¿Cuánto se paga en el colegio Creación?

Orígenes de la Escuela Secundaria Arg.

05/03/2021

La historia de la educación secundaria en Argentina es un relato complejo y fascinante, marcado por una rica herencia institucional y una constante interacción con corrientes pedagógicas internacionales. Lejos de ser un desarrollo lineal, la configuración de lo que hoy conocemos como colegio secundario fue un proceso de ensamblaje, donde las ideas y prácticas de distintos orígenes se fusionaron en el contexto local.

¿Cuándo surgen los colegios?
Los inicios del modelo institucional. La intención de crear colegios nacionales no surgió en 1863. En septiembre de 1856 se decretó la creación de un colegio nacional de enseñanza elemental y superior en las ciudades de Mendoza, Salta, Tucumán y Catamarca.

Desde los albores de la nación, la mirada de los educadores y pensadores argentinos se dirigió hacia Europa, buscando inspiración para mejorar y estructurar el sistema educativo. La influencia más destacada, según los estudios históricos, provino de la pedagogía francesa, especialmente palpable en la enseñanza media. Esta tendencia a adoptar modelos foráneos no era nueva, sino tan antigua como la propia Argentina, marcando un diálogo transnacional que dejaría una huella perdurable.

Sin embargo, la historia de esta internacionalización se remonta a un período incluso anterior a la creación formal de los colegios nacionales. Entre 1825 y 1863, en una Argentina que se recuperaba de las luchas independentistas y se debatía en conflictos internos, comenzó a gestarse la oferta de enseñanza post-elemental. Este fue un período preconfigurativo, caracterizado por la dinámica de iniciativas particulares. Individuos y grupos, a menudo con participación de europeos, fundaron instituciones educativas. No obstante, la continuidad temporal de estos emprendimientos solía ser baja, afectada por problemas de financiamiento o las restricciones políticas, como las impuestas durante el gobierno de Juan Manuel de Rosas.

El plan de estudios en estas primeras instituciones reflejaba una combinación de saberes. Se impartía una formación humanista, con fuerte presencia del Latín, junto a lenguas modernas como el Español, Inglés y Francés. En menor medida, también se incluían orientaciones administrativas-comerciales, como Teneduría de Libros y Aritmética Mercantil. La creación de esta oferta educativa a menudo se daba en combinación entre los gobiernos provinciales, ya independizados, y la Iglesia.

Un vistazo al panorama de las instituciones de segunda enseñanza entre 1823 y 1863 en las provincias argentinas revela esta mezcla de herencias. Por un lado, el modelo del internado humanista, con raíces coloniales, y por otro, la presencia de educadores extranjeros que actuaban como referentes del proceso de internacionalización. Ejemplos notables incluyen el Colegio de Ciencias Morales (1823) en Buenos Aires, un internado preparatorio para la universidad que contaba con lecciones de Francés y Comercio a cargo del francés Amadeo Bodart. El también francés Alberto Laroque dirigió el Colegio del Plata y el Colegio Republicano Federal (1843-1851), ambos en Buenos Aires y con orientación clásica y mercantil. El irlandés Miguel Gannon y el francés Carlos Clarmont dirigieron el Colegio Argentino de San Martín (1845), que luego estuvo a cargo del prusiano Roberto Hempel. La Escuela Escocesa San Andrés, fundada en 1833 por William Browne y Alexander Watson Hutton, y una serie de academias privadas fundadas mayormente por ingleses, también forman parte de este período.

Hacia la segunda mitad del siglo XIX, especialmente durante la unificación bajo Justo José de Urquiza (1854-1860), las iniciativas particulares tendieron a dar paso a una acción gubernamental más sostenida. Si bien estas instituciones aún guardaban la forma de cursos elementales y superiores (estos últimos preparatorios para la universidad), su duración fue mayor.

Existían instituciones de origen religioso que se remontaban a la colonia y que pasaron por períodos de administración gubernamental local. El Colegio Monserrat de Córdoba (fundado por los Jesuitas en 1684 y nacionalizado en 1854) es un ejemplo de gran continuidad. El colegio de los jesuitas en Buenos Aires (1661) llegó a este período como Colegio Eclesiástico (1854-1863). También surgieron colegios creados en combinación entre particulares, gobierno e Iglesia, como el de la Santísima Trinidad en Mendoza (1817-1861), o entre particulares y gobierno, como el Colegio de San Miguel en Tucumán (1854-1864), o entre Iglesia y gobierno, como el Colegio de la Independencia de Salta (1847). Colegios de órdenes religiosas como el San José (1858) en Buenos Aires y el Inmaculada Concepción en Santa Fe (reabierto en 1862) también fueron importantes. Finalmente, colegios promovidos por los gobernadores provinciales, como el Colegio Argentino en Corrientes (1853) o el Colegio del Uruguay (1849) en Entre Ríos, completaban este panorama.

Índice de Contenido

Los Inicios del Modelo Institucional de la Escuela Secundaria

La idea de crear colegios nacionales no nació de repente en 1863. Ya en 1856 se había decretado la creación de colegios nacionales en varias ciudades, aunque esta ley fue luego dejada sin efecto. Los primeros colegios nacionales, establecidos a partir de 1863, se estructuraron sobre instituciones preexistentes, ya sea nacionalizando colegios provinciales o basándose en estructuras anteriores. Cuatro de estas instituciones jugaron un papel clave en la configuración del modelo institucional de la escuela secundaria y en el proceso de internacionalización:

El Colegio de Monserrat (Córdoba)

Fundado en 1687 por los Jesuitas como colegio preparatorio para su universidad, el Monserrat pasó por distintas manos tras la expulsión de la Compañía de Jesús. Fue administrado por franciscanos, clero secular y gobiernos provinciales. Su nacionalización en 1854 marcó un hito, transformándolo de un colegio preparatorio a un colegio nacional. Un decreto de 1854 preveía becas nacionales para alumnos de todas las provincias. El reglamento de 1855, puesto en vigencia por Urquiza, revela características de los colegios jesuitas, como una rígida distribución diaria de actividades y el uso de premios como estímulo. Los alumnos debían levantarse antes del sol, asistir a preces religiosas, estudiar en sus cuartos o paseando por los claustros, y luego ir a clases en la universidad. Se premiaba la moral, la aplicación y la civilización/cultura con medallas de oro o plata, y premios mensuales o trimestrales.

El Colegio de San Miguel (Tucumán)

Las iniciativas para crear un colegio en Tucumán tuvieron varios intentos fallidos, a menudo ligados a educadores extranjeros como Edmond Buessard, José María Rojas y Jorge Boden. El colegio San Miguel, reabierto por franceses y un educador uruguayo, tampoco tuvo continuidad inmediata. La figura clave fue Amadeo Jacques, un francés exiliado que llegó a Tucumán en 1855. En 1858, presentó una propuesta de plan de estudios de cinco o seis años para la enseñanza secundaria. El cuerpo docente inicial incluía a Jacques (ciencias fisicomatemáticas y literatura), Amadeo Baudry (bachiller en Letras y doctor en Medicina de París y Chile), y José E. Acha (Literatura e Historia Natural), además de educación religiosa. Jacques ofrecía recibir gratuitamente hijos de familias pobres, seleccionando a los más aptos. Los exámenes eran públicos, ante tribunales examinadores. Las materias iniciales incluían Doctrina cristiana, Aritmética, Teneduría de libros, Gramática y Ortografía castellana, Idioma francés, Historia de América, Geografía. Jacques publicó sus ideas pedagógicas, debatiendo la tensión entre la enseñanza general y especializada, clásica o moderna. Abogaba por hacer la enseñanza menos literaria y más orientada a las ciencias útiles, aplicadas a las profesiones mercantiles, la industria agrícola y pastoril. Creía en una sólida formación general que incorporara las ciencias modernas, diferenciando la enseñanza secundaria de la especialización que debía darse en la enseñanza superior o escuelas especiales. Su debate sobre la bifurcación de estudios en Francia mostraba su preferencia por una enseñanza secundaria con carácter general pero modernizado. Jacques renunció al San Miguel y asumió como director de estudios del Colegio de Buenos Aires.

El Colegio de Buenos Aires (Antecedente del C.N.B.A.)

Esta institución, antecedente directo del Colegio Nacional de Buenos Aires creado por Mitre en 1863, también tuvo origen jesuita en 1661. Al igual que el Monserrat, sufrió los avatares de la Compañía de Jesús. Tras la expulsión en 1767, se creó el Real Colegio de San Carlos (1772), modelado sobre el Monserrat. En 1783, se estableció el Real Convictorio Carolino o Real Colegio de San Carlos, bajo el modelo jesuita. Los alumnos más brillantes realizaban actos públicos al final del año. Pasó por distintas denominaciones y fusiones: Colegio de la Unión del Sud (1818) bajo Pueyrredón. En 1823, con Bernardino Rivadavia, se transformó en el Colegio de Ciencias Morales, bajo tutela de la universidad, un internado de disciplina muy rígida. Con la caída de Rivadavia, se fusionó con el seminario eclesiástico y fue clausurado en 1830. Juan Manuel de Rosas lo reabrió en 1836, devolviéndoselo a los Jesuitas, quienes fueron nuevamente expulsados por él en 1841. Mantuvo el nombre de San Ignacio hasta 1841. La última fase antes de su nacionalización fue la del Colegio Eclesiástico, bajo la rectoría de Eusebio Agüero. La organización de internado guardaba similitudes con el Monserrat: rígidos horarios, preces comunitarias, estudio en aposentos y aulas, lectura en voz alta durante las comidas, conferencias literarias nocturnas, oraciones antes de dormir. Había prohibiciones (vinos, licores, naipes) y la necesidad de permiso para juegos y lectura de libros. Los castigos incluían privación de recreo, tareas extras, reprensiones, arresto y expulsión. Sobre la base de este Colegio Eclesiástico, Bartolomé Mitre creó el Colegio Nacional de Buenos Aires en 1863. Agüero continuó como rector, y Amadeo Jacques, con su experiencia en Francia y Tucumán, formuló el plan de estudios, que reflejaba la tensión entre formación clásica y moderna.

El Colegio del Uruguay (Concepción del Uruguay)

Creado en 1849 por Justo José de Urquiza en Entre Ríos, este colegio fue un internado gratuito de estudios preparatorios. Al federalizarse la provincia, quedó bajo órbita nacional (1854-1860). Su rector durante gran parte de este período fue el francés Alberto Laroque, cuya gestión se conoce como la "época de oro". Laroque conformó un cuerpo de profesores internacional (inglés, francés, ruso) y nacional. El modelo institucional combinaba elementos de los colegios humanistas jesuitas (reglamento rígido, jornadas extendidas, estudio común, lecciones) con concursos de ensayos y exámenes públicos ante comisiones. Laroque experimentó con los planes de estudio, elaborando cinco entre 1854 y 1857, con un grado creciente de extensión y generalización de contenidos, incluyendo bifurcaciones internas al estilo francés. Su éxito se reflejó en el aumento de matrícula y la llegada de estudiantes de otras provincias y países vecinos. Fue reconocido internacionalmente por su organización y planes de estudio, comparados favorablemente con la "buena educación inglesa".

En síntesis, la configuración de la escuela secundaria en Argentina implicó el ensamblaje de diversas corrientes. Los reglamentos que recogieron el modelo del internado jesuita, las tensiones entre formación general y especializada (clásica vs. moderna), y el papel de educadores extranjeros fueron elementos clave. Figuras como Laroque y Jacques, formados en los liceos franceses, representaban la tensión entre la "culture générale" y las ciencias modernas. Ambos optaron por introducir disciplinas modernas o no clásicas mediante planes de estudio diferenciados dentro de los colegios, demostrando una posible segmentación intrainstitucional. La circulación transnacional de estos sujetos y su actuación en Argentina, junto con la apropiación local de sus ideas como fuente de autoridad, fueron fundamentales. Su influencia perduró, ya que en 1865 formaron parte de la Comisión Nacional para elaborar un proyecto de plan de instrucción general y universitaria que marcó el desarrollo de la educación secundaria en las décadas siguientes.

Sobre el Costo del Colegio Creación

Lamentablemente, la información proporcionada para la elaboración de este artículo se centra en los orígenes históricos de los colegios secundarios en Argentina, abordando el período que va desde las primeras iniciativas en el siglo XIX hasta la creación de los colegios nacionales. El texto detalla las influencias, los planes de estudio iniciales, los reglamentos de internado y las figuras clave de esa época fundacional. Sin embargo, no contiene información sobre el Colegio Creación ni sobre los costos o aranceles educativos de ninguna institución en particular. Por lo tanto, no es posible responder a su consulta sobre cuánto se paga en el Colegio Creación basándonos únicamente en el material facilitado.

¿Cuándo Surgen los Colegios Secundarios en Argentina?

Basándonos en el texto proporcionado, la aparición de instituciones que ofrecían enseñanza post-elemental, consideradas antecedentes de la escuela secundaria, se remonta a un período preconfigurativo que abarca aproximadamente entre 1825 y 1863. Durante esta etapa, surgieron diversas iniciativas particulares, muchas con participación de educadores extranjeros, que ofrecían un plan de estudios combinado. Estas instituciones no siempre tuvieron gran continuidad temporal. Sin embargo, el texto también menciona instituciones con orígenes mucho más antiguos, como el Colegio Monserrat de Córdoba, fundado por los Jesuitas en 1684, o el colegio jesuita en Buenos Aires, fundado en 1661, que luego pasaron por diversas transformaciones y sirvieron de base para el sistema posterior. La consolidación del modelo institucional y la creación formal de los primeros colegios nacionales, que marcaron un hito en la organización de la enseñanza secundaria, se produjo alrededor de 1863, sobre la base de instituciones preexistentes.

Preguntas Frecuentes sobre los Orígenes de los Colegios

¿Qué influencias pedagógicas recibió la escuela secundaria argentina en sus inicios?
Según el texto, la educación secundaria argentina recibió una fuerte influencia de la pedagogía europea, siendo la francesa una de las más decisivas y permanentes.

¿Cómo eran las primeras instituciones de enseñanza secundaria antes de los colegios nacionales?
Eran principalmente iniciativas particulares o surgidas de la combinación entre gobiernos provinciales e Iglesia. Tenían planes de estudio que mezclaban formación humanista, lenguas modernas y saberes comerciales. Solían tener poca continuidad temporal.

¿Quiénes fueron algunos educadores extranjeros importantes en este período?
El texto menciona a varios, como los franceses Amadeo Bodart, Alberto Laroque, Amadeo Jacques, Luis de Vergne, Alfredo Pasquier, Luis Grimaux; el irlandés Miguel Gannon; el prusiano Roberto Hempel; los ingleses William Browne y Alexander Watson Hutton; y el ruso Estanislao Forlan, entre otros.

¿Qué debate pedagógico existía en la configuración del modelo?
Existía una tensión importante entre la formación clásica o humanista (centrada en Latín, Retórica) y la formación moderna o científica (ciencias útiles, matemáticas, lenguas modernas). Educadores como Jacques y Laroque buscaron integrar las ciencias modernas sin caer en una especialización temprana.

¿Qué colegios sirvieron de base para los primeros colegios nacionales de 1863?
El texto destaca que los primeros colegios nacionales se estructuraron sobre instituciones preexistentes. Menciona específicamente al Colegio Monserrat de Córdoba y al antecedente del Colegio de Buenos Aires (que pasó por nombres como San Carlos, Unión del Sud, Ciencias Morales, Eclesiástico) como bases importantes, junto con el Colegio de San Miguel de Tucumán y el Colegio del Uruguay.

¿Qué características tenían los internados de la época?
Se caracterizaban por una disciplina y distribución del tiempo muy rígida, con horarios estrictos para levantarse, asearse, preces, estudio individual y en aula, comidas (a menudo con lectura en voz alta), conferencias literarias y oraciones nocturnas. Existían reglamentos con prohibiciones y un sistema de premios y castigos.

¿Qué papel jugaron Amadeo Jacques y Alberto Laroque?
Fueron educadores extranjeros clave que dirigieron importantes instituciones (San Miguel, Colegio de Buenos Aires; Colegio del Uruguay) y experimentaron con planes de estudio que buscaban equilibrar la formación clásica y moderna. Su experiencia fue fundamental y luego participaron en la elaboración de planes educativos a nivel nacional.

Cuadro Comparativo: Instituciones Clave en la Configuración

Institución Origen y Fecha Clave Ubicación Figuras Clave Características Destacadas
Colegio Monserrat Jesuita (1684), Nacionalizado (1854) Córdoba Urquiza (Nacionalización) Internado jesuita, reglamento rígido, becas nacionales, base para modelo nacional.
Colegio de San Miguel Varias iniciativas, Reabierto (1854) Tucumán Amadeo Jacques Experimentación con planes de estudio, debate clásica vs. moderna, énfasis en ciencias útiles, exámenes públicos.
C. de Buenos Aires (Antecedente) Jesuita (1661), Varios nombres (San Carlos, Ciencias Morales, Eclesiástico), Base C.N.B.A. (1863) Buenos Aires Vértiz, Rivadavia, Rosas, Eusebio Agüero, Amadeo Jacques Internado, disciplina rígida, ligado a la universidad, base para el C.N.B.A.
Colegio del Uruguay Creado por Urquiza (1849), Nacionalizado (1854-1860) Concepción del Uruguay, Entre Ríos Justo José de Urquiza, Alberto Laroque Internado gratuito, cuerpo docente internacional, concursos de ensayos, exámenes públicos, experimentación con planes.

Este recorrido histórico nos muestra que la escuela secundaria argentina es heredera de un complejo entramado de tradiciones e innovaciones, forjado por la interacción de ideas locales e internacionales, y la dedicación de numerosas figuras que buscaron dar forma a la educación de la juventud en una nación en construcción. La tensión entre la formación humanística y la científica, el papel de los internados como modelo de disciplina y estudio, y la constante búsqueda de planes de estudio que respondieran a las necesidades del país, son aspectos que marcaron sus orígenes y sentaron las bases para su desarrollo posterior.

Si quieres conocer otros artículos parecidos a Orígenes de la Escuela Secundaria Arg. puedes visitar la categoría Educación.

Subir