntas Frecuentes sobre la Educación de Favaloro
- Etapas Clave en la Trayectoria Educativa y Profesional de Favaloro
Los Primeros Años Escolares en La Plata
La educación formal de René Favaloro comenzó en el mismo barrio que lo vio crecer. Cursó la primaria en la Escuela número 45, una institución modesta pero que, a pesar de sus escasos recursos, se distinguía por fomentar el aprendizaje a través de la participación activa de los alumnos, el sentido del deber y una disciplina rigurosa. Este entorno educativo temprano, aunque sencillo, contribuyó a moldear su carácter y su enfoque hacia el conocimiento y la responsabilidad.
Tras completar sus estudios primarios, Favaloro continuó su formación en el prestigioso Colegio Nacional de la Universidad de La Plata, donde ingresó en 1936. En esta etapa, demostró ser un estudiante sobresaliente, destacándose por su excelencia académica. Para contribuir a la economía familiar y financiar sus estudios, trabajó como inspector de disciplina en el mismo colegio, una experiencia que sin duda afianzó su sentido del orden y la responsabilidad.
La Vocación Médica en la Universidad
En 1941, René Favaloro dio un paso decisivo en su camino profesional al iniciar sus estudios universitarios en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad de La Plata. Fue durante el tercer año de la carrera, al comenzar sus concurrencias en el Hospital Policlínico, donde su vocación médica se consolidó definitivamente. El contacto directo con los pacientes fue una experiencia transformadora; nunca se limitaba a cumplir con lo estrictamente requerido por el programa de estudios, sino que regresaba por las tardes para seguir la evolución de los enfermos y conversar con ellos, mostrando ya una profunda empatía y dedicación.
Su sed de conocimiento lo llevó a entremezclarse con estudiantes de años superiores y a presenciar operaciones de reconocidos profesores como José María Mainetti y Federico E.B. Christmann. De este último, aprendió la importancia de la simplificación y estandarización en los procedimientos quirúrgicos, un principio que aplicaría magistralmente años después en la cirugía cardiovascular. Desde su época de estudiante, quienes lo conocían vislumbraban la importancia futura de su figura en el ámbito de la medicina.
René Favaloro se graduó en 1949. Un hecho fundamental en su preparación profesional fue el practicantado (equivalente al internado actual) en el Hospital Policlínico de La Plata, lo que sugería que su futuro profesional estaría ligado a esta ciudad y a la universidad.
Principios Innegociables y la Medicina Rural
Poco después de recibirse en 1949, surgió una oportunidad laboral como médico auxiliar interino en la universidad. A los pocos meses, le ofrecieron confirmar el puesto, pero le pidieron algo inaceptable para él: debía firmar una tarjeta aceptando la doctrina del gobierno de turno. Favaloro, quien había participado en movimientos universitarios en defensa de la democracia y la justicia, y que incluso había sido encarcelado por ello, no dudó en su respuesta. Aunque dijo que lo pensaría, sabía que traicionar sus principios era imposible. Su negativa a firmar esta declaración política marcó su salida de la potential carrera académica inmediata en La Plata.
Mientras tanto, Favaloro viajaba semanalmente a Buenos Aires para asistir a un curso de postgrado en cirugía pulmonar y esofágica, perfilando su interés hacia la cirugía torácica. Sin embargo, la situación política y un llamado del interior del país alteraron sus planes. Una carta de un tío desde Jacinto Aráuz, un pequeño pueblo en la zona desértica de La Pampa, solicitaba un médico para reemplazar al único doctor de la comunidad, quien padecía cáncer. Favaloro aceptó el desafío, viendo en ello una oportunidad para servir y esperando un cambio en el clima político. Llegó a Jacinto Aráuz en 1950.
En este apartado lugar, donde la mayoría se dedicaba a tareas rurales, Favaloro se compenetró profundamente con la vida y los sufrimientos de sus habitantes. Se interesó genuinamente por cada uno de sus pacientes. En noviembre de 1950, se casó con María Antonia Delgado, su novia desde la secundaria, quien también provenía de un hogar humilde y se adaptó rápidamente a la vida en el pueblo.
En 1952, su hermano menor, el Dr. Juan José Favaloro, se unió a él en la clínica. Juntos, transformaron una vieja casona en una clínica de 23 camas, equipada y funcional. Adquirieron una vasta experiencia como cirujanos generales y se ganaron el cariño y respeto de la comunidad. Su labor trascendió la atención médica; con la ayuda de maestros, líderes religiosos y otros miembros de la comunidad, trabajaron incansablemente para elevar el nivel social y educativo de la región. Implementaron charlas comunitarias sobre cuidado de la salud, organizaron una red de donantes de sangre y lograron reducir drásticamente la mortalidad infantil, las infecciones en partos y la desnutrición. Sentían la obligación moral de paliar la miseria que los rodeaba, logrando un cambio significativo en las conductas y la salud de la población. Esta etapa de medicina rural, que duró doce años, fue fundamental en la formación de su visión humanista de la medicina.

El Salto a la Cirugía Cardiovascular Mundial
A pesar de las satisfacciones de la medicina rural, la inquietud de Favaloro por la cirugía persistía. Seguía de cerca las publicaciones médicas y las primeras intervenciones cardiovasculares. Quería ser parte de esa revolución, no solo un observador. En 1961, tomó la decisión de buscar una especialización en Estados Unidos.
Con pocos recursos y un conocimiento incipiente del inglés, Favaloro viajó a Ohio en 1962 para unirse al servicio de Cirugía Torácica y Cardiovascular de la Cleveland Clinic. Comenzó como residente y luego se integró al equipo de cirugía, trabajando junto al Dr. Donald B. Effler. Fue en este prestigioso centro donde se gestaría su contribución más importante a la medicina.
Inicialmente, Favaloro trabajó en enfermedades valvulares y congénitas, pero su incansable búsqueda lo llevó a estudiar las cinecoronarioangiografías y la anatomía de las arterias coronarias. La Cleveland Clinic ya era pionera en la revascularización miocárdica. Se utilizaban técnicas como los implantes de arteria mamaria interna y reparaciones con parches de pericardio o vena safena, pero con limitaciones y altas mortalidades en ciertos casos.
Favaloro dedicaba largas horas a la investigación. En 1966, realizó una técnica innovadora de disección de arterias mamarias. Pero su gran idea, que cambiaría el curso de la cirugía cardíaca, fue la de utilizar la vena safena para sortear las obstrucciones coronarias. Llevó esta idea a la práctica por primera vez en mayo de 1967. La estandarización de este procedimiento, conocido hoy como bypass o cirugía de revascularización miocárdica, fue el trabajo cumbre de su carrera.
A diferencia de intentos previos realizados en emergencias, el procedimiento de Favaloro fue planeado y documentado. Publicó sus resultados, demostrando la viabilidad y efectividad de la técnica. Aunque al principio hubo cautela y escepticismo, especialmente por la durabilidad de los injertos venosos, para fines de 1968, con 171 pacientes estudiados, quedó claro el éxito del método. Los progresos fueron rápidos: se combinó el bypass con otras cirugías cardíacas, se aplicó en emergencias y para múltiples vasos. En junio de 1970, con más de mil procedimientos realizados y una mortalidad aceptable, el bypass de vena safena se había consolidado como una técnica vital.
El Regreso a la Patria y la Fundación Favaloro
A pesar de su reconocimiento mundial en Estados Unidos, el profundo amor de Favaloro por Argentina lo impulsó a regresar en 1971. Su sueño era crear en su país un centro de excelencia médica que replicara el modelo de la Cleveland Clinic, integrando asistencia, investigación y educación. Con este objetivo, fundó la Fundación Favaloro en 1975.
La Fundación se convirtió en un faro de la medicina en América Latina. Favaloro se enorgullecía especialmente de haber formado a más de cuatrocientos cincuenta residentes de toda Argentina y la región. A través de innumerables cursos, seminarios y congresos, como 'Cardiología para el Consultante', la Fundación contribuyó significativamente a elevar el nivel de la especialidad en el país.
En 1980, creó el Laboratorio de Investigación Básica, financiado inicialmente con sus propios recursos, que luego se convirtió en el Instituto de Investigación en Ciencias Básicas. Este instituto fue un pilar para la creación de la Universidad Favaloro en agosto de 1998, cumpliendo otro de sus grandes sueños: formar profesionales de la salud con una sólida base científica y humanista.
Más allá de la medicina, Favaloro fue un incansable luchador por una sociedad más justa. Denunciaba constantemente problemas como el desempleo, la desigualdad, la pobreza, la contaminación y la violencia. Estaba convencido de que solo tomando conciencia de los problemas sociales se podían solucionar o prevenir.
Favaloro: El Educador
Uno de los aspectos que Favaloro más valoraba de su propia trayectoria era su rol como docente. Solía decir: «quisiera ser recordado como docente más que como cirujano». Dedicó gran parte de su tiempo a la enseñanza, tanto a nivel profesional como popular. Participó en programas educativos televisivos como 'Los grandes temas médicos' y dictó numerosas conferencias sobre medicina, educación y sociedad. En su libro 'Don Pedro y la educación', delineó sus ideas sobre los objetivos fundamentales de la enseñanza, destacando la consolidación de principios éticos, la profundización de la democracia, la construcción de la identidad nacional, la unidad latinoamericana y la justicia social. Creía firmemente que todos somos educadores y que debemos enseñar con el ejemplo.
Preguntas Frecuentes sobre la Educación de Favaloro
- ¿Dónde nació René Favaloro?
René Gerónimo Favaloro nació en la ciudad de La Plata, provincia de Buenos Aires, Argentina.

René Favaloro, vivió una infancia pobre en el barrio “El Mondongo”, un barrio de inmi- grantes. Durante los períodos de vacaciones, siem- pre ayudaba a su padre en la carpintería. En los potreros, aprendió a amar el fútbol, y se hizo un hincha fanático de Gimnasia y Esgrima. - ¿En qué escuela realizó sus estudios primarios?
Cursó la primaria en la Escuela número 45 de su barrio, 'El Mondongo', en La Plata.
- ¿Cómo era la escuela primaria de Favaloro?
Era una escuela modesta, con pocos recursos, donde se fomentaba el aprendizaje a través de la participación, el deber y la disciplina.
- ¿Dónde cursó sus estudios secundarios?
Realizó sus estudios secundarios en el Colegio Nacional de la Universidad de La Plata.
- ¿En qué universidad se graduó de médico?
Se graduó en la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de La Plata.
- ¿Por qué no aceptó un puesto en la universidad al inicio de su carrera?
Se negó a firmar una declaración aceptando la doctrina del gobierno de turno, lo cual iba en contra de sus principios éticos y democráticos.
- ¿Dónde ejerció la medicina rural antes de especializarse?
Ejerció como médico rural durante doce años en el pueblo de Jacinto Aráuz, en la provincia de La Pampa.
- ¿Dónde se especializó en cirugía cardiovascular?
Se especializó en la Cleveland Clinic, en Ohio, Estados Unidos.
- ¿Qué procedimiento quirúrgico estandarizó que revolucionó la medicina?
Estandarizó la técnica del bypass o cirugía de revascularización miocárdica utilizando la vena safena.
- ¿Qué importancia le daba Favaloro a la educación?
Le daba una importancia fundamental. Creía que la educación era clave para el cambio social, la ética y la justicia. Quería ser recordado principalmente como docente.
Etapas Clave en la Trayectoria Educativa y Profesional de Favaloro
| Etapa | Período (aprox.) | Lugar Principal | Enfoque y Logros Destacados |
|---|---|---|---|
| Primaria | Década de 1930 | La Plata, Argentina | Educación básica, formación en valores, disciplina en la Escuela N° 45. |
| Secundaria | 1936 | La Plata, Argentina | Excelencia académica en el Colegio Nacional, trabajo como inspector. |
| Universitaria | 1941-1949 | La Plata, Argentina | Estudios de Medicina, contacto temprano con pacientes y cirugía, graduación. |
| Medicina Rural | 1950-1962 | Jacinto Aráuz, Argentina | Medicina general, mejora de la salud y educación comunitaria, humanismo. |
| Especialización | 1962-1971 | Cleveland Clinic, EE.UU. | Desarrollo y estandarización del bypass coronario, investigación en cirugía cardiovascular. |
| Fundación Favaloro | 1971-2000 | Buenos Aires, Argentina | Creación de un centro de excelencia, asistencia médica, investigación, educación de residentes, fundación de la Universidad Favaloro. |
El legado de René Favaloro trasciende su contribución médica. Su vida nos enseña que los valores forjados en la infancia y la educación temprana son el cimiento de una trayectoria significativa. Desde la modesta Escuela N° 45 de su barrio hasta la creación de la Fundación Favaloro y la Universidad, su camino estuvo siempre guiado por el deseo de servir, investigar, enseñar y luchar por una sociedad más justa. Su pasión por la educación y su incansable defensa de los principios éticos y sociales lo convierten en una figura inmortal, cuyo ejemplo sigue inspirando a generaciones.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a René Favaloro: Orígenes, Educación y Legado puedes visitar la categoría Biografia.
