18/11/2022
En el ámbito de la educación y la atención a la infancia y adolescencia, existen recursos especializados diseñados para atender situaciones complejas que requieren un enfoque intensivo y residencial. Uno de estos recursos, específico de Catalunya, son los Centros Residenciales de Educación Intensiva, conocidos por el acrónimo CREI.

Estos centros representan una tipología particular dentro de la red de protección a menores, orientada a dar respuesta a jóvenes que presentan problemas graves de comportamiento. Su existencia responde a la necesidad de ofrecer un entorno estructurado y una intervención profesional específica que no puede proporcionarse en otros tipos de centros residenciales o en el entorno familiar. Entender qué son los CREI, a quiénes se dirigen y cómo operan es fundamental para comprender una parte crucial del sistema de protección y reeducación de adolescentes en situaciones de vulnerabilidad y conflicto conductual.
- Definiendo los CREI: Centros de Intervención Intensiva
- Un Estudio Exploratorio sobre los CREI
- Perfil de los Jóvenes en los CREI
- Evolución de los Jóvenes y Factores Influyentes
- Tabla Comparativa: Factores de Evolución
- Implicaciones y Reflexiones para la Práctica
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Preguntas Frecuentes sobre los CREI
- ¿Qué son exactamente los CREI?
- ¿A quiénes acogen los CREI?
- ¿Cuál es el objetivo principal de un CREI?
- ¿Cuánto tiempo suelen permanecer los jóvenes en un CREI?
- ¿Qué tipo de problemas presentan los jóvenes en los CREI?
- ¿Qué factores influyen en la mejora de los jóvenes en un CREI?
- ¿Qué pasa con los jóvenes que no mejoran en un CREI?
- ¿Qué implicaciones tienen los hallazgos del estudio para los profesionales?
Definiendo los CREI: Centros de Intervención Intensiva
Los CREI son, por definición, centros de carácter residencial. Esto implica que los jóvenes viven en ellos de manera continuada durante un período determinado. Su característica distintiva es la "educación intensiva". Este concepto hace referencia a un modelo de intervención altamente estructurado, con programas educativos y terapéuticos individualizados y muy supervisados, diseñados específicamente para abordar las alteraciones de conducta severas que presentan los jóvenes.
Estos centros están dirigidos a jóvenes de entre 12 y 18 años que se encuentran bajo la tutela de la Generalitat de Catalunya. La tutela administrativa indica que la situación familiar del joven no permite garantizar su adecuado desarrollo y protección, y que la administración pública asume su guarda.
El objetivo primordial de los CREI es doble: por un lado, ofrecer una respuesta educativa y terapéutica a las necesidades específicas de estos jóvenes con problemas de comportamiento; por otro, trabajar intensamente para reconducir su problemática conductual con la finalidad de que, una vez superados o significativamente mejorados los problemas, puedan retornar a un entorno más normalizado. Este entorno puede ser su familia de origen (siempre que la situación familiar lo permita y se hayan dado los pasos necesarios para su reestructuración), una familia de acogida, otro tipo de centro residencial con menor nivel de intensidad o recursos de transición a la vida adulta.
Un Estudio Exploratorio sobre los CREI
A pesar de su importancia como recurso especializado, hasta hace poco no existía una investigación específica que profundizara en el funcionamiento de los CREI, el perfil de los jóvenes que acogen y, crucialmente, cuál es su evolución durante y después de su estancia. Reconociendo esta laguna, la Direcció General d’Atenció a la Infància i l’Adolescència (DGAIA), dependiente del Departament de Treball, Afers Socials i Famílies de la Generalitat de Catalunya, encargó un estudio exploratorio para arrojar luz sobre estos centros.
Este estudio se planteó con un diseño transeccional mixto, combinando metodologías cualitativas y cuantitativas. Esta aproximación permite no solo describir variables (como el perfil de los jóvenes o las características de los centros) sino también analizar la incidencia y la interrelación entre ellas en un momento dado, ofreciendo una visión más completa de la realidad de los CREI.
Fases de la Investigación
El desarrollo de la investigación se estructuró en tres fases claramente diferenciadas:
- Descripción de los CREI: Esta primera fase se centró en conocer a fondo los centros. Se investigaron sus características organizativas, su funcionamiento diario y, de manera muy relevante, el tipo de intervención educativa y terapéutica que se lleva a cabo con los jóvenes. Se buscaba entender la estructura y la filosofía de trabajo de estos recursos.
- Análisis del perfil de la población acogida: La segunda fase se dedicó a estudiar a los jóvenes. Específicamente, se analizó el perfil de la población que había ingresado en los CREI y que había sido dada de alta (desinternada) durante los tres años previos a la realización del estudio. Esto permitió obtener datos sobre la edad de ingreso, procedencia, problemáticas asociadas y tiempo de estancia.
- Análisis de la evolución y factores influyentes: La tercera y crucial fase se enfocó en la evolución de los jóvenes. Se estudiaron aquellos casos que habían residido en el CREI durante un año o más, considerando que este es un tiempo suficiente para que la intervención intensiva pueda tener un impacto significativo. El objetivo era identificar qué factores personales, de la intervención, o del entorno social podían estar relacionados con una evolución positiva o con la ausencia de mejora.
Recogida y Análisis de Datos
Para llevar a cabo estas fases, se utilizaron diversos instrumentos de recogida de datos, interactuando directamente con los equipos directivos y profesionales de los centros:
- Entrevistas semiestructuradas: Realizadas con los equipos directivos para obtener información detallada sobre el funcionamiento general de los centros, su organización, metodología de trabajo y desafíos.
- Cuestionarios: Aplicados para recoger información estandarizada sobre los jóvenes que habían sido desinternados en los tres años previos. Se logró obtener datos de 169 casos, proporcionando una base cuantitativa importante sobre la población atendida.
- Entrevistas semiestructuradas detalladas: Dirigidas a recoger información en profundidad sobre aquellos jóvenes que habían permanecido en el centro durante un año o más. Se analizaron 86 casos en detalle, permitiendo una comprensión más cualitativa de las trayectorias individuales y los factores asociados a su proceso.
Los datos recopilados se organizaron y analizaron en tres bloques principales que se correspondían con las fases del estudio, buscando identificar patrones, similitudes, diferencias y relaciones entre las diversas variables estudiadas.
Perfil de los Jóvenes en los CREI
El estudio proporcionó una imagen clara del perfil de los jóvenes que residen en los CREI, basándose en el análisis de los casos desinternados en los tres años previos:
- Edad de Ingreso: La mediana de edad al ingresar era de 15.4 años, con una desviación estándar de 1.4 años, lo que confirma que se trata principalmente de adolescentes.
- Procedencia: Solían provenir de otros recursos del sistema de protección, como los CRAE (Centros Residenciales de Acción Educativa), centros de acogida, o directamente desde su domicilio familiar cuando la situación se volvía insostenible o peligrosa.
- Tiempo de Estancia: El tiempo medio de permanencia en el CREI era de 14.4 meses, con una desviación estándar considerable (10.10 meses), lo que sugiere una variabilidad importante en la duración de la estancia, probablemente influenciada por la complejidad del caso y la evolución del joven.
- Problemáticas y Conductas: El perfil conductual de estos jóvenes es complejo y, a menudo, asociado a situaciones de riesgo. Más de la mitad de los jóvenes estudiados se había fugado del centro en alguna ocasión durante su internamiento, lo que refleja la dificultad para contener y trabajar con estas conductas disruptivas. Asimismo, el consumo de algún tipo de tóxico y el historial de haber cometido algún delito eran situaciones frecuentes entre la población atendida en los CREI. Estas características subrayan la severidad de los problemas de comportamiento que motivan su ingreso en estos centros de educación intensiva.
Este perfil general ayuda a contextualizar la labor de los CREI y los desafíos a los que se enfrentan los profesionales que trabajan en ellos.
Evolución de los Jóvenes y Factores Influyentes
Uno de los aspectos más relevantes del estudio fue el análisis de la evolución de los jóvenes durante su estancia y la identificación de los factores asociados a diferentes tipos de trayectorias. El estudio diferenció entre jóvenes que mostraron una mejora progresiva, aquellos que no presentaron mejora significativa y un pequeño grupo cuya mejora inicial se truncó.
- Jóvenes con Mejora Progresiva (47.8%): Este grupo mostró una mejora sustancial en los problemas conductuales que presentaban al ingreso, logrando una buena adaptación a la dinámica y normativa del centro, a pesar de posibles faltas puntuales.
- Jóvenes sin Mejora Significativa (44.9%): Este grupo no experimentó cambios relevantes en sus conductas problemáticas ni en su adaptación al centro.
- Jóvenes con Proceso Truncado (7.3%): Iniciaron un proceso de mejora, pero este se vio interrumpido, a menudo asociado a una fuga de larga duración.
La mediana de edad de salida fue de 16.6 años. En cuanto a los destinos al ser dados de alta, se observó una variedad: retorno al domicilio familiar, traslado a CRAE, paso a otros recursos residenciales orientados a la transición a la autonomía, o ingreso en centros educativos dependientes del Departament de Justícia, indicativo de la persistencia de problemáticas conductuales de mayor gravedad o con implicaciones legales.
Los motivos más frecuentes para el desinternamiento incluían la pérdida de plaza (generalmente por fugas prolongadas), la finalización exitosa del proceso de intervención, alcanzar la mayoría de edad (lo que implica salir del sistema de protección de menores) o el traslado a otro centro considerado más adecuado a sus características y necesidades en ese momento.

Factores Asociados a la Evolución
El análisis en profundidad de los jóvenes que residieron un año o más en los CREI (considerando este tiempo suficiente para una intervención efectiva) permitió identificar factores clave asociados a la evolución:
Factores Asociados a la Evolución Positiva:
Los jóvenes que evolucionaron favorablemente tendían a presentar las siguientes características y situaciones:
- Adaptación Temprana: Mostraban una buena adaptación al funcionamiento y normas del centro desde las primeras etapas de su estancia.
- Vínculo con Profesionales: Lograban establecer un vínculo positivo y de confianza con los educadores y terapeutas del centro, lo cual es fundamental en procesos de reeducación.
- Relaciones Externas Positivas: Mantenían una buena relación con personas significativas fuera del centro (familia, referentes externos) que les ofrecían apoyo.
- Amigos en el CREI: Contaban con relaciones de amistad positivas dentro del propio centro.
- Asistencia a Recursos Externos: Participaban en actividades o recursos comunitarios fuera del centro (escuela, deporte, ocio estructurado).
- Mayor Tiempo de Residencia: Paradójicamente, residieron más tiempo en los centros, lo que sugiere que completar el proceso requiere un tiempo prolongado de intervención intensiva.
- Finalización del Proceso: El motivo principal de salida era la finalización exitosa de su proceso de intervención.
- Destino al Salir: El destino más frecuente era el retorno al domicilio familiar o a un CRAE, indicando una reintegración a entornos menos restrictivos.
- Menos Conductas de Riesgo: En general, en estos casos era menos frecuente el consumo de estupefacientes, el historial de delitos o las fugas del centro.
Factores Asociados a la Falta de Mejora Significativa:
Por el contrario, los jóvenes que no mejoraron de forma significativa solían presentar un perfil diferente:
- Consumo de Drogas y Delitos: Era mucho más frecuente el consumo activo de drogas y el historial de haber cometido delitos.
- Fugas: Las fugas del centro eran una conducta recurrente.
- Falta de Apoyo Externo: Carecían de personas de referencia fuera del centro o, si las tenían, la relación era desorganizada o negligente.
- Destino al Salir: Un número significativo de estos jóvenes acababa ingresando en centros educativos dependientes del Departament de Justícia (indicando la persistencia de conductas delictivas) o retornaban al domicilio familiar, posiblemente sin que la situación en el hogar se hubiera modificado lo suficiente para sostener un cambio.
Esta comparación de perfiles y factores subraya la complejidad de la intervención en los CREI y la importancia de una combinación de elementos internos (adaptación, vínculo con profesionales, relaciones dentro del centro) y externos (apoyo familiar o de referentes, participación comunitaria) para lograr una evolución positiva.
Tabla Comparativa: Factores de Evolución
Para visualizar de forma clara los contrastes encontrados en el estudio respecto a los factores influyentes, podemos resumir los hallazgos en la siguiente tabla comparativa:
| Factor | Jóvenes con Evolución Positiva | Jóvenes sin Mejora Significativa |
|---|---|---|
| Adaptación al Centro | Muy temprana y buena | Problemas de adaptación |
| Vínculo con Profesionales | Positivo y de confianza | Menos desarrollado o conflictivo |
| Relaciones Externas de Apoyo | Buenas relaciones con referentes externos | Ausencia o relaciones desorganizadas/negligentes |
| Amigos en el CREI | Sí tenían amigos positivos | Menos mención a relaciones positivas internas |
| Asistencia a Recursos Externos | Sí participaban (escuela, etc.) | Menos participación o nula |
| Tiempo de Residencia | Mayor tiempo (completan proceso) | Variable, a menudo truncado |
| Consumo de Tóxicos | Menos frecuente | Mucho más frecuente |
| Historial Delictivo | Menos frecuente | Mucho más frecuente |
| Fugas del Centro | Menos frecuente o puntuales | Recurrentes |
| Motivo de Salida Principal | Finalización del proceso | Pérdida de plaza (fuga), traslado a Justicia |
| Destino al Salir (más frecuente) | Domicilio familiar o CRAE | Centro Justícia o domicilio familiar |
Implicaciones y Reflexiones para la Práctica
Los hallazgos de este estudio exploratorio tienen importantes implicaciones para los profesionales que trabajan en los CREI y para la planificación de las políticas de atención a la infancia y adolescencia con problemas de comportamiento graves. Conocer el perfil de los jóvenes, entender cómo funcionan los centros y, sobre todo, identificar los factores que parecen estar asociados a una evolución favorable o desfavorable, permite:
- Mejorar la Evaluación al Ingreso: Identificar de forma más temprana aquellos factores de riesgo (como el consumo, el historial delictivo, la falta de apoyo externo) y aquellos factores protectores (como la capacidad de establecer vínculos) para planificar la intervención de forma más precisa.
- Diseñar Intervenciones más Efectivas: Enfocar los esfuerzos terapéuticos y educativos en potenciar los factores asociados al éxito (fomentar vínculos positivos, trabajar las relaciones externas, promover la participación en recursos comunitarios) y en abordar de manera intensiva los factores de riesgo (consumo, conductas disruptivas).
- Adaptar los Programas: Reflexionar sobre si los programas actuales están respondiendo adecuadamente a las necesidades de la población, especialmente para aquellos jóvenes que no logran mejorar.
- Fortalecer el Trabajo en Red: Destacar la importancia de la coordinación con los recursos externos (escuelas, servicios de salud, familias, referentes) para asegurar un apoyo continuado y una transición exitosa post-CREI.
- Considerar el Tiempo de Estancia: Reconocer que la intervención intensiva requiere tiempo y que los procesos truncados o las estancias demasiado cortas pueden limitar la efectividad del trabajo realizado.
En definitiva, este estudio, aunque exploratorio, proporciona una base de conocimiento muy necesaria para optimizar la labor de los CREI, buscando incrementar el impacto positivo en la vida de los jóvenes que atraviesan situaciones de extrema dificultad.
Preguntas Frecuentes sobre los CREI
A continuación, respondemos algunas preguntas comunes que pueden surgir al hablar de los Centros Residenciales de Educación Intensiva:
¿Qué son exactamente los CREI?
Son Centros Residenciales de Educación Intensiva, un tipo de recurso especializado en Catalunya para jóvenes tutelados de entre 12 y 18 años que presentan problemas graves de comportamiento que requieren una intervención educativa y terapéutica intensiva en régimen residencial.
¿A quiénes acogen los CREI?
Acogen a adolescentes (12-18 años) bajo tutela de la Generalitat de Catalunya que manifiestan alteraciones conductuales severas que no pueden ser abordadas en otros entornos residenciales menos especializados o en su medio familiar.
¿Cuál es el objetivo principal de un CREI?
El objetivo es proporcionar una respuesta educativa intensiva y especializada para reconducir los problemas de comportamiento del joven, trabajando para facilitar su retorno a un entorno más normalizado una vez lograda una mejora significativa.
¿Cuánto tiempo suelen permanecer los jóvenes en un CREI?
Según el estudio mencionado, el tiempo medio de estancia es de aproximadamente 14.4 meses, aunque existe variabilidad. El estudio sugiere que una estancia de un año o más puede ser necesaria para que la intervención intensiva sea significativa.
¿Qué tipo de problemas presentan los jóvenes en los CREI?
Presentan alteraciones graves de comportamiento. El estudio indica que es frecuente que hayan tenido fugas, consuman tóxicos y tengan historial delictivo, además de otras dificultades emocionales y conductuales.
¿Qué factores influyen en la mejora de los jóvenes en un CREI?
Factores como una buena adaptación temprana al centro, establecer un vínculo positivo con los profesionales, contar con apoyo externo (familiar o de referentes), tener relaciones positivas dentro del centro, participar en recursos comunitarios externos y completar el proceso de intervención se asocian a una evolución positiva.
¿Qué pasa con los jóvenes que no mejoran en un CREI?
Los jóvenes que no presentan mejora significativa a menudo siguen manifestando conductas problemáticas (consumo, fugas, delitos) y, al salir del centro, pueden ser trasladados a recursos más restrictivos, como centros educativos dependientes del sistema de justicia juvenil, o retornar a situaciones familiares que no han mejorado lo suficiente.
¿Qué implicaciones tienen los hallazgos del estudio para los profesionales?
Los hallazgos permiten a los profesionales y gestores reflexionar sobre sus prácticas, mejorar la evaluación de los jóvenes, diseñar intervenciones más ajustadas a las necesidades, potenciar los factores de éxito y fortalecer el trabajo colaborativo con otros recursos y las familias para aumentar la efectividad de la intervención en los CREI.
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